-Bellamy, estoy muy decepcionado…bueno, la verdad no, porque no espero nada de un loco inepto como tú , pero de todas formas. A ver, estos dos clientes levantaron una queja en tu contra porque dicen que te niegas a atenderlos-
-Si, no los puedo atender…! POR QUE YA SE COMIERON TODA LA DULCERIA ¡ Y digo toda literalmente, porque hasta los estantes y la máquina de palomitas de maíz se comieron! ¡Son unos monstruos!
-No,no. Sin excusas, Bellamy , y ya no ofendas a nuestros queridos clientes. Tu atiéndelos con una sonrisa y cumple sus exigencias- le ordeno el dueño del cine, Donquixote Dofalmingo – Eso es todo de mi parte, ya me voy a ver una película…puede que encuentra una chica guapa que ligar en la sala,! o incluso algo mejor ¡-
El jefe Doflamingo se alejo con su afeminado caminar y se metió a la sala numero 12, dejando a Belllamy solo en su dulcería destrozada. Bueno, no estaba solo del todo, ya que estaban con esos dos clientes que habían ido de chismosos con su jefe : Bonney y Wapol.
-¡Oye estúpido, ya dame mi Combo tamaño Rey¡-
-¡ Y una mierda. Yo llegue primero, gordo de metal!-
-¡Tu cállate, cabello de sakura!-
Y así, Bellamy tuvo que soportar una interminable pelea de insultos malos y chistes aun peores que tuvieron Bonney y Wapol, hasta que este último decidió que en realidad tenía mucha y termino por comerse entero a Bellamy antes de que pudiera reaccionar.
-¡Oh por el amor del cielo, te comiste a el empleado de la dulcería! – se escandalizo Bonney mientras golpeaba a Wapol en el estomago –Pero aun peor: ¿!Por qué no guardaste un poco para mí!-
Y asi termina la historia de Bellamy , un héroe que dio su vida para defender el capitalista negocio de los…No, de hecho solo fue un pobre diablo que tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino de un Wapol hambriento.
Pero aun así será recordado por varias generaciones de empleados de las dulcería en los cines baratos, aunque lo más probables es que para mañana ya ni siquiera Doflamingo recuerde su nombre.
¡Final feliz ¡
-Ahhhhh, siento que baje tres kilos….- suspiro Luffy una vez que "respondió el llamado de la naturaleza"
-Luffy, eres un asco. No deberías orinar en un envase de refresco!- lo regaño Nami viendo como su amigo dejaba el envase lleno (no de refresco, obviamente ) sobre el piso.
-Jajaja, lo siento. Pero ya no llegaba a el baño – dijo Luffy , recibiendo un golpe de Nami justo en la cabeza.
Luego de haber sido corridos de la sala de cine, Nami y Luffy habían decidido esperar a sus amigos en la dulcería, pero se encontraron con la sorpresa que la dulcería había desaparecido, junto con Bellamy.
Después, sin un lugar fijo a donde ir, habían estado explorando el cine en busca de una función a la cual pudieran entrar, pero todas las entradas de las salas estaba siendo vigilados por enormes guardias de seguridad que parecían gorilas.
Uno de hecho era un gorila de verdad, que se llamaba Hamburg, quien era el que resguardaba la entrada para la función más tentadora de todas: "Noches calientes en el reino de Kuja", a la cual Sanji y sus ero- amigos ya se habían infiltrado, gracias a el poder de invisibilidad de Absalom.
-Oye, Nami ¿y ahora qué hacemos?- pregunto Luffy con una lagrima de dolor en su ojo causada por el golpe de Nami – No podemos entrar a ver otra película y ya ni podemos comprar dulces…!Nos vamos a morir de aburrimiento!-
- No deberías quejarte, ya que todo es tu culpa, Luffy. Bueno, admito que también hicimos mal en entrar a una sala llena de maniacos y criminales agresivos, pero nos hubieran dejado en paz si tu no hubieras estado gritando tu incoherencias a cada momento!-
Nami parecía estar en serio molesta, pero su enojo disminuyo un poco cuando Luffy le dijo con voz honestamente arrepentida:
-Lo siento…me deje llevar , ya sabes como me gusta venir al cine y , pues, creo que no debí estar gritando para hacer enojar a nuestros estúpidos compañero de sala…,lo lamento Nami.-
- Lo hecho ,hecho esta- replicó Nami con un suspiro de resignación. Se sentó en una mesa con dos banquillos que estaba cerca y cruzo los brazos . Luffy se sentó junto a ella, sin saber que decir.
¡Tal vez si le regalo un chocolate se alegrara ¡ Oh, pero ya no esta la dulcería…
Ehhh, ¡ya se!. Tal vez si le digo un chiste muy bueno que me conto Sanji…Ok, no, por que ni siquiera yo le entendí…
Luffy siguió pensando otras maneras de recompensar su error con Nami hasta que por fin dio con la correcta:
-Nami, se que estas un poco enojada, pero te diré algo: Dime cual película querías ver y te prometo que no importa como o que deba hacer, ¡te llevare a verla!-
-Luffy, no creo que…-
-¡Vamos, solo dime. Confía en mí, Nami!-
Nami vio con una mezcla de ternura e incredulidad a su amigo de sombrero de paja que sonreía con ingenuidad. No lo sabían, pero sentados en aquella mesilla de un cine barato, cualquiera que los viera diría que se veían como una linda pareja .
Comprendiendo que no había nada que perder , Nami decidió por darle una segunda oportunidad a Luffy
-Está bien- comenzó - La película que yo quería entrar a ver es…-
Cuand Nami estaba por terminar su oración, la vieja banquilla y las sillas cedieron ante el peso de sus usuarios y se desplomaron. Nami cayó sobre Luffy y una vez que la conmoción paso y de que tanto Luffy y Nami se cerciorarán de que no se habían lastimado, rieron contentos sin levantarse del piso.
Mientras tanto, Zoro y Robin dieron dos vueltas enteras al cine ( gracias a que Zoro habia decidido dirigir el camino hacia la sala) y por fin llegaron infiltrarse a otra función. Encontraron dos lugares vacios en la fila de hasta atrás y se sentaron.
-Hola, guapa- comenzó Jango, que estaba sentado frente a ellos. Pero Zoro le dio un patada en la cara y Jango se volteo y se fue del cine corriendo ..y llorando, como un bebe.
-Eso fue …chistoso- reconoció Robin riendo ligeramente.
-El tarado se lo merecía- dijo Zoro.
Ya sin nadie que los molestase, los dos empezaron a ver la nueva película. La cual resulto ser de terror, llamada "FrankeOars y la Isla de Zombies"
Los efectos eran horribles y las actuaciones eran aun peores (incluso se veían los cierres en los trajes de los "monstruos") pero eso no evito que cada vez que había un pequeño susto, Zoro dejara que Robin lo abrazara un poco, a pesar de que ella no tenía ni un poco de miedo.
Miedo de verdad era el que tenia Usopp, ya que un extraño y enorme hombre vestido con plumas rosas y unas gafas moradas se había sentado al lado de Vivi y le estaba coqueteando. Usopp la defendería, claro,pero primero debía reunir un poco de valor….y acabarse de comer esos nachos.
¿Podra Usopp dejar de ser un cobarde y enfrentarse a Doflamingo?
¿Nami podra ver la pelicula que desea?
¿Por que Bonney come tanto y aun asi esta mas flaca que una modelo?
!Descubran eso y mucho mas en el siguiente capitulo!
