Holiwis:

Volví con la continuación este fic que tanto estaban esperando (Lamento la tardanza he estado ocupada).Así que espero que les guste.

*Declaimer: /Frozen/ Cómo entrenar a tu dragón/El origen de los guardianes/ no me pertenecen son de sus respectivos creadores (que algún día yo formare parte de ellos, quizá para la segunda o tercera parte *u*).

"ADVERTENCIA: ESTA HISTORIA CONTENDRA ESCENAS YAOI HIJACK/FROSTCCUP SI ERES UN MALDITO HOMOFOBICO O ESTAS EN CONTRA DE LAS RELACIONES GAY QUEDAS ADVERTIDO"

"ADVERTECIA #2: ESTO NO ES UN JELSA O UN HICANNA, ELLAS SON REPRESENTADAS COMO SUS HIJAS.


Capitulo 3: ¡¿Tengo una hermana?!

Anna asomo de reojo su cabeza hacia la recamara de su papa donde lo encontró dormido mientras un hilo de saliva corría por su boca (ahora ya saben de dónde saco su manera de dormir).Cerro cuidadosamente la puerta del la recamara para no causar ningún irritante sonido que hiciera despertar al castaño.

Salió de su casa con una especie de conjunto para invierno color rojizo con unas botas de alpinismo, se acerco hacia lugar donde estaban los dragones y se despidió por última vez de su dragón. Hubiera despertado a Chimuelo pero, sabía que si le decía a donde se dirigía seguramente le avisaría a Hiccup así que le aviso al dragón que se despidiera de su parte cuando este despertara.

El fulgor resplandeciente asintió y volvió a acomodarse junto a Chimuelo para seguir durmiendo antes recibir un abrazo de parte de la pelirroja.

Camino por el bosque recordando la dirección donde se ubicaba la frontera. Sabía que lo que estaba haciendo estaba mal y estaba jugando con la confianza de su padre pero, sentía que alguien la esperaba del otro lado ¿Cómo lo sabía? Cuando sus pies tocaron la fría cama de escarcha sintió como el viento decía su nombre sentía; "Que el bosque del invierno la llamaba".

Después de varios minutos de estar a punto de perderse llego al lugar recorrió el puente de madera y cuando estaba la última señal de calor salto hacia la nieve como lo había hecho la vez pasada para después girar su cabeza al bosque que estaba a sus espaldas, soltó un pequeño suspiro y continuo caminado.

Después de tantas horas de caminar entre pura nieve y esquivar ramas de los arboles que también estaban cubiertas de esta llego a un hermoso paisaje congelado. Cada planta, rama y flor era cubierta por una especie de escarcha platinada que si la admirabas de cerca podías admirar un delicado y detallado espiral plasmado en este.

La pelirroja camino bajo unos árboles cuya especie era desconocida pero, lo que más le sorprendió era cuando se vio envuelta en una cortinas hechas con las mismas hojas del árbol pero, estas estaban congeladas formando pequeños cristales con el roció que caía o había caído en ellas. Pasó su mano por las hojas que empezaron a chocar una con otro formando una hermosa y relajante melodía. Estaba tan concentrada que no noto la presencia de cierto cartel.

La pelirroja se quejo internamente para luego soltar una pequeña risa sobre lo distraída que era. Se levanto entre la nieve y verse en medio de dos direcciones, la primera solo era un estrecho pasillo de nieve y la otra tenía una dirección hacia una tal lugar llamado "Guarida de Norte". La pelirroja comenzó a mirar de reojo por ambas direcciones para ver que donde venia escrito aquel nombre había una reluciente y pequeña luz al final como si hubiera alguna casa o lugar al final del recorrido.

-Si voy por aquel lado-señalo se dirigió al que no tenía nada especial-Seguiré siendo Anna, la hija del antiguo jefe vikingo y señor del otoño. Pero...-se impulso hacia atrás-si voy por este alguien me este esperando quizá "el"-dijo con tono esperanzado en la última frase-Mmm…-pensó con su mano en el mentón. Solo encogió los brazos y camino por aquel estrecho pasillo con aquella provocativa luz.

Al final del camino había una especie de pequeña casa que al parecer estaba dentro de una cueva. La pelirroja se asomo ligeramente en esta para presenciar a un especie de hombre cubiertos de cabellos café y blanco ¿Quizá estaban vigilando la entrada de algún intruso? La pelirroja observo como de la nada llegaba otro a decirles algo pero su cara se sorprendió cuando se comunicaban con una especie de gruñidos algo extraños. El que había llegado hizo alguna señal extraña con sus manos mientras apuntaba a algún lugar en partículas los que cuidaban la entrada asintieron y acompañaron dejando la puerta completamente expuesta a cualquier persona.

