Te recomendamos leas acompañado de esta canción "Lost Star Begin Again Soundtrack Acousitc Cover"

Comencé a toser con fuerza mientras los lentes se deslizaban por mi nariz, la señorita Ral se preocupó al verme un poco sofocado, mas no le permití levantarse de la silla apenas me percate de su intención, rápidamente tome la taza de té, bebí de ella y aclare la garganta mientras masajeaba mi pecho.

-Me disculpara por este tipo de interrupciones, pero como es notable no estoy del todo bien de salud- dije mientras encorvaba las cejas, molesto conmigo mismo.

Ella solo sacudió su cabeza en señal de desaprobación y con la misma expresión habló – No diga tonterías, tómese su tiempo y no se excuse por este tipo de pequeñeces, al contrario perdóneme por no hacerle pausar, pero es que mientras usted hablaba me fui envolviendo tanto por la historia que no pude evitar dedicarme más que a escucharle, sin atreverme a hacerle preguntas-

Sin dejar de escucharla, desabroche un poco mi camisa, para dejar entrar el aire con mayor facilidad.

Ella se reacomodo en el sillón y me regalo una de sus tantas miradas llenas de ternura para después continuar –Realmente ese fue un encuentro muy hermoso, tan simple, tan sincero, si me permite decírselo, creo conocer un poco esta historia- confesaba entusiasmada mientras hurgaba entre su bolso hasta encontrar un pequeño libro que saco de él.

¿Cómo no reconocerlo? Era un recopilatorio de las historias cortas que había escrito, hojeo entre las páginas, sin siquiera ver el índice, parecía conocer aquel cuadernillo muy bien, se veía claramente conservado, y entre cada buena cantidad de páginas parecía haber marcadores, supongo que eran las partes que más le gustaba leer, me sentí conmovido, y hasta cierto punto orgulloso, porque finalmente podía comprender lo que era ver tu obra en manos de un "admirador".

Sonreí descaradamente y le deje continuar, la chica pareció encontrar lo que tanto buscaba y sin miramientos me lo enseño.

-Es aquí- dijo mientras señalaba las palabras que claramente se leían; "Pienso que solo tal vez, me estoy comenzando a enamorar de ti " su dedo apuntaba el título de aquel relato mientras me lo extendía, lo tome entre mis manos sin poder evitar pasar mis dedos sobre aquellas letras, le observe y recordé como me sentía cuando lo escribí, un fuerte punzón se aglomero en mí pecho seguido de un nudo en la garganta el cual me impedía hablar.

Trate de disimular esto al volverme a aclarar la garganta, engañando tal vez a la castaña que estaba frente a mí pero no a mi corazón.

-¿Se encuentra bien?- Preguntó mientras seguía observándome con toda la calma del mundo, observe el libro una última vez y se lo regrese con la misma cortesía con la cual me lo había mostrado.

-Excelentemente bien- dije con simpleza mientras me volvía a servir más té.

Era abrumador revelar tus sentimientos a un completo extraño, a pesar de que la chica me inspiraba total confianza, para alguien de mi edad y mi carácter era vergonzoso sentirme apenado o frustrado frente a otra persona, no podía dejarle ver como el corazón se me retorcía o que a pesar de todo el tiempo que ha pasado, el recuerdo de esos días aun me acecha y quebranta mi espíritu, no… simplemente sería muy poco profesional de mi parte.

-Así como usted amablemente me ha podido mostrar, esa historia es lo que yo le he estado comentando desde hace un rato, aunque déjeme decirle que hay muchas cosas diferentes y otras que obvie por beneficio personal- agregue luego de un silencio prolongado

-¿Entonces esta y las demás historias son relatos de su vida personal?- Preguntó con algo de exaltación en su voz.

