Capitulo 3: ¿nos vamos? ¡Pero yo no puedo irme!

· H-hola...me llamo Nerumi.- dijo tímidamente

· Hola, yo Luffy encantado de conocerte – dijo con una sonrisa.

· Ay dios mío... – suspiró.

· ¿Qué pasa?- pregunto Luffy totalmente despreocupado.

· Eso digo yo... no te ha llegado a tocar...- contestó Ace

· Mi pared... mi casa...- hablaba entre sollozos- ¡ qué voy hacer! ¿Qué le diré a mi madre? –gritó

· ¡Cálmate! Lo arreglaremos tranquila – Intento tranquilizarla Ace.

· ¡Pero qué dices! ¡Como vais arreglar esto! ¡Es imposible! ¡Estoy muerta! No me ha matado el bicho ese pero ¡lo hará mi madre! – resoplo.

· JAJAJAJAJAJAJAAJA – rió Luffy

· ¿¡Y tu porque te ríes!? ¡Mira lo que has hecho! ¡Y encima te ríes! – le grito desesperada

· Eres muy divertida jejeje, tranquila tengo un nakama que te lo arreglara ¡tranquila! -contesto sonriendo

· ¿nakama? ¿¡Que es eso!? – pregunto

· Amigo, Compañero – contesto Ace

· Estoy muerta...- dijo entre lagrimas

· ¿Esta chica es siempre así de exagerada? – pregunto Luffy

· Si, tranquilo se le pasara – dijo sonriendo

· Ya claro... como a ti no te han tirado la pared de tu casa... y los vecinos no se habrán quedado a cuadros... que importa si es Nerumi sufre...- dijo refunfuñando mientras los miraba mal.

· ¡No exageres! ¡Que te lo va arreglar su nakama! – Le grito

· Aix... bueno y ¿se puede saber de qué os conocéis? – Pregunto resignada.

· Somos hermanos – dijo Luffy

· Lo siento por el destrozo que te causo mi hermanito pequeño – dijo dedicándole una sonrisa de culpabilidad mientras se inclinaba poniendo la cara en paralelo al suelo.

Se rasco la mejilla, quitándole importancia ya que realmente no le preocupaba tanto la idea de que mis padres la mataran, No después de lo ocurrido, rio levemente.

· Bueno y ¿cuándo vendrá tu amigo? – Miro a Luffy, dedicándole una sonrisa amable.

· Ya está aquí – dijo Luffy

· ¿Qué? ¿dónde? – "están locos" pensó mientas buscaba con la mirada Entonces de repente detrás de ella se oyó una voz...

· ¡Hola!

· ¡Ahhhhhhh! – grito asustada- ¡joder no podéis aparecer como las personas normales!

· ¡Hola Franky! – contesto Luffy

· Lo siento – dijo - no quería asustarte.

· Hola – saludo Ace

· Franky puedes arreglar... el destrozo que hay aquí – dijo sonriendo

· Sin problemas - contesto- voy a por los materiales.

· Espera un momento... ¿.tenéis cemento y ladrillos? – dijo con sarcasmo

· Claro – contesto Franky

· Dios... – les miro sorprendida.

Entonces Franky salió por la puerta, al rato volvió con materiales para arreglar la cocina. Se puso a trabajar sin mediar palabra con ninguno de ellos, así que el trió decidió que para no molestarle esperarían en el comedor. El comedor es grande, tiene un balcón al fondo y justo al lado de los cristales del balcón, hay unos muebles con puertas donde

Y en el centro del mueble la tele de plasma, arriba estanterías con figuras y cuadros de la familia, enfrente una mesa con cuatro butacas pequeñas y dos sofás. Se sentaron en el primer sofá que tenían más cerca, Neru encendió la tele aunque sabía de antemano de que no le prestaría atención. Luffy y Ace se zarparon en una conversación con las aventuras que habían vivido durante el tiempo que no estuvieron juntos. La verdad es que la pelirroja no les escuchaba a ellos ni al televisor.

· Bueno... voy a ver cómo va Franky – dijo Luffy sonriente mientras salía por la puerta.

· Nerumi ¿te pasa algo? –Susurro Ace.

