Lauren y Tobias hablaban a la multitud de iniciados, hasta ahora no me había dado cuenta que todos mis músculos parecían haber estado en algún tipo de sueño criogenico. Están ahí, pero tal vez necesitaban alguna descarga de adrenalina similar como la que tuve hace unas horas atrás.

Todo había pasado tan rápido. Tobias nos había llevado al abismo y luego a las habitaciones para entonces cambiarnos pues después debíamos ir a cenar al gran comedor. Cuando entramos, los osados de dentro se levantan y aplauden, dan pisotones en el piso y grita. El ruido me rodea y me llena, recordándome que al ser de Osadía me enseñó a vivir la vida. Sonreí abiertamente y tome la delantera para sentarme en un lugar, note a Christina seguirme y más tarde a quienes reconocí como Will y Al. Nos acercamos a la mesa con más asientos libres... Era la mesa en donde Tobias estaba.

Verlo, de cierta manera, se siente prohibido. Como si fuera una amantes secreta la cual no puede ser descubierta. Como si fuera una fanática obsesionada por él pero reprimo mis sentimientos por mi propio bien. Comosi fuera un amor prohibido.

Veo la comida en la mesa, hamburguesas de ternera. Me recuerdo mentalmente que se supone que yo nunca he comido esto, aunque en realidad perdí la cuenta de todas las veces que comí una. Miro la carne atentamente y me pregunto si habrá de ese delicioso pastel de chocolate.

-¿Es cierto que en Abnegación no comen hamburguesas?- me pregunta Christina.

-Los estirados comen comida sencilla- dice Cuatro.

Arqueo mi ceja izquierda y lo miro.

-Precisamente por eso son Abnegados, porque demuestran llevar una vida sencilla y sin lujos, porque todos los lujos que podrían merecer los entregan a aquellos que lo necesitan más. Los abnegados también lo consideran una falta de moderación y algo totalmente innecesario. Y eso incluye la comida, costumbres y vestimenta- explicar.

Tobias me mira y noto un brillo en sus ojos, miro sus labios trata de no sonreír.

-Eso es correcto- dice Will.

-Con razón te has ido.

-Si...- contestó, poniendo los ojos en blanco -ha sido por la comida.

Ha sido por Tobias.

Entonces, aparece Eric. La imagen de Tobias aparece en mi mente y su cuerpo sin vida recostado en la Facción de Verdad.

Sucede el intercambio de palabras pero esta vez, Tobias me presenta a mi y a Christina. Le sonrió por cortesía. Luego se aleja y miro a Tobias. El frunce el ceño y eso hace que yo también lo haga. Él, al verme, se recompone. Se levanta y deja el lugar. Una parte de mi se siente decepcionada, ¿Por qué? Aparentemente mi novio no me conoce. Suspiro y termino de comer. No se cuanto tiempo podré soportar sin hablarle o tocarlo, sentir su cálida piel.

Eric nos había llevado a las habitaciones y explicado el proceso de iniciación de Osadía. Nos dio los horarios de entrenamiento y las reglas básicas que se deben tener dentro del complejo osado. También nos explicó de la clasificación que iban a tener los iniciados. Si quiero que todo salga como tengo pensado, Al, Will, Christina, Uriah, Marlene y Lynn pasarían la iniciación. Debo salvarlos a todos del horrible destino que les depara. Pero aún asi, ¿Cómo salvar a un desconocido?

Pensar en mis amigos es doloroso. Sólo Christina vivió. El resto murió por causa mía.

Miro a mi alrededor, todos están escogiendo camas, me apresuro y me colocó a un lado de Christina, Will esta al frente junto a Al. Sonrio. Recuerdo que soy la más baja de todos los iniciados pero eso también me da la ventaja de que todos piensen que soy vulnerable.

Me tumbo en la cama y escuchó la respiración de otras nueve personas. Estoy tan acostumbrada a escuchar la respiración de Tobias que todo esto se siente lejano, como el recuerdo de un recuerdo. Noto las lágrimas al pensar en Cuatro, lloro silenciosamente mientras mi corazón se destroza lentamente. Soy valiente. Pero mostrar tus debilidades también demuestra que eres humano. Se que va a suceder pero realmente no se que haré respecto a Tobias. ¿Dejará Osadia, como lo había confesado en Verdad hace un tiempo atrás? ¿Irá con los Sin Facción y su madre? ¿O dejará la valla para ir con los de afuera y observar el experimento de Chicago? Todo respecto a Tobias es incierto, y eso me hace temer con todo mi corazón y alma.

Sin notarlo, caigo dormida.