La oji azul entro cuidadosamente sin ser vista para abrir la puerta rápidamente y entrar a la casa. Miro varias veces a su alrededor no había camino sigilosamente entre el enorme lugar donde todo era color rojo para después posar su mirada en una extraña replica del planeta tierra con varias lucecitas prendidas sobre los países, estaba a pocos minutos de acercarse aquel globo encajado en el suelo cuando escucho ciertos pasos y pequeñas voces a lo lejos soltándole un gran brinco rápidamente se lanzo hacia unas cajas que al parecer era regalos y escondió su presencia detrás de estas. Asomo un poco su mirada para toparse con un extraño hombre vestido de rojo con una larga barba donde estaba hecha una pequeña trenza en la punta.

Aquel señor era acompañado por otra persona que estaba a su lado que estaba vestida con pieles invernales color azul mientras que su cabeza era cubierta con un capucha de la misma vestimenta.

- ¿estás segura, que en verdad lo viste?-pregunto el hombre refiriendo se a la otra persona que al parecer era un mujer.

-Claro que sí, lo vi volando por los cielos, era color naranja, era enorme y tenía unas enormes alas carmesí-exalto la persona agitando sus manos-Tienes que creerme

Espera ¿Enorme?, ¿Con alas? Y ¡Era naranja!, no se necesitaba pensar mucho para saber que describían al dragón de Anna. La chica al escuchar eso golpeo levemente su mano con su cara, le dijo al dragón que se quedara en casa de seguro se sintió poco convencido ante aquella orden y trato de seguirla. Ahora de seguro ha de estar muerto de miedo perdido entre la nieve buscándola.

-¿Estás diciendo la verdad?-pregunto otra vez el señor con algo de desconfianza-Espero que no sé como la última vez que dijiste haber visto a un muñeco de nieve parlante.

- Esa solo fue una broma de mal gusto de parte de mi padre pero, esta vez no digo mentiras-menciono Elsa en puchero-Si no me crees ven conmigo-jalo el enorme brazo del hombre.

-Tranquila niña, luego lo veré-se despego de su agarre-Estoy muy ocupado, en unos cuantos días será Navidad, yo y mis yetis tenemos que prepararnos-comenzó a caminar hacia la habitación donde checaba su lista de niños malos y buenos (no se me ocurrió como llamarle entonces decidí describirla así jejeje *idiota*).

La joven soltó un severo suspiro y se cruzo de brazos para después comenzar a hacer berrinches internamente. Odiaba que pasara eso. Desde niña todos los guardianes (incluyendo su padre) creían que las cosas con las que se topaba entre el bosque cuando caminaba con aquel muñeco de nieve parlante que se volvió su mejor amigo eran simples inventos que ella inventaba. Cómo cuando vio en el cielo a aquella extraña mujer de cabello castaño que volaba sobre los polos mientras era rodeada de dragones que solo le guiño el ojo cuando la miro ¿Enserio no había alguna persona en aquel mundo que creyera y entendiera su experiencias? No era que Olaf no le creyera solo que él es un muñeco de nieve, un objeto mágico con el que charla cuando no está su padre que casi llega a lo imaginario. Pero, no ella quería a una persona real un humano, una persona con quien pasar todo el día, que le gustaran sus mismos gustos, una herman …

Mientras tanto la pelirroja trataba de que no la notaran, sintió como alguien jalaba su pantalón. Volteo lentamente hacia abajo para toparse con dos pequeños hombrecitos vestidos de cono con un pequeño cascabel en la punta del traje. Uno de ellos se acerco para entregarle un gallete deforme o un intento fallido de un muñeco de jengibre. La chica rio tiernamente con un leve sonrojo, se agacho hacia su altura para tomar al pequeño muñequito y posar sus labios en la pequeña mejilla del duende como una muestra de agradecimiento.

-Gracias-susurro la oji azul tomando la galleta.

El pequeño duende comenzó a bailar de alegría (por alguna extraña razón) con el otro que lo acompañaba mientras Anna se reía por lo bajo.

-Shhh-susurro la chica poniendo un dedo en su boca en señal de silencio.

Los duendes solo asintieron y se retiraron dejando sola a la chica que solo sonrió y los empujo con el pie para que aceleraran el paso y nadie notara su presencia.

-Son unas ternuras-menciono la oji azul en lo bajo recargando su codo en una de las cajas para que esta callera con los demás y dejara a la pelirroja tirada en el piso para quedar expuesta a esas personas que se sorprendieron al verla.

