Disclaimer

Todos los derechos pertenecientes a la Sra. Rowling, la WB y Salamandra. No hay fines de lucro bajo la realización de este escrito, sólo la mera satisfacción y entretención que saco de ello.

Aviso

El siguiente capitulo, mucho más largo que el anterior

Las cursivas son flashbacks y las cursivas entre '' son pensamientos, todo es fácilmente reconocible.

Dedicación

Al Milenco y al Renato.

¡Disfruten la lectura!

XxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX

SI TU ME MIRAS

Capitulo Tres

Relatos

- ¿Harry? –preguntó temerosa- Es una broma ¿cierto? Fueron a una de esas tiendas donde se disfrazan y se fotografían. ¡Yo se las vi a papá!

- Ginny…

- ¡Como le hiciste esto a Ron! ¡A mí! –la pelirroja se puso de pie y tiró el álbum sobre la cama mientras se paseaba de lado a lado desesperada. Estaba pensando- ¡¿Esta EMBARAZADA?!

Harry decidió que ahí tenía que detenerse todo, tenía que decirle la verdad, con un movimiento de varita cerró la puerta y silenció la habitación.

- ¡Háblame!

- ¡Hermione y yo nos casamos! ¿Eso quieres oír?

La chica se le llenaron los ojos de lágrimas y se sentó en la cama abatida, en silencio.

- Oh Merlín… -murmuró.

- Ginny—

- No te me acerques. ¡Como nos hicieron esto!

- ¡Hacerles que! ¡Dime! ¿Ser felices? ¡¿Descubrir algo maravilloso entre nosotros?!

- Pero—

- ¡Ginny no existen los peros! ¡No en esta situación! ¡Nos enamoramos, nos casamos! Así de simple… y si piensas que yo voy a engañar a mi mejor amigo haciéndome creer a mi mismo que no puedo ver a la mujer que a él le gusta de la manera que veo a Hermione, estás equivocada. Amo a Ron, pero amo aún más a Hermione, y por ello haría cualquier cosa, menos hacerla infeliz.

- Pero… ¿Por qué no nos dijeron?

- ¿Por qué crees que se mantuvo secreto?

- Voldemort…

Él asintió.

- Ginny, nunca quise lastimarte, te lo digo de todo corazón, pero yo esa tarde te lo dije, lo nuestro fue como un sueño, tenía que superar esa etapa, tenía que crecer, y Hermione y yo… estamos al mismo nivel, sintonizados –sonrió ante el chiste interno- De verdad lo siento, pero cuando descubrí porque siempre fui con Hermione de esa manera, esa forma en que nos entendemos y—no pude evitarlo, en el fondo… al principio me sentí culpable por pensar sobre ella de esa forma, por Ron, pero cuando lo hablamos… no había nada que remediar.

- Ella te amaba a ti, tú a ella, y listo. Mi hermano paga los platos rotos. ¡Al menos tú me lo dijiste! ¡Anoche! Pero lo hiciste… Ron todavía cree que tiene posibilidad y—

- Tienes que entenderla, no quiere dañarlo, esta esperando que él hable y ella le dirá la verdad, no que estamos casados, eso no lo puedes decir a nadie Ginny, por favor, te lo suplico—

- No te preocupes –dijo ella bajando la cabeza con una voz triste.

- Hey—

- ¿Qué tengo yo de malo?

Él la miró extrañado.

- ¿Por qué ella y no yo? ¿Por qué puedes mantener una relación con Hermione, casarte con ella y no conmigo?

Harry suspiró y la miró.

- Porque ella es la elegida… mi otra mitad… siempre ha estado ahí para mí, incluso en los momentos más difíciles, y me puede controlar como nadie, todavía me lo pregunto día a día ¿Sabes? ¡Una palabra, una amenaza y sucumbo ante ella! –Harry rió e hizo reír a Ginny también- Es como que mi cerebro se apaga, el problema fue, que nunca lo deje apagarse antes, no lo deje hasta que me di cuenta que ya no era sólo mi mejor amiga.

Ella sintió.

- Todavía estoy procesándolo, y todavía se me hace difícil pensar en Ron… pero—Me alegro por ustedes, si en verdad eres feliz, me alegro.

- Gracias Ginny.

- No hay de qué.

La pelirroja tomó el álbum de fotos y comenzó a ojearlo.

- ¿Estas fotos—

- Las hemos tomado desde antes… me lo mandó Hermione, estuvo todo un día molestándome, a finales de junio, para conseguir una cámara, quería recordar todos estos días, en caso de ser los últimos. Y fuimos donde Fred y George.