Ni si quiera se percato de su cercanía, estaba demasiado preocupada por lo que podría pasar, estaba metida en sus pensamientos, una y otra vez su cabeza resonaba la misma frase "no soy capaz de protegerme a mí misma... ¿Cómo podría ayudar a mis padres si la situación es algo que no puedo controlar?" Intentaba por todos los medios ocultar esa preocupación no quería que Ace se preocupara mas por ella.

· Me dices lo que te pasa o tendré... que actuar como tú ya sabes... jeje. –susurro con picardía al oído. Nerumi aun en si misma empezó a notar su aliento sobre la oreja y un escalofrió le recorrió la espalda. Se giro alarmada, con la sorpresa de ver Ace con sus manos en su cintura y su cara a pocos centímetros de la suya.

· N-nadaa... esto... ¿Qué dices de Actuar como yo sé? – dijo nerviosa

Ace contesto con su típica sonrisa traviesa. Nerumi se echo hacia atrás como si previera lo que iba a ocurrir, pero el joven pirata no estaba dispuesto a dejarla escapar, se abalanzo hacia ella obligándola a tumbarse en el sofá, haciendo que esta se inquietara de los nervios y sus mejillas volvieran a coger ese rojo que tanto le gustaba provocar.

· pues de esta manera... si ya lo comprobaste anoche o ¿no? – dijo sonriendo.

· Párate...esta tu hermano ahí es que no tienes vergüenza en nada ¿o qué?

· Pues la verdad es que no – rió

· ¡Para! Me vas matar tú en vez de...

· ¡Cállate! ¡Si lo estás deseando Baka! – le corto sin más

· Pe...- Estampó sus labios sobre los de ella desesperadamente silenciando su protesta.

De nuevo empujo contra su pecho sin que él pareciera notarlo. Sus labios eran dulces y se amoldaron a los de ella con suavidad. Volvió a empujar en el pecho para apartarle, pero fue en vano. En esta ocasión se dio cuenta del intento de huida. Sus labios consiguieron abrirse paso entre los de la pelirroja haciéndole sentir su aliento abrasador en la boca. Movió una mano hacia la cara, apartando el cabello lejos de la cara mientras su otra mano se deslizaba por su brazo, cogiéndole las muñecas para colocarlas alrededor de su cuello. Sus labios, desconcertantemente suaves y cálidos, intentaban buscar una respuesta de la pelirroja. Después Siguió la línea de la mandíbula con la boca para llegar a explorar toda la extensión del cuello. Le soltó el pelo. Finalmente sus brazos se aferraron al contorno de la delgada cintura de Neru, acercando sus labios a la oreja para que sus dientes se aferraran al lóbulo haciendo que así a una insegura pelirroja se estremeciera.

· puedes hacerlo mucho mejor, Nerumi — susurró.

Con un jadeo salvaje, volvió su boca contra la de ella de nuevo. Su mente se desconecto del cuerpo, la pelirroja no puedo evitarlo y le devolvió el beso. Contra toda razón, Sus labios se movieron con los de él de un modo extraño, con mucha pasión, Neru, deslizo los dedos aferrándose en el pelo negro del chico, pero no para alejarlos si no para acercarlo más a ella. La pequeña parte del cerebro de la pelirroja que apenas conservaba la cordura empezó a hacer preguntas. "¿Por qué no detenía aquello? Peor aún, ¿por qué ni siquiera encuentro en mí misma el deseo de detenerlo". No tuvo que pensar mucho, se dio cuenta que el derretía cada negación o intento de huida con sus besos, temía que se hubiera enamorado de él. "¡pero si solo lo conozco de días! ¡Esto es una locura me estoy volviendo loca!" pensó inquieta...

Ace empezó a Acariciar el cuerpo de la pelirroja con sus manos haciéndola gemir.

· Shhhhh, no querrás que no pillen –susurro con su sonrisa traviesa.

Entonces mientras Ace seguía besándola y acariciándola, varios pasos dejaron notar el acercamiento hacia ellos, eran Luffy y Frank, que estaban dispuestos a entrar sin previo aviso.

