Disclaimer: Esta historia ha sido creada y escrita por Sammie-chan89.
Ni Mahou Shoujo Lyrical Nanoha ni sus personajes me pertenecen.
El Donante
Capítulo 3
Lazos Familiares
Comenzaba un nuevo día tras los acontecimientos de ayer. Después de acostar a Faye, y ver que ya era algo tarde, Fate y yo decidimos que sería mejor dejar nuestra plática para al día siguiente, o sea, hoy.
En la mañana, cuando Faye despertó, aun semidormida, se puso a buscar a Fate. En el momento que le dije que ella se había ido a casa anoche, empezó a llorar. Me tomó mucho tiempo volver a calmarla. Sin embargo, al prometerle que Fate iba a visitarla más tarde, literalmente, saltó de la alegría. Me daba felicidad ver que le gustaba Fate tanto como a mí. Esto hacía más fácil la integración de Fate a nuestra familia.
Nos encontrábamos ahora en la cafetería Midori-ya. Hice una pausa en mis labores de repostería con Faye para poder atender en caja, donde estaba mi madre. Ella gustosamente aceptó intercambiarme el puesto; a mi madre le encantaba hacer postres con Faye. Esto siempre me traía recuerdos felices de mi infancia cuando nos poníamos a hornear juntas.
Además, Faye tiene que aprender, como lo hice yo, de la mejor panadera de la ciudad, mi madre.
Cuando llegué a la caja registradora, me percaté que alguien entraba por la puerta.
"Bienvenido al Midori…ya" mi voz falló totalmente al darme cuenta quién era.
Vestía una chaqueta negra de traje y una camisa roja con corbata. Las medias largas que ceñían sus piernas y los zapatos de tacón negros en sus pies