ON MY OWN

Wolverine trataba de mirar por la ventanilla del avión que lo llevaría a su nuevo destino, a un lugar donde formaría su propia familia. Se sentía dolido al ver la última mirada de Peter hacia su persona, en verdad no quería dejarlo, aquel chiquillo se volvió su mundo, pero debe ser responsable y cuidar de su hijo y de esa mujer que le ha dado algo maravilloso que jamás paso por su mente que tendría. Dejo sus pesados pensamientos de lado para cerrar sus ojos y tratar de dormir un poco, todo eso bajo la atenta mirada del niño y la madre del mismo.

–¿estás bien, James? – pregunto Itsu preocupada al notar la cara afligida de aquel hombre a su lado y decidió tomarle la mano como muestra de apoyo.

–estoy bien– le menciono en un tono frio, alejando su mano de las ajenas con un poco de sutileza y acomodándose de mejor manera en el asiento. Itsu al notar aquel rechazo suspiro con tristeza y poso la mirada en su hijo que fruncía el ceño por la acción irrespetuosa de ese hombre a su madre.

Akihiro sólo esperaba que el hombre se largara nuevamente de sus vidas. Está consciente que ese era su padre, pero no le quería cerca y ahora tiene en mente que el día que su madre muera, porque si ya sabía que su dulce progenitora va a morir y le duele saberlo, se va a alejar de ese señor y regresara a aquella extraña mansión para buscar al chico de cabellos plateados.

–¡Bien hecho, Vladimir! – exclamo una mujer de cabellos negros y largos con una sonrisa triunfadora en el rostro al ver como su compañero subía al jet a un inconsciente Peter, su elemento más importante para sus planes. –el jefe estará feliz, tenemos una joya tan valiosa–

– Stephanie, ellos no se quedarán tranquilos, van a buscarlo a él y a los demás. ¿crees que todo vaya de acuerdo a los planes?

–tú tranquilo, esta situación está bajo control– Stephanie se acercó a la camilla en la cual se encontraba Peter para acariciarle sus cabellos plateados y se alejó cuando el jet comenzó a despegar hacia su destino.

Sentía su cuerpo pesado y un poco de sangre bajaba de sus oídos. Se levantó de manera lenta del suelo mientras agarraba su cabeza con ambas manos y miraba con confusión la habitación, notando varios destrozos en ella.

–¿qué paso? – Erick se preguntó en voz baja antes de notar a Charles en el suelo y en el rostro del telepata escurrían lagrimas que trato de ocultar cuando sintió la mirada de Magneto sobre él. Este se acercó para ayudarle a levantarse y sentarle en su silla de ruedas.

–se los han llevado, Erick y no pude hacer nada…

–no entiendo nada, Charles. ¿Qué ha ocurrido? –el magnético tomo las mejillas del menor para secarle las lágrimas acumuladas en ellas. Esperaba insistente una respuesta cuando escucho la puerta siendo abierta por un Hank con su peculiar pelaje azul, una Raven preocupada que se acercó rápidamente a Charles al verlo en esas condiciones dolorosas y al final entraron la mayor parte del equipo x-men, y si la mayor parte porque su hijo no se encontraba con ellos. –¿y Peter?... voy por él– Erick no pudo avanzar ni siquiera tres pasos cuando Hank le agarro de su brazo izquierdo para mirarlo fijamente, ganándose una mirada de molestia.

–se llevaron a Peter… yo no pude hacer nada porque ese maldito sonido me aturdió al momento de poner un pie dentro de la mansión, al parecer solo afecto en este lugar y no en la sala de entrenamiento porque Hank Jean, Scott, Kurt y ororo están con nosotros… Yo vi como ese chico de cabello rojo salió por la maldita puerta con Peter en brazos y no pude hacer nada, lo siento Erick– confeso una Raven dolida al revivir ese recuerdo, en verdad trato de levantarse y arrebatar a Peter de los brazos de aquel sujeto, pero el maldito sonido anulo sus fuerzas y ahora vivirá con esa impotencia hasta encontrar a ese muchacho que considera como un sobrino.

Por su parte Erick mantenía los puños cerrados y su mente quedo en blanco al escuchar que unos malditos se habían llevado a su hijo, a su única familia, otra vez le arrebataban lo que más cuidaba y amaba ¿acaso su destino era siempre perder todo y quedarse en completa soledad.?

Aquella niña se veía pequeña y frágil que temía hacerle daño con sus garras que se encontraban fuera de sus nudillos. Trataba de alejarse, pero la chiquilla se acercaba más a él. Le presto mayor atención a su rostro, aquel que era tan parecido al de su Peter, se quedó completamente sorprendido por ese descubrimiento que no noto cuando la niña tomo su mano izquierda y le acaricio sus garras con cuidado mientras le miraba fijamente.

Papá…

Logan despertó exaltado de aquel raro sueño, fijando su vista en el techo del avión el cual acababa de aterrizar por lo que se desabrocho el cinturón sin mirar a la mujer y a su hijo que se quedaron con ganas de preguntar sobre su extraña actitud.

