Capítulo 3

Lucy y Levy estuvieron la mayoría del viaje en tren hablando entretenidamente, y en una menor parte dormitando un poco, aprovechando ser las únicas en el vagón. Desde los libros o la novela que Lucy estaba escribiendo hasta de chismes que circulaban por el gremio, no pararon de intercambiar risas y secretos.

Si había algo de lo que ambas estaban realmente agradecidas, además de haber encontrado una casa y familia como el gremio, era de tenerse la una a la otra. Después de todo lo que habían pasado, ya sea antes o después de unirse a Fairy Tail, su amistad era increíble. Obviamente tuvieron sus peleas, como toda relación sea cual sea, pero nunca pasaba un día hasta que volvían a arreglarse. Les era imposible estar enfadadas por mucho tiempo.

Lucy le estaba contando que la semana pasada mientras tomaba un baño, Loke decidió aparecerse de la nada sólo para visitarla con Virgo, escuchando a Levy murmurar "pervertido" y riendo de la forma de actuar de sus espíritus, cuando el tren se detuvo de repente.

Ambas estaban enfrentadas en sus asientos, provocando que Lucy cayera hacia adelante y Levy sobre su propio asiento. Antes de que pudieran decir algo, mientras ambas de frotaban la cabeza, apareció un hombre con uniforme, quien se encontraba un poco pálido en ese momento. Parecía ser parte del servicio del tren.

"D-disculpen la frenada abrupta, tuvimos un problema técnico y n-no podremos llegar hasta su destino. Sin embargo no estamos lejos, ¡pueden llegar caminando sin problemas!" agregó la última parte rápidamente, tartamudeando. Las chicas se miraron y suspiraron: no era la primera vez que les pasaba algo así cuando iban a alguna misión.

Se bajaron del tren con sus bolsos y observaron con la boca abierta que el frente del tren estaba totalmente destruído al igual que las vías. Claramente ese no era un "problema técnico" que ocurriera normalmente.

Sin cuestionar mucho lo que había pasado y con cuidado decidieron tomar un camino por una zona rodeada por campos y árboles. Levy, mirando alrededor, preguntó "Lu, ¿estás segura de que estamos yendo por el camino correcto?"

Lucy, que se encontraba caminando adelante, se dio vuelta y sonrió "¡Por supuesto! ¿Estas dudando de mi sentido de orientación? Acá está el mapa que dibujé si querés verlo" y le entregó el papel que tenía en sus manos. Era una hoja llena de garabatos y dibujos que parecían hechos por un niño, a lo que Levy simplemente no dijo nada mientras asentía tratando de interpretarlo.

"Si tu lo dices" se rindió y le devolvió el papel. Ambas siguieron caminando durante un tiempo abajo del sol, un poco cansadas, y luego de una hora pudieron ver a lo lejos una cuidad. ¡Por fin llegamos! pensó Lucy exhausta. Estaba a un paso de llamar a Horologium para que la ayudara.

Pero la alegría de ambas se acabó cuando vieron a un hombre parado en el medio del camino, mirándolas con una sonrisa maliciosa y psicópata que les provocaba mucha desconfianza. Levy odiaba juzgar por las apariencias, pero esa persona le transmitía una sensación de malestar importante.

El hombre, de aproximadamente su edad, tenía el pelo largo y rubio, y las observaba con ojos rojos detenidamente. Sin intercambiar palabras, ambas decidieron ignorarlo, pasando por al lado de él atentamente. Pero cuando Lucy pasó por al lado, le tomó la muñeca y observó la marca del gremio que llevaba.

"Fairy Tail uh? No me digan que vienen por el trabajo de las reliquias…" negó con la cabeza sin dejar de sonreír y Lucy comenzó a sentir como su mano quemaba en donde hacía contacto con el hombre "Mi nombre es Zancrow, y soy el que envió el trabajo, creo que pedí específicamente a los "dragons slayers" como ustedes lo llaman, ¿no?"

Lucy intentó soltarse de su agarre pero fue en vano, hasta que él decidió soltarla y reír de forma maniática "¡Cuantos problemas me van a causar!"

Levy se puso a la defensiva, las manos en posición para utilizar su magia y Lucy colocó su mano sana sobre sus llaves para llamar a sus espíritus. La otra mano la llevaba inmóvil al lado del cuerpo, cualquier movimiento le causaba un fuerte dolor. "Claramente no era un trabajo verdadero, ¿Por qué a Natsu y Gajeel? ¿Qué querés con ellos?"

En ese momento otros aparecieron; los que parecían llevar el control de la situación además de Zancrow era un hombre con gafas y pelo gris, y otro tipo muy raro, con piel blanca y sobrepeso.

"Mi nombre es RustyRose, y lamento decir que esas son cosas que no podemos responder" dijo dramáticamente. Si no estuvieran en una situación peligrosa, Lucy hubiera comenzado a reír. Pero estaba bastante preocupada de lo que sucedería. "Ustedes no nos sirven de nada, además de para complicarnos las cosas. Claramente deben ser eliminadas. Tomar este trabajo fue su peor decisión." Zancrow riendo lanzó un ataque sorpresivo, que hizo caer a las magas unos metros hacia atrás. Intentaron defenderse y contraatacar: Lucy invocó a Tauro y Levy lanzó sucesivos ataques con su magia.

