Hola!, se que prometi que el próximo seria MuraAka pero, me llego la inspiración y no la pude desperdiciar, lamento mis errores ortográficos en el AoKise, pero me dio flojera revisarlo xD, sobre lo del MuraHimu y el AkaFuri, bueno no me gustan mucho, es que ver a Himuro como Uke y a Akashi como Seme, me da un nosequecosa, pero regreso con este midotaka que espero disfruten que va dedicado a Fujimy, Meli y a Monica, (que eran las 3 que me estaban pidiendo) sobre la mención de los hijos de Akashi y Murasakibara, el nombre de los gemelos los tome de Kurenaix1 (espero no te molestes kure u.u) a excepción de Aki, que lo combie a Akira (Más completo) xD, sin más el fic.

Kuroko no Basket no me pertenece


La tarde había pasado tranquila para Takao, sus 2 hijas eran unos ángeles, nunca se comportaban mal, y siempre eran corteses y educadas; Como ahora que se encontraba solo con ellas, no le sorprendió no escuchar absolutamente nada.

Su hija menor, Rakki, de 3 años y medio de edad, de hermoso cabello verde, a la altura del hombro, y cautivadores ojos grisáceos, de actitud alegre y divertida; Se encontraba realmente entusiasmada con el regalo que su "tío Kise" le había entregado.

El regalo no tenia motivo en especial, solo era porque "estaba de humor para comprarle algo a su sobrinita", y esto era, técnicamente, cada tercer día. No es que no lo apreciara, pero creía que su hija se convertiría en una consentida, pero Kise parecía ajeno a eso, y tampoco parecía querer detenerse.

Termino de picar las zanahorias, y las coloco en la olla que se encontraba sobre la estufa; Prendió la llama a fuego lento mientras pensaba. Curiosamente, parecía que estuvo cortando en pequeños trozos a su Shin-chan, y eso le pareció gracioso.

Subió las escaleras de la casa, mientras escuchaba murmullos en la habitación. Seguramente Rakki estaba compartiendo su regalo con Miyako, su hija mayor, de larga y radiante cabellera negra y bellos ojos jade, de 5 años, y reservada como su padre.

Entro a la habitación, y cuando lo hizo, tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano por no reír.

En la cama de Miyako, se encontraba la misma junto con Rakki; Sentadas de frente, con las piernas cruzadas y una pequeña caja a lado. Takao lo identifico como el dichoso regalo del que su hija le había hablado.

Se mordió el labio para que la risa no se le escapara mientras las observaba. Ambas tenían los labios y parte de la barbilla rojo chillón, las mejillas de un color rosa fuerte, quizá demasiado, y sobre los ojos todos los colores que existían en el universo.

La caja junto a ellas, no era nada más que un estuche de maquillaje, y la culpable de que sus hijas lucieran como payasos.

- Nenas, ¿Qué es lo que hicieron? – Se notaba a kilómetros que se estaba esforzando por no soltar ni una carcajada - ¿Ese es el regalo que les dio el tío Kise?

- Si mami – Rakki, ajena a como se veía, porque según ella, con maquillaje se lucia más hermosa, embozo una sonrisa. Cosa que, al pelinegro, le pareció esas muecas que los payasos muestran en los circos.

No soporto más, y comenzó a reír descontroladamente.

- Esperen un momento – Logro detenerse un poco, aunque aun le costaba trabajo no reír – Voy por la cámara.

Se dirigió a paso veloz a la habitación que compartía con Midorima; Rebusco entre los cajones, hasta que dio con ella. Regreso en milésimas de segundo a la habitación, y tomo varias fotos de sus hijas sobre la cama y con caras de payaso.

- Este será un buen recuerdo.

- ¿Qué cosa mami?

- Nada cariño.

Sujetaba la cámara en su mano derecha, mientras observaba en la pequeña pantalla, que esta contenía, las fotos de sus tesoros, y las miraba con una sonrisa, cada foto mejor que la anterior.

Sus 2 hijas ajenas a que serian "la burla del futuro", no entendían porque su madre, primero rió como si no hubiera mañana, después se detuvo, se fue, regreso, les tomo varias fotos, y ahora solo sonreía al verlas.

