Advertencias: esta historia contiene escenas de sexo (explícito y no explícito) así que quedáis avisados; mi versión del universo A/B/O, es shonen-ai/yaoi, así que homofóbicos pintan poco aquí; AU, mayor OOC, spoilers, MPREG, y creo que por ahora está todo.

*Ni DMC, ni VK me pertenecen. Sólo la trama de este fic.*

- Blah, blah- diálogos.

- "Blah, blah"- pensamientos.

- Blah, blah- demonio hablando.

- "Blah, blah"- demonio pensando.

nº = notas de la autora.

-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-

3.- Empiezan las maquinaciones.

Tras dejar a su amante en el jardín, Zero regresó al salón de baile. Allí se acercó al primer cazador de guardia que se encontró y le pidió indicaciones hacia donde se encontraban Kaito, Yagari y Cross. No tardó mucho en llegar a su destino, y allí se enteró por fin de la importante razón por la cual su compañero de armas le había exigido que regresara: el cuerpo sin vida de una de sus cazadoras estaba empezando a disolverse en cenizas. No fue muy difícil deducir lo que le había pasado. Nada más escuchar todo lo que habían descubierto, el joven Presidente empezó a dar órdenes. Siguiendo sus instrucciones, los cazadores reunieron a todos los invitados en el salón donde se realizaba la fiesta, mientras en otras dos habitaciones mandaron a llamar a toda la servidumbre y a todos los sangre pura que habían asistido a la fiesta. Manteniendo así separados a los tres grupos. Zero decidió dejar a Cross y a Kaito encargados de interrogar a los sirvientes, ya que no era una buena idea meter a Kaito en una habitación llena de vampiros sangre pura por mucho tiempo, no por nada su odio hacia ellos se había hecho tan conocido. Y Cross… no importaba lo bueno que Kaien pudiera ser en su trabajo, unos segundos en compañía de su 'querida y dulce hija' y se volvería demasiado blando para cumplir las órdenes de su superior si ella resultaba estar involucrada.

Puede que Yagari y el propio Zero no fuesen mejores que Takamiya en sus sentimientos hacia los chupasangres, pero tenían más experiencia en cuanto se trataba de los juegos que los sangre pura gustaban de participar. Kaito le llevaba algunos años de ventaja siendo cazavampiros activo, mas Zero había convivido durante años con los seres que cazaban y conocía mejor que muchos como funcionaban las manipulaciones de las sanguijuelas. Nada más entrar en la habitación designada para las interrogaciones, Zero y Yagari notaron que dos de los sangre pura que habían asistido esa noche faltaban: Ori, que había sido la otra víctima, y el mayor de los hermanos Kuran, Kaname, a quien aun podía sentir cerca de su amante. Zero sonrió de forma maliciosa al recordar la incredulidad en el rostro del vampiro cuando confesó que estaba embarazado1. Llevaba años queriendo borrarle esa expresión de superioridad que siempre le mostraba al ex-humano cuando su 'querida niña' estaba distraída. Si hubiera sabido que esa era la forma de conseguirlo, se lo habría dicho hace años sólo por dejarle lo suficientemente distraído para que no viera venir sus ataques. Era una pena que ahora mismo Kuran le fuera más útil si seguía con vida, aunque uno podía soñar.

- Yagari, manda a alguien a buscar a Kuran a la zona más al sur de los jardines traseros. Asegúrate de que le comuniquen que si se niega a venir, será considerado el principal sospechoso de los asesinatos2- su maestro asintió y le hizo un gesto al cazador que estaba de guardia en la puerta para que se acercara. Antes de que pudiera decirle para qué le necesitaba, Zero continuó hablando- y si por el camino encuentra a cierto idiota vestido de rojo, que me lo mande.

Touga se limitó a rodar su único ojo visible en dirección a su alumno antes de seguir sus órdenes al pie de la letra. Una vez terminada su tarea regresó junto al presidente, quien estaba echándole la bronca a Sayori Wakaba.

- ¡Creí haberte dicho que te quedaras en la Asociación, Wakaba!- aunque ahora mismo el último Kiryuu parecía más una madre preocupada que el poderoso cazador que realmente era- ¿acaso no fui lo bastante claro cuando dije que aun no estás lista para volver a trabajar después de lo ocurrido en tu última misión?

