Volviendo a aclarar, este fanfic es yaoi. Si a la persona que abre este fanfic, no le gusta, le parece reprobatorio o desagradable, favor de volver atrás o cerrar la ventana.
Los personajes de Duelo Xiaolin no me pertenecen.
Capítulo Tres: Dolor y confusión
En cuanto se dio cuenta de quienes lo rodeaban, el genio del mal recobró la conciencia y se levantó de golpe negando su ayuda.
-Estoy bien, déjenme en paz.
-Jack Spicer… estás herido-dijo Omi-lo más prudente sería llevarte con nosotros.
El chico recogió su heli-bot y sus googles del suelo, ignorando la oferta, quería hacer un pequeño intento de verse más independiente-Vamos, cabeza de queso, no es para tanto.-se veía serio, claramente diferente, los monjes estaban algo confundidos ante sus nuevas reacciones, mientras Jack sacaba de su bolsillo un control remoto que al oprimir el botón en él, se escuchó el sonido de localizador de auto, y del cielo comenzó a aterrizar una nave.
-Gracias de todos modos,-Jack trepó a su nave-hasta luego, perdedores.-y se perdió entre las nubes.
Debía admitir que los golpes le dolían, y mucho, tenía varios moretones en la cara sin contar los que había bajo su traje, y por supuesto el terrible dolor en el estómago que se había aguantado con todas sus fuerzas mientras hablaba con los monjes, tenía un extraño sabor en la boca. Escupió sobre su mano y se asustó un poco al ver que era sangre.
Por lo visto no estaba tan bien como había pensado, al caer y en inconsciencia había escupido sangre por el golpe en el estómago, pero no la había visto al limpiarse con el agua.
Necesitaba llegar a casa rápido y que sus robots le hicieran una revisión médica.
Aún ante el dolor, Jack no sentía que eso fuera lo más importante, tal vez el haber perdido y haber resultado herido no era lo que más le dolía.
Era Chase, las cosas que le había dicho, tal vez por eso lo rechazaba tanto, dependía mucho de sus máquinas y de los Shen Gon Wus, pero no tenía otras habilidades. Se sintió terriblemente inferior ante su héroe, sabía que no podía superarlo, pero tampoco quería sentirse como un gusano a sus pies, quería poder impresionarlo con algo, que diera cumplidos a sus méritos, en ocasiones no le parecían suficientes los: "No eres tan inútil como pensaba".
Llegó a casa, pensaba ir a su sótano inmediatamente, pero una necesidad mucho mayor se hizo presente.
Necesitaba un abrazo.
Ahora el pelirrojo se peinaba diferente.
Sein no estaba seguro de su nuevo estilo de cabello, pero cuando lo tuvo suficientemente largo, Jack se hizo un extraño tipo de coleta alta, sosteniendo todo su cabello con una serie de listones apretados que al final dejaban un pequeño mechón de cabello, algo parecido a la forma en que se peinaban los samuráis, no sin que una que otra línea le cayera en la frente, mientras que él nada más se sostenía el cabello en una coleta baja y sencilla.
Eran ya unos adolescentes de dieciséis años, y nada había cambiado. Su amigo seguía tan ausente como siempre, y muchas veces intentó detenerlo y preguntarle que era lo que hacía, pero de una forma u otra el chico siempre lo evadía se salía con la suya, pero esta vez no…
No le quedaba otra opción, observó como Jack preparaba unas últimas cosas y en saltos salía del templo, lo siguió sigilosamente. El camino era largo y comenzaba a lucir peligroso, las nubes empezaban a tornarse grises, el viento soplaba fuerte, con cada paso que daba el tono verde en la naturaleza comenzaba a desaparecer para traer el gris, el café y el negro.
Debía admitir que era aterrador, encima de su cabeza, en lo alto del cielo, los cuervos comenzaban a abundar y por un instante se sintió observado.