- Ah… ¿Harry?

- ¿Sí?

- ¿Y como fue todo esto del matrimonio?

Harry y Hermione se aparecían en Grimmauld Place, ambos muertos de cansancio y algo pasado en copas, pero no completamente ebrios.

- ¿Hermione?

- ¿Mmm?

- ¿Qué hubiera pasado sí Ron nos hubiera visto?

- Creo… que hubiéramos arruinado casi 6 años de amistad.

Durante la boda de Bill y Fleur tuvieron que actuar como 'amigos'. Hermione le había pedido a Harry ser su pareja en la fiesta, y el no se resistió absolutamente nada, ya habían pasado dos semanas desde el episodio bajo la lluvia. Pero lograron escaparse un par de minutos dentro de la casa a una de las habitaciones. Estaban en el medio de una sesión de besos cuando unos fuertes pasos los interrumpieron y se separaron justo a tiempo para ver Ron dar un portazo en la habitación, que había resultado ser la de él.

Harry y Hermione se enderezaron las ropas sutilmente, y le preguntaron a Ron que había ocurrido. Al parecer Luna lo había estado siguiendo por toda la pista y no tuvo más remedio que arrancar, ya que no los encontraba por ningún lado. Los jóvenes usaron los horcruxes como excusa.

Los tres se habían quedado conversando.

- ¿Estas bien Harry? ¿Con todo el asunto de la tumba de tus padres? –preguntó Ron.

Harry asintió, hace un par de días había ido solo al Valle de Godric, necesitaba tiempo para analizar, y al ver a sus padres, muertos en el patio trasero de la casa, tan jóvenes, un pensamiento se quedó rondando en su mente, un pensamiento que tenía que ver con la boda de Bill y Fleur, la caída de Voldemort y… Hermione.

Pero el rato pasó y fue así como volvieron a la casa, Harry sentado en el sillón y Hermione con su cabeza en sus piernas, de la misma manera como estuvieron la noche que hablaron sobre Voldemort. Sólo que Harry ahora se turnaba entre acariciarle el cabello con darle uno que otro beso.

- Te amo…

- ¿Qué dijiste? –preguntó Hermione enderezándose abruptamente.

- Te amo…

- Con eso no se juega Harry… lo que dices, tiene que se—

- Te amo Hermione…

Los ojos de la chica se pusieron de un color brillante. Harry se acercó a ella y la besó, presionándola contra el sillón. Ambos se perdieron, cuando terminaron, respirando con dificultad, Hermione apoyo su frente en la de él, aún con los ojos cerrados y sus manos en el cuello de Harry.

- Yo también –susurró.

El chico sonrió y decidió que ese era el momento perfecto para soltar lo que lo había estado molestando desde su visita al Valle de Godric.

- ¿Hermione?

- ¿Sí?

Hablaban en susurros, con las caras casi completamente pegadas.

- ¿Te casarías conmigo? –esa pregunta fue tan suave que la chica creyó oír mal.

- ¿Qué dijiste?

- Que si te casarías conmigo.

Hermione abrió los ojos abruptamente y lo soltó.

- No digas algo que no sientes Harry…

- Ese es el problema, lo siento…

- Pe—

- Cuando fui a ver a mis padres… me di cuenta de algo –hizo una pausa- Estamos en una guerra Hermione, una cruda guerra, donde cuando me tomen prisionero o cuando me enfrente a Voldemort el no dudará un minuto en ordenar mi muerte o hacerlo él mismo. Y lo mismo va para todos. Y tarde o temprano mi enfrentamiento a Voldemort llegará y- y quiero vivir mi vida, todo lo que pueda.

- Pero casarse es algo muy importante y—

- No quiero dejar cosas pendientes, quiero poder mirar atrás, en caso que algo me ocurra y decir que al menos tenía una familia, una propia, no una prestada. ¿Entiendes? –Harry la interrumpió.

La castaña estaba nerviosa y no podía creer lo que oía. Ella asintió.

- Podría amarte para siempre, por el resto de mi vida.

- Pero… ¿Qué pasaría si despertaras y ya no sintieras nada?

- Eso no ocurrirá, porque siempre te amaré, antes que mi novia eres mi mejor amiga y creo que ese amor es imposible de perder.

Ella le sonrió.

- Por eso te repito, podría amarte para siempre, por el resto de mi vida. Hermione Granger ¿Te casarías conmigo? –el le tomó la mano y se la apretó afectuosamente.