Pero todo parecía inútil, ellos tenían superioridad numérica y no parecían ser para nada débiles."Están a otro nivel" murmuró Levy mientras se paraba con dificultad de nuevo. Intentó pensar una forma de escapar o poder derrotarlos, pero nada se venía a su cabeza dentro de sus posibilidades. Estaban acabadas.

"¡Levy! ¡Paren ya!" a Lucy se le escaparon unas lágrimas cuando vio a su amiga ser golpeada por ellos, aunque ella también tenía de qué preocuparse. No estaba en una situación muy diferente a la de ella.

Pero antes de que puedan darles el golpe final o siquiera exclamar algo, un rugido se escuchó al principio lejano, y luego cada vez más cerca mientras una corriente de aire los obligó a todos a cerrar los ojos y taparse con sus brazos. El piso tembló, y todos miraron a la enorme criatura frente a ellos. "parece que no fueron tan inútiles como pensé, el dragón llegó después de todo…" murmuró Zancrow un poco perplejo.

Levy miró y no pudo contener su miedo: un dragón estaba observándola desde arriba atentamente con ojos rojos, y luego miró a Lucy, que estaba paralizada por el miedo pero intentaba acercarse a Levy aunque eso significaba acercarse a él. Estaban contra la espada y la pared, y no sabían que era peor: si estar cerca de esos hombres o de la bestia frente a ellas. Y no cualquiera: era uno de los dos dragones que vivían en las afueras de Magnolia. ¿Por qué está acá?

Gajeel soltó un quejido frustrado al verlas en ese estado, no podía creer que casi había llegado demasiado tarde. Y la culpa no disminuía al verlas temblar de miedo por la situación que estaban pasando. Y entonces fue cuando soltó un gruñido observando a los responsables de todo esto, la ira recorriendo su cuerpo. Esos hombres que formaban parte de su pasado y tanto habían hecho sufrir a él, Natsu y la pobre Wendy...además de a los dragones gemelos, de los que tampoco sabía nada todavía. Los odiaba profundamente.

Luego se desató el caos. Con un barrido de su cola, noqueó a la mayoría de los que trataban de acercarse demasiado. No estaba en una situación tan fácil como parecía porque aunque los ataques no tuvieran efecto sobre él, podrían tenerlo sobre Levy y Lucy. Y que ellas tratarán de huir constantemente tampoco ayudaba demasiado.

"Levy, aprovechemos que están distraídos y corramos" murmuró Lucy, lo que fue escuchado por Gajeel, y posicionando su cuerpo para que no puedan irse, dijo "Ustedes dos quedense cerca, no las quiero corriendo hacia cualquier lado". Y era verdad: podía sentir que en el bosque algunas personas más se acercaban. Si las tenía dentro de su campo de visión, mejor.

Habían planeado bien esto eh? pensó irritado, y se dijo que las explicaciones vendrían después, porque obviamente las dos chicas no creían en nada de lo que veían.

¡Como si nos fuéramos a quedar acá! pensó Lucy, pero era imposible pasar por encima del dragón.

Mientras tanto, con garras y dientes Gajeel llevaba la ventaja de la situación, superando con creces a los hombres que reconoció como pertenecientes a Grimoire Heart, hasta que sintió un dolor muy fuerte en su hombro derecho. Observó sorprendido como una bala se abrió paso por su piel metálica, seguida de tres más que lo desestabilizaron un poco. No puede ser…

"Balas anti-mágicas, como las que usan Bizca y Alzack, pero estas no son como las de ellos" murmuró Levy, observando perpleja. Aunque no confiara en el dragón, sentía más protección estando con él que cerca de esos hombres.

Tch, no tengo tiempo para esto! Pensando en cual era su prioridad, Gajeel tomó en un agarre a Levy y Lucy con cada mano ignorando sus gritos y llantos de protestas, y decidió levantar vuelo. Una quinta bala atravesó una de sus alas, y con mucho esfuerzo tomó distancia de los pocos hombres que quedaban en el suelo.

Había pasado mucho tiempo desde que sintió un dolor como ese, prácticamente desde su último encuentro con ese gremio aliado a los demonios. Tendría que hablar con Natsu y Makarov al respecto, porque si sus sospechas eran ciertas podrían estar en problemas.

Pero antes de lidiar con eso, decidió que debería hacer una parada para poder recuperarse y calmar a las dos chicas que se encontraban en su agarre y no paraban de moverse desesperadas. Gajeel suspiró internamente: esta iba a ser una conversación muy larga y complicada.


Gracias Asia12 y por sus comentarios! Realmente me alegraron mucho, y gracias también por los follows y favoritos! Realmente me motivan. Espero que les guste este capítulo.