- Y después dice que el Tsundere es papá – Le comento con ironía a su hermana mayor. Ella solo asintió.

- Parece que aun no se han visto en un espejo – Aun observando la foto, Kazunari escucho perfectamente como sus hijas le llamaban Tsundere. ¡Por favor! ¡El único Tsundere aquí era Shintarou!

Ni siquiera sus hijas eran tsunderes, lo cual agradecía internamente, y no parecía ser el único; Todavía recuerda las palabras de Aomine y Kagami cuando fue el segundo cumpleaños de su querida Rakki.

.-. Flash Back .-.

Habían invitado a toda la "Generación de los Milagros", inclusive a sus ex-equipos, a los entrenadores y managers. Todo Shutoku, Seirin, Kaijo, Touou, Yosen, inclusive Rakuzan se encontraba ahí, todos con sus respectivos hijos, además de Hanamiya, que junto con sus chiquillos acompaño a Kiyoshi.

La fiesta era todo un éxito.

Después de que Rakki soplara las velitas y pidiera su deseo, todos esperaban ansiosos que abriera sus regalos. No faltaron los "abre este" "no, ese" "mejor aquel", por parte de los invitados, y claro por confusión, ella no se decidía, hasta que eligió uno color azul con un gran moño lila, cortesía de Akashi.

Mientras su hija luchaba junto con sus primos por abrir el regalo, que por cierto era enorme, escucho que Akashi decía algo como "Sabia que el mío abriría primero, lo supe con mi ojo emperador, después de todo soy absoluto…" y ya no sabe qué otras cosas más, porque desvió su atención cuando los niños gritaron "Victoria".

Al parecer habían abierto la gran caja de regalo, sin embargo los 2 valientes voluntarios para abrir esa caja terminaron debajo de ella, a pesar de haberla abierto, cosa que hizo que sus padres fueran a socorrerlos. Ichiro, el hijo mayor de Kagami y Kuroko fue uno. Akira uno de los gemelos de Akashi y Murasakibara, fue el segundo.

Enseguida el pelimorado levanto la caja del regalo, mientras el pelirrojo sacaba a los pobres niños debajo de ella. Los demás solo reían divertidos, cosa que dejaron de hacer cuando percibieron la mirada de Akashi sobre ellos, claro, todos menos Shima, el otro gemelo, que no le tenía ni una pizca de miedo a su madre.

- Quizá esto no hubiera pasado si hubieras escogido otro regalo – Solo fue una opinión de parte de Takao, porque no podía regañar a su hija el día de su cumpleaños. Eso sería cruel.

- Bueno, al menos no cambio de humor, y sigue alegre –Se sorprendió al escuchar esa voz, después de que su hija se dirigiera a abrir los demás regalos.

- ¿Qué quieres decir Aomine? – No comprendió muy bien a qué se refería.

- Tal vez quiere decir, que no se puso malhumorada tan rápidamente, después de haber estado feliz toda la noche – Kagami, que se había acercado, fue el que contesto la pregunta.

- Como cierta persona que conocemos, que sin duda lo habría hecho – Aomine completo la frase mientras miraba al peliverde que se encontraba junto a él - ¿Verdad Midorima?

Justo cuando Midorima iba a responder cualquier bobería, su primogénita le hablo diciendo que no alcanzaba los gorritos de fiesta. Cuando el peliverde se fue junto con su hija, los 2 ex-ases suspiraron.

- Gracias a dios ninguna salió Tsundere como su padre – Y luego se alejaron de ahí en busca de sus parejas.

Después de haberlo escuchado todo, soltó una leve risita, ya que coincidía con ellos.

.-. Fin del Flash Back .-.

Las niñas se bajaron de la cama y se miraron en el gran espejo que tenían en el cuarto. Un gritito salió de cada una, mientras palpaban su rostro, asegurándose, de que quienes veían en el espejo si eran ellas.

-Vayan a limpiarse la cara, que el maquillaje saca granos.