- ¡Yo también! Siempre te he amado, pero—

- ¿Por qué no empezarlo hoy?

Hermione lo miró, sumergiéndose en ese mar verde que tanto la cautivaba e hipnotizaba.

- Porque no empezarlo hoy. Buena frase Harry… -dijo Ginny escuchando el relato.

- Sí…

- Entonces le pediste matrimonio luego de la boda de Bill y Fleur, y pensabas hacerlo desde que fuiste a la tumba de tus padres.

Harry asintió, había cortado del relato todo lo que habían estado haciendo en la habitación de Ron y los horcruxes.

- Y ustedes están casados, por lo cual supongo que te dijo que sí.

- Sí…

- ¿Y se casaron en el Ministerio?

- Sí, en el Londres muggle te demoras demasiado en sacar las licencias y todo deja mucha evidencia, así que no nos quedó otra. Pero tuvimos que desmemorizar al funcionario.

- ¿Y tienen los papeles? ¿Algo que certifique?

- De eso nos encargamos antes, él nos entregó los papeles y le pedimos permiso para borrar eso de su memoria, por el asunto de seguridad.

Ginny asintió y encontró una foto del matrimonio. Bueno, era más bien de Harry y Hermione dirigiéndose al ministerio, ya que había sido tomada en Grimmauld Place.

- Se ve hermosa… hay algo que le brilla más. Me pregunté que había cambiado que andaba tan feliz estos últimos meses, a pesar de toda la situación. Debí haberlo notado antes, eras tú, tienes ese efecto sobre la gente.

Harry se sonrojó.

- Tal vez… Pero sí, se ve hermosa…

Harry estaba esperando al final de las escaleras de Grimmauld Place.

- ¡Hermione! ¡Amor! ¡Apúrate! ¡Tenemos la cita en quince minutos!

El chico estaba completamente nervioso, metió su mano en el bolsillo y sintió la caja donde tenía el anillo. Continuó caminando de un lado a otro.

- Vamos… -murmuró.

- Estoy lista.

Harry giró lentamente y miró hacia la parte superior de la escalera. Ahí lo esperaba una Hermione sonriendo de manera nerviosa, su pelo estaba tomado en un tomate que soltaba rizos, y con una flor blanca enganchada. El vestido era simple, pero resaltaba todo lo necesario. Con un corte triangular pasaba por los hombros y tapaba la espalda, pero al llegar a la cintura caía suavemente, sólo llegaba hasta las rodillas, tenía zapatos de color blanco con tirantes. Y con una leve capa de maquillaje que resaltaba el color de sus ojos, mientras llevaba unas pequeñas perlas en las orejas.

- Wow… -dijo él sin aliento, y la castaña se ruborizó.

- ¿Te gusta?

- Te ves preciosa…

- Tú no te ves nada de mal tampoco…

- Gracias… ¿Tienes todo?

- Sí, sólo me pongo la capa y nos aparecemos en el ministerio.

Él asintió y tomó una capa color negra que estaba colgada al lado de la puerta, con cuidado se la puso y cualquiera que la hubiera visto, no hubiera tenido la menor idea que iba a hacer al ministerio.

Harry también se puso una capa sobre el terno que estaba ocupando, ambas cosas de color negro.

- ¡Espera! –exclamó la chica.

- ¿Qué cosa?

- Una fotografía.

- Hermione…

- ¿Por favor?

El bufó y luego le sonrió asintiendo. Hermione preparó la cámara con el automático y posaron enfrente de ella luego de sacarse las túnicas. La chica la achicó y la guardó en la capa.

Y tomados de la mano desaparecieron.

Caminaron por los pasillos y bajaron unos pisos hasta llegar a la Oficina de Registro y Ceremonias mágicas. Con cuidado de no llamar la atención entraron a la oficina que tenían designada.

- Wow… cuando me enteré que Harry Potter se me había designado, ¡No podía creerlo! –dijo un hombre de edad avanzada claramente emocionado.

- Eh- pero Harry no alcanzó a decir nada.

- ¡Por favor! Tomen asiento… ¿En que puedo ayudarles?

Cuando los tres estuvieron sentados Hermione cerró la oficina y la silenció.

- ¿Ocurre algo? –preguntó el hombre algo asustado.

- Nada… señor-

- Colbert, Allan Colbert.

- Señor Colbert… necesitamos hablar algo muy serio con usted y espero que podamos confiar a la vez –dijo Hermione.

- Por supuesto… cualquier cosa.

