~Origin~

~10 Años Después~

Un par de niños de diez y siete años corrían a través del bosque, evadiendo distintos obstáculos, tanto físicos como energéticos, ambos pequeños vestían túnicas púrpuras, uno de ellos poseía una cinta en su frente, mientras que el otro portaba un arco.

— ¡Jiāng Líng, no te atrases! — El mencionado cerró los ojos al oír el grito, era una reprenda, eso era un hecho. Una risilla se hizo presente, misma que se hizo callar. — ¡Jiāng JǐngYí, presta más atención a tu alrededor!

El menor de diez años imitó la reacción del otro. —Perdón, papá. — Dijo apenado.

Jiāng Chéng soltó un suspiro y nuevamente miró a los pequeños, ambos respiraban agitadamente, sus caritas estaban perladas del sudor, miró atentamente a los pequeños, sus caras, manitas y ropas estaban cubiertas de tierra, y no era para menos, habían estado entrenando desde la mañana, era lógico que los pequeños estuvieran hechos un asco.

—Papá… — De un momento a otro, ambos niños fueron tomados por el mayor, ocultándose entre la maleza que les rodeaba. —Papá… — El menor miró a su progenitor, este mantenía la vista fija en un punto, pero dada a su estatura -la del niño- le era difícil visualizar aquello que miraba su padre, bajó un poco la mirada para después mirar a su padre, su expresión era una mezcla de ira y miedo y aquello le asustaba, volteó a ver a Jiāng Líng, él también había notado la expresión del mayor, y al igual que Jiāng JǐngYí, aquello le asustaba, ambos pequeños se pegaron más al mayor.

— ¡Aún hay! — Aquel grito hizo que los dos menores se tensaran, Jiāng Cheng los abrazó con más fuerza. — ¡Chǒu Zhū[1], debes creerme!

—Que va, Wú Máo[2], después de la masacre de Yúnmèng no quedo nada, ni un miserable hechicero. — Dijo el otro en respuesta.

¡Cazadores! — El repudió se hizo presente en la vista de Jiāng Chéng, así como el miedo, no le asustaban los cazadores como tal, podía deshacerse de ellos en un abrir y cerrar de ojos, pero le preocupaban los niños, de estar él solo, ya se los hubiera cargado, pero con los pequeños cerca le era difícil, por norma los cazadores no iban solos y se valían de diversas mañas, ahí en medio de bosque estaba sólo ese par, pero nada le aseguraba que no hubiesen más por ahí.

— ¿Cómo explicas la masacre en Qíshān? — Lanzó la pregunta. —Es obvio que fueron ellos, hubo testigos.

— ¡Por amor a todos los cielos! — Resopló Wú Máo. —Chǒu Zhū, ¿te estás escuchando?, ¿qué testigos?, ¿de qué hablas? — Dijo golpeando sus palmas.

— ¡Magos de Gūsū Lán lo vieron!

— ¡Por los cielos, eres tonto, ¿verdad?!

— ¡Cuida tus palabras, Chǒu Zhū! — Amenazó. —Muchos lo vieron, vieron al hijo de Zǐ Zhīzhū[3], Sāndú Shèngshǒu[4].

— ¡Debes estar bromeando! — Respondió incrédulo Chǒu Zhū. —Recuerda lo que los súbditos del gran maestro Wēn Cháo dijeron, hasta la puta que tenía en turno lo afirmó, ¿cuál era su nombre?

— ¿Te refieres a Wáng LíngJiāo? — Chǒu Zhū asintió. — ¡Tú eres el tonto! —Se mofó Wú Máo. —Esa tipa le lamia las pelotas, bien pudo mentir.

—Pues si fue mentira, se la habrán grabado muy bien los demás, todos contaban la misma anécdota. — Aseguró Chǒu Zhū. —Todos contaron cómo el gran maestro Wēn Cháo… — Jiāng Chéng cubrió los oídos de ambos niños usando una mano en cada niño y pegando el oído libre de estos a su abdomen. — "Purificó" al supuesto hijo de Madam Yú, el gran maestro Wēn Cháo nació con la bendición de purificar y limpiar, no sólo por fuera, sino por dentro, una vez que el gran maestro Wēn Cháo purificaba a alguien desde adentro, este jamás podría usar magia, le protegía de ese pecado.

Los dientes de Jiāng Chéng rechinaron. — ¿Purificar?, lo que ese bastardo hacía era aprovecharse de la ignorancia de la gente para cogerse a todos…

—Se aseguró de que no hubiese rincón de ese mísero brujo sin su "bendición". — Ambos tipos comenzaron a reírse.

