Wooo! Ya es el capítulo 2! Espero no haberos hecho esperar mucho, pero es que no he tenido mucho tiempo para escribir. Me vicié a una serie y una cosa lleva a la otra... (mi hermana no dejaba de darme la lata para que la viera... y al final me gustó XD). Pero bueno, creo que eso es lo de menos. Lo importante es que ya esta aquí el siguiente capítulo de esta historia.
Sigue costándome escribir en primera persona (lógico, llevo 10 años escribiendo en tercera, pues ya me diréis vosotros si no me tiene que costar), así que sed benevolentes!
Esta parte es ligeramente más corta que el primer capi, pero es que creo que si lo alargaba más quedaría demasiado recargado y aburriría. Además lo he escrito con música. Las dos primeras escenas las he escrito con una versión a piano de It's only the fairy tale they belive. Os recomiendo la versión que toca ValdrisYasha que tiene muy buen sonido y es casi perfecta! la tercera escena la he escrito con la versión inglesa de You are my love de la serie Tsubasa Chronicles (me gustaría que fuera la original japonesa, pero la inglesa queda mejor). Para buscarla por youtube solo tenéis que poner Kiss me sweet tsubasa y os saldrá enseguida. La última escena la he escrito con Falling Slowly versión cantada por Sungmin y Sunny... si ponéis esto: 090624 Sungmin (SUJU) & Sunny (SNSD) - Falling Slowly On Muisc Travel (LaLaLa). No tiene mucho que ver con la ambientación... pero es preciosa XD.
Y nada, como siempre quiero dar un agradecimiento especial a: VaneCaos, dark alexandra, karonchan y lokisAnim por sus comentarios.
*hace una reverencia* Domo Arigatô Gozaimasu.
Este capi tiene el primer "encuentro" de la pareja. No es explicito (al menos a mi no me lo parece) y es demasiado light, seguramente. Espero que lo disfrutéis.
Agradezco los comentarios para saber si sigo bien o no, así que plis, escribidme muchos comentarios!
Sin más dilación... el siguiente capítulo. Espero que lo disfrutéis.
¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤ -------- cambio de escena.
A la luz de la Luna
Noto que el ritmo del mundo ha cambiado a mí alrededor. Todo es más ligero, más pausado. Noto una caricia en mi mano, luego otra en mi muñeca. Y, después de eternos segundos, otra en mi mejilla.
Decido abrir poco a poco los parpados que cierran mis ojos.
Al principio solo veo oscuridad. Una oscuridad que me envuelve desde el rincón más profundo de mi alma. Una oscuridad que me devora desde dentro, consumiéndome poco a poco. Como si de un amante devoto se tratase. Pero una luz va rompiendo esta oscuridad que me rodea.
Su calidez comienza recorrer cada rincón de mi cuerpo cuando roza mi piel. Ante su luz me siento desnuda, pero a la vez segura, protegida, amada. Miro hacia el cielo, hacia la luz, y en la cúpula celeste brilla la luna más hermosa que jamás he podido ver.
Vuelvo a notar la suave caricia sobre mi piel y al desviar mi vista hacia allí, veo una hermosa mariposa de alas aterciopeladas. Al notar mi mirada sobre ella, se aleja, perdiéndose en la oscuridad del horizonte estrellado.
Me levanto poco a poco, más lentamente de lo que nunca hubiera soñado. Frente a mí se extiende un hermoso prado de alta hierba plateada por el reflejo de la luna sobre diminutas gotas de agua que resbalan lentamente por su superficie.
A mi alrededor no hay nada más. Solo el hermoso prado y la luna, presidiendo ese inmenso cielo estrellado. Sin nada más que mi existencia, despojada de todo lo que apresa mi alma, comienzo a caminar. Da igual a donde me lleven mis pasos. Da igual cual sea mi destino esa noche. Daría igual si muero esta noche, pues la luna me acompaña. Las estrellas son testigos silenciosos de mis deseos.
¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤
¿Cuánto llevo caminando? Ni yo misma lo sé. ¿Recuerdo aun quién soy? Quizá, pero el olvido comienza a instaurarse en mí. Quiero olvidar todo lo que he vivido. Quiero olvidar quien siempre he sido. Quiero dejarme ir para siempre. ¿Qué persona hubiese aguantado lo que yo? ¿Quién hubiese sido capaz de vivir siempre con la esperanza de una vida mejor? Quiero… quiero ser libre de una vez. Volar como la mariposa aterciopelada. Brillar como las estrellas. Llorar como las nubes. Gritar y que mi grito se transforme en trueno.
Al fin detengo mis pasos. No puedo ir más allá. Frente a mí se refleja la luna sobre la superficie de un grandioso lago, como si de la superficie de un espejo se tratase. Me acerco a su orilla, me arrodillo, introduzco mi mano en el agua, formando interminables ondas que interrumpen el sueño tranquilo del lago.
Sueño. Esto debe de ser un sueño. Todo tan perfecto, tan lejano de mi propia realidad.
Me despojo de mis ropas, dejándolas a un lado, y, sintiendo aun más mi desnudez, me introduzco lentamente en el agua, dejando que cada parte de mi cuerpo sea bañada por el agua tranquila. Mi pelo se abre en el agua como un abanico, envolviéndome.
Permanezco quieta, mimetizándome con mi entorno, deseando fundirme con él, ser una con todo. Con el agua, con la alta hierba, con la luna, con las estrellas, con el cielo… con todo lo que me rodea.
Dejo que flote sobre la superficie del agua, como muerto. Solo las lentas y profundas elevaciones de mi pecho indican que aun albergo vida en mi interior. Cierro poco a poco los ojos, dejando que la luna me bañe con su luz. Mi cabello de enreda en torno a mi cuerpo, como un ente propio.
Dejo que el sueño, ese sueño eterno, se apodere de mí y me lleve más allá de las nubes, de las estrellas, de la luna… incluso más allá del grande y poderoso Sol.
¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤
Algo cambia a mí alrededor. Una perturbación. Mis sentidos comienzan a despertar poco a poco. Una pequeña vibración en el agua hace que habrá poco a poco los ojos. A pesar de haber pasado ya mucho tiempo desde que cerré los ojos, o eso creo, la luna sigue en su mismo sitio, inamovible.
Giro la cabeza primero a la izquierda, sin alcanzar a ver nada más allá de la orilla del inmenso lago. Luego mi cabeza gira a la derecha, donde debería estar mi ropa. En un principio no soy capaz de observar ningún cambio. Quizá porque mi mente sabe que debería estar sola en ese lugar. Pero poco a poco, algo, una figura, se va formando en la orilla.
¿No debería estar sola en ese lugar? ¿No es mi sueño en el que estoy? Me incorporo, consciente de mi desnudez, y me giro ocultando de cuerpo tras el abanico de mi cabello. Lo observo por encima de mi hombro.
Y entonces, él comienza a caminar hacia mí. Mi corazón late tan acelerado. No me salen las palabras. Mi garganta se niega a emitir cualquier sonido que pudiera romper esta ilusión, pues no puede ser más que eso: una ilusión.
Lo noto tan cerca, tan al alcance de mi mano. Puedo notar sus ojos, como si de dedos se trataran, recorriendo cada centímetro de la piel desnuda de mis hombros y mis brazos. Una mirada tan abrasadora, tan destructiva. Siento como si cada una de mis células fuera a morir si no sienten ya el tacto de sus manos sobre mi cuerpo.
Una mano sobre mi cabello mojado, acariciándolo tan lentamente que me siento morir con cada segundo que pasa. ¿Por qué el tiempo pasa tan lentamente? ¿Por qué todo se ha puesto en mi contra en este momento? No entiendo el mundo que me rodea. Las estrellas brillan con más intensidad que antes, como despiertas de su letargo por el encuentro que presencian a sus pies.
Otra mano juguetona se posa precariamente sobre mi cuello y con sus largos dedos lo acaricia, tan pausadamente, trazando un camino sobre mi piel como si de lava por la ladera de un volcán se tratara.