· Aparta ¡que vienen! ¡quítate! – empezó a empujarle.

· Bueno pues que nos vean jeje – dijo mientras reía

La pelirroja no tuvo tiempo para pensar, empujo con todas sus fuerzas echándolo hacia un lado, el se dejo empujar sin intuir el golpe contra el suelo.

· ¡Ay ay ay! ¡Qué dolor! - se quejó – ¡ya te vale Nerumi!

· ¡Lo siento! ¡No quería...! ¡perdón! – se disculpo mientras se levantaba, se acerco a él tendiéndole la mano para ayudarlo.

· No pasa nada- contesto sonriente, cogió la mano tirando de ella para hacerle caer encima de él.

· ¿Ni-san que hacéis? - pregunto Luffy

· ¡Uy uy Luffy! ¡Les hemos interrumpido! ¡Perdón! Ya está todo arreglado... nosotros nos vamos a la cocina ¿vale? ¡No os molestamos adiós! – dijo arrastrando a Luffy hacia la cocina.

· ¡Pero en que le hemos interrumpido! ¡No lo entiendo! – contesto Luffy.

· ¡No molestáis ni habéis interrumpido nada! ¡Volver! – grito pero ellos no volvieron.

· Jeje jejeje, ¡gane! – dijo sonriendo Ace

· ¿Qué ganaste? ¿¡el que ¡!? – grito ofuscada

· Nadaaa – dijo sarcásticamente

· Dímelo- le miro entrecerrando los ojos

· No, mejor me lo guardo - dijo sin soltarla.

· ¡Ace! ¡Te matare! – grito golpeándole el pecho

Pero el agarro los dos brazos y cambio su posición por la de ella dejándola de nuevo debajo de él.

· ¡No puedes! Venga cálmate no te pongas así que tampoco es tan grave – dijo intentando calmarla.

· Me sacas de quicio , no puedo más...- se sentía tan impotente de no devolverle el golpe que se le empezó a escapar las lagrimas

· Eh ¡no llores! No quería...lo Siento – dijo mientras quitaba las lágrimas del rostro de la chica-

Agacho la cabeza culpable, se acerco a ella besándola de nuevo donde iban bajando las lágrimas hasta encontrarse con los labios, ya ni siquiera se resistió, le devolvió el beso sin pensarlo dos veces. Sus labios se separaron un centímetro de los de ella dirigiéndose hacia la oreja derecha.

· Lo siento, no quería herirte, solo pensaba en hacerte un poco la puñeta...- le susurro al oído.

· ¿Pero porque me haces la puñeta? ¿todo esto los besos y todo es por eso? ¿no piensas que eso me duele? - contesto con amargura

· ¡No! No te beso para hacerte la puñeta... lo hago porque realmente ¡me gustas!...la puñeta es cuando... por ejemplo lo de antes que no me quitaba de encima de ti cuando venían ellos ¡cosas así! ¡tonterías! ¡Y si lo hago es porque me gusta la cara que pones! ¡Y no intento hacerte daño de veras! – contesto Ace

· ¡Mentira! ¡No puedes decir que te gusta una persona que la conoces de unos días! –desvió la mirada sonrojada.

· ¿Y tú sí? ¿Crees que no me he dado cuenta, de que te gusto?- contesto algo molesto, se acercó para besarle la oreja de modo protesta.

· Ah...no ¡para! – se estremeció. El empezó de nuevo acariciarla mientras le besaba suavemente el cuello con algún pequeño mordisco suave.

· ¿De verdad quieres que pare?, ellos no vendrán a molestarnos durante un rato – nada mas dijo esto siguió con su "trabajo".

· la...verdad...es... que no...- dijo resignándose entre jadeos leves.

· Entonces sí que ¡te gusto! ¿Por qué lo escondes? – dijo

· Yo. No... ¡NO LO SE! ¡Nunca me paso esto con nadie! ¡Siempre mantenía yo las distancias con todos los chicos! Siempre ponía una barrera entre las personas ¡y yo! ¡Solo tengo dos amigos, y ni si quiera sé si decirles amigos! Por qué sé que ellos confían en mí... pero ¡yo no puedo confiar en ellos! Ya es algo automático ¡no es que no quiera!... y siempre intento que sean todos felices aunque me perjudique lo que hagan o hago... nunca he sabido ¡cómo reaccionar en nada!... y la verdad siempre... he sido burla de ¡todos! – grito cerrando fuerte los ojos.