—Debe ser humillante ser tomado por un hombre, más aún ser completamente bañado en…

Una brisa violenta y helada azotó sus rostros. —Ustedes parecen ser grandes seguidores de ese perro Wēn.

Aquella voz les rodeaba de tal manera que les era difícil decir de dónde provenía. — ¡¿Quién eres?! ¡Sal de donde quiera que te escondas!

Jiāng Chéng bajó de las copas de los árboles, se puso de pie y sonrió con malicia. — ¿Qué pasa? — Preguntó al ver el miedo en los rostros de aquellos cazadores. — ¿No estaban mofándose de los "míseros brujos"?

— ¡¿Qué con eso?! — Respondió Wú Máo.

Jiāng Cheng desenfundó su espada. —Deberían cuidar sus malditas lenguas.

— ¿Quién mierdas eres, defensor de esos bastardos?

—Hmp… ¿quién soy? — Repitió las palabras con un aire amenazante, cerrando sus ojos. — ¿Debería decírselos? — Lentamente comenzó a abrir sus ojos, destellos púrpuras salían de estos. —Da igual, después de todo… van a morir.

~En Una Cabaña~

Jiāng JingYi miraba la mesa, algo le decía que su padre no estaba bien.

—Niño JǐngYí… — Una mujer de túnicas blanco malva se hizo presente en la habitación.

—Zǐdiàn… — La mujer se sentó a su lado. — ¿Por qué papá se alteró tanto? — Zǐdiàn acarició el cabello del menor.

~Flashback~

Jiāng Chèng cubrió los oídos de ambos niños usando una mano en cada niño y pegando el oído libre de estos a su abdomen, una leve corriente eléctrica comenzó a emanar de él. —Zǐdiàn. — Apenas la nombró, una hermosa mujer de cabellos traslucidos se hizo presente, manteniéndose agachada.

—Dígame, Amo Chéng.

—Llévate a los niños lo más rápido posible.

—Pero… papá. — Esta vez el que llamó fue Jiāng Líng.

—Nada, los quiero aseados para cuando regrese. — Sentenció. —Date prisa. — Le ordenó a la mujer.

—Sí, Amo. — Tomó a ambos pequeños de la cintura, y en un fugaz rayo púrpura desapareció junto con los críos.

Ya que idolatran tanto a ese bastardo, deberían unirse a él en el infierno.

Una risa un tanto malévola se hizo presente en la conciencia de Jiāng Chéng. —Tu madre fue menos visceral, por ello encontró una muerte un poco pacífica.

¿Pacífica dices?, no me jodas.

Bueno, pudo haber sido destruida por los demonios que Leviatán tenía bajo su mando.

Si lo que quieres es reprenderme como a un niño pequeño, pierdes tu tiempo.

Muchacho, no seas ingenuo, a mi me vale madre, tienes mi poder a tu servicio, si lo usas o no ese es tu asunto, pero recuerda, por muy demonio que sea hice un contrato contigo, sabes de sobra lo que te pasara.

Y ya te dije que pierdes tu tiempo, además, son cazadores de quinta, ni siquiera haré uso de ti.

Eres igual de soberbio que tu madre.

~Fin Del Flashback~

—Niño JǐngYí, usted lo sabe.

—Papá se puso así porque esos hombres mal miran a los hechiceros, y nosotros lo somos. — Comentó Jiāng Líng.

— ¿Y es verdad? — Zǐdiàn abrió los ojos sorprendida. —Zǐdiàn, tú lo sabes, ¿verdad? — Los ojitos suplicantes del niño eran como filosas cuchillas para Zǐdiàn. —Dinos.

Zǐdiàn soltó un suspiro. —Niño JǐngYí, niño RúLán, por favor sean pacientes.

— ¡¿Cómo puedes decirnos eso?! — Reprochó Jiāng JǐngYí. —Papá actúa raro, esos tipos habían mal de la abuela Yú, luego papá de ordena traernos aquí de inmediato, si lo que él y tú nos dicen es verdad, entonces… ¿en dónde está el tío Wèi y la tía YànLí? — Jiāng Líng sintió sus ojos escocerle, y comenzó a gimotear. Jiāng JǐngYí notó que su hermano estaba apunto de llorar. — ¡A-Líng! — Caminó hasta el otro y le abrazó. —No llores.

Zǐdiàn observó a ambos pequeños, sabía que el pequeño Jiāng JǐngYí tenía razón, había algo más allá, pero Jiāng Chéng le había ordenado a ella y a Sāndu no decir nada a los pequeños. No era que Jiāng Chéng quisiese ocultárselos, sólo que aún eran muy pequeños y entregarse de ciertas cosas definitivamente no les haría ningún bien.

— ¡Creí haberles dicho que se asearan!