Llegaron hasta un lugar rodeado de lugares cavernosos y con árboles oscuros y secos. Se detuvo por que Jack también lo hizo, por sobre las rocas aparecieron unos grandes felinos, tigres, panteras y leones, que miraban fijamente a su amigo, Sein estuvo a punto de gritar, tratando de alarmarlo, pero se contuvo al ver como los "gatos" bajaban con toda tranquilidad, Jack inclusive acarició sus cabezas, antes de seguir su camino, escoltado por ellos.
Sein volvió a andar para seguir con su auto-encomendada misión, pero del lugar que había dejado Jack, comenzaron a aparecer todo tipo de criaturas y monstruos, eran cosas que él nunca había visto y aunque su intención era seguir, tuvo que detenerse y volver, no sin que antes algunas criaturas lo alcanzaran y le dieran algo de lo que de verdad había que escapar.
Mientras el chico pálido se detuvo un momento al escuchar un lejano eco. Los felinos se detuvieron junto a él, esperando su reacción, pero después de pensarlo un poco éste volvió a caminar, preguntándose lo que había sido eso.
Una puerta gigante de piedra era lo último que había que cruzar. Jack tocó la pared y la puerta de roca apareció, inclinándose a punto de aplastarlo, pero tanto él como los felinos lo esquivaron con facilidad.
-Bien hecho.
La voz de Chase se escuchaba claramente aún en la distancia que los separaba, estando en la cima de las escaleras que llevaban a su castillo.
-Cada día es más fácil.-Jack rió un poco. Chase sólo mantuvo su sonrisa.
-Ven, joven monje, hay algo que quizá te interese.-El guerrero se dio la vuelta y entró al castillo. Confundido, el chico lo siguió.
Adentrándose en el palacio de Chase, acercándose a una bola de cristal, Jack se encontraba intrigado cuando al momento en que su compañero colocó una mano sobre ella, unas imágenes comenzaron a aparecer.
Abrió mucho los ojos observándose a si mismo ahí, pero la vista no estaba centrada en él, sino que se encontraba enfocado en una figura que lo seguía de cerca, intentando no ser descubierto.
-¡Sein!.
-Parece que tu amigo no soportó la curiosidad.
-¡Pero… pero..!-Jack se volteó bruscamente hacia Chase-¿Me siguió hasta acá…? Yo…
-Veo que es así como te mantiene su lealtad…
Jack bajó la mirada-¿Y si le pasó algo…? También fue mi culpa… yo no le dije nada…
-Mantuviste tu palabra hacia mi, él debió respetar tu decisión.
Chase tenía razón, pero se sintió mal, no debió haber hecho preocupar tanto a Sein, pero tampoco podía romper su promesa, pero… el recorrido hacia la morada del guerrero era peligrosa y…
-¿Dónde está ahora?.-se adelantó a decir.
-Ha vuelto al templo, se detuvo cuando te escoltaron mis felinos.
Jack soltó un suspiro de alivio. Se sentía mejor al escuchar eso, pero no podía ocultar molestia al pensar que su amigo había desconfiado de él a tal grado de seguirlo y espiarlo. Estaba muy confundido, más no sobra decir que todos sus pensamientos se detuvieron cuando sintió una mano en su hombro.
-Jack…-la voz de Chase se escuchaba suave y grave-me has sido fiel todo este tiempo…
-Esto se está volviendo muy complicado…
-No te preocupes…-con la otra mano el guerrero acarició su cabeza delicadamente. Cambió el tema-has crecido y aprendido mucho… estoy orgulloso de ti…
Chase sonrió al notar el sonrojo en la cara del muchacho, era obvio que después de tanto ya habían ocurrido ciertas situaciones en las que había notado su comportamiento hacia él. Y no podía negar que le parecía fascinante esa piel tersa y blanca que poseía, y su cabello y ojos rojo fuego.
Sólo tuvo que acercarlo un poco para alcanzar a besarlo, primero suavemente, rodeándolo con los brazos. Era tan delgado que sentía que podía romperlo si lo apretaba demasiado fuerte, y sin embargo lo embargaba la sensación de protección hacia él, sentía que el chico podía desaparecer en su abrazo, como si ambos se fundieran.