-Lo primero que aprenderán hoy es a disparar. Lo segundo, a ganar en una pelea- dice Tobias. Me extiende una pistola sin mirarme -Por suerte, si están aquí, entonces ya sabrán como subir y bajar de un tren en movimiento, así que no tengo que enseñarles a como hacerlo.

Estoy lista.

Tobias nos explica la situación. Miro el arma en mis manos, si pudiera contar todas las veces que dispare un arma y me dieran un trozo de pastel de osadía, creo que tendría serios problemas de peso. Río por el pensamiento.

-Creemos que la preparación erradica la cobardía, la cual definimos como la incapacidad para actuar cuando se tiene miedo. Por tanto, cada etapa de ka iniciación esta diseñada para preparar los de una forma distinta. Lo esencial de la primera etapa es la parte física; de la segunda, lo emocional; de la tercera, mental.

Mis fuerzas son físicas y mentales. Pero por la parte emocional soy un asco. Al menos eso me hace una Verdad al admitir una verdad indiscutible.

-Pero que tiene que ver disparar un arma con la valentía...- dice Peter bostezando.

Tobias da la vuelta a la pistola en la mano, pone el cañón contra la frente de Peter y coloca una bala en la recámara. Peter se queda helado, con los labios entreabiertos y el bostezo bostezo a medias. Talcomola primera vez que Tobias loasustó.

-Despierta. Ya. Llevas una pistola cargada encima, idiota. Actúa en consecuencias.

Tobias baja el arma, y Peter endurece la mirada al ver que ya no había amenaza. Intento no reir, debido que esa actitud de Peter ya la había visto mucho antes.

-Y, en respuesta a tu pregunta, es mucho menos probable que se ensucien los pantalones y lloren queriendo a sus mamis si están preparados para defenderse- se gira a mirarnos a todos -Se trata de información que quizá necesiten cuando llevemos más tiempo con la primera etapa. Así que observen.

Abre un poco los pies, sostiene la pistola con ambas manos y dispara. El disparo hace tanto ruido que me duelen los oídos. Estiro el cuello para mirar al blanco: la bala ha atravesado el círculo del centro. Tal como la primera vez que lo hizo en demostración. Sonrío para mi misma. Al menos esta vez ya sé como disparar.

Me vuelvo hacia mi diana. Mi familia nunca aprobaría que disparara un arma; dirían que, aparte de para actos de violencia, las armas son para defenderse y, por tanto, sería egoísta usarlas. Pero soy egoísta. Parte de mi corazón siempre será de abnegación. Pero soy osada. Soy divergente.

Los aparto de mi cabeza, abro las piernas al ancho de mis hombros y rodeo delicadamente con ambas manos la culata. Es pesada y me recuerda al olor de las manos de Tobias. Apunto hacia la diana y aprieto el gatillo, me mantengo firme ante ella. Veo la diana y el centro esta perforado perfectamente.

-¿Ya habías disparado antes?- escucho a mi lado, Will estaba ahí, sonriente.

-No. Es suerte de principiante- le dije. Christina a mi lado ríe.

-Yo creo que en abnegación les enseñaban a disparar. Ha sido el primer intento y lo has logrado.

Una presencia detrás mío hace que mi piel se erice, intento no sonreír a la reacción de que mi cuerpo reconoce su cercanía.

-Bien primer intento, estirada- dijo Cuatro -Parece que estás en el lugar indicado. Más tarde veremos cómo peleas.

Entonces se fue. Miro a Will y a Christina. Segundos después, los tres reímos. Pero siento la mirada de Cuatro desde a lo lejos. Se mantiene sobre mi, vigilante, silenciosa, atenta, acechando mi persona pero hay algo sobre este Tobías que comienza a llamar mi atención. Había notado algo diferente en el brillo de sus ojos cuando me dio ese cumplido. Es cierto que había tomado la decisión de cambiar las cosas pero... ¿Que es lo que cambió en sus hermosos ojos? Intento sacar el pensamiento de mi mente, antes de que me consuma y por último, me obsesione por completo. Debo sacar la idea de que este Tobías me conoce y de que alguna vez me llegó a amar. ¿Cuanto tiempo voy a soportar esa fría pared de hielo que tiene sobre si mismo? ¿Que voy a hacer?

Todo esto me hace fruncir el ceño. Estoy determinada a hacer que mi familia sobreviva, estoy determinada a sobrevivir, pero tengo que cambiar algunas cosas, como por ejemplo, evitar que Peter ataque con un cuchillo de mantequilla a Edward, o que Al y Will mueran. Pero sobretodo, salvar a los abnegados del ataque de Osadía. Necesito ayuda. Pero... ¿Quién?