- Pero, Zero—

- ¡Pero nada, aprendiz Wakaba3! Has desobedecido la orden directa de un superior, ¿qué tienes que decir en tu defensa?- parecía que el chico estaba de un humor de perros. Tal vez deberían de haberle dado algo más de tiempo con Dante, al menos así no serían ellos las victimas de sus cambios bruscos de humor.

- Takamiya-sensei me aseguró que no había problema alguno con que viniese, que habías accedido a que le acompañara siempre y cuando no me apartase de su lado- respondió la joven, algo avergonzada por haberse dejado engatusar por su viejo profesor del instituto.

- Dichoso Kaito- murmuró por lo bajo el de ojos violeta- hablaremos de esto más tarde, Sayori. Aprovechando que estás aquí, quiero que observes bien lo que está pasando, pues quiero un informe detallado sobre todo lo que has visto esta noche. Lo quiero en mi mesa dentro de dos días, ¿comprendido, aprendiz?

- Perfectamente, Presidente- respondió ella, haciendo una reverencia antes de tomar posición en una de las esquinas de la habitación, donde podría ver todo lo que pasara sin interferir.

- ¿Qué significa todo esto, Zero? ¿Por qué te estás metiendo con la pobre Yori?- preguntó de forma infantil la princesa Kuran.

- Lo que yo haga con respecto a mi aprendiz es asunto mío, Yuki-sama- respondió el aludido con monótona frialdad y un nivel de desinterés que nunca había estado dirigido a la castaña- y es Presidente Kiryuu para ti, Kuran.

Sus palabras fueron recibidas como si de puñaladas se trataran por la joven sangre pura, que le miraba con los ojos vidriosos por las lágrimas que trataba de reprimir. En otros tiempos esa expresión hubiera logrado que Zero pusiera el mundo a los pies de Yuki, mas ahora el cazador no podía entender qué había visto en ella. Ya tenía 23 años y ella seguía siendo la chiquilla débil e ingenua que había conocido hace años. Lo que él realmente necesitaba en su pareja era que esta fuese fuerte, capaz de defenderse por sí misma y, si llegase a ser necesario, de protegerle a él y a la criatura que llevaba dentro. Además, su parte humana (o lo que quedaba de ella) anhelaba que esa persona que fuese capaz de entender todo lo que había sufrido y Yuki nunca podría ser eso para él, todos la sobreprotegieron demasiado para ello. Sólo Dante podía ocupar ese lugar y, sin siquiera notarlo el propio Zero, el cambion se había convertido en su mundo. Hacía tiempo que el joven híbrido había aceptado lo que era (no que no le hubiese costado lo suyo), y una vez lo hizo, dejó de pelear en contra de sus nuevos instintos. Simplemente se dedicaba a balancearlos con su mentalidad y moralidad humana, la cual se negaba a abandonar del todo, como habían hecho muchos otros antes que él. Luego entendía que necesitaba a Dante en su vida tanto como el cambion le necesitaba a él, y realmente no deseaba romper el lazo que les unía, bebé o no por medio. Ni siquiera recordaba por qué había intentado convencer a su amante de que lo hiciera, pues sólo el Alfa de la relación podía romperlo4. Conocer a Dante fue lo mejor que le había pasado desde la noche en que perdió a sus padres, y él mismo se encargaría de que su amante nunca tuviera deseo alguno de apartarse de él. Su parte demoníaca ronroneó ante todas las posibilidades que esa promesa le abría.

- Zero- le llamó su maestro, logrando sacarle de sus fantasías sobre cierto cazador de demonios- creo que deberías centrarte en tu trabajo o Dante va a tener que quitarte a todos los presentes de encima- susurró para que sólo su alumno pudiese oírle. El leve sonrojo que había aparecido en su rostro y la pupila dilatada de su único ojo visible fueron todo lo que necesitó para saber de que estaba hablando Touga.

