Capitulo 3 de Avatar: las cronicas del viento terminado. Tengo que admitir que lo mas dificil de este capitulo fue el Kataang, ya que la verdad soy mas Zutara. En fin, espero que les fuste y espero sus comentarios.
Capitulo 3: El Círculo de los Nueve
Hacia pocas horas que el sol había salido en el Templo Aire del Sur, pero una persona ya se encontraba despierta, desde hacia rato. Un joven hombre estaba sentado en uno de los patios del templo, meditando en silencio. El monje había crecido bastante en 10 años, su cuerpo había madurado, ya no era el mismo niño de antes. Calvo como de costumbre y a pesar de la altura, el Avatar no había cambiado mucho.
Aang meditaba sobre el trascurro de su vida en los últimos años. Desde la derrota del Señor del Fuego Ozai y el fin de la guerra se había ocupado, junto a sus compañeros, de la tarea de reconstruir el mundo. Habían viajado por todo por todas las naciones ayudando con la restauración de la Tribu Agua del Sur, liberando pueblos del Reino Tierra, ayudando al Señor del fuego Zuko en la Nación del Fuego y supervisando la firma de tratados de paz alrededor del mundo.
Y después de años de duro trabajo el mundo parecía haber mejorado. Los conflictos, principalmente en el Reino Tierra, se habían disminuido desde la creación de una nueva ciudad. Al este del continente se había fundado la ciudad de Mayuri, una ciudad dela Nación del fuego para los colonos que vivían el Reino Tierra. De esa manera no tenían que abandonar sus hogares y el Rey Tierra recuperaba el control sobre casi toda su Nacion.
Luego cada uno de los miembros del equipo Avatar siguió su camino. Zuko se dedico completamente a su gobierno junto con su esposa Mai y su hijo Kuzon. Soka le había propuesto matrimonio a Suki y ahora ambos vivían en el Polo Sur. Toph había vuelto a la casa de sus padres. Pero por lo que Aang había escuchado ella se había vuelto a escapar y ahora vivía en Ba-sing-se, ayudando a Ihro con su negocio.
En cuanto a él había regresado junto con su amada a su antiguo hogar en el Templo Aire del Sur, dispuesto a reconstruirlo. Pero no fueron solos, muchos refugiados del Reino Tierra despojados de sus hogares los acompañaron. Y con la ayuda del Avatar la nación de los Nómadas Aire comenzaría a renacer. Y solo seria cuestión de tiempo para que volvieran a aparecer los maestros aire, solía pensar Aang.
-¿Qué haces despierto tan temprano?-Le pregunto una voz a sus espaldas.
-No podía dormir-Contesto mientras se ponía de pie y se daba vuelta.-Necesitaba pensar-
Katara se acerco a su amado y lo abrazo, saludándolo con un beso.
-¿En que pensabas?-Le pregunto la maestra Agua.
-No mucho, solo lo que ha pasado durante estos últimos años. Pareciera que después de todo lo que pasamos ahora estuviéramos viviendo un sueño-Contesto, mientras la admiraba.
Si el Avatar tuviera que describirla usando solo una palabra, no le hubiera alcanzado con decir hermosa. En diez años su novia se había transformado de una bella chica de la Tribu Agua a una deslumbrante mujer. Y el amor que él amor que el tenia por Katara no había hecho mas que crecer desde que estaban juntos.
-¿Te gustaría viajar al Polo Sur? Hace bastante que no visitamos a Soka y Suki- Pregunto Aang y añadió -Si partimos ahora con Appa llegaríamos antes del mediodía.-
Katara sonrió mientras abrazaba a su novio y le susurro al oído.
-Creo que no es necesario que te de mi respuesta. Prepara a Appa, yo iré a preparar algo de comer para el viaje.-
La maestra agua se dio vuelta y se disponía a marcharse cuando el ruido de un aleteo la detuvo. Ambos dirigieron la mirada al halcón que se acercaba a Katara.
-Es un halcón mensajero-dijo Katara acercándose al ave- Parece que trae un mensaje de la Nación del Fuego-
Saco el mensaje y cuando leyó quien la escribió y a quien estaba dirigida. Su cara adopto una expresión completamente serie.
