Bueno aquí les dejo el tercer cap de este fic las cosas se ponen cada ves mejor, se aceptan quejas, sugerencia, reclamos, notas de asesinatos, felicitacions se acpetan cualquier tipo de comentario en si dejen reviews y muchas gracias por sus comentarios Matane
Aquello que se puede cambiar
Capítulo III
-BIEN HECHO YUU NO PIERDES EL TIEMPO- grito Lavi desde una de las ventanas del comedor, ambos exorcista se separaron y alzaron la vista encontrándose con más de un mirón (por no decir que toda la orden) en cada una de las ventanas del comedor
-Ya se me hacía raro que no escuchara música- dijo Yunn sin soltarse de Kanda
-CREISTE QUE NO NOS HABÍAMOS DADO CUENTA QUE TE HABÍAS IDO EN LA MISMA DIRECCIÓN QUE TSU, AUNQUE FUE HACIA DISTINTA VENTANA PERO HICIERON LO MISMO-
-Por tu propio bien Lavi será mejor que dejes de decir todo, ambos son muy agresivos-dijo Allen recordando recién llego a la Orden y varios momentos que estuvo con Tsubasa
-No importa- se volvió a colgar para poder verlos y agrego- YA SE ME HACIA RARA TANTA PRISA POR ACABAR PRONTO Y LLEGAR DE LA MISMA MANERA A LA ORDEN, TENIAS QUE VER COMO SEGUIA ELLA- seguía gritando mientras que todos retrocedían a pasos lentos y precavidos –HUBIERA SIDO MAS FACIL SI LO DIJERAS, CLARO ESTA QUE ERA OBVIO QUE TSU TAMBIEN TENIA INTERES EN TI ESO SE VIO DESDE EL MOMENTO EN QUE USTEDES DOS SE ENCONTRARON AQUÍ- cuando buscó con la mirada apoyo de alguno no había nadie a su alrededor excepto dos personas una parada en el barandal y la otra sentada también en el barandal
-¿Qué decías Lavi?- pregunto la morena mientras aparecía su oz
-Estúpido conejo- tanto Mugen como Serek se encontraban en el cuello del pelirrojo esperando el más mínimo movimiento para cortarlo
-Entonces Lavi, decías…-
-Que ustedes son tal para cual- musito esperando no ser escuchado, cosa que no sucedió ya que ambos lo había oído claramente
-Estúpido conejo, ¿Por qué te dirán así?- dijo Yuun con un brillo de malicia en sus ojos
-Tsu das miedo con esa mirada- Lavi busca la forma de cómo salir de aquel "pequeño" problema – ¿Si les doy una disculpa servirá?- ambos negaron –Me lo suponía- sacó su arma anti-akuma e hiso lo suyo salió directo al comedor y por casualidad a los brazos de Lenalee
-Te lo dijeron- fue lo único que ella le dijo antes de soltarlo –Aunque creo que será mejor que no te les cruces por el camino durante un rato-
-T e hare caso-
La fiesta seguía con un ambiente bastante animado, algunos ya en un estado inconveniente, otros simplemente disfrutaban con una que otra copa en sima pero aun consientes de lo que sucedía a su alrededor, mientras que otros como Allen miraban a una que otra pareja que estaba por ahí o más bien que se cursaban por donde su vista pasaba, no sabía si los miraba con recelo o con gusto pero algo era seguro él quería al menos sentirse querido por alguien
-Incluso el antisocial de Kanda encontró a alguien- dijo para sí mismo, harto de aquello se dispuso a salir al balcón aunque sea a tomar un poco de aire fresco no pensaba huir pero si pensaba salir de aquellos pensamientos que lo atormentaban –Un Bookman no puede querer- murmuro no sabía si lo que Lavi decía sentir por Lenalee era cierto o simplemente era otra de sus actuaciones como tal –Que estas pensando Allen Walker- dijo mientras movía la cabeza de un lado a otro tratando de desparecer los pensamientos que hace unos momento había tenido
-No sé, a veces yo me pregunto lo mismo- dijo la china mientras se colocaba a lado del británico –Hace tiempo que lo veo distinto, no sé si Bookman ya sabrá de lo nuestro pero- los ojos de la china se volvieron cristalinos –Necesito hablar con Lavi, no hoy- el pequeño exorcista solo miro a su compañera como se comía todo lo que sentía y se dirigía de nuevo a la fiesta –Será mejor que tu también regreses- dijo dedicándole una pequeña sonrisa; desapareciendo entre los exorcistas, buscadores y el equipo científico
