Capítulo III
--Tristeza y Decepción--
Misty seguía corriendo y corriendo lo más rápido que sus pies podían. Las lágrimas le corrían por las mejillas pero no quería detenerse a llorar. Quería seguir corriendo para contener la rabia, la impotencia, la decepción… el asombro por lo que vio. Pensaba que si seguía corriendo quizás el recuerdo se iría tan pronto como lo llegó.
Luego de haber corrido casi todo lo el camino del bosque y parte del campo junto a él, Misty se detuvo para tomar aire. Se sentó pero entonces otra vez volvió a oír los rugidos de dolor del malogrado Charizard.
Misty se tomo del cabello con las dos manos y se lo apretó entre los dedos con fuerza en un intento por sacudir de su mente ese terrible sonido. Pero no pudo.
"No es posible…" se decía Misty tratando de convencerse que solo fue una pesadilla. "Ash no pudo ser capaz de cometer semejante crimen. ¡No puede! ¡No es posible!".
Se lo repetía una y otra vez pero siempre la imagen regresaba: Pikachu lanzando un Impac-Trueno al corazón de Charizard. El pokémon gritaba de dolor y Ash solo se quedaba mirando con una enferma sonrisa mientras el lagarto empezaba a despedir un olor a quemado…
Misty entonces se levantó de prisa y corrió donde un arbusto. El olor que había despedido Charizard le había llegado a su nariz y en verdad que era un olor nauseabundo. Misty tenía el estómago revuelto por lo que vio y por lo que olió, irónicamente, y por más que pudo no logró contenerlo. La chica empezó haciendo arcadas hasta que finalmente vomitó.
Una vez que la entrenadora se recuperó del asqueroso episodio que tuvo, de nuevo se sentó en el pasto (lejos de donde había desechado parte de la comida de la tarde) y cerró los ojos tratando de asimilar lo que ocurrió.
"¿Cómo fue capaz?" se estuvo preguntando Misty "¿Acaso no sabe la magnitud del crimen que cometió?".
Todo el mundo sabía que desde que los pokémon habían sido descubiertos, tanto el gobierno japonés como la ONU, habían implementado estrictas leyes para su protección a escala mundial. Pero el gobierno del Japón implementó leyes especialmente severas en sus territorios. Todos sabían en Kanto, en Johto, en Hoenn y en todas las regiones más conocidas con población pokémon, que el "Pokécidio" estaba severamente penado por la ley y las sentencias para los asesinos de pokémon podían variar desde los 50 años hasta la cadena perpetua. Y en algunos casos especiales, podía castigarse con la muerte.
"No, no y no. No puede ser. ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué tenía que caer tan bajo?" Misty se preguntaba.
Quizás Charizard nunca fue un buen pokémon, quizás Ash por más que trató nunca lo pudo entrenar debidamente pero… ¿Realmente tenía que acabar de esa forma?
Misty podría haberlo entendido si en vez de matarlo lo hubiese abandonado o lo hubiera liberado de su autoridad. Pero no… Ash mató a Charizard.
Era una declaración muy fuerte pero era cierto:
Ash mató a un Pokémon.
"Y todo por haber perdido la Liga Añil" Misty concluyó…
Esa era una excusa muy pobre para matar a un pokémon, en realidad cuando se trataba de matar a una de esas criaturas cualquier razón no sirve. Pero Misty pensó otra cosa inmediatamente después de eso… Siempre molestaba a Ash diciéndole que a veces se podía comportar como un bebe cuando de derrotas se trataba, pero lo que Ash hizo no podía aplicársele a un bebe. Es más, no sabía que nombre ponerle a lo que el muchacho había hecho (aunque existen varios apelativos para ello: asesino, megalómano, enfermo, loco, etc).
En realidad Misty si sabía como decirle a Ash: "Asesino". Pero la palabra no podía salirle de su boca. No se sentía capaz de decirle al muchacho que amaba (así es, amaba) "Asesino". Desde hacía meses que Misty se había empezado a sentir atraída por el joven entrenador, a pesar de la evidente diferencia de edades (12 años, y ella 15), por el amor que Ketchum demostraba a sus pokémon y su determinación de seguir adelante pesé a todos los pronósticos.