· No dejare que nadie más se burle de ti y romperé esa barrera- contesto furioso entonces sus labios volvieron a besarla pero esta vez con violencia pero a la vez con suavidad.

· Déjame...Ahhhhhhh. Para...un...momento...-dije intentando apartarle, estaba quedándome sin respiración, -no... puedo respirar...- pero enseguida le volvió a callar con un beso más profundo.

Ace se apartó de ella, dejándole tomar un respiro. Estaba aturdida y bastante confusa, él se levantó, después la cogió sentándola en el sofá como si no pasara nada.

· Lo siento, jeje deberás así estas más mona – dijo mientras la abrazaba.

· ...casi me matas...y me dices que así estoy más mona...enserio tú en realidad me quieres matar ¿verdad?-

· claro... a besos Jaja – contesto.

· Haber... que me han hecho en la cocina... me da miedo pensarlo – contesto desviando la situación y conversación a otro tema, ya estaba bastante sonrojada, y no tenía muchas ganas de hablar de lo sucedido, y con todo el rollo se le había olvidado totalmente lo que le había ocurrido a la cocina. Ni si quiera se acordaba de Luffy y Franky que estaban allí. Entraron en la cocina, Nerumi abrió los ojos todo lo que pudo, lo habían arreglado todo, ya no quedaba nada, estaba exactamente igual…

· ¡No...puede ser! ¡Es impresionante! – grito nada más verlo

· Vaya gracias – dijo Franky sonriendo

· De nada – dijo devolviéndole la sonrisa – por cierto... lo siento por no haberme presentado... me llamo Nerumi... aunque creo que ya te habrás dado cuenta jejeje encantada de conocerte

· Igualmente, ya sabes mi nombre jeje y tranquila no pasa nada. – dijo mientras me tendía la mano para estrecharlas.

· ¿A que no es tan difícil relacionarse con la gente sin desconfiar de ellos? – le susurro Ace.

· ¡Calla! ¡No te me acerques tanto! – dijo alejándose de el.

· ¿Por qué? – pregunto

· Nada, calla – le miro mal – voy a cambiarme... que esto de ir aun con el pijama...

· vale – dijeron todos a la vez.

Se dirigió al cuarto, Cogió una blusa blanca y unos pantalones vaqueros, se sentó en la cama colocándose las zapatillas deportivas para después volver con el resto.

· Ni-san están todos esperándonos allí- Luffy miro a su hermano.

· A vale... - contesto- bueno Nerumi...

· ¡Espera! Ace...¿os vais?- pregunto

· Eh... sí, pero...-empezó a decir

· ¿Y a dónde vais? – volvió a cortarle.

· ¿Quieres esperar a que termine de hablar? Señorita impaciente – entrecerró los ojos.

· Vale ¡lo siento! – se disculpo

· Nosotros nos vamos PERO y no me cortes – dijo cuando veía que iba a ser interrumpido de nuevo- tú te vienes con nosotros - dijo sonriente

· ¡Pero yo no puedo irme! – grito histérica

· ¡Tienes que irte de aquí o te mataran! –contesto serio

· ¿qué es lo que no entiendes Ace? No puedo desaparecer así porque sí... no sé cómo será donde vivís vosotros pero yo ¡no puedo irme! Mis padres llamarían a la policía y luego me darán por secuestrada y ¡buscaran al culpable! ¿Tú sabes los millones que mueven esa búsqueda? Y además esas cosas vendrán a buscarme aquí y ¡si no me encuentran mataran a mis padres! No puedo... – dijo mientras intentaba evitar las lágrimas.

· ¡No tienes otra alternativa! – replico Ace – morirás si no te vas.

· ¡Pues moriré! ¡no abandonare a mis padres! ¡Ni dejare que mueran por mi culpa!

· ¡Nerumi vendrás! ¡quieras o no! Aunque tenga que llevarte ¡arrastras! - dijo furioso.

