Los personajes de H.T.F le pertenecen a Mondo Media, solo la historia me es de mí propiedad con el fin de entretenerlos.
Y así fue como me di cuenta de que todo era una obsesión ¿amor? ¿Cómo iba yo a enamorarme de una persona que solo vi una vez y por error? Debía estar mal de la cabeza como para sentir algo así, o por lo menor por un hombre. No recuerdo cuanto ha pasado desde aquella última pero irritante vez donde lo vi con ese patético héroe o en que es ese mismo día Toothy trató de aprovecharse esa vez de mí, lo he visto, pero no le he hablado, soy demasiado cobarde como para dejarle acercarse y dirigirme la palabra. — ¿Uh?
La alarma del instituto empezó a sonar como loca al ser activada por uno de los traviesos chicos que siempre se metían en problemas, si, uno de esos que no les importa las reglas, si, eran una pandilla grande de molestos problemáticos que, para mi pensar, solo "no respetaban las normas" para llamar la atención y ser populares.
Suspirando me retiré a casa temprano, no pensé nada, solo quería llegar a mi hogar para entretenerme con mis pinturas, cuidar a mi erizo y olvidarme de todo ¿un problema? Es que Toothy me llamó desde a lo lejos, claro, intenté aumentar el paso al son de que empecé a temblar del miedo a que me volviera a atacar, yo solo quiero un jodido tiempo para tranquilizarme ¿qué te pasa conmigo destino?
— ¡Espera Flak! ¡Déjame acompañarte a casa! —Me gritó insistente hasta alcanzar el lado derecho de mi persona.
Yo simplemente no contesté, solo seguí mi paso lo más apresurado que pude hasta que me cansé y volteé a verlo. — ¿Qué es lo que quieres de mí? Déjame en paz…por favor.. —Volví a prender mi paso por ese camino fastidiosamente ruidoso por los automóviles que no dejaban de sonar por la presa que se había hecho, yo solo quiero estar tranquilo.
Tan solo un poco de tranquilidad, solo un poco…
Solo me sujetó la mano, con extraña fuerza suave, quedándose completamente en silencio. Me volteé un poco para mirarlo a cejas arqueadas, su cabello morado le cubría los ojos como si quisiera ocultarse por un momento de mi mirada celestina. Volvió a su posición normal para comenzar a avanzar con mi mano sujeta de la suya. Me extrañé si, pero no hice nada, solo dejé de hablar por un buen rato mientras que la gente nos dedicaba miradas extrañas, muy extrañas la verdad.
Al final llegamos a mi hogar, Toothy sabía donde vivía ya que, siempre venía cuando niño. — ¿Podría saber por qué te me sigues acercando? — Bueno, eso sonó bastante odioso de mi parte, no era como si me gustara tratar a la gente de esa manera pero algo tenía que hacer, tenía que preguntar y buscar respuestas, no soportaba no hallar alguna cuando me importaba.
—Quiero disculparme...quiero decirte…que no solo te ataqué de esa manera porque solo te veo como un objeto sexual...te ataqué de esa manera porque...no sé como expresar lo mucho que me gustas...yo...Cada ves que te veo..Siento que vuelo…
En definitiva mi mirada solo se centraron en los de él, confundidos e impresionados por esa confesión que nunca creí que pasaría. La verdad, mi mundo se ha vuelto loco, ahora, solo me persiguen los chicos ¿acaso que no voy a tener una familia como la deseo? Con una chica tranquila y unos hijos juguetones…al parecer...puede que esté siendo dramático así que solo debo calmarme y responderle.
—Yo…
—Yo sé que no me vas a corresponder Flak…te he visto muy distante y creo que te gusta otra persona...pero vamos viejo…no quiero perderte por favor...por lo menos déjame estar a tu lado aún que me metas la friend zone.
Y no pude evitar reírme un poco al escuchar la "Friend zone" él me miró confundido para luego corresponder mi risa pero más leve y corta, tal vez creía que me burlaba de él, así que me apresuré a contestarle. —Pienso que bueno…es algo extraño que vengas a decir que te gusto...pero…podemos intentar ser amigos, buenos amigos...como antes, tal vez solo estás confundido Toothy…suelen pasar esas co...