Casi más rápidas que un relámpago, las niñas se dirigieron al baño a limpiarse. ¡Lo que menos querían era granos!, bueno eso y convertirse en "Supersticiosas adictas, que cargaban un objeto de la suerte cada día", como su padre.

Por suerte su madre había convencido a Shintarou que comprarles su gema de la suerte, que esta era del signo zodiacal de ellas, era suficiente.

Sabía que sus hijas corrían peligro de terminar como su esposo, así que cuando Miyako estuvo cerca de cumplir 2 años, Takao logro convencer a Midorima de que con una gema de la suerte era suficiente, ¿Cómo lo hizo?, bueno, solo digamos que su método, fue lo que trajo al mundo a Rakki.

Miyako, al ser Aries, portaba en el cuello un hermoso collar de oro con un rubí. Y Rakki, que era Leo, cargaba con ella un brazalete de plata, con zafiros incrustados en ella

Regreso a ver la cena, afortunadamente no se había quemado. Escucho el sonido de la puerta y la voz de la persona que la había abierto.

Midorima Shintarou, el famoso cardiólogo reconocido.

- Bienvenido a casa Shin-chan

- Buenas noches Kazu

Se extrajo la bata de médico, y la dejo en el sillón, no sin antes preguntar por sus hijas. El pelinegro le contesto que se encontraban en el baño de arriba. Después de darle un beso a su pareja en los labios, subió a ver a sus princesas.

- Buenas noches padre – Ese fue el saludo que le dieron sus hijas mientras hacían una pequeña reverencia, después de habérselas encontrado por el pasillo. Si, las había educado bien.

Después de que Takao les avisara que la cena estaba lista los 3 bajaron a cenar. Comieron tranquilamente, mientras el peliverde hablaba de su día de trabajo. O bueno, estaban tranquilos hasta que Rakki intervino esa tranquilidad con una frase.

- A Miyako le gusta alguien.

"A Miyako le gusta alguien", esas eran las palabras que se repetían en la mente de Midorima. "Santo Dios", fue lo que pensó Takao, que presentía lo que podía ocurrir.

Un silencio incomodo se hizo presente, hasta que…

-¡¿QUÉ?! – Midorima rompió el silencio, mientras Takao se pegaba al respaldo de la silla, ya sabía lo que vendría - ¡DE NINGUNA MANERA! ¡QUIEN SEA QUE SEA ÉL NO LO VOLVERAS A VER! ¡TE LO PROHIBO! ¡ES MÁS! ¡NO TE CASARAS HASTA DESPUÉS DE LOS 50! ¡y MUCHO MENOS TE ENAMORARAS!...

Le lanzo una mirada que claramente decía "¿Ahora estas feliz?" a Rakki, mientras ella mostraba una sonrisa, que Kazunari pudo identificar como un "Sí". Miyako estaba que no cabía en la sorpresa, ¿En serio su padre era capaz de todo eso?, bueno al parecer sí.

- Tranquilo Shin-chan, Rakki solo jugaba ¿Verdad? – le lanzo una mirada que era de una advertencia si decía que no.

- Si papá, era una broma – Rakki no tuvo más opción que seguirle el juego.

- ¿Enserio debo esperar hasta los 50? – Brillante pregunta de parte de Miyako.

- Claro que no querida, te podrás casar después de los 18, y me darás muchos nietos ¿Cierto?

-¡KAZUNARI!

Y así fue como la noche se lleno de gritos por parte de Midorima, carcajadas por parte de Takao, burlas de parte de Rakki y traumas para Miyako.

Si, definitivamente eran una familia normal.


Eso es todo, pero prometo poner el MuraAka, en esta semana.

Sobre el nombre de Rakki, bueno significa suerte o algo asi, lo que pasa es que lo puse en traductor google y luego lo modifique para que parecía un nombre xD

últimamente he estado viendo en mis sueños MidoKaga (Midorima x Kagami) asi que no se sorprenda si escribo un fic sobre ellos en el futuro, se que es una pareja rara pero, mi mente esta asi de distorcionada.

Les mando saludos y hasta la próxima.

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