· ¡Tú no eres quien para obligarme hacer lo que no quiero! ¡Hazte a la idea de que no voy! – chillo mientras salía corriendo por la puerta

· Nerumi! – Ace intento detenerla, pero no lo consiguió.

Ella escucho los gritos de Ace llamándola pero no quería ni podía volver allí… después de aquella escena. Salió de casa pegando un portazo, empezó a correr por todas las calles sin mirar dirección, finalmente empezó a vagar por las calles de forma más lenta llorando…

Él no lo entendía... si quiere irse puede, ella no le iba a reprochar nada, después de todo no tiene la obligación de protegerla ni de quedarse… ella sentía el deber moral de quedarse… no podía irse, ¿y si eso significara la muerte de sus padres? "Como podría ser tan...cruel... ¿es que él es capaz de abandonar a su familia sabiendo que los van a matar?" pensó alterada...

Se paso el día dando vueltas y vueltas, no puedo detener las lágrimas, estaba tan sumergida en sus pensamientos y problemas que no se percato de donde se encontraba, las llaves se las había dejado en casa, suspiró, alzó el rostro hacia el cielo contemplando la oscura noche, volvió a suspirar, observo el lugar dándose cuenta que nunca había estado por aquella zona… no sabía volver… un hombre se acerco a ella, asustada lo miro

· Hola – dijo una voz

· Hola- le contesto algo asustada, era un hombre alto, bastante fuerte y delgado... su piel era morena y su pelo cortó pero negro como la oscuridad, sus ojos negro se observaba cada movimiento de los ojos de la pelirroja...

· Lo siento no quería asustarte...- dijo la voz – me preguntaba si podrías ayudarme...

· Eh... sí... bueno depende de lo que pueda hacer yo...- echo unos pasos hacia atrás insegura.

· Seguro que puedes hacerlo bonita...que guapa eres...- dijo mientras avanzaba hacia ella.

· Oye señor...lo siento tengo que irme...no puedo ayudarle...- contesto rápidamente mientras se giraba para irse pero entonces él la agarro del brazo.

· A dónde vas... que pelo más bonito – dijo mientras cogía un mechón del pelo cobrizo- pelirroja ¿eh? me encantan las pelirrojas

· ¡Suélteme! ¡Me haces daño suéltame – forcejeo con el.- ayuda que alguien me ayude!

· Nadie te va ayudar aquí – mostro una sonrisa siniestra – es mejor que no te resistas así a lo mejor sales viva...

Antes de que pudiera soltar palabra, sus brazos la acercaron hacia el cuerpo del hombre. Empezó a arrastrarla hacia un callejón oscuro. La pelirroja pegaba patadas pero era como pegarle a una pared. No conseguía escapar de él. Sus manos empezaron a recorrer su cuerpo mientras le arrancaba la ropa...

· Estas bastante bien...- rió

Empezó a llover... pero eso no le importó aquel hombre... seguía quitando ropa mientras besaba cada centímetro de piel de la pelirroja...Los pantalones destrozados quedaron a un lado justo al encima de la camiseta echa a trozos también... ya solo quedaba la ropa interior... Luchaba por escapar... pero toda fuerza era en vano...no lo conseguiría... "yo...soy débil... Burla de todos... despreciada…Alguien que no debía existir...Que mis padre no deberían haberme tenido..." esas palabras resonaban una y otra vez en su cabeza, La pelirroja deseaba que en aquel preciso momento el hombre la matara en vez de... lo que estaba haciendo. Las lágrimas quedaban ocultadas por la lluvia que recorría la cara de la pelirroja, una cara que dejaba notar dolor y sufrimiento… el frio solo le ayudaba a ocultar dicho dolor..

· ¡Carbón! – oyó gritar pero no consiguió identificar aquella voz que tanto le sonaba...

La vista de Neru estaba nublada, no conseguía ver nada, entre la lluvia y las lágrimas no conseguía enfocar correctamente como para saber qué era lo que ocurría en aquel momento.

Cansada y sin fuerzas se sumergió en la oscuridad abandonando la conciencia...

· CONTINUARA...

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espero que os guste^^