— ¡Papá! — Dijeron al unísono, inmediatamente Jiāng JǐngYí abrazó aún más a su hermano para evitar que su padre notara sus lágrimas. —No llores, no llores. — Le susurraba a Jiāng Líng.

Jiāng Chéng miró a sus hijos con sumó detenimiento. —A-Líng... — Jiāng JǐngYí temió. — ¿Qué te pasa?

Jiāng JǐngYí mintió. —E-es que A-Líng se había dormido y se despertó a causa de una pesadilla.

Jiāng Chéng miró a través de la mentira de su hijo, pero aún así preguntó. — ¿Es eso cierto? — Jiāng Líng siguió gimoteando en brazos de su hermano. —Zǐdiàn…

— ¿Eh? — La mujer miró a los niños, sobre todo al rostro suplicante de Jiāng JǐngYí. —Por todos los cielos, niño JǐngYí, no me haga mentirle al Amo Chéng… — El pequeño Jiāng JǐngYí miraba a la mujer fijamente, a la par que ponía ojos de perrito recién bañado. —Ni siquiera el Amo Chéng, la Señorita YànLí o el Amo Wèi WúXiàn lograron hacerme mentir ante Madam Yú… — Aun con ese pensamiento, Zǐdiàn no se sintió capaz de entregar al niño. —Es así, Amo Chéng, el niño RúLán estaba tomando una siesta y se despertó por una pesadilla.

Jiāng Chéng soltó un suspiro, caminó hasta sus hijos y cargó a Jiāng Líng. —Ya pasó. — Dijo dándole unas palmaditas al pequeño, se sentó con el pequeño en brazos, consolándolo. —A-Líng, sólo fue un sueño, no tienes porque asustarte.

Jiāng Líng miró a su hermano, entrecerró los ojos de forma amenazante, para tener siete añitos el pequeño tenía su carácter. —Vas a pagar por esto. — Sentenció moviendo sólo la boca, sin emitir sonido alguno. Jiāng JǐngYí sonrió nervioso, su hermanito era vengativo.

—Voy por el agua. — Aviso Jiāng JǐngYí, escapándose así de la mirada sedienta de venganza de su hermano.

—Le ayudo. — Dijo Zǐdiàn siguiéndolo.

Una vez solos, Jiāng Chéng habló. — ¿Qué fue lo que pasó? — Jiāng Líng negó con la cabeza. —A-Líng. — Llamó al pequeño, mismo que ocultó su rostro en el pecho del mayor. —No soy tonto, eso de la siesta es una mentira, no demore tanto y además tú no acostumbras a dormir en el día. — Jiāng Líng de quedó estático un momento y después se aferró al pecho de su padre, soltando el llanto, alarmando así al mayor.

—JǐngYí dijo… JǐngYí dijo que… — Justo en ese momento, el mencionado entró y escuchó a su hermano estar apunto de delatarlo. — ¡JǐngYí dijo que si le daba a cincuenta blancos seguidos, me regalarían un perrito! — Jiāng Chéng abrió los ojos, había prestado atención al entrenamiento, Jiāng Líng había hecho más de cincuenta sin interrupción alguna. —Y cuando regresamos a casa… — Sorbió por la nariz. — ¡Me dijo que no era verdad y que tú nunca me dejarías tener mascota alguna, porque soy un llorón! — Volvió a soltar el llanto y aferrarse a su padre.

Tanto JǐngYí como Zǐdiàn tenían la mandíbula desencajada al oír semejante mentira, Zǐdiàn recobró un poco la compostura, después de todo Jiāng JǐngYí había mentido con lo de la siesta, era cuestión de tiempo para que Jiāng Chéng supiese que no era así, pero jamás contó con la mentirota del menor.

Jiāng JǐngYí caminó hasta su padre. — ¡No es cierto! — Dijo mirando a su hermano.

Este por su parte volteó a encararlo, cuidando que su padre no le viera la cara y con la sonrisa más malévola del mundo dijo. —Te dije que me las pagarías. — Nuevamente evitando hacer ruido alguno, pero remarcando cada movimiento de sus labios para que su hermano le entendiera.

— ¡Jiāng JǐngYí! — Llamó de forma severa su padre.

El mencionando cerró los ojitos esperando a que le echaran la bronca del año.

—Amo Chéng. — La voz de Zǐdiàn llamó la atención del mayor. —El agua se les va a enfriar a los niños.

Jiāng Chéng soltó un suspiro, secó las lágrimas del menor de sus hijos y sentenció con la mirada al mayor. —Vayan a asearse, y tú jovencito. — Dijo señalando a Jiāng JǐngYí. —Te las verás conmigo más tarde.

