Advertencia: Los personajes de la serie Beyblade no son míos... Buuuuuuuuuuua (lloro).

Ahora ya más tranquila (digamos), regresaremos con los perdidos… y los no tan perdidos.

Consulta¿Les gustaría más de Ray, Max y Kenny o me concentro en Kai y Tyson?

Decisiones… decisiones

Bah no me hagan mucho caso estoy contenta con sus críticas.


Capítulo 3

"En aprietos"

Kai se dio cuenta que se encontraba otra vez en el mismo lugar… donde encontró la bufanda de Tyson; un movimiento hizo dar la vuelta y descubrió a Tyson acurrucado cerca de una árbol. Estaba helado pero aparentemente ileso. Empezó a zarandearlo… nada. Solo logró despertarlo después de darle un par de bofetadas. Estaba desorientado y balbuceaba incoherencias, fue al decirle que Dragoon perdió y tenía que entregárselo que se despabiló.

— Levántate animal— empezó con una glacial indiferencia— no podremos salir del bosque antes del atardecer y es peligroso no buscar refugio— le dijo mientras sacaba nuevamente el mapa y la brújula. 'Nos encontramos a unos cuarenta minutos de un lugar que nos puede ayudar… ahí encontraremos lo básico para pasar la noche' pensó y en voz alta dijo a Tyson— ARRIBA

— Estoy cansado.

— CAMINA… o te mueves o te mueres — subrayó con crueldad.

— No podré seguirte. Perdí mis esquís y mis…

— Póntelos rápido—le dijo mientras se los tiraba.

Resignado empezó a seguirlo. Kai se detenía para marcar y reconocer marcas… momentos que aprovechaba Tyson para descansar, ello provocaba que Kai se molestara porque cada vez parecía que Tyson tardaba más en reaccionar.

Después de un rato se encontraron con un obstáculo que Kai no recordaba… era una colina de piedra y nieve, esto le contrarió.

— La rodearemos— dijo a un desanimado Tyson — 'está detrás de esto¡Rayos! nos llevará un poco más de tiempo'— pensó Kai.

— Podemos bajar por ahí— dijo Tyson, señalando una parte no tan rocosa.

— Es muy arriesgado, la rodearemos… creo que unos 500 metros

— ¿Crees¿Entonces no estas seguro? — reclamó Tyson — Estoy cansado y tengo hambre, además bajando por …

— No.

— Dices que está al otro lado… me estoy muriendo de frío y quiero descansar— dijo caprichoso.

— Agradece que aún sientes algo… vamos— dijo inexorable.

— Oye, tengo mis derechos así que…

— Mira Tyson— empezó en un tonito homicida— No me importa qué quieras. Estos no son lugares para arriesgarse a quedar herido…CAMINA.

Así, sin esperar una respuesta empezó a moverse… pero Tyson no le hizo caso y empezó a descender por la colina… Kai al notarlo le gritó que se detuviera… pero Tyson le ignoró. Furioso hasta el extremo fue tras él pero la inestabilidad de la loma hizo que una parte se derrumbara… sobre ellos.

El primero en despertar fue Tyson. Estaba más blanco que la nieve, y regañándose por su imprudencia. Repentinamente notó el silencio. Kai no estaba a la vista.

— ¡KAI¡KAIIIIIIIIIIII! — empezó a gritar histéricamente.

Le dolía una mano pero no le importó ¿Dónde estaba Kai? A unos veinte o más metros de ahí descubrió una grieta en una montaña de piedra.

— ¿Será ese el refugio del que habló?

Se levantó con cierta dificultad y a su derecha observó entre la nieve unos mechones azules tan conocidos.

— ¿Kai¡KAI!!!! — gritó y reaccionando corrió.

Era él y se encontraba semi-enterrado en la nieve. Como pudo con su mano lastimada logró sacar medio cuerpo de su amigo. El chico se quejó pero no despertó. Casi se fue de espaldas cuando al descubrir que Kai tenía enterrado en su muslo un pedazo del esquí y de esa herida salía sangre… y no poca. Su mirada recorrió los 360° pero no había nadie a quien pedir ayuda… entonces como pudo arrastró a su amigo a la entrada de la cueva.

Estaban por entrar cuando Kai despertó… una maldición salió de sus labios al sentir dolor en un hombro y al ver como se encontraba su pierna y un rastro rojo que se veía tras él.

— Kai… lo… lo… siento yo… no…

— Cállate…— dijo entre muecas de dolor— ¿Cómo estas?

— ¿Ah? — dijo confundido

— ¿Estás lastimado¿Herido?

— Solo me duele la mano— dijo extendiéndosela.

Kai bruscamente se la toma y empieza al palparla, salvo un pequeño grito todo está bien.

— Correcto, estás mejor que yo— dice aliviado.

— Tu pierna… está…— empieza a decir.