Sonreí sin bajar mi vista – Es un sí y un no- respondí antes de ser asaltado por un ataque de tos nuevamente, respire hondo y continúe hablando - aunque hay cosas que no hacen justicia a lo que realmente paso, lo que yo hice fue regalarle al lector una pieza trabajada con la idea de un final que dejara un sabor de plenitud, algunas de las historias escritas fueron momentos vividos con ese idiota y otras cuantas fueron relatos que él me habría contado y que yo hubiese querido haber sido parte de, sin embargo, nuestra historia no tuvo el final que yo esperaba y de alguna u otra manera, quise darnos ese final de cuento de hadas que me hubiese gustado poder tener, que pudimos haber tenido-.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Habían pasado dos semanas desde el incidente bajo la lluvia, el clima seguía inestable pero no como aquel día en el que Eren había entrado a nuestra tienda a pedir refugio, después de que nos quedáramos dormidos al día siguiente Hanji fue la primera en encontrarnos en la trastienda, haciendo un alboroto respecto a toda la situación, e insinuando que entre nosotros había pasado "algo" al ver lo desaliñados que estábamos, aunque todo esto lo hizo usando su típico tono de broma.

Siempre buscaba oportunidad para hacerlo, era una criatura detestable que disfrutaba con fastidiarme, ¡oh! Es que es una loca y desquiciada, una mujer con una extraña fijación por los homosexuales, cosa que en esos precisos momentos no ayudaba a mi causa, incluso Erwin en algún momento fue víctima de su raro humor, mas este casi no le dio importancia.

Se tenía tal escándalo que hicieron falta un par de coscorrones en su cabeza para que callara y dejara de avergonzarnos, el chico por su parte tomo su ropa que se encontraba entre las sillas y con toda la pena del mundo reflejada en su rostro entro al baño para poderse cambiar, después de eso nos volvió a agradecer como por décima vez y se marchó del café.

Desde entonces, nada más ha vuelto a ocurrir, los clientes regresan con la misma regularidad de siempre, nada inusual ocurre salvo cuando Hangi discute con su novio y arman un teatro en las instalaciones del café.

Me acerque al calendario que habituamos tener detrás del escaparate y me fije en la fecha marcada con dibujos de flores y corazones en tinta roja, y un suspiro salió de mi boca al darme cuenta que mañana era el cumpleaños de Erwin.

- ¡Cariño pero que suspiro!- escuche decir a mis espaldas – Quiero pensar que es porque estás pensando en nuestro gatito- exclamo la loca mientras rodeaba sus brazos en mi cuello y se me guindaba para ver que estaba viendo.

- Espero que no estés hablando en serio Hangi, él es un niño.- respondí tratando de quitármela de encima.

- ¡Aw! pero no estoy hablando de ese gatito, hablaba de barrabas, pero entonces eso quiere decir que… ¡si has estado pensando en Eren!- exclamo emocionada y soltándome para comenzar a dar brincos como si fuese una cabra loca.

- ¿Quién está pensando en Eren?- pregunto el señor cejas mientras se acercaba a nosotros, atraído por el súbito escándalo de Hangi.

- ¡Nuestro querido señor gruñón aquí presente!, ¡oh Erwin! Es que tu hubieses visto lo adorables que se veían juntos- decía en tono chillón y con una sonrisa que hacia dudar acerca de su sanidad mental.

- Creo que me lo has contado tantas veces y tan descriptivamente, que siento que estaba allí para verlo- agrego Erwin soltando una risita cómplice

- Deseo que ambos se golpeen el dedo pequeño del pie, y bien fuerte- atine a decir tratando de ignorarlos.

- Sé que esa es tu forma de decirnos que nos amas- respondió Hangi con un guiño -por cierto, mañana esta de cumpleaños nuestro chef estrella.- dijo mientras entrelazaba su brazo con el de Erwin, desbordando emoción de cada uno de sus poros – Y les tengo el lugar perfecto para celebrar-

La quede viendo, tratando de expresar toda mi agria existencia en una sola mirada, lo cual no funciono, es una idiota con inmunidad a mi mala leche.