Jack respondió al beso tímidamente, era la primera vez que lo besaban, desde muy pequeño lo habían metido al templo, y además de ello lo único que hacía era estudiar mecánica, que era una de sus aficiones, pero en un sentido real, fuera de la rectitud y el conocimiento, nunca había experimentado bien ese tipo de sentimientos, y al nunca haberlos imaginado, sentirlos le causaba una tremenda gama de fuertes sensaciones, el solo sentir la respiración contra su boca, aquella lengua que chocaba contra la suya, y los labios que parecían devorarlo le causaba choques en todo su cuerpo.
-Asegúrate de venir mañana…-dijo acariciando su cabello, después de haber soltado los listones-tengo una proposición muy importante que hacerte…
Se quedó de pie, estático, mientras sentía los brazos de su madre envolviéndolo, eran cálidos y lo reconfortaban.
-Jackie, tu abuela ha venido a verte, ve a la sala principal y colócate las gasas que te dije…
El genio asintió, el dolor en el estómago seguía punzándole, pero obedeció el mandato de su madre. No quiso preocuparla demasiado como lo hizo cuando notó su reacción al verlo como estaba.
Sentada en uno de los muebles estaba su abuela, una mujer de cabello castaño claro, ya cubierta de numerosas canas.
-Mi pequeño Jackie,-dijo al verlo-¿Pero que te ha pasado?.
-Ya sabes, abuela, los chicos jugamos rudo.-comentó desinteresadamente.
-Déjame curarte esos golpes…-Jack se había sentado a su lado, dejando sus cosas en una mesita frente a ellos, y la mujer con sus delgados y algo huesudos dedos le palpó el rostro, el chico se quejó varias veces pero se dejó hacer y terminó cubierto de curitas, vendas y gasas.
-Mira como te han dejado la chaqueta que te hice…-dijo desabotonándola un poco revisando si no tenía heridas en el cuello y los hombros. Inmediatamente Jack no dejó que viera más, para no hacer notar el resto de sus feas magulladuras.
-Estoy bien.-cortó.
Ella apenas iba a negarse cuando vio los artefactos de Jack en la mesa, entre ellos su heli-bot.
-Veo que de verdad juegan muy rudo…-levantó el heli-bot-está todo averiado…
-Lamento eso, pero no te preocupes, abuela, puedo arreglarlo fácilmente…
La vieja mujer le sonrió y acarició algunos mechones de su cabeza-Eres tan listo…-lo peinó con los dedos y lo miró con extraña tristeza-eres casi su réplica exacta…
Jack se quedó sin entender, pero al siguiente instante sintió otro bulto de sangre que venía hacia su boca desde sus entrañas, se tapó la boca con las manos y se retiró rápidamente a su laboratorio en el sótano, se sentía terriblemente mal, muy apenas pudo escupir la sangre y ordenarle a sus robots que le hicieran la revisión médica antes de caer desmayado.
Llegó al templo a una hora de penumbra absoluta, sólo sus ojos carmín llegaban a brillar ligeramente entre la oscuridad. Estaba sonrojado. No podía sacar de su mente lo que acaba de pasar en el castillo, incluso no podía esperar al día siguiente para saber que era eso tan importante que le iba a decir Chase.
-Tarde, como siempre.
Sein se escuchaba bastante molesto.
-Lo siento, llegaré más temprano la próxima vez.
-Lo dudo mucho.-No lo podía ver en la oscuridad, sólo sintió el fuerte agarre en su hombro cuando lo acorraló-Jack¿por qué no me contaste de esto?¿No te das cuenta en que te has metido?.
Jack frunció el ceño-¡Prometí que no lo diría!¡No tenías derecho a seguirme!.
-¿Cómo lo sabes?.
-¡Sólo lo sé¿Cómo me traicionaste así?.
-¡Estaba preocupado por ti!.
Jack quiso quitarse la mano de encima y se preguntó por que sólo lo sostenía de un hombro.
-No tenías que, estaba bien y a salvo ¿No? Chase nunca…-pero entonces calló, si ya Sein sabía algo ahora ya le había revelado por completo su secreto.