Pero ahora se encontraba muy confundida… ¿Sería capaz de amar a un asesino? ¿Sería capaz de perdonar a un criminal?
Estas preguntas hicieron que otra vez se sintiese impotente y furiosa por lo que pasó.
Y Misty no pudo evitar romper en llanto…
A las 8:30 pm, Misty regresó a la cabaña que la Sra. Ketchum y el Prof. Oak habían rentado. Unos 5 minutos antes de entrar, se había arreglado la cara y secado los ojos para que nadie notara que había llorado. Después de quedar presentable, entró al lugar.
Delia Ketchum, el Profesor Oak y Brock (con unos cuantos vendajes en la cabeza) estaban sentados en la sala charlando y viendo los resúmenes de las batallas de la Liga cuando Misty llegó y dijo, tratando de fingir la mayor normalidad posible: "Buenas noches. Ya regresé".
La Sra. Ketchum la miró con una mezcla de alegría y extrañeza por lo apagada que se veía la chica y le dijo: "Misty querida. ¡Qué bueno que volviste! ¿No te encontraste a Ash allá afuera?"
Al oír ese nombre, Misty trató de no llorar otra vez y respondió con todas sus fuerzas: "No me temo que no. ¿Ya regresó?".
"¡Oh si! Hace una media hora que llegó de su caminata. Le pregunté si quería cenar pero el dijo que no. Dijo que estaba cansado y no tenía hambre, y se fue a su habitación". Luego le preguntó a ella: "¿Tú no vas a cenar tampoco? De hecho los estábamos esperando a ustedes".
Misty se negó también diciendo que había comido mucho al mediodía y que quería descansar. Delia no preguntó más y dijo: "Entonces solo nosotros cenaremos."
Misty se despidió de todos y marchó a la habitación que compartía junto con Ash y Brock.
Cada paso que estaba dando por el pasillo, le parecía eterno. Mientras caminaba, Misty buscaba las palabras para hablar con Ash y decirle lo que había pasado y "tratar" de hacerlo razonar pero no podía. Se le hacía difícil ahora que había conocido al Ash siniestro y no al niño inmaduro y entusiasta de hace ya un año.
Al llegar a la puerta, Misty tomó aire, giró la perilla y empujó la puerta para entrar.
La habitación estaba desordenada por completo. Había ropa, dinero, pokébolas, el pokédex de Ash, zapatos y todo tipo de cosas regadas por ahí. Ash estaba demasiado ocupado organizando su mochila, quitando cosas inservibles y poniendo otras más útiles; que ni siquiera se inmutó cuando Misty entró a la habitación. Pikachu estaba en el rincón más alejado de la cama de Ash, entre triste y asustado.
Misty buscó con la mirada a Togepi y la encontró durmiendo plácidamente en la almohada de la cama de Misty justo detrás del chico. Misty dio gracias porque aún seguía dormida y no se había despertado para soportar la presencia de un furioso Ketchum, quién quitaba cosas de su mochila con violencia.
Misty sabía que quizás esta era la única oportunidad de hablar con él. Tomó aire y le preguntó:
"¿Qué estás haciendo?"
Ash solo miró a la chica por el hombro por un segundo y luego se volteó diciendo con esa nueva voz llena de odio:
"¿Qué parece que estoy haciendo?".
Misty sintió escalofríos al oír hablar a Ketchum con esa voz tan horriblemente llena de rabia, haciendo más difícil que hallara el valor para decirle lo que pasó.
"Parece como si estuvieras empacando ya".
Ash le contestó sin voltearla a ver.
"Así es. Mañana me voy a Pallet Town para recoger unas cosas y luego continuaré mi viaje solo".
"¿Qué? ¿P-pero porqué?"
"Porque me he dado cuenta que esto de querer ser Maestro Pokémon solo funcionará si vas tu solo"
Misty no podía creerlo. No solo había matado a un pokémon, ahora estaba decidido a abandonar a sus amigos. ¿Quién es este nuevo muchacho?
"Pero… ¿Y nosotros? ¿Acaso no importamos en esto? ¿Nos vas a dejar así como así?"