-Lenalee…- fue lo único que dijo antes de abandonar el balcón y seguir el consejo antes dado. No sabía con precisión que le esperaba adentro pero algo era seguro nunca se imagino ver a alguien lo suficientemente valiente o más bien idiota como para retar y oponérsele a Kanda
-Yuu- dijo la grisácea, este solo se dedicaba seguirla viendo con esa mirada tan típica en el -No cambiaras- dio vuelta sobre sus talones y comenzó a caminar dándole la espalda al susodicho –Me largo- dijo en dirección a Komui –Abre de una buena vez esa maldita puerta-
-En realidad son tal para cual- murmuro el chino
-Abre la puerta- dijo Yuun empezando a perder la poca paciencia que le quedaba
-Lo siento pero eso no es posible hasta que la fiesta se termine esas fueron las reglas- a la exorcistas le salió una vena, muestra de que ya no tenía paciencia
-Maldición- dijo entre dientes –Has lo que se te dé la gana "Supervisor"- lo último lo dijo con malicia –Que buenos tiempos vamos a recordar- dijo con vos melodiosa
-Ya las abro- dijo con miedo el supervisor
-No, ya déjalas así ya no importa- seguía con aquella sonrisa de malicia que alumbraba su rostro y le daba un toque maligno a esta
Tsubasa POVS
Por la expresión de Komui me imaginaba que ya se había acordado de los viejos tiempos mas eso lo hubiera pensado antes de negarse a lo que yo le pedía, desde un inicio se lo advertí y bajo advertencia no hay engaño.
Me fui directo a la mesa donde estaba Allen, se veía triste y pensativo, su mirada no daba a ningún lugar en específico, simplemente parecía perdida
-Allen- dije mientras movía mi mano de arriba abajo en frete de el –Allen ¿estás aquí?- aparentemente su cuerpo si estaba en la fiesta pero su mente y pensamientos estaban en otro lado –Ni me vas a hacer caso, estúpido Moyashi- me aleje de aquella mesa cuando vi lo mismo que veía Allen una escena que ninguno esperaría ver y mas proviniendo de aquella pareja que algunos consideraban la mejor de aquí
Lenalee POVS
Regrese a la fiesta tratando de organizar mis pensamientos y sentimientos ambos tenían una disputa, no sabía qué era lo correcto simplemente quería estar un poco más con aquel pelirrojo. Camine en busca de Lavi y para mi sorpresa lo encontré hablando con Bookman, el rostro de ambos estaba serio, me acerque un poco más para poder escuchar mejor
-Eres un bookman y como tal no debes de sentir nada por nadie- dijo el Bookman
-Te equivocas yo aun no soy un bookman soy tu aprendiz-
-Así que prefieres mantenerte a favor de tus sentimientos en vez de seguir con lo que se te ha designado-
-No tuve opción, no tenía a donde ir-
-Debes de decidir Lavi, te guste o no- desvió la mirada de Bookman y simplemente asintió
-Al menos déjame hablar con ella- el Bookman se quito del camino de Lavi y se acerco a mi con paso lento –Lenalee ¿podemos hablar?- pregunto en tono serio
-No hay nada de que hablar, ya oí todo- trate de sonreír –No te preocupes, para eso naciste, debes de cumplir con ello, por mi no te preocupes- las lagrimas se empezaron a acumular en mis ojos
-¿Estás segura Lenalee?- en su voz se podía escuchar confusión, emoción, tristeza, una mescla de todo
-Sí, no te preocupes- di media vuelta cuando sentí la primera lagrima correr por mi mejilla –Será mejor que me valla para que puedas arreglar tus asuntos con Bookman- seguí caminado –Nos vemos- cuando me suponía que había desaparecido de la vista de Lavi eche a correr, sabía que estaba encerrada pero aun así quería huir
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Tsubasa POVS
Todo paso muy rápido, simplemente nadie podía entender que era lo que acababa de suceder entre esos dos.