Itsu fue la primera en pararse de su asiento para indicar que ya era hora de bajar del avión y con ello comenzar su nueva vida familiar. Una sonrisa se le formo en el rostro al saber que por fin su amado hijo tendrá una linda familia que ella por tonta le negó desde que nació, que recuperara el amor de James, que Akihiro va a tener más hermanos si la vida se lo permite. Se hizo un cuento de hadas en su cabeza, pero la realidad seria otra porque aquel hombre estaba a su lado solamente por su hijo, ya que sus pensamientos le pertenecen a un chiquillo molesto y adorable.

–mamá, tengo hambre y ya no quiero caminar porque quiero dormir– el pequeño se quejó luego de salir del aeropuerto y detuvieron su andar en una avenida para esperar un taxi. Logan al escuchar la queja del mocoso se acercó a él para ofrecer sus brazos como cama, si quería entablar algo fraternal con su hijo, pero este le ignoro y se alejó de él.

–vamos niño, voy a cargarte para que duermas.

–no quiero estar cerca de ti.

– ¡Akihiro!, no seas grosero con tu padre–Itsu entre molesta y avergonzada por aquella actitud de su primogénito le regaño, pero al niño no le importo nada la molestia de su madre así que continúo ignorando a ese viejo.

–déjalo, entiendo su comportamiento porque prácticamente soy un extraño en su vida–menciono luego de hacerle la parada a un taxi y continuar su destino a un nuevo hogar, aunque en su mente tenía presente aquel sueño que sintió tan real. ¿Quién era esa niña?, y lo más importante, ¿por qué demonios se parecía tanto a Peter y le ha llamado papá.?

Esas palabras frías, esas manos unidas, esa familia le estaban torturando entre sueños antes de abrir sus ojos lentamente sintiendo una fuerte luz cegar sus iris. Peter estaba muy confundido, ¿qué estaba pasando?, ¿dónde está? Todo eso se preguntó luego de asustarse al verse amarrado en una camilla; comenzó a respirar agitadamente hasta que la puerta se abrió y de ella apareció un rostro muy familiar, un rostro que casualmente había visto en una situación similar cuando Apocalipsis decidió dominar el mundo.

–¡bienvenido, Peter! Este será tu nuevo hogar. –aquel hombre pronuncio esas palabras con una sonrisa macabra en el rostro al tener a ese chico en sus manos y a la valiosa mercancía en su vientre. Wolverine nunca debió dejarlos solos.

–¿Qué hago aquí? –preguntó el chico con voz desesperada

–pronto lo descubrirás… tal vez ya me conoces o no sé en realidad, como sea me presentare, soy William Stryker y ahora tú junto con tu engendro me pertenecen.

Peter quería gritar al escuchar esas palabras, quería usar su velocidad y huir, pero no podía un miedo se apodero de él y no por su bienestar sino por el de su bebé. Haría todo lo posible para que él o ella estén bien. Dejo salir sus lágrimas luego de que Stryker desapareciera de la habitación, pensó en Logan en que él al menos sería feliz. y tal vez nunca sepa la existencia de su otro hijo.

–él nos dejó y no volverá…

En aquel sitio había demasiado movimiento a tal punto de volverlo loco, jamás pensó que se uniría a personas que odiaban a su especie, aunque en realidad ellos no tengan idea de lo que en verdad es y además está involucrado por una buena razón. Su hermano le ha ayudado a estar seguro, tiene la suerte de que este sea un comandante respetado y amigo de unos de los encargados de ese lugar. Gabriela es la única que sabe su secreto a parte de su hermano, ella no le parece nada bueno lo que hacen en cada uno de los laboratorios, pero la mujer necesita el dinero. De hecho, ella se enteró de su mutación por un estúpido descuido, al principio pensó que lo juzgaría, pero no fue así, ella le comprendió y ahora son grandes amigos. Salió de sus recuerdos al ver a su hermano entrar a su laboratorio y noto en este una mirada preocupada.

–Max, necesito tu ayuda.

–¿para qué, Demian?

–me entere que han traído a este sitio a alguien que he estado buscando para agradecerle el que me haya salvado esa vez que me descuide por culpa de unos ladrones y el cual amablemente me dio su nombre, pero luego no volví a verle. –el hombre relato con una jovial sonrisa al recordar a ese chico. – tú bien sabes que estamos metidos en esto para ayudar, aunque sea a pocos como tú de no ser lastimados y me gane la confianza de Stryker desde antes de saber lo que hacía y por ello es más fácil todo esto, pero ahora te pido que me ayudes a sacar a alguien de aquí, lo sé es muy complicado.

Max al escuchar la loca idea de su hermano mayor suspiro y asintió levemente con la cabeza– es complicado, pero no imposible, aunque puede tardar unos meses además eso pensaba decirte para ayudar a la mayoría de escapar de ese nuevo plan que traen entre manos, pero dudo que a uno de ellos logremos sacar ya que estará muy vigilado–pronuncio con una mueca de tristeza para luego dar una risita socarrona al pensar en algo imposible– Sabes seria gracioso que al chico que quieres sacar de aquí sea a la joya de la cual escuche a la loca de Stephanie hablar el otro día con Stryker… no recuerdo su nombre era algo así como…

–Peter Maximoff

–¡sí!, ese es el nombre de la "joya". A todo esto ¿Cómo se llama al chico que deseas sacar?

–ya te lo dije, se llama Peter Maximoff

–mierda…