Ash estaba empezando a irritarse por las preguntas que hacía Misty. Metió unas botellas en donde se leía la etiqueta "Full Restore" y luego se volteo a ver a Misty le dijo con desprecio.
"Vayan haciéndose al ánimo tú y Brock. Mejor regrésense a sus gimnasios, al cabo se saben el camino a Cerulean y a Pewter respectivamente".
Después de eso fue al baño a recoger un cepillo de dientes y una pasta dental y regresó a guardarlas. Misty estaba determinada a hacerlo cambiar de parecer…
"¿Y él Equipo Rocket? Ellos seguramente les encantará sorprenderte solo por ahí".
"No les tengo miedo a ese trío de imbéciles. Además si me quieren sorprender mejor para mí y peor para ellos. Tengo un asunto pendiente con esos tres" dijo Ash con un brillo de malicia en sus ojos.
Y Misty entonces se quedó paralizada del miedo. ¿También será capaz de hacerles a ellos lo mismo?
"¡Pero no tienes dinero!"
"Te equivocas. Ni tú ni Brock saben que mi madre me había creado una cuenta de banco sobre la que tengo total control, y desde que salí hace año y medio de Pallet mi madre me ha estado depositando mensualmente 1000 yenes. A estas alturas ya debo de tener 18 mil yenes. Más que suficientes para empezar" dijo Ash con triunfo. Pero Misty aún no lo iba a dejar salirse con la suya…
"Y supón que te quedas sin esos 18 mil yenes. ¿Qué harás? ¿Esperar a que tu madre te haga el siguiente depósito?" dijo Misty con burla (y con algo de esperanza a dejar fuera de guardia a Ash).
"¿Acaso no sabes que puedes ganar dinero con batallas?" respondió Ash, evidentemente considerando a Misty como una idiota.
Es cierto. Se puede ganar dinero por cada batalla pokémon que ganes. Entre mejor seas, mejor ganabas. Pero Ash siempre pensaba que esas medidas eran deshonestas antes entrenadores promedio. Hasta ahora…
Misty entonces arremetió con la primera pregunta seria:
"¿Por qué ese cambio de actitud Ketchum? Antes pensabas que eso era deshonesto"
"Porque "antes" no me había dado cuenta de que ese modo de pensar tan estúpido no era la solución" dijo Ash imitando burlonamente la actitud de Misty.
Pero ella no se dejó intimidar…
"¿Y cuando te diste cuenta que ese modo de pensar era estúpido?"
"Tu sabes cuando me di cuenta… Anoche" dijo Ash arrastrando cada una de las palabras.
La excusa de Ash, hizo que la rabia le volviera a salir a Misty con todas sus fuerzas y no lo pudo contener más:
"¡¿Y por eso mataste a tu Charizard!?"
Ash se detuvo en seco y finalmente se volvió para enfrentarse a Misty. Pikachu estaba en la distancia observando la escena y rápidamente le dirigió una mirada de miedo a la chica para alertarla de que no fuera por ese camino.
"¿Cómo lo sabes?", ni siquiera hizo el mínimo esfuerzo por ocultarlo. Lo cuál hizo que Misty se enojara aún más…
"Te seguí Ketchum. Te seguí hasta donde tú fuiste y lo vi y escuché todo. ¿Cómo fuiste capaz de hacer algo tan horrible? T-t-tan enfermo". Le dijo Misty sin quitarle los ojos a Ash.
El muchacho se acerco más a Misty hasta casi tenerla frente a frente, y le clavó aquellos ojos tan llenos de rabia. Misty no retrocedió pero esos ojos la intimidaron bastante…
"Lo hice…" empezó Ash con una voz suave pero llena de malicia, "Porque ese asqueroso lagarto y su actitud tan valiente me costaron la Liga".
"¡Pero eso no te daba derecho para quitarle la vida!"
"Si me lo daba. Ese derecho me lo dio después de tantísimas veces que desafió mi autoridad. Pero llegó demasiado lejos al hacerme perder la Liga. Entonces supe que debía de cambiar varias cosas, y una de ellas era Charizard. Así que lo eliminé".
Ash lo había narrado de manera tan fría que Misty otra vez se sintió asqueada por lo ocurrido y volvió a atacar.