-¡Que me pellizco un yeti loco!-exclamo norte el hombro para recibir un pellizco de una de ellos-¡Era solo una exclamación!-se quejo sobándose el cuello mientras que el otro encogía los hombros.

La otra joven volteo su cuerpo para solo se pudo apreciar su barbilla y labios que estaban pintados con un fuerte color carmesí. Se quito la piel que cubría su cabeza para ver a una joven de un cabello tan rubio que llegaba a lo blanco, sujetado en una ancha trenza que resbalaba por su cuello, su rostro era de rasgos finos como los de una muñeca de porcelana, sus ojos estaban pintados con un severo brillante color azul que resplandecía con la luz de la habitación. Aquella chica era hermosa y por su apariencia debería tener la misma edad que la pelirroja.

-¿Quién eres?- pregunto la oji azul con la ceja levemente alzada.

-Lo lamento no debí haber entrado sin una invitación-se disculpo con cierta vergüenza formando una reverencia-Vine aquí porque pensé que podría aclarar mis dudas por favor no le digan a mi padre que cruce la frontera-suplico entrelazando sus dedos.

El enorme hombre se acerco hacia donde la pelirroja se encontraba para después sujetar sus hombros con cierta delicadeza y sonreírle con algo de nostalgia.

-Anna…-repitió el nombre de la niña-pequeña pelirroja de rostro pecoso-sollozo el hombre-así era como te recuerdo-la abrazo fuertemente que Anna dejo de tocar el suelo-Elsa-arrimo a la chica al abrazo-Están unidas después de tanto tiempo-aumento la fuerza del abrazo para después soltarlas y dejarlas sin aire.

-No entiendo nada-menciono la peli platinada semi agachada mientras de sobaba la espalda que hace unos segundos estaba a punto de quebrarse.

-Yo tampoco-apoyo la pelirroja estirando su cuerpo para que su huesos tronaran-¿Cómo que unidas?

-Vengan conmigo-camino el hombre mientras era seguido por las muchachas que aun seguían sin entender.

-¿Adónde vamos?-pregunto Anna con algo de curiosidad tratando de seguir los veloces pasos del hombre.

-Ya verán-aviso mientras que empezaba a correr.

Llegaron a la oficina donde él solía trabajar al entrar estaba toda cubierta de juguetes y paisajes de hielo que estaban muy bien elaborados que parecía un pequeño mundo donde reinaba el invierno.

-¿Usted hizo todo esto?-pregunto Anna con asombro y sorpresa en su rostro admirando cada parte de la enorme maqueta.

-Pues al trabajar una sola noche y no tener un año entero sin hacer nada, me tengo que entretener-carcajeo el señor para abrir un cajón donde estaba una gran caja color café con pequeños estampados dorados en forma de espiral alrededor.

El extraño señor de acento ruso abrió la caja con una pequeña llave dorada que estaba en otro de los cajones al abrirla aparecieron dos pequeños cilindros donde en uno de los lados venia el rostro de Anna y el otro de Elsa.

-Tomen-lo tomo con delicadeza como si se tratara de cristal y los depósito en las manos de cada una.

-¿Y esto de que nos servirá?-pregunto Anna con el ceño fruncido.

-Yo escuche sobre esto-hablo la platinada-Aquí guardan nuestros dientes, en ellos están los recuerdos más preciados de la infancia.

-Entonces nos harás recordar cosas que ya vivimos o ¿Algo así?-volvió a preguntar la pelirroja sin entender.

-En parte-aclaro Norte-solo quiero que ustedes se den cuente de la razón de porque ustedes dos tienen en común.

Ambas chicas se miraron con cierto nerviosismo para que después Anna le dedicara una sonrisa a la rubia.

-Yo lo hare si tu lo haces-dijo Anna con confianza en su voz. La rubia solo volteo a verla y asintió lentamente.

Dieron un severo toque al cilindro que se empezó a abrir convirtiendo todos los recuerdos desde que eran bebes hasta ahora convertidos en uno solo.

Dos sonoros llantos se escucharon en la habitación donde cierto chico castaño acababa de traer a dos nuevas personitas al mundo. Aquel joven tenía la cara pálida y cubierta de una delicada pero notable capa de sudor para dar a luz a aquellas dos pequeñas creaturas.

-Tenemos dos niña-anuncio Rapunzel mientras sostenía al par de rosados y pequeños bebes que estaban envueltos en la misma manta y entregárselas a Jack antes de retirarse.

-Son hermosas-sollozo el peliblanco cuando las recibió en sus brazos-Verdad Hiccup-volteo a ver a su pareja que estaba sonriendo soltando severos suspiros entrecortados.