-Tsu ¿Y Lenalee?- pregunto Allen que al fin regresaba de su viaje
-Salió corriendo, pero parece que nadie sabe hacía donde- observe las puertas y estas ya estaban abiertas –Lo más probable es que se haya ido- señale las puertas y el semblante de Allen se puso serio
-Lenalee- dijo mientras empezaba a caminar en dirección a la salida del comedor
-Será mejor que la dejes, no la creo tan tonta como para que pierda la cabeza y haga alguna estupidez-
-No la pienso dejar en el estado en el que esta-
-Pero daría lo mismo que tu fueras a por ella, con eso no conseguirías que se fijara en ti-
-¿Qué?-
-Lo que acabas de oír Moyashi, por mucho que fueras a consolarla no serviría de nada, el resultado sería el mismo, te ve como un amigo-
-Aun así el verla en ese estado y por culpa de Lavi…-
-A Lavi no lo dejan escoger, nació con algo que lo ato de por vida, mucho que el quiera rehusarse no lo puede hacer-
- No lo entiendes Tsu-
-Lo entiendo mejor de lo que te puedes imaginar, hay cosas con las que naces y no las puedes cambiar por mucho que lo intentes, y si tu en estos momentos vas y le reclamas a Lavi lo vas a hacer sentir peor, Lenalee no lloro enfrente de el para evitar eso- Allen simplemente se sentó de golpe
-Entonces creo k no voy a poder hacer nada por el momento- estaba desilusionado, sabía como se sentía, pero en este caso ninguno de los dos podíamos hacer nada por ninguna de las dos personas que en estos momentos nos importaban.
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En el comedor todo seguía de manera amena, pero bajo las amenazas que dio Yuun el supervisor decidió abrir las puertas para que cualquiera pudiera entrar y salir del lugar, acción que aprovecho la china para salir de aquel dolor que la atormentaba, sus pasos eran veloces pero torpes, su mirada se encontraba nublada y perdida y su mente simplemente no le ayudaba en nada, estaba tan confusa que ni sabía hacia donde se dirigía, solo siguió a sus pies, los cuales se tropezaban con cada paso que daba, los siguió hasta que su cuerpo no pudo más y en último intento por escapar de todo tropezó con sus propios pies, su cuerpo se tensó al suponerse que en pocos segundo estaría chocando con el suelo, pero cuál fue su sorpresa al verse sujetada por dos brazos, los cuales distinguió que pertenecían a Kanda
-Ka…Kanda- dijo entre sollozos –Me tengo que ir-dijo mientras se reincorporaba –Gracias por la ayuda- trato de zafarse de aquellos brazos mas estos no la dejaron, la fuerza que aplicaba sobre los de la china era bastante tanto que la lastimaban –Suéltame Kanda, me lastimas- basto con decir eso para que la fuerza disminuyera mas no lo suficiente como para dejarla ir
-¿Qué sucede?- pregunto con tono frio
-Nada- mantenía la mirada en el suelo, sabía que del japonés no recibiría reclamo alguno si contaba porque lloraba, y que tal vez solo tal vez no iría a matar al joven Bookman así que decidió callar –Simplemente estoy cansada- trato de hacer una sonrisa, la cual no sirvió, ya que el japonés solo alzo una ceja en forma de incredulidad
-¿Fue el usagi?- pregunto sin más ni más, no recibió respuesta alguna solo un largo y prolongado silencio –Me lo suponía-
-Bookman se enteró- por fin pronuncio palabra alguna –Escuche toda la conversación por accidente y cuando Lavi me iba a contar lo sucedido le dije que era mejor que siguiera con su destino- las lagrimas la volvieron a traicionar y salieron sin previo aviso –Pensé que tal vez me diría que no lo iba a dejar y que a mí tampoco pero en realidad, acepto mi idea como si nada hubiera pasado- recargo su cabeza en el pecho del japonés –No creí que fuera a aceptar así de fácil-