Una vez hecho eso, Jiāng Líng se bajó de las piernas de su padre y caminó junto con su hermano al cuarto de baño, en donde anteriormente Zǐdiàn y el mayor de los hermanos habían llevado el agua caliente e incluso habían vertido un poco en la bañera.

Jiāng JǐngYí tomó de la mano al pequeño Jiāng Líng, dando una imagen de lo más tierna a su padre, cosa que no pasó desperdiciada por Zǐdiàn. —Ha pasado tiempo.

— ¿De qué hablas?

—De la última vez que le vi sonreír con tanta ternura.

Jiāng Chéng sintió las mejillas arderle, pero aún así no evadió la mirada de Zǐdiàn. Hasta él era consciente de que la última vez que había sonreído así fue cuando Jiāng Líng y Jiāng JǐngYí comenzaron a tratarse como hermanos en lugar de acérrimos enemigos. Extrañamente recordó la sensación de calidez que experimentó cuándo tuvo a Jiāng JǐngYí en sus brazos por primera vez.

Aquellos dolores que le martirizaron desde la mañana, el miedo de no saber cómo cuidar de un bebé, el miedo de no poder traerlo a un mundo tranquilo. En aquel entonces aún había perros Wēn que aniquilar, que su pequeño naciera en esos momentos le aterraba. Pero todo miedo se disipó al oír el llanto del pequeño que emergía de su ser, más aliviado se sintió cuando Wēn Qíng colocó al pequeño en su pecho, dejándole ver las mejillas regordetas de su primogénito, sus manitas cerradas en puños, pequeños puños que temblaban moviéndose de lado a otro.

Jiāng Chéng sonrió con un poco de nostalgia. —Realmente no quisiera ser tan duro con ellos.

Zǐdiàn miró a donde los niños habían caminado. —Este mundo es muy duro, es natural que quiera que los chicos sean fuertes, ahora que ellos ya no están, la paz se ha hecho más evidente, lamentablemente la secta Lánlíng Jīn, bajó el liderazgo de Jīn GuāngShán ha continuando la caza de hechiceros.

—Lo sé, y no sólo ellos, aún hay cazadores que navegan con las erradas ideas de los perros Wēn. — Se mordió levemente el labio inferior.

—Quienes pagaron aquello fueron el Amo Wèi WùXián y la Señorita YànLí.

~Flashback~

— ¡Hermana!

— ¡Shijie!

—A-A-A-Chéng, A-Xi-Xi-Xián…

— ¡Hermana! — Jiāng Chéng corrió hacía donde su hermana yacía tirada.

— ¡Váyanse! — La voz de Jiāng YànLí sonó clara pese a tener una viga aplastándole.

—Hermana… — Sus lágrimas no se hicieron esperar.

—A-Chéng… vas a asustar a los niños. — Dijo acariciando la mejilla de su hermano. —Deben irse. — Dijo sonriéndole. Una enorme ave envuelta en llamas se hizo presente. —Phenex[5]… por favor, protegelos, no los abandones hasta que estén completamente a salvo.

—Shijie… — Wèi WùXián también se había acercado con la intención de liberara a su Shijie de aquella viga.

— ¡Están adentro!

Todos, incluido Phenex se tensaron. —Debemos irnos. — Anunció Phenex.

— ¡No digas estupideces y ayúdanos a sacarla!

Phenex miró a Jiāng YànLí, esta negó suavemente. —Las órdenes de la Doncella YànLí son claras, vámonos.

— ¡Phenex! — Llamaron los hermanos de Jiāng YànLí.

—Sólo sigo órdenes de mi contratista. — Dijo con pesar.

~Fin Del Flashback~

Jiāng Chéng apretó los puños con rabia.


Glosario

[1] Chǒu Zhū(丑猪): Cerdo Feo
[2] Wú Máo(无毛): Pelón
[3] Zǐ ZhīZhū (紫蜘蛛): Araña violeta, el título de Madam Yú.

[4] SāndúShèngshǒu (三毒圣手): No estoy muy segura, Sāndú son "tres venenos", y el otro... no sé xD, San Google lo traduce como "Tres manos venenosas" xD, pero es el título de Chéng.
[5] Phenex: Es uno de los Grandes Marqués del inframundo, comanda un total de 20 legiones, pese a ser un demonio no hace daño realmente, es un ángel caído que sueña con volver ascender al cielo -cosa que no pasará, pero aún así alberga esa esperanza-, es un excelente poeta, también es obediente, emite una dulce melodía con una voz infantil, pero se debe evitar oír dicha melodía, una vez que acaba de cantar se le puede pedir que se convierta en humano y así lo hará. Al ser un demonio menos agresivo decidí que él fuese con quien YànLí tuviese contrato, más a futuro volveremos a verlo 😉