La mano sigue su camino de lava ardiente por la piel de mi hombro causándome escalofríos. Mi cuerpo quiere más. Más caricias de esos sutiles dedos que, a cada movimiento, me atrapan en su telaraña sin posibilidad de escapar. Pero ¿es solo mi cuerpo el que quiere esas caricias o yo también las deseo con toda mi alma?
Su otra mano, que antes jugaba con mi cabello, ahora posa sus dedos sobre mi hombro para bajar delicadamente por mi espalda, como temiendo que pudiera romperme y desvanecerme en la inmensidad de esta noche… perfecta.
Cuando sus manos ya han rincón de mi piel, al menos la que se ha atrevido a tocar, acerca su boca a mi cuello. Noto su respiración sobre la piel de mi cuello y ésta, deseosa de más caricias, reacciona y se me pone piel de gallina. Un escalofrío recorre mi espalda cuando sus labios tocan mi cuello y le dan pequeños y suaves besos. Mis labios se separan para dejar escapar un suspiro.
Sus manos, ahora más atrevidas, rodean mi cuerpo, acariciando cada centímetro de mi piel al compás de sus delicados besos. Una de sus manos acaricia el valle que hay entre mis senos provocándome un escalofrío. Cierro los ojos para disfrutar más, si es posible, de cada contacto de su cuerpo con el mío.
No oigo el sonido de mi voz, pues el mundo se ha quedado vacío de todo sonido. No existe nada más que él y yo y el firmamento estrellado que nos acompaña como testigos de esa noche. Pero ¿dónde está la luna? Antes era grande y hermosa, pero ha desaparecido de mi sueño.
Quizá… quizá este fantástico sueño está llegando a su fin, pero yo no quiero que eso suceda. No quiero dejarlo atrás, quiero que dure para siempre. Mis ojos se llenan de lágrimas al comprender que el preludio de un final cercano. Pero para haber un final primero debe haber un comienzo… un comienzo que no ha habido nunca.
Sus manos se van difuminando poco a poco, fundiéndose con mi piel, fundiéndose con mi cuerpo, dejándome sola. Ahora solo quedo yo o lo que queda de mí, pues noto como si solo fuera un cuerpo cuya alma ha abandonado para siempre. La carcasa de un ser vacío. El envoltorio.
Poco a poco me dejo caer en la oscuridad de nuevo. Esa oscuridad que me devora desde dentro, que me consume. Una oscuridad deseosa de mi alma, de hacerme suya y no dejarme ir.
- Que cruel eres, oscuridad mía. Deseas mi desdicha para alimentarte de mí poco a poco. Si consumes toda mi alma en un momento… ¿qué te quedará después?
Mi voz es como un susurro lastimoso que poco a poco se va perdiendo en esa inmensa oscuridad. Voy cerrando mis ojos y poco a poco sucumbo de nuevo a ese sueño de desdicha, pero no sé si prefiero ese sueño oscuro a mi realidad, donde muero poco a poco tras cada inspiración, y cada exhalación es como una pequeña muerte prematura, pues mi alma abandona poco a poco acompañándola.
¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤¤°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°¤
A lo lejos oigo una voz… familiar. Creo que está diciendo mi nombre, pero no lo escucho claramente. Mis sentidos se niegan a despertar aun. ¿Por qué tendría que despertar de mi sueño eterno?
Pero… ¿es mi nombre lo que oigo? Sí, es mi nombre. Seguramente será mi padre, que quiere regañarme de nuevo por haber hecho alguna cosa mal. Me hago la dormida cuando abre la puerta de mi habitación aunque, lógicamente, sabe que no lo estoy.
-Rin, reclaman tu presencia mañana al mediodía en el gran castillo de la colina. Debes ir con la tela que has guardado. El precio te lo diré mañana.
Bajo sus palabras puedo leer el mensaje que oculta: "Si fallas, no regreses a casa. Tú te has comprometido con esto, tú te haces responsable".
Cuando cierra la puerta abro los ojos y miro a mí alrededor. Todo… todo ha sido un sueño… demasiado bello para una chica como yo, que no puede aspirar a nada que no sea eso que ya tengo.