"Haz hecho muchísimas cosas idiotas en tu vida Ash Ketchum. Pero esto… Esto no tiene perdón" le dijo de la misma forma fría… Pero Ash no se inmutó.
"No te estoy pidiendo perdón ni a ti ni a nadie. A la larga sabrás que esto fue la mejor decisión que tomé".
"¡¡Es la decisión más terrible que has tomado en tu vida!! ¡¡Es horrible lo que has hecho!! ¡¡Pensaba que solamente te pondrías a patalear y a llorar como bebe, pero ni siquiera un bebe hubiera hecho la porquería que tu hiciste!!"
No debió de haber tocado ese tema… Ash finalmente estalló en cólera y le dio a Misty una bofetada fuertísima que la hizo caerse. Misty estaba sentada en el suelo con una mezcla de sorpresa y terror. Se estaba tocando la mejilla izquierda, aún roja por el manotazo, y con un hilillo de sangre en el labio. Pikachu, no pudo seguir mirando y se recostó de espaldas a la escena temblando de miedo.
"Ash…" empezó a decir Misty con una voz muy suave, casi débil, pero Ash no la dejó terminar. La tomó con rudeza del antebrazo y la levantó con violencia.
"¡Mírame!" le ordenó a la chica con furia.
"Ash me estás lastimando" dijo Misty con lágrimas en los ojos…
"¡¡Mírame!!" le dijo enseñándole los dientes amenazadoramente.
Misty lo miró. No podía creer que el muchacho que alguna vez conoció, la estuviera mirando con esos ojos tan llenos de furia.
"Nunca… En tu vida… Me vuelvas a llamar bebe. ¡¿Entendido?!"
Misty asintió muerta de miedo…
"Ahora escúchame bien. Mañana en la mañana me largo de aquí y no quiero que ni tú ni Brock me sigan. Voy a dejar una carta que lo deje en claro y quiero que te asegures que se siga al pie de la letra esto que te estoy diciendo. ¿Me estas entendiendo?" preguntó Ash lanzándole a la pobre chica aquella mirada asesina.
"S-si…" respondió débilmente Misty.
"Y que te quede bien claro… Si se te ocurre abrir la boca y decirle a alguien lo de Charizard, si aunque sea lo insinúas Misty, te lo juró… Te juró que o te mato a ti… o mato a Togepi".
"No… No. N-no lo harías… No serías capaz"
"Por favor Misty…" dijo Ash con burla "Pude matar una vez. Créeme que no tengo ningún inconveniente en hacerlo de nuevo".
Misty lo miró con muchísimo terror. Realmente hablaba enserio.
"Entonces… ¿Ya terminamos aquí?" le preguntó Ash sin soltarla.
"S-si. Ya terminé".
"Bien" Ash soltó a Misty y fue a dejar su mochila lista. Misty no se movió de su lugar para nada. Una vez que Ash terminó de acomodar sus cosas, y antes de que se durmiera, se acerco a Misty una vez más y le empezó a acariciar el labio ensangrentado y la mejilla golpeada y luego le dijo dulcemente.
"Y arréglate esa cara. Es un horror que semejante belleza se vea manchada así de horrible". Misty siguió sin moverse. Las lágrimas caían de sus mejillas…
Ash dejó de acariciarla y luego le dijo: "Descansa amiga. Mañana tienes mucho que hacer…"
Ash se recostó en su cama, no sin antes decirle a Pikachu en el oído: "Te acercas a ella, y así te ira". Pikachu no dijo nada.
El muchacho se estiró y apagó la luz para quedarse dormido profundamente.
Aún después de que se había apagado la luz, Misty tardó en regresar a su cama. Se quedó ahí de pie, con la mano puesta en la mejilla en donde Ash la golpeó y llorando silenciosamente.
Finalmente se acostó en su cama. Tomó una de las sábanas, se la puso sobre su cara y siguió llorando. Estaba devastada por lo ocurrido, el Ash que conoció había desaparecido para siempre después de aquella noche en el estadio, ahora solo había en su lugar un Ash despiadado que le había declarado la guerra al mundo y su alguna vez noble ambición de ser Maestro Pokémon se convirtió ahora en una obsesión enfermiza…