— Lo sé… dame tu bufanda y ayúdame a amarrarla alrededor de esta estaca… Bien ahhhh… ahora pon atención— dijo mientras tomaba aire— empieza a palparla debajo de la herida… despacio.

— Yo… no…

— ¡HAZLO YA! — le gritó.

Reaccionando empieza a palpar desde la herida hasta el tobillo de Kai.

— Ahhggg…Bien… lo mismo con la otra pierna y luego… mi hombro derecho.

Al parecer estaba mejor porque no sintió dolor alguno… hasta llegar al hombro derecho. Se asustó al oír que Kai se quejó…

— ¿Hay algo raro? — le preguntó Kai

— Creo que no…— dijo mientras oía a su amigo quejarse levemente— solo parece como torcido.

—Fabuloso… me lo disloqué— dijo para sí y dirigiéndose a Tyson. — busca unas ramas y tráelas.

— Sería mejor entrar a la cueva y…

— OBEDECE.

Sin detenerse a protestar corrió a cumplir con lo ordenado, en tanto Kai se examinaba el muslo… al parecer quedó tranquilo… cuando Tyson regresó ya tenía su plan de acción y evaluados algunos daños.

— Ahora…— empezó a decir mientras hecha un poco de hielo sobre su pierna herida—Ahora usa mi bufanda y fija las ramas a mi pierna. Toma esa rama más gruesa… deberás entrar a la cueva. Cuida que no hayan animales… no es probable, pero aún así sé precavido… si es la que recuerdo te toparás con un cruce, una especie de caracol… si todo está bien regresa por mí.

— Pero…— empezó a protestar pero al ver esa mirada tan fría cambió de idea— esta bien…

Al poco rato regresó informándole a Kai que no había nada en la cueva… Así apoyado en Tyson y con gestos de evidente dolor entraron juntos. Kai señaló una extraña formación de rocas, quedándose apoyado en la más grande. Dirigiendo a Tyson y enviándolo a buscar algunas ramas secas más sus infaltables fósforos lograron encender una fogata.

— Ahora Tyson— dijo Kai con dificultad— ayúdame a ver que tan grande es la herida en el muslo.

Kai se desamarró el improvisado vendaje…sacó el cuchillo y rompió la tela alrededor de la herida.

— Toma el cuchillo y déjalo en el fuego… si llegara a haber hemorragia será necesario tenerlo al rojo vivo.

Tyson como autómata obedeció sin rechistar esta vez.

— Ahora atiende… si llegara a ser una herida de gravedad… la sangre saldrá con mucha presión en ese caso… si llegara a perder el conocimiento deberás… meter con cuidado el cuchillo ya caliente… luego vendar. Si no, solamente el vendaje será suficiente y tendrás que ayudarme porque no puedo utilizar mi brazo derecho— hizo una pausa— ¿Entendiste? — preguntó Kai fijando sus ojos en los de Tyson.

—Si— dijo bajo.

— Mira como está el cuchillo

— Empieza a tomar otro color— dijo al regresar.

— Toma esto con ambas manos y jala…— dijo señalando el pedazo de esquí.

Se oyó un grito y un leve quejido. El primero fue de Tyson y el segundo salió de labios de Kai.

La herida sangraba… Tyson pensó que moriría desangrado. Porque en verdad la herida era seria, Kai ni se inmutó… para él no era nuevo estar lastimado o ver sangre… pero tuvo dificultades para que Tyson reaccionara. Su movilidad era mínima, apenas si consiguió apretarse la pierna… mientras lograba que Tyson le ayudara a vendar la herida. La indecisión del chico del Dragoon provocó que perdiera más preciosos minutos que serían pagados muy caros después.

— Dentro de un rato revisa si paró de sangrar… de seguir sangrando recuerda lo del cuchillo, luego deberás volverla a vendar con un trapo limpio…tu camisa o la mía… preferiría que fuera la tuya. De no sangrar o sangrar muy poco no será necesario que la desates ¿Entendiste? — preguntó Kai

—Si— dijo sin ánimo.

— Pasado eso recoge con cuidado el cuchillo y deja que se enfríe sin perderlo— dijo con énfasis— ¿Entendiste? Recuerda buscar leña seca. Deja señas para regresar si te alejas mucho… recuerda que no podré ayudarte… NO SE TE OLVIDE…— recalcó muy amenazador.

— Sí

—Ahora… deberás poner mi hombro en su lugar— dijo más serio pero menos resignado.

— ¡QUÉ!!!... esteee… ¿Estás seguro?

— Ya me ha pasado antes— dijo a modo de explicación.

— ¿Dolerá?— dijo más asustado (si se podía).

— Definitivamente…— bufó mientras se acomodaba — un solo golpe… sin titubeos o podrías fracturármelo.

— Yo no… NO creo que pueda hacerlo— dijo Tyson con vacilación.