-Si fue así no te quería como él decía- trato de no sonar muy duro pero aun así los efectos en ella eran algo inevitables, el llanto no cesaba, su tristeza aumentaba y el enojo de él no descendía –El no merece que tu estés así-
-Kanda- dijo despegando su cabeza del pecho de este y mirando –Yo lo quería demasiado, pero parece que el a mí no- su mirada estaba vacía, sin ese brillo tan peculiar de ella, parecía la misma niña que hace varios años atrás había ingresado a la orden, fría, vacía, sombría, sin ninguna intención por seguir con vida
-No deberías de estar así por alguien no te supo valorar-
-Kanda- la voz del japonés era diferente como si esta vez estuviera recordando algo que había sucedido
-Por algo paso esto, debe de haber alguien mejor y que sea para ti, tal vez se dé cuenta del error que cometió y regrese por ti, más si no es así no debes de derrumbarte como lo estás haciendo en estos momentos-
-Kanda- su llanto ya había cesado- ¿Qué te sucedió?- sabía que no le iba a contestar por algo realizo su siguiente pregunta -¿Tiene qué ver con Tsu?- su pregunta lo agarro desprevenido, sus ojos se abrieron de par en par
-Tiene mucho tiempo- fue lo único que dijo antes de darse cuenta del gran error que acababa de cometer –Mierda- tomo a Lenalee por la mano y la llevó entre los pasillos de la orden hasta regresar al comedor
-¿Qué sucede Kanda?-
-No debía de haber hecho lo que hice, va a activar muchas cosas, esto está mal-
-¿De qué hablas?- su caminar iba en aumento, se temía lo peor, buscaba a la grisácea entre las personas de las fiesta, pero no la localizaba por ningún lado –Allen- dijo la china cuando se topo con el
-Lenalee- dijo el sorprendido –Creí que ya te habías ido, incluso Tsu había ido a buscarte- eso fue suficiente para entender porque el japonés había salido de esa forma del lugar donde se encontraban
-¿A dónde se ha ido Moyashi?-
-Allen desu- dijo molesto
-No tengo tiempo para esto, responde- demando
-A los dormitorios dijo que lo más probables fuera que tú –señalo a Lenalee- te encontraras ahí-
-Nos vio- dijo Lenalee poniendo una mano sobre su boca –Voy a buscarla-
-Moyashi cuida de Lenalee- salió del comedor dando grandes zancadas, sabia como era ella y más si había escuchado la última parte de la conversación, recorrió los pasillos, uno por uno pero no la encontró hasta que recordó que tanto él como ella disfrutaban mucho del bosque y más si el clima era frio
-Estúpido Kanda, quien se imaginaría que le molesto-
-Y que tú sigues siendo de la misma manera- dijo el japonés mientras caminaba hacia ella –Nunca terminas de oír las cosas-
-Kanda- dijo esta levantándose de un salto del lugar en el que se encontraba -¿Debía haber escuchado más?- pregunto con cierto sarcástico
-No había nada más que escuchar-
-Ves tenía razón-
-Si en realidad supieras todo no habría nada más que escuchar- su tono era tranquilo. Sereno pero aun así frio
-Vamos Kanda, ella es tu amiga de la infancia- dijo volteándolo a ver, con una mirada bastante retadora
-Che- fue lo único que dijo para demostrar su enojo
-Estúpido Kanda- murmuro por lo bajo, paso a lado del japonés sin si quiera mirarlo –Sabía que no recordarías nuestra pequeña promesa- menciono cuando pasó a la de él
Kanda se quedo completamente quieto en su lugar, sería algo ridículo que no recordara aquella promesa que años atrás se habían hecho y más si el mismo se la había propuesto, pero había algo diferente en ella, algo que no cuadraba, ella era diferente a como la recordaba inclusive a como había llegado a la orden, no conocía su pasado y sabía que este era más sombrío que el de el mismo, pero más que nada que su inocencia escondía un oscuro pasado, pasado que solo ella conocía y que lo más probable era que nadie más lo conociera.