—No estoy confundido. —Apresuró a interrumpirme sin más. — Yo sé que me gustas desde hace unos años…no me vengas a meter confusiones en la mente Flak…
Bien, tal vez debo cerrar la boca. — Bueno… ¿te gustaría pasar y comer algo? Tal vez así avanzamos un poco ¿no crees? — Me encaminé hacía la puerta, dispuesta a abrirla hasta que algo me golpeó por la espalda, literalmente ese "algo" era una mano que me apresaba contra la puerta. Mis ojos se abrieron un poco al escuchar esa voz que con amenazante tono, le decía a Toothy que se fuera o moriría ahí mismo.
—Lárgate enano…o acabo contigo aquí mismo.
—No voy a irme… ¡Suéltalo!
No sé en que momento sucedió esto…pero me siento tan jodidamente estúpido…como si estuviera en esa escena donde el amigo valiente trata de rescatar a la doncella en apuros.
—Vete Toothy… estaré bien...y si en caso de que llegue a morir…por favor esconde la porno que tengo bajo mi cama dude. — Y tenía miedo, pero tenía aún más miedo de que mi madre encontrara a esas sexys modelos en las revistas bajo mi cama.
—No…yo…
— ¡Solo hazme caso dude! ¡Lárgate! — Bueno ya, si, grité con más fastidio que miedo, debería dejar de ser así.
Escuché como maldecía por lo alto y empezaba a correr, conociéndolo muy bien llamaría a la policía y buscaría ayuda. Cuando escuché que los pasos de Toothy se habían alejado, pude sentir la respiración del peliverde rozar mi cuello por un segundo, claro, la mía estaba agitada por el miedo, no sabía exactamente como reaccionar. Él abrió la puerta, desprendiendo las llaves de esta y tirarlas a un lado, a mi me tenía agarrado del cuello de la camisa por detrás todo el tiempo hasta que me aventó al sillón más amplio de los tres.
—Vengo para algo..
No entendía muy bien por qué venía o como fue que supo de la dirección de mi casa, tal vez pudo seguirme o preguntarle a alguien o puede que mejor deje de indagar porque me pone nervioso la manera en como me mira y se acerca hacia a mí. — ¿Sabes? Me pareces alguien sumamente interesante, rojito. — Me comentó de manera burlona, entre risas y rodeando el sofá, de modo que volvía hacia la puerta por donde momentos antes entramos, cerrándola sin quitarme la vista de encima, eso, claro, me dejó un poco nervioso ¿poco? Más bien diría mucho. Así que opté mejor por no decir nada, solo observándolo.
—Así que…me propuse a hacerte una vista…rojito mirón... —"Mirón"… ¿Será que descubrió que los miré ese día?
Traté de incorporarme pero sin previo aviso el clavó... ¿una navaja? Si… clavó esa cosa al lado de mi cabeza con una velocidad algo impresionante, dañándome el cojín de paso. No pude evitar sentir como mis mejillas se prendían de a poco al verlo tan cerca…tan cerca… que nuestras respiraciones chocaban deliciosamente. Me removí incomodo como si le pidiese algo más, algo que ni yo sabía que quería, creía que ya había superado esta obsesión pero parece que crece más.
— ¿No vas a hablar? Oh…que mal… — Tanto sarcasmo en una frase, auch.
Y no sé por qué, pero empezó a acercarse, sintiendo como mi piel se erizaba con la necesidad de tocarlo, estaba a punto de besarlo estaba a punto hasta que mi alarma me despertó.
— ¡Maldita se! — Bajé mi mirada para observar la erección escondidas es mi flojo pantalón de cuadros azulados de pijama, vaya vida. — Necesito…ayuda….psicológica si es posible..
"La obsesión es mala…si es que ella puede llevarte a la perdición"
IUHDIEUHUIEHFUEFEHFIEUHFUEFHEIUFUIEUI tardé demasiado en nuevamente escribir…iehoeh…el dibujo me tiene distraída… pero volví y vengo con noticias de que haré un doujinshi de esta historia y lo subiré a mi DA que está en mi perfil de Fanfiction.
GRACIAS A TODOS LO QUE LEEN Y ME HACEN SABER QUE LES GUSTA : D