-Son muy bonitas-menciono el chico levantándose débilmente para verlas más cerca.

El peliblanco se agacho hacia él para que el chico no se lastimara ya que después de dar a luz a dos bebes uno queda agotado.

-¿Algún nombre en especial?-pregunto el mayor mientras acariciaba ambas cabecitas de las bebes.

-Planeaba llamar a una Elsa como "La reina de las nieves", ya sabes el libro-menciono el castaño con voz leve-Y la otra planeaba llamarla Anabel es un nombre escocés que Mérida me dijo

-Me gusta, así se llamaran desde ahora-poso su vista en las bebes y se las entrego al castaño-Nuestras pequeñas Anna y Elsa-dio un ultimátum para acercarse al castaño y besarlo dulcemente.

El castaño comenzó a llorar sin consolación mientras era consolado por Jack que también estaba en el mismo estado que este mientras cargaban a ambas bebes que estaban envueltas en diferentes mantas.

-Te amo-menciono el peliblanco mientras miraba a oji verde que tenía los ojos hinchados de tanto llorar-y siempre lo hare-observo a la bebe pelirroja que el castaño tenía en brazos-A ti también pequeña traviesa –beso su frente con delicadeza formando una pequeña sonrisa en los brazos de la bebe.

Ambos se miraron para luego darse un pequeño y largo beso, separarse y quedarse otra vez abrazados.

-Y yo a ti-menciono Hiccup posando su cabeza en el cuello de mayor-Nunca te olvidare.

-"Finalmente y como nunca"-canto el castaño con voz suave mientras arrullaba a las bebes que estaban en la pequeña cuna que él les fabrico con ayuda de Jack-"Lo pude entender", "Finalmente y como nunca lo podemos resolver"-acaricio a ambas bebes que estaban abrazadas sintiendo el calor de la otra-"Enfrentemos el problema unidos ya no vivas con fervor", "Pues finalmente y como nunca te acompañare".

-Listo-dijo el castaño cuando noto que estaban dormidas y volteo su cabeza para ver a Jack que estaba recargado en la puerta-Buenas Noches bebes, que descansen-retiro sus manos del barandal de la cuna.

-¿Son difíciles de dormir, no?-bromeo el peliblanco acercándose al (por ahora) menor.

-No tanto-le sonrió al chico-Son unas pequeñas muy tranquilas.

El peliblanco abrazo el cuello del oji verde y se dirigieron a su recamara para un merecido descanso. Bueno si Jack se lo permitía.

-Tranquila relaja tu cuerpo-menciono el peliblanco observando cómo su hija se tambaleaba en el hielo que estaba a pocos minutos de quebrarse.

-Papi-menciona la peliblanca con temor bajo el hielo que comenzaba a formar grietas-Tengo miedo.

-No tienes porque yo estoy aquí-menciono el peliblanco-Esto es como ¡Un juego!

-No lo creo papa siempre estas bromeando-dijo la peliblanca con comenzando a llorar.

-Esta vez no lo es, lo prometo-dijo el peliblanco tomando su callado para utilizar la misma estrategia como cuando lo hizo con su hermanita-Cuando yo diga tres te acercaras a mí de acuerdo.

-Uno…Dos… ¡TRES!-grito en la última frase para tomar a la niña de la cintura con su callado pero, fue inútil cuando el hielo se partió en dos haciendo caer a la peliblanca en el agua

-¡PAPA!-grito antes de ser sumergida en la helada agua.

-Elsa-corrió el chico donde estaba el agujero para meter sus brazos y jalarla hacia adelante.

La peliblanca soltó un fuerte suspiro al sentir que ya no había agua para abrazar a su hija y sacarla del agua.

-¿Estás bien?-dijo el oji azul mientras la abrazaba y dejaba que su hija volviera tener oxigeno en sus pulmones.

La pequeña niña solo asintió y abrazo a su padre-Nunca te separes de mi papa-se aferro al suéter del chico.

-Nunca lo hare-dijo con voz leve y besar la frente de su hija.

-"¡No quiero una empresa audaz, es bastante si me abrazas!"-canto la pelirroja mientras daba vueltitas junto a su padre.

-"Sortijas de oro te traeré, poemas te voy cantar"-canto el castaño-"¡Te cuidare de todo mal si siempre me acompañas!"

-"Sortijas de oro ¿para qué?"-canto desafinadamente la pequeña Anna mientras entrelazaba sus brazos con los de su padre-"Poemas no me importan ya, tu mano solo sostendré no hay más".