La exorcista dueña de Serek camino por el bosque buscando un poco de paz de todo lo que le atormentaba, tanto su pasado como el de su inocencia eran cosas nuevas pero bastantes dolorosas, durante varios años ella había desconocido todo eso y dentro de algunos minutos toda la información le había caído de golpe, no comprendía, no, mas bien no quería comprender aquello su destino, ella había nacido para servir a su enemigo y nada más para eso y justo en el momento en el que ella pensaba terminar con todo apareció él, su salvador, aquella persona que la había salvado de la oscuridad que cubría su corazón pero aun así no fue suficiente, su carácter, su forma de ser, su todo se basaba en tristeza, sufrimiento, odio, rencor, ira y otros sentimientos pocos agradables para las personas, creía que aun siendo salvada de aquello no podría cambiar, que tarde o temprano cumpliría su destino como había sido escrito desde un principio. Sus pensamientos vagaban en todo esto tratando de comprender por qué él era la única persona con la cual podría liberar todo, el era su detonador, soltó un grito de desesperación y como si lo hubiera invocado apareció ante ella la persona que más odiaba en este mundo, Tyki Mink.
-Parece que el tiempo siempre se cobra todo- dijo burlonamente
-Eso explica porque te ha tratado tan mal Tyki-
-No has cambiado nada Serek- pronunciar las últimas palabras provocaron que sus ojos se llenaran de odio y de ira, su mirada cambio de color a un rojo vino –Serek al fin osas aparecerte ante nosotros- sus puños estaban apretados con tanta fuerza que de estos empezó a corre sangre
-Lárgate de aquí Mink- su mirada era tan fría y dura que te transmitía todo lo que en esos momentos sentía
-Vamos Yuun te debería de dar gusto volver a ver a tu querido hermano-
-Tú no eres mi hermano- sus dientes rechinaban por la ira que trataba de contener – ¿Por qué?-
-Así las cosas tenía que ser, te recuerdo qué tú por ser una inocencia que posee fragmentos de un noah has sido considerara un arma de doble filo- el rostro del Noah cambio drásticamente
-Cállate de una buena vez-
-Tarde o temprano esa humana a la cual tú creaste va a desaparecer y cuando eso ocurra sabrás que es lo que va a suceder-
-Ella no va a desaparecer eso tenlo por seguro, sabrá como hacer para que me convierta en lo que soy, una rama que sirve para terminar con personas como tú, al igual que para terminar con los juguetes del Conde- el Noah soltó una risa malvada, su sonrisa de hacía cada vez más grande y su mirada perdía sentido alguno de cordura
-Eso está por verse- dicho esto Tyki desapareció de la misma manera de cómo había llegado
-Vámonos de aquí Yuun-
-Serek- aquella voz la dejó petrificada, su corazón latía con fuerza y sabía los efectos que podía seguir –No se supone que tú- ella no volteaba a ver a la persona que se encontraba a su espalda, sentía como este se acercaba poco a poco a ella
-Maldita sea- dijo antes de echar a corre pero esto no fue posible ya que la había detenido