-¿Y? ¿De quien es?-pregunto el monje-¿Algún Noble que me pide consejo? ¿Ciudadanos que necesitan la ayuda del poderoso Avatar? O no, ya se. Es de Ihro invitándonos a tomar el Te.
- Eh…no Aang. Es una carta de Zuko…….para ti.-
El maestro aire la miro con una mezcla de sorpresa y confusión. El Señor del Fuego y él habían dejado de hablarse desde esa discusión hace ya tres años. Y sin embargo Zuko le había enviado una carta, por lo que se preguntaba que era lo que podría haber pasado.
Tomo la carta que Katara le ofrecía y la leyó. Cuando la termino de leer, totalmente asombrado, se la paso a Katara. Cuando termino el Avatar la miro a los ojos y le dijo
-Prepárate para el viaje. Nos vamos a la Nación del Fuego.-
En algún lugar del Reino Tierra una misteriosa pareja seguía un camino a través de unas montañas. Ambos vestían una capa de color negra que los cubría completamente. La mujer llevaba su capucha para cubrirse el rostro, ya que no quería ser reconocida. El hombre no, él prefería sentir el viento en su rostro.
Nero estaba feliz de que llegarían pronto. Si el viaje de ida había sido aburrido, la vuelta no era muy diferente, a pesar de viajar acompañado. Él había asumido que después de diez años de encierro, aislada, cualquier persona mataría por una conversación. Sin embargo desde que la libero, Azula, casi no había dicho nada. No le agradaban mucho las personas calladas.
-Así que….¿cómo hiciste eso? En la prisión.- La voz de Azula rompió el silencio. -¿Cómo mataste a los guardias y me liberaste de mi celda?-
-Vaya al parecer no te has quedado muda. Que alegría.- Le respondió Nero.
Azula lo fulmino con la mirada.
-Oh vamos, es solo una broma-Dijo Nero- Pero la verdad que pensé que ya te habías dado cuenta-
-¿Eres un maestro aire?-
El samurái asintió con la cabeza.
-Pero….eso es imposible. Los nómadas aire fueron destruidos hace mas de 100 años por la Nación del Fuego.-
-Si, eso es lo que la mayoría asumió. Sin embargo unos pocos maestros aires lograron escapar la matanza de tu nación. Se escondieron por todo Reino Tierra y trataron de pasar invertidos. Pero con el tiempo sus números fueron descendiendo y la habilidad del Aire Control se fue perdiendo al igual que su estilo de vida como nómadas.- Relato Nero.
-¿Y que es lo que buscas ahora? ¿Venganza por genocidio de tu pueblo?- Interrogo la Princesa.
- ¿Mi pueblo? Ja. Quiza te sorprenda pero a pesar de ser un maestro Aire no me considero un Nómada Aire. Nunca he conocido a otra persona con mis mismas habilidades. Y creo que los antiguos nómadas no eran lo suficientemente fuertes como para existir.-
La respuesta sorprendió enormemente a Azula. Ella solo había conocido dos maestros aire y eran completamente diferentes. El Avatar Aang era un monje que prefería resolver conflictos de manera no violenta. Pero Nero era todo lo contrario. Él parecía disfrutar de pelear. En ese sentido, se parecía mucho a ella.
-Bueno, finalmente llegamos- Anuncio el samurái. Frente a lo que parecía un antiguo Templo en ruinas.
-¿Qué es este lugar?- pregunto Azula.
- Es un antiguo templo del Reino Tierra. Fue construido por el Avatar de Tierra anterior a Kyoshi hace mucho tiempo atrás. Ahora esta abandonado.- Respondió.
Nero avanzo por las ruinas, seguido por Azula, hasta llegar al centro, donde una estatua de piedra yacía inmóvil. La estatua era tamaño natural con la figura de un maestro tierra, seguramente el antiguo Avatar. Azula diviso que tenia un agujero en forma de cerradura en medio de la frente. El maestro aire se acerco a la estatua, saco una llave de plata de su traje y la introdujo en la cerradura. Inmediatamente el piso del templo se abrió revelando una escalera de caracol.
-Bienvenida, Azula, al Círculo de los Nueve- Le dijo Nero, mientras comenzaba a descender por la escalera.
Proximo capitulo tardara un poco mas. n él apareceran viejos conocidos y se explicara que paso entre Azng y Zuko.