-"¡Con tus abrazos y tu amor en la danza y en los sueños!, ¡Que importa ya que riña el mar conmigo yo te llevo!"-saltaron y bailaron torpemente ya que habían olvidado los pasos bueno, Hiccup había olvidado los pasos

-"¡Por bravo mar navegare y ahogarme yo no temo!, ¡y sorteare la tempestad!"-el castaño levanto a la pequeña pelirroja de la cintura y la alzo hacia el cielo dando severos giros-"¡Si eres para mí!"-cantaron los dos al mismo tiempo antes de que el castaño depositara a su hija en el suelo.

-Siempre estaré contigo papa-dijo Anna abrazando la pierna de su padre (ya que la pobre no era muy alta que digamos).

-Yo también estaré contigo-rio el oji verde agachándose a su estatura para revolver su cabello.

Aquellos recuerdos terminaron para dejar a las chicas con los ojos muy abiertos con pequeñas y casi invisibles lágrimas en ellos para después mirarse mutuamente con sorpresa.

-Entonces…-susurro Anna mirando aquel objeto en sus manos.

-Somos...-respondió la peliblanca con asombro.

-Hermanas-mencionaron en unísono para después reír entre ellas y levantarse de sus asientos para abrazarse una a la otra tratando de no llorar por toda la emoción que las inundaba.

Una lagrima traicionera resbalo por la mejilla de aquel hombre quien inmediatamente se la quito para que los yetis y duendes que estaban alrededor de él no lo miraran mal.

La peli blanca estaba más que feliz tenía una hermana, por fin alguien con quien vivir sus aventuras que ocurrían en su vida. Por otro lado la pelirroja creía que todo estaba pasando demasiado rápido estaba pero lo bueno era que ya había descubierto quien era su padre. Lo único que faltaba pedirle a Elsa presentárselo, luego llevarlo con su papa y así serán una familia feliz junto a su hermana.

-Norte...-se escucho una voz masculina atra vez de la puerta-Soy yo...Jack

-Escóndanse-pidió el hombre empujando a las chicas.

-Pero yo...-la peli blanca jalo a Anna para esconderse atrás del escritorio del mayor donde se encontraba aquella maqueta de hielo.

-¿Qué pasa?-pregunto Anna con algo de confusión.

-Shhh...-callo Elsa colocando un dedo en la boca de la joven a su lado-Si papa descubre que vienes de estaciones cálidas te mandará a casa.

-Hola Jack-mencionó el ruso mayor abriendo la puerta para recibirlo-¿Que te trae por aquí?

-Encontré señales de una estación cálida-mencionó Jack entrando a la habitación mientras le mostraba a norte una pequeña libreta forrada con cuero.

...

-Demonios-susurro Anna-Mi libreta de dibujos. Se debió haber caído cuando caminaba.

...

-Nada-soltó un suspiro-Mi papa me la obsequio cuando era niña, me prometió que algún día dibujaríamos juntos pero, solo fue una promesa

-Sabes hubo una época en la que sólo venías a decir "Hola ¿Como van las cosas?"-replicó el mayor cruzado de brazos.

-Lo lamento-se disculpó el peli blanco agachando su vista-Hola..-repitió formando una falsa sonrisa en sus labios.

-¿Como van las cosas?-insistió el hombre envolviendo los hombres.

-¿Como van las cosas?-suspiro el albino amargamente tallándose un ojo.

-¿Que te costaba?-carcajeo el hombre mientras se palmeaba el estomago haciendo soltar otro

-Lo que no me preocupa-cambio tema el muchacho-¿y si fue una guardiana cálida que lo trajo?

-Pues fue una guardiana con buen gusto en el dibujo-menciono el ruso entre risas.

-Promete que si la llegas a encontrar, la enviaras de vuelta-advirtió Jack dispuesto a retirarse.

Ambas chicas se miraron de reojo y volvieron a mirar la escena que se estaba creando. La peliblanca hizo un torpe movimiento con sus dedos que hizo caer al suelo una de las figuras de hielo, que hizo un sonoro ruido al aterrizar y romperse. La pelirroja miro con sorpresa a la pelirroja que se maldecía así misma por lo bajo.

-¿Que fue eso?-volteo el alvino alejando su mano de la perilla y voltear a todos lados.

-¿Qué cosa?, yo no oigo nada-hablo el hombre nerviosamente fingiendo que nada había pasado

-Fue como un ruido como si algo se hubiera quebrado-dijo el peliblanco con tono misterioso.

-Eso es imposible solo estamos tu y yo-volvió a reír el hombre-Será mejor que te vayas Jack tengo muchas cosas que hacer la Navidad no se lleva sola-abrió la puerta y empujo al peliblanco a la salida-Saluda a Elsa de mi parte.