- Nosotros –comenzó Harry- Queremos casarnos

La expresión del señor Colbert cambió de preocupación a incredulidad, abrió los ojos asombrados. Ambos chicos lo miraban nerviosos.

- Pe- Pero, ¡Son tan jóvenes!

- Ambos somos mayores de edad..

- Sí… ya veo, son mayores de edad. ¿Pero lo han pensado bien? Me refiero… En esta época, las cosas se malinterpretan.

- Y ese es el asunto. En esta época… Señor Colbert, nosotros estamos juntos y felices… yo no podría pedir nada más en la vida, estar con Harry es una de las cosas que más me hace feliz y saber que cuento con él para lo que sea… ¿Por favor?

Él los miró y soltó una sonrisa.

- No tienen que pedirme, ustedes vienen a realizar algo y yo debo cumplir.

- Muchas gracias… -Harry agradeció aliviado- Pero hay un detalle, nadie puede saber de esto, absolutamente nadie.

- No se preocupe, puede confiar en mí…

- A lo que Harry va… nosotros nos preguntamos, sí… si podríamos borrarle la memoria luego de que todo este listo.

- Pero-

- Señor Colbert no es un secreto para nadie que Voldemort esta con la idea de asesinarme y por ende cualquier persona relacionada conmigo. Hermione es una excelente bruja y ella lo podría hacer, sólo para la seguridad de ella y usted mismo.

- Ya veo… -dijo el hombre moviendo los papeles- Y creo… que podría hacerse, si usted confía en ella, tendré que confiar en el niño-que-vivió ¿No? –soltó una risita nerviosa.

- Muchas gracias señor Colbert…

- ¿Y para cuando quieren poner la fecha?

- ¿Qué tal hoy mismo?

- ¡Hoy! –los miró a ambos sorprendido- La señorita Granger no esta embarazada ¿Cierto?

- ¡NO! –gritaron ambos al mismo tiempo.

- No, no estoy embarazada, sólo lo hacemos porque queremos…

- Ya veo. ¿Y donde lo harán?

- ¿Cree que podría dejarme aparecerlos a ambos? –preguntó la castaña tímidamente.

- Por supuesto, usted es la novia.

- ¿Allan Colbert?

- Sí…

- He oído a mi padre hablar de él, de vez en cuando… Fue amable de su parte permitir el hechizo.

- Sí… igual lo íbamos a hacer, aunque no aceptara, pero todo salió bien.

- ¿Y como fue la ceremonia? –a estas alturas del relato Ginny estaba tan emocionada e inmersa que toda la tristeza que había sentido en un principio se habían desvanecido.

- Ah… Hermione, ella eligió el lugar.

El señor Colbert, Harry y Hermione aparecieron en el medio de un bosque, el mismo punto donde se habían besado por primera vez, el sol brillaba y el pequeño círculo formado estaba lleno de flores silvestres color rojo. El chico sonrió.

- Amo este lugar… -murmuró la castaña.

- Es precioso señorita –aceptó el hombre que ahora estaba conjurando una mesa para poner los papeles que traía en un bolso.

Dejando todo listo, Harry y Hermione se pararon enfrente del señor Colbert, esperando. No falto mucho para que llegaran a la parte que ellos tenían que hablar. Hermione comenzó, la chica esta al borde de las lágrimas y con una gran sonrisa. Harry tenía tomada sus manos fuertemente y estaba tiritando cuando era su turno.

- Puede que algún día este bosque desaparezca, el océano se seque o que el sol se apague, pero ese día seguiré amándote, porque tú eres y serás la persona más importante de mi vida, con la cual quiero compartirla y formar una familia que ha sido mi deseo más grande, te lo agradezco con toda mi alma, por hacerme el hombre más feliz que pisa esta tierra.

Harry le sonrió nerviosamente y ella soltó una risita. Allan Colbert miró a Hermione.

- Ahora repita después de mí. –Hermione asintió- Yo, Hermione te tomo a ti, Harry…

- Yo, Hermione te tomó a ti, Harry… Para tenerte desde hoy en adelante, en la salud y enfermedad, en la riqueza y la pobreza, en las buenas y en las malas. Te prometo que te amaré y apreciaré y negaré a todos los que se interpongan entre nosotros. –ante esas palabras varios pensamientos llegaron a sus mentes junto con sus caras respectivas: Voldemort, Ron, Ginny, los Granger, los Weasley. Podría ser que algunos de ellos aceptaran, pero no lo sabrían hasta que le contarán la verdad- Te lo prometo por toda la eternidad, es una promesa que mantendré para siempre, hasta el final de los tiempos, hasta que la muerte nos separe. Y ni siquiera eso será suficiente para separarnos por completo.