- Mañana cerraremos temprano, y ¡no se diga más!- grito Hangi sin más.

Era un jueves por la noche y se sentía raro caminar por las calles cuando usualmente a estas horas estaríamos aun en el Café, nos dirigíamos a un bar que Hangi había escuchado mencionar a unos clientes la otra vez.

Era el cumpleaños del grandote uniceja y era la oportunidad perfecta según mis empleados y amigos para salir y "disfrutar de la vida" algo que no sé muy bien cómo hacer si no es atendiendo y sirviendo café en el 221B.

Hangi iba dirigiendo nuestros pasos, tomada de la mano de Moblit que hizo acto de presencia antes de que cerráramos para acompañarnos en la "aventura". Según la poca información que pude recabar de Erwin, nos dirigíamos a una especie de bar bohemio/karaoke, y sinceramente no sabía que pensar al respecto.

Entre risas, y referencias a cierto chico de ojos verdes llegamos al lugar destinado.

- Les dije que tenía el lugar perfecto- decía Hangi volteando a vernos y sonriendo ante nuestras expresiones de asombro sin soltar la mano que sostenía la suya. Algunas veces envidiaba la relación de esos dos.

Entramos al lugar y debo dar acredito a las palabras de Hangi, era perfecto.

En la entrada del lugar se encontraba una puerta de madera con tallados rústicos simple pero acogedor, esta era rodeada por una enredadera que se esparcia por todo su marco la cual no dejaba ver lo que había en el interior, una vez dentro se podía caminar a través de un pasillo lleno de flores de colores iluminadas por tenues luces que guiaban a un amplio jardín con árboles grandes de camelias, si se era observador se podía distinguir arreglos hecho con material reciclado, como una botellas convertidas en lámparas que iluminaban cándidamente los mesones del final, era como estar en un jardín ambientalista con un hermoso escenario en medio de todo lo demás sobre este había un Micrófono con varios instrumentos colocados al azar, el ambiente era relajado y fresco.

Nos sentamos en una de las mesas que se encontraban libres y comenzamos a pedir todo tipo de platillos y las cervezas correspondientes cuando de repente el sonido del micrófono nos llamó la atención, alguien se había atrevido a pasar al escenario.

- Me gustaría presentarles a mi amigo – decía un joven rubio y menudo sonriendo con el micrófono en mano – Pero antes quiero recordarles que, cualquiera puede pasar a cantar y que Ginger Garden tiene las puertas abiertas para recibir a todo ese talento que esta escondido en las calles.- al terminar de hablar una ronda de aplausos se escucharon por todo el lugar acompañado de uno que otro silbido.

- Según lo que he escuchado, ese chiquillo es el dueño del local- nos dijo Hangi con una cara de asombro. Solo pude volver a centrar mi atención a donde se encontraba el chico, quien a menos que fuese una especie de ser maléfico come niños como fuente de juventud, no podría tener más de 20 años.

Y aunque pensé que esa noche sería otro festejo mal organizado por la chica de mi par, o que las sorpresas habían acabado mis ojos se abrieron de sorpresa al fijarme en alguien más que se encontraba cerca del rubio, ¿cómo no lo había notado antes?.

- Y para no entretenerlos con tanta palabrería… ¡Con ustedes Eren Jeager!- exclamó con júbilo el chiquillo mientras le hacía señas al moreno de acercarse, una vez que el chico estaba a pasos de él le entrego el micrófono y con una sonrisa y una palmada en el hombro se escabullo a una de las mesas más cercanas del escenario.

- Espero no desangrar sus oídos- dijo por el micrófono con una risilla.

Se me erizo la piel pero quiero pensar que era por el frio de la noche.

Se sentó en una de las sillas y tomo en sus manos una guitarra que se encontraba a su lado y la acomodo entre sus brazos.