-Pero yo...-hablo al ser empujado fuera de la habitación

-Hasta luego- río el hombre nerviosamente antes de cerrar la puerta en la cara del peliblanco.

El hombre se asomo abajo del escritorio donde se encontraban ambas chicas temblando de miedo por casi ser descubiertas.

-Tranquilas-ya se fue hablo Norte agachándose bajo el escritorio-ya se fue.

-¿Ese era tu papa?-pregunto Anna con tono adolorido mientras salía del escritorio-Creo que me doble la columna-comenzó a sobarse la espalda.

-Algo así-dijo la peliblanca que fue la segunda en salir-Estuvimos muy cercas de estar en problemas.

-Bueno-suspiro el ruso-Ya oyeron la orden.

Las hermanas se miraron con tristeza, apenas se habían conocido y ya tenían que separarse.

-Pero...No dijo cuándo debemos llevarla-dijo el hombre guiñando un ojo formando una enorme sonrisa en el rostro de ambas chicas-Solo hay que llevarla a la frontera antes de que salga la luna.

-Gracias Norte-dijo Elsa emocionada mientras se lanzaba a los brazos del hombre.

-¿Norte?-pregunto la pelirroja con la ceja alzada.

-Así se llama-volteo la pelirroja.

-Los guardianes me conocen con ese nombre-rio el hombre después de que la oji azul se separara de este.

-Gracias-sonrió la pelirroja.

-Norte-insistió el hombre.

-Norte-repito Anna antes de retirarse al lado de la peliblanca.

...

-Mi especialidad es la escarcha-dijo la peliblanca intentando crear un conversación-¿Tu tienes algún poder?

-Creo pequeñas ventiscas cálidas con mis manos-menciono la oji azul.

-Eso es genial

...

-Hermanas-carcajeo Norte mientras volteaba a ver a uno de los yetis.

...

-El abuelo Estoico nunca respeto a papa cuando era niño-camino la pelirroja por la nieve-siempre le decía que él quería un hijo fuerte y grande pero, los dioses le habían entregado un pescado parlanchín.

-Eso es muy devastador pero, a la vez gracioso-rio Elsa al oír la última frase.

...

-Entonces ese tal Jamie fue el primero en ver a tu papa-aclaro la pelirroja algo confusa después de haber oído la historia de su hermana que comenzó a contaría muy rápido.

La peliblanca solo asintió y ambas continuaron caminando.

...

Anna y Elsa caminaban por el paisaje invernal donde hace unos minutos la pelirroja había pisado.

-Es muy bonito todo-dijo la pelirroja.

-Si-rio la peliblanca-Papa y yo hacemos lo posible para crear esto.

-Se ve que le quieres mucho-sonrió Anna con ternura.

-Si es mi mejor amigo-sonrió la chica-Era mi única familia, hasta ahora-volteo a ver a Anna-Descubrí que tengo una hermana-tomo las manos de la chica suavemente.

La pelirroja río y se acerco a su hermana para abrazarla fuertemente.

-Awww-se escucho al fondo del bosque-Es lo más tierno que he visto.

-Olaf-sonrió Elsa alejándose de su hermana y acercarse al muñeco de nieve-¿Como estas amiguito?-se agacho a la altura.

-Bueno tu padre te está buscando porque quiere hablar contigo-informo el muñeco de nieve-¿Quién es esa criatura de cabello rojo?-fijo su vista en Anna.

-Ahh...-rio la peliblanca-No vas creer con quien me tope-comenzó a jugar con su trenza nerviosamente-Ella...es mi hermana-señalo a la oji azul-Su nombre es Anna.

-Hola-agito la mano la pelirroja nerviosamente.

-Wow-exclamo Olaf emocionado caminando hacia ella-Se parece a ti-puso sus ramas en sus blancas mejillas de nieve-¡Son gemelas!

-Es un gusto amiguito-Anna ofreció su mano para que este la estrechara.

-Hola soy Olaf y adoro los abrazos-dijo el muñeco entrelazando sus ramas con la suave y cálida mano de la pelirroja.

-Es un gusto-sonrió la oji azul encendiendo las pequeñas mejillas del muñeco.

"Es tan bonita "pensó el muñeco mientras jugaba con sus pequeñas ramas que representaban sus dedos.

-Olaf-interrumpió la peli blanca con picardía que se encontraba parada atrás de su hermana.

El muñeco de nieve se reía nerviosamente con un gran sonrojo en sus mejillas pero, su rostro cambio a uno de terror cuando aprecio a cierta criatura alada color naranja posado entre la nieve en posición de ataque.