-Justo lo que imaginé… ¿No sabes quien es ese tipo?.
No estaba seguro de que responder al respecto.
-Un guerrero…-respondió simplemente.
-¡Un malvado guerrero Heylin!.-exclamó furioso.
Jack abrió mucho los ojos-¿¡De qué demonios hablas?!.
-Chase Young es el príncipe de la oscuridad, es un demonio inmortal, abandonó su vida como monje Xiaolin para tener más poder por envidia, y te está lavando el cerebro para que hagas lo mismo.
-¡Cállate, eso no es cierto!.-se soltó y quiso golpearlo, pero Sein dio un salto hacia atrás, acercándose más al templo, dónde iluminaban las antorchas de la entrada.
El pelirrojo dio un paso hacia atrás, espantado, Sein estaba vendado, herido, y uno de sus brazos estaba colgando vendado de su hombro, su ojo derecho estaba morado y su labio inferior estaba partido, al moverse notó que le fallaba un poco el andar.
-¿No es cierto? Esto es lo que me hicieron las criaturas de ese demonio… ¡Cielos, Jack, si no fuera por que te protege…! No quiero ni imaginar que podría pasarte…
Jack comenzó a temblar, su mente su había vuelto una maraña y ya no sabía que pensar, en quien creer… pero Chase era tan bueno con él, tan dulce… aunque debía admitirlo, su aspecto causaba respeto y algo de miedo, pero… pero… y las cosas que le había dicho, el como trataba de convencerlo para desconfiar de Sein¿y si era verdad¿Y si era tan malvado como le decían¿Y si trataba de cambiarlo de bando? Incluyendo lo que habían hecho… los besos, las palabras, las caricias... ¿Y si también pensaba controlarlo con aquello?... No sabía…
-¡Lo lamento mucho, Sein!-comenzó a llorar-Lamento mucho que te pasara esto… yo…
-Sabía que no estabas ahí con propósitos malvados, yo sé que eres muy bueno, Jack…-su voz había vuelto a ser pausada y tranquila, su brazo bueno volvió a colocarlo sobre el hombro de Jack en un gesto de camaradería, sonrió nuevamente.
El otro chico siguió respirando ajetreadamente mientras sollozaba, ya no sabía que hacer… volver a verle la cara a Chase le traería demasiadas sensaciones diferentes que no tenía valor de enfrentar. Levantó la mirada y vio de nuevo a su amigo, palmeó un par de veces la mano que lo sostenía y con una triste sonrisa le indicó que fueran a dormir. Ambos entraron al templo y se dirigieron a sus respectivas, como podían llegar a llamarse "habitaciones".
Jack nunca se había sentido tan culpable y confundido como entonces, no sabía si sentirse triste o feliz, no sabía si se sentía mejor o peor que antes, pero agradecía el tener un amigo sabio y comprensivo como Sein Fung.
Al contrario de muchas teorías, yo tengo entendido que los padres de Jack no lo tienen completamente abandonado, después de todo, si Jack es un niño mimado y necesita de su madre todo el tiempo, significa que ella debe estar ahí, puede que su padre no esté pero su mamá si, puesto que luego Jack hace comentarios como cuando el Robo-Jack ocupó su lugar dijo: "Ahora mamá le está haciendo platillos", entre otros etcéteras.
En fin, así que por eso hice esa intromisión de la madre de Jack (que incluso hice un dibujo de ella) aunque sea muy poco, pero aparecerá más en futuros capítulos.
Como sugerencia agregué las líneas, que en un principio no las veía necesarias debido al tipo de formato que uso, pero si eso hace que al menos una o más lectoras puedan comprender mejor el fic así, lo haré.
Vaya, a este cap le puse bastante drama, pero esa pequeña confusión es sólo el comienzo de lo que está por venir. Puede llegarse a pensar que voy demasiado rápido, pero así como me salen las ideas (tenían razón, me llegan solas) todavía falta mucho por recorrer.
Para Rav: No, todavía no me gusta mucho como escribo, pero seguiré esforzándome!