Luego de unos cuantos minutos paso sus largos dedos por las cuerdas del instrumento, y la música floto por el aire y todo murmullo de los presentes ceso. Y fue cuando se escuchó su voz que acompañaba la melodía que su guitarra emitía y si antes creía que se me había erizado la piel, ahora sentía que mi ser temblaba y esta vez estaba seguro que no era el frio.

Please, don't see

Just a boy caught up in dreams and fantasies

Please, see me

Reaching out for someone I can't see

Sus ojos se cerraron y los míos se quedaron atónitos, allí sentado en una silla con una guitarra en manos y con el cielo oscuro de la noche como telón se encontraba el gato.

Yesterday I saw a lion kiss a deer
Turn the page
Maybe we'll find a brand new ending
Where we're dancing in our tears

Su voz era intoxicante, suave y melancólica pero con saltos de emoción que me hacían sentir en un carrusel, y de repente sus ojos se abrieron y su mirada navego por el lugar hasta encontrarse con la mía y una sonrisa surco sus labios.

It's hunting season
And the lambs are on the run
Searching for meaning
But are we all lost stars
Trying to light up the dark.

No sé en que momento el hechizo termino, pero sin darme cuenta me había levantado de la mesa y encaminado hacia el escenario, Eren estaba dando las gracias por el micrófono y colocando la guitarra en su lugar mientras los aplausos me devolvía lentamente al presente. Me detuve ¿Qué rayos estaba haciendo?

- ¡Levi!- gritó Eren mientras se acercaba a mí a paso rápido.

- nunca pensé que fueses famoso- le dije algo tosco a modo de saludo.

El me miro con sus grandes ojos y sonrió llevándose una mano al cuello en señal de vergüenza.

- Hola a ti también- respondió, y ninguno dijo nada más, hasta que la risa invadió mi ser, todo esta situación era tan ridícula que reí como no lo hacía en días bajo la mirada confundida del chico frente a mí, unos diez centímetros más altos que yo, con un cárdigan café un pantalón de mezclilla y unos tenis un poco gastados.

- Me gustaría reírme también, ¿sabes?- dijo él sonando un poco ofendido cambiando totalmente de apenado a defensivo en un parpadeo, llevando la mano de su cuello a su cadera, y mostrando una especie de puchero que lo único que hizo fue causarme más risa.

No me reía exactamente a causa de él, pero aquí estábamos, en un bar bohemio/karaoke después de haber dormido juntos, literalmente. Me reía porque aquello parecía algo sacado de una película romántica de las que Erwin ama ver los días de feriado.

Pero me reía porque Hangi tenía razón… Eren era…era….algo… ¿interesante?

Reía sin restricción porque al final de cuentas y aunque no lo quería aceptar el gato había logrado hacer de mis pensamientos una residencia permanente, volverlo a ver había sido la confirmación de una idea recurrente, que tal vez, no sería desagradable conocerle mejor.

- Lo siento niño- respondí aun con la risa danzando en mi – te invito a un trago.- agregue antes de que pudiera pensarlo dos veces.

Eren me miro aprensivo – ¿me dirás porque te reías?-

- Depende-

- ¿De qué?-

- Si se me antoja hacerlo- respondí y sin más me di la vuelta – vamos, estoy seguro que Hangi estará encantada de verte de nuevo- dije por sobre el hombro y teniendo la extraña convicción de que el me seguiría sin que lo volviera a decir.


Hola amigos y amigas, es un placer escribirles, disculpen la espera pero a uno de nosotros nos dio un bloqueo escribiendo y bueno eso alargo las cosas, esperamos les haya gustado esta entrega, sin duda alguna se disfruta más si lo leen escuchando nuestras sugerencias musicales, y eso es porque el feel se siente más fuerte, de paso les agradecemos a las personas que nos han estado siguiendo desde el primer capítulo, un agradecimiento especial a Sumire crazzy Murasaki, Pandirafa y Guest por dejarnos un review y hacernos saber que pensaron, actualizaremos pronto, un placer escribirles saludos.