-Chi-cas-tembló el pequeño muñeco con voz temerosa señalando a la criatura.

Las jóvenes voltearon para ver a Sunshine que los miraba con enojo en su mirar bajo rápidamente de la roca donde se encontraba y aterrizo junto a ellos, camino lentamente a su alrededor inspeccionándolos para saber de quién se trataba.

-¡Dragón Agáchense!-aventó a Elsa y a Olaf al suelo mientras sacaba su lanza para planear lanzársela al dragón que estaba a pocos segundos de lanzarse encima de la peliblanca.

-¡Sunshine, tranquilo!-se interpuso la pelirroja entre ambos, se acerco al dragón que estaba frente a ella tratando de tranquilizarlo para que no hiciera a alguna de sus locuras-Lo asustaste-volteo a ver a Elsa que la miraba con el ceño fruncido.

-Yo lo asuste a él-dijo la peliblanco con una mueca de terror en su rostro.

-Tranquilo, Tranquilo es una amiga-hablo la pelirroja en tono calmado acariciando al dragón que inmediatamente se tiro al suelo.

-¿Tu lo domaste?-pregunto la peliblanca ya una vez tranquila.

-Algo así-menciono la pelirroja-Al parecer el ya venía entrenado.

-Pero, los dragones son creaturas feroces, frías, lo único que quieren es devorarte-menciono la peliblanca alejándose un poco de ellos.

-Cuando te ganas su lealtad no hay nada que un dragón no pueda hacer por ti-dijo la pelirroja enternecida mientras abrazaba y acariciaba la cabeza de la criatura.

-Eso es algo tierno

-¿Quieres tocarlo?-pregunto la pelirroja felizmente.

-Yo...no podría-se alejo algunos pasos hacia atrás con vergüenza.

-Vamos inténtalo-insistió la pelirroja tomando la mano de su hermana para colocarla en la cabeza del dragón-Tranquila solo estaba asustado.

La oji azul sonrió y siguió rascando la cabeza del dragón, que empezó a responder las caricias de la chica.

-Es un chico bueno-rio al ver como el dragón se retorcía de gusto entre sus manos-¿Donde lo encontraste?

-Bueno fuimos con la abuela Valka en mi cumpleaños-menciono la pelirroja-Entonces el apareció, al principio parecía peligroso pero cuando vi su mirar, vi todo lo contrario a lo que yo pensaba, detrás de todos esos colmillos, ferocidad y ojos color tóxico era una criatura cariñosa que quería amor-suspiro al recordarlo-es como si me viera a mi reflejada en el-coloco la mano en su pecho-Fue algo muy hermoso de verdad.

-Eso es muy el peliblanco volteo a ver a su hermana con los ojos abiertos como platos.

Ambas chicas se miraron con entre risas pero, fueron interrumpidas por cierto muñeco de nieve que gritaba alegremente mientras era perseguido por el fulgor resplandeciente.

-Oye este chico es muy bueno ¿Porque no nos acompaña a deslizarnos en el hielo?-pregunto el hombre de nieve abrazando al dragón.

-Tienes razón-salto la peliblanca emocionada-Esto les va encantar-tomo la mano de ella mientras la jalaba a un rumbo desconocido.

...

-Este es uno de mis lugares favoritos en el bosque-hablo Elsa mientras arrancaba enormes pedazos de la vieja corteza de un árbol-Papa me llevaba aquí mientras iba cargada sobre sus hombres-le entrego uno de los pedazos de tronco-Vamos-la coloco en el suelo dispuesta deslizarse.

-Espera-interrumpió la pelirroja-¿Para qué es esto?

-No querrás llenar tu cuerpo de cortaduras-rio Elsa antes de saltar por la rampa de hielo.

-¡Elsa!-grito Anna imitando el mismo movimiento que hizo su hermana y se deslizo por el afilado hielo.

La pelirroja fue deslizada por un túnel de hielo donde se topo con Elsa que lo volteo a ver con una enorme sonrisa.

-Déjate llevar hermanita-rio la pelirroja observando fijamente a su amiga.

Cuando menos lo pensó había salido de ese túnel y ser cubierta por espesa nieve que salpico el rostro de la pelirroja. Miro el cielo pero, fue cubierto por una inmensa sombra que paso sobre ella.

-¡Sunshine!-grito la joven emocionada al ver a su dragón volando por donde ella pasaba.

Volteo su cabeza hacia el otro lado y se sorprendió al ver que Olaf se deslizaba con su mismo. El muñeco de nieve volteo hacia ella para guiñarle un ojo.