— En estas condiciones no puedo hacerlo solo y no tengo a nadie más que me ayude… si no se hace se hinchará y me afectará más… ME LO DEBES… así que hazlo ya. — dijo con crueldad… pero haciendo reaccionar al chico más joven— imagina que tienes la única gran oportunidad de hacerme gritar de dolor— dijo con sarcasmo— si… me desmayo… solo asegurarte de inmovilizarme el hombro… como lo ensayamos en la práctica con tu abuelo el mes pasado — y mirándolo fijamente con algo de desconfianza— ¿Pusiste atención verdad? .

Lo qué pasó después… emmmm.

A la luz de la fogata, Tyson se dedicó a inspeccionar la cueva. Era de dimensiones regulares, la entrada en forma de caracol sin duda no convencía a los animales para ocuparla, suspiró aliviado. Era extraño… parecía que la cueva había sido ocupada con anterioridad, pues encontró restos de mantas y campo para la fogata a demás de madera seca… no tan abundante pero suficiente para pasar la noche.

— Debí de haber revisado antes— se dijo— ¡y pensar que me costó mucho traer leña!, no sé para qué le hice caso a Kai de salir a buscarla— dijo mirando una cantidad respetable de ramas (algunas algo verdes) que se encontraban amontonada cerca de la entrada.

Para ser justos con el chico, se preocupó por traerla… no le agradaba la idea, pero solo pensar en pasar la noche con frío no le entusiasmaba. Teniendo cuidado de no alejarse mucho y siguiendo las recomendaciones de Kai dejó señas para guiarse de regreso. Al principio no entendió la necesidad de buscar leña, hasta que atardeció y empezó a nevar con fuerza. Menos mal la forma de entrada de la cueva evitaba que les golpeara la fuerza de la tormenta, pero no evitaba el frío.

Había pasado un buen rato y Kai aún no despertaba… Tyson se estremecía al recordar el rostro pálido de Kai aunque apenas se quejó no pudo evitar perder el conocimiento dejándolo aterrado… menos mal logró reaccionar correctamente y recordar las prácticas de primeros auxilios que con tanta flojera tomó con el resto del equipo.

Temblaba pensando que hubiera pasado si el lastimado hubiera sido él… o ambos. Sin duda no hubiera podido evitar gritar… admiró el valor de su amigo… porque él sí se quejó cuando Kai le apretó la mano y eso que apenas era un raspón y un golpe. No podía evitar sentir miedo… pero al mismo tiempo sentía reconfortante la presencia de su amigo, aún cuando éste no hubiera recuperado la consciencia. Meditaba las razones para que Kai se hubiera arriesgado así a buscarlo… Suspiró con tristeza… no dudaba que sin él hubiera muerto hace mucho, pero también sentía la punzada de la culpabilidad por haber provocado que se lastimara al no hacerle caso. ¿Por qué lo hizo? Se arriesgó y… salió lastimado… se repetía una y otra vez.

Un débil quejido lo arrancó de sus pensamientos… se acercó a su amigo, no se había despertado...

— ¡Qué raro! — pensó Tyson— pareciera que es la primera vez que lo veo dormir… se ve pálido sin pintura… ¿Será eso?— porque al quedar enterrado en la nieve y sacarlo, sin querer le había borrado la pintura de su rostro — ¿o será haber perdido tanta sangre? — porque el chico estaba consciente que no fue poca la sangre que perdió antes de entrar a la cueva ni después, aunque Kai le asegurara que estaba bien… que la herida no era seria.

Sin poderlo evitarlo observó más detenidamente a su amigo. Recordó las noches que su amigo se quedó en su casa a dormir y otras veces que compartieron… pero nunca se había fijado en la extraña metamorfosis que sufría su compañero cuando dormía… hasta ahora. ¿Cómo explicarlo? La arrogancia, la frialdad, la maldad que hacía gala y esa típica apariencia de duro no existía… ¡Era increíble!, solo podía ver en el rostro de su amigo una extraña serenidad y algo más… que lo tenía confundido, que no se sabía explicar pero no le era tan desconocida.

Tyson recordó los rostros de sus amigos… no variaban cuando dormían quizás se volvían unos más graciosos que otros… pero en Kai, ver su rostro dormido revelaba a un chico ¿indefenso¿frágil¿suave?... eran las palabras que le venían a la mente.

Sacudió la cabeza confundido, recordó algunas palabras que su amigo chino dijo sobre Kai. Reconoció que en ese momento no las entendió… fue cuando hablaron de diferencia entre la maldad Kurt1 que era real y la su amigo… ahora las palabras de Ray se hicieron claras "…Kai solamente estaba fingiendo la mayor parte del tiempo, se escondía detrás de esa personalidad que usaba como un escudo para no resultar lastimado". Agachó la cabeza confundido, solo la sutil sensibilidad de Ray había captado que un Kai despierto usaba una máscara no podía mantener mientras dormía.


1 Para referencia leed "La chica de Kai II" de Lady Kagura.