Y con ellos Hermione deslizó la banda de oro blanco en el dedo de Harry, con esa sonrisa que ambos llevaban, nerviosa y ansiosa. Harry repitió las palabras para terminar poniéndole el anillo en el dedo anular junto con el anillo de compromiso que le había regalado unos días luego de pedirle matrimonio, un anillo con un diamante rosa en el medio, cortesía de la bóveda Potter.

- Y con esto los declaro. Marido y mujer. Puede besar a la novia.

Y se besaron, esta vez, como matrimonio, con la esperanza de poder tener un largo futuro al lado del otro.

Ginny tenía una lágrima cayéndole del ojo.

- ¡Eso es tan romántico Harry!

- Lo sé –admitió algo avergonzado y con un tinte en las mejillas.

- Me hubiera gustado estar ahí –admitió con tristeza.

- Cuando toda esta locura acabe, quedamos de renovar los votos, para compartir ese momento con ustedes, la pregunta es cuando, sólo hay que esperar por Voldemort para derrotarlo y podremos estar en paz.

Un silencio los invadió.

- Felicitaciones, a ambos… espero que sean felices, de verdad… -le dijo Ginny suavemente.

- Gracias… -y le dio un abrazo.

XxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX

Los días pasaron y en la tarde Hermione volvería, Harry quería tener algo de sorpresa. Con sólo un horcrux suelto podían darse el tiempo de descansar, así que aprovechando que quería comprar el regalo salió a pasear por Londres. Quería aire y alejarse un poco de Ron, lo estaba volviendo loco y no sabía cuanto más podía aguantar antes de decirle toda la verdad, un punto a favor era Ginny, ahora cada vez que Ron intentaba hablar de Hermione, la pelirroja cambiaba de tema. Harry se lo agradecía enormemente.

Hacía frío y viendo una cafetería cerca decidió entrar para comprarse un chocolate caliente, se sacó los guantes y los guardó en el bolsillo dirigiéndose al final del local hacia el mostrador. Luego de ordenar lo que quería, se sentó, esperando. Una risa familiar interrumpió sus pensamientos. '¿Hermione?'

Esa risa era inconfundible. Se giró para buscarla entre el lugar que estaba llena y la vio, al fondo en un cubículo, sentada al frente de un tipo con cabello rubio y disfrutando de la compañía alegremente, mientras el sujeto le tomaba una mano.

Harry tomó el libro y rojo de furia se acercó a la mesa, al llegar carraspeó ligeramente.

- Buenos días cariño… -dijo en un tono asquerosamente dulce e inocente.

- ¡Harry! –gritó la chica alarmada.

XxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxX

Notas de la Autora

Bueno… lamento no haber subido antes el capitulo, pero el lunes se me pasó y el Marte comencé con una alergia que se ha mantenido hasta hoy y que ha definido mi estado de ánimo: horrible. Como estarían si sus caras se llenaran de zarpullido y picaran y recientemene ardieran?! Es demasiado latoso! Agrr… ¬¬

Como sea… de todos los reviews nadie anticipó esto! Jajaja, todos esperaban que Ginny se comportara como una verdadera bruja, pero—siempre lo he dicho: NO TENGO PROBLEMAS CON ELLA MIENTRAS SE MANTENGA BIEN LEJOS DE HARRY. Por lo general la ocupo como buen personaje mientras se de cuenta que ella y Harry no son el uno para el otro y que cierto rubio le conviene más jajajajaja…

Bueno, en este capitulo comenzamos con algunas cosas típicas de Nathan/Haley de One Tree Hill, por ejemplo, mi descripción del vestido es basado en el vestido que Haley usa durante la primera boda en la segunda temporada… la frase de Harry de porque no empezarlo hoy y de poder amarla por siempre, es parte de la propuesta de Nathan, no pude evitarlo… y si no me equivoco en este capitulo o en el anterior usé: no digas que nunca te di nada, que es típica de Naley. Para los fanáticos como yo, estarán suspirando, lo sé

Y bueno, ese fue el capitulo, creo que más corto que el anterior, pero pronto empezaremos con la acción, esperen y verán…. Gracias por todos los lindos reviews!

Yaps…

"Los reviews son el oxígeno de un escritor de fics"

¡No quiero morir ahogada¡Ni tan joven!

¿Por favor?

Nos vemos!

Francis

Delusional al 100