En esos momentos parecía como si el tiempo recorriera en cámara lenta, todo el pasillo donde ellas se deslizaban era cubierto por espesa. La pelirroja estaba consciente que esos paisajes también los podía ver en casa pero, se sentía tanta paz y quietud a pesar de la adrenalina que corría por su cuerpo se sentía…solo había una palabra para describirlo "Libre"

La pelirroja estaba tan fascinada por el paisaje invernal que pasaba por sus orbes azueles que no noto que el recorrido estaba a punto de caminar. El dragón comenzó a rugir levemente tratando de tener la atención de su compañera.

-¿Qué su-no alcanzo a terminar ya que choco con cierta peliblanca haciéndola resbalarse junto a ella y ambas sobre el hielo.

Se miraron una a la otra soltando una feroz carcajada que fue ahogada cuando el dragón golpeo el tronco de un árbol nevado haciendo que todo la nieve cayera sobre estas.

Después de aquella sorpresiva situación con la nieve la peliblanca decidió invitar a Anna a su casa para que la conociera y pasaran un rato ahí aprovechando que su padre tenía una junta. Cuándo la pelirroja la vio se quedo maravillada todo, absolutamente todo era fabricado de hielo. Debía admitir que Elsa vivía mucho mejor que ella cuando se refería en decoración.

-Entonces tu papa fue un jefe vikingo en su otra vida-menciono Elsa acariciando la cabeza del enorme dragón que reposaba su cabeza sobre sus rodillas.

-Así es-asintió Anna colocando sus manos sobre el cálido de fuego de la pequeña fogata que había creado con ayuda de su inseparable compañero alado.

-Sabes…-llamo la atención de su hermana-Después de todas esa cosas maravillosas que me contaste de tu vida con tu papa en el bosque del otoño-bajo su mirada al suelo-Sigo sin entender porque se tuvieron que separar. Se les veía muy felices junto a nosotras creo que nunca había visto a papa Jack tan feliz-sonrió amargamente fijando su vista en Anna.

-Si yo también pienso lo mismo-suspiro Anna abrazándose así misma ocultando su rostro entre sus rodillas.

Hubo un enorme silencio en la habitación que ni Olaf se atrevió a romperlo. Su hermana tenía razón en aquellas visiones sus papas se veían tan felices llenos de amor y cariño no solo entre ellos también hacia los demás. Pensar en aquello simplemente la hacía sentirse deprimida, no por sus padre y hermana si no también con ella. La pelirroja cerró los ojos lentamente para después abrirlos con sorpresa y levantarse de sorpresa, cosa que le saco un pequeño susto a su hermana.

-¡Tengo una idea!-grito la pelirroja a los cuatro vientos haciendo que Elsa la mirara con miedo-¡Créeme después de esta idea todo volverá a ser como antes!-salto la oji azul de alegría.

-¿Y cuál es?-pregunto Elsa con cierto temor por la repentina actitud de su hermana.

-¿Tu quieres volver a ver a mi papa no?-pregunto Anna recibiendo un "si "de la peliblanca-Y yo quiero estar con ustedes pero, las reglas de los guardianes lo prohíbe-cruzo sus brazos-Si yo fabricar calor aquí, puedo fabricar frio haya. Solo hay que buscar un método o un lugar para traer invierno a otoño o buscar otro lugar donde el clima sea frio-camino de un lado al otro ganándose una mirada a una confundida de Elsa-¡Ya se!-se acerco rápidamente a la oreja de su hermana y comenzó a susurrarle un centenar de cosas formando una enorme sonrisa en los labios de Elsa que solo asentía con cada indicación que le daba la pelirroja mientras Olaf oía todo de la otra oreja de la peliblanca.

-¡Hagámoslo!-apoyo su hermana con felicidad antes de chocar los cinco con Olaf y Anna.


Continuara…

Bueno amigos hasta aquí el fic .Espero que le haya gustado ya urgía un HiccupxJack le prometo que en los últimos capitulo habrá un pequeño lemmon entre ellos.

Pero antes de irme necesito decirles esto *se afina la voz*

¡NECESITO COMENTARIOS PORFAVOR NO SOLO LO PONGAN EN FAVORITOS COMENTEN NO SEAN TIMIDOS, SI NO COMENTAN NO HABRA CONTINUACION O SECUELA! *se tapa la boca en la última oración* Demonios *susurra*

Bueno ya me escucharon si quieren que continúe con una secuela, eso depende de ustedes con sus review U.U (ya se lo piensan "Esta apenas van en el tercer capítulo y ya quiere hacer la secuela " )

Bueno sin más preámbulos me despido…

Nos leemos en el próximo episodio XD

Woman

P.D: Recomiéndenme con otros lectores o autores…

Gracias :3