Sus fantasías habían conseguido que sus hormonas, ya de por sí descontroladas, se alborotaran lo suficiente para que perdiese parte de su regio control sobre su encanto5, logrando que todas las personas que estaban en la habitación sintieran el mismo nivel de excitación y deseo que él, aunque con una pequeña diferencia: esos sentimientos de lujuria estaban dirigidos hacia él y no hacia su amante, como ocurría en su caso. Con un leve asentimiento le dio a entender a su mentor que se había dado cuenta y pronto recuperó el control de sus poderes, dejando a todos los que no conocían su verdadera naturaleza confundidos por lo que sus cuerpos acababan de experimentar. Tratando de desviar la atención del pequeño desliz que acababa de sufrir, el cazador empezó a interrogar a Yuki sobre lo que había estado haciendo desde el inicio de la fiesta para ver si tenía una coartada. Por lo visto ella había sido la que había descubierto las cenizas de Ori y, antes de eso, había estado en la fiesta acompañada de Kaname o siendo arreglada por Ruka y las sirvientas. Yori confirmó la parte en que la vampiresa había descubierto lo que quedaba de la víctima, pues las dos estaban juntas en ese momento6.

- Takamiya y Cross se encargarán de confirmar si de verdad estuviste donde dices o no antes de entrar con Kuran, aunque si tu precioso Kaname no llega pronto nos veremos obligados a asumir que él es el culpable- Kiryuu ni siquiera se dignó a esconder lo mucho que deseaba que eso ocurriera, así tendría una excusa válida para añadir al sangre pura a la Lista de Ejecuciones de la Asociación sin necesidad de iniciar una guerra.

- ¿¡Cómo te atreves a insinuar que Kaname-oniisama puede haber hecho algo tan cruel!?- la vampiresa levantó una de sus manos con toda la intención de abofetear a Zero, quien no hizo nada para detenerla.

- Yo no haría eso si estuviera en tu lugar, Yuki-hime- la divertida voz de Sara Shirabuki evitó que hiciera una tontería- no creo que tu hermano se alegre de verte herida por atacar al Presidente de la Asociación de Cazadores.

Los ojos de la castaña de abrieron como platos al recordar que Zero Kiryuu ya no era sólo un alumno más en la Academia Cross, sino que su rango entre los cazavampiros era equivalente al que Kaname ostentaba entre los vampiros. Cuando se giró para ver al resto de los presentes, se dio cuenta que todos los cazadores que habían acompañado al de ojos violeta estaban apuntando sus armas hacia ella, dispuestos a proteger a su líder de ser necesario. Casi se le para el corazón al ver que Yori era una de ellos.

- ¿Yori?- llamó con voz quebradiza a su amiga.

- Lo siento, Yuki, pero te marchaste, me dejaste sola y no estuviste a mi lado cuando más te necesitaba- respondió la aludida con firmeza, solamente sus ojos delataban lo mucho que le dolía el tener que enfrentarse a su amiga- Zero-sama me está enseñando todo lo que necesito saber para sobrevivir en vuestro mundo. Le debo mi vida y mi lealtad a mi mentor, al Presidente Kiryuu.

Con esas palabras la princesa supo que, aunque después se arrepentiría de ello, Sayori no dudaría ni un segundo en atacar si se atrevía a golpear al último Kiryuu. Dolida por la actitud de dos de las personas más importantes de su vida, Yuki se dejó caer en uno de los elegantes sillones de la sala y se sumió en un penoso silencio. Ante su aparente 'rendición', una rápida mirada por parte de Zero bastó para que todos los cazadores bajaran las armas.

- Creo, Sara-sama, que es tu turno- siguió el peliplata como si el arrebato de Yuki nunca hubiera sucedido- después de todo, fuiste la última persona en ver a Ori-sama con vida.

- Oh- pareció sorprenderse ella- ¿tratas de insinuar que yo he asesinado a mi prometido, señor Presidente?

- No estoy insinuando nada. Sólo digo que, según el estado de las cenizas, Ori-sama falleció alrededor del mismo tiempo que llegaste a la fiesta- la muestra de 'respeto' y etiqueta que mostraba el joven Presidente le apartaba aun más de la imagen que Yuki tenía de su Zero- pregunto porque existe la posibilidad de que el culpable le atacase aprovechando la pérdida de sangre causada por el intercambio con su prometida. Quién sabe, puede que te cruzaras con el asesino de camino al salón de baile, Sara-sama.

- Es irónico que me estés reclamando que alguien pudo aprovecharse de que bebí de mi prometido, tal como es mi derecho, cuando tú mismo llevas impregnado el delicioso aroma de la sangre recién derramada, Presidente- contraatacó ella con una actitud arrogante digna de una vampiresa de su clase.

Las miradas sorprendidas de todos los presentes se fijaron sobre la figura del aludido, quien se limitó a sonreír, logrando despertar la curiosidad y la sospecha de las vampiresas y la preocupación de los cazadores.

- Por lo visto el efecto del hechizo se ha terminado- comentó Zero con tranquilidad- aunque la sangre no es lo único que puedes oler, ¿cierto, Sara-sama?- el profundo sonrojo que se extendió por las mejillas de la mujer dejó de piedra a más de uno, pues Sara Shirabuki era conocida por el regio control que tenía sobre sus emociones y sus expresiones- la diferencia entre nosotros dos es que mi 'donante' sigue con vida, y que sólo tomo sangre fresca porque mi cuerpo no tolera las pastillas de sangre7.

De nuevo el presidente fue el centro de miradas incrédulas. No era un secreto para nadie que el ultimo de los famosos Kiryuu era un ex-humano. El haber sido capaz de resistir la transformación y la sed de sangre durante cuatro años le había ganado el respeto de muchos, y más aun por ser tan joven cuando fue mordido, especialmente entre aquellos que ahora estaban bajo su mando. Así que su admisión sobre beber sangre con semejante tranquilidad les había dejado descolocados. Sólo uno de los cazadores que estaban allí entendía la actitud de su líder y no estaba dispuesto a perder el tiempo con explicaciones. El mocoso estaba tramando algo. El qué, Yagari no estaba seguro, pero conocía a su alumno lo suficiente para saber que cuando Zero ponía sus planes en marcha, nada ni nadie podía pararle los pies. Prueba de ello era que había logrado que olvidasen la momentánea lujuria que habían sentido dirigida hacia el joven, y nadie se había dado cuenta de que les estaba llevando por donde quería8. El chico había sido elegido presidente por mucho más que su gran poder y habilidad como cazador. Zero Kiryuu fue considerado un genio prácticamente desde su nacimiento9, y ahora que su mente ya no estaba nublada por la locura del Nivel E y la constante sed de sangre, las sanguijuelas entenderían por qué nunca era una buena idea el menospreciar a un Kiryuu, especialmente si se trata de Zero. Y mucho menos cuando este cuenta con el apoyo incondicional de la Asociación y la devoción del menor de los hijos del legendario Caballero Oscuro Sparda.

-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-

Editado 28/11/2018

1.- Tanto Zero como Dante se dieron cuenta de que Kaname les estaba espiando, y hay una razón importante por la que dejan que se entere, pero vais a tener que esperar para descubrirla.

2.- Que no os extrañe que Zero les hable así a Yagari y al resto de cazadores, ahora él es el jefe y tiene que comportarse como tal. Y por lo de Kaname, ya os aviso de que durante algunas partes vais a odiarle con todas vuestras fuerzas.

3.- Se que esto no es nada nuevo porque he visto unos cuantos fics en los que Yagari, Zero y/o Kaien la entrenan para cazar vampiros, pero me gustaría creer que las circunstancias por las que termina de aprendiz aquí son algo nuevo.

4.- Esto es debido a que como los Alfa son los que 'marcan' a los Omega, sólo ellos pueden romper el lazo que han creado.

5.- Olvidé decirlo antes, pero he decidido usar encanto para llamar a la habilidad de Zero de atraer a otras personas. Así que cuando aparezca en cursiva quiere decir que Zero está usando sus poderes de demonio, contrario a cuando escriba 'sus encantos', porque entonces quiero decir que está haciendo como el resto del mundo y tratando de atraer a la gente con su apariencia y personalidad, sin ayuda de su parte de demonio. Lo más parecido que se me ocurre a esta habilidad es lo que ocurre cuando hay veelas de por medio en los libros de Harry Potter, sólo que aquí tiene un carácter mucho más sexual.

6.- Cuando lleguemos al punto en que Zero lee el informe de Yori, veréis dónde los eventos de la fiesta se desvían de la original.

7.- Medio cierto, pero ni Sara ni el resto tienen por qué saber la verdadera razón.

8.- Esta es una de las razones por la que Zero actúa de esta forma en este capítulo, la otra es que su lado íncubo está más a flote que su lado vampiro debido a su reciente sesión de sexo con Dante, e incluso con su notable autocontrol no puede esconder del todo esa parte de su naturaleza que carece de inhibiciones y sólo piensa en ir a por la siguiente ronda (y todas las que vengan después).

9.- Esto es canon, y aunque no se dice de forma explícita en la historia, sí que aparece mencionado en el fanbook oficial de VK.

Nos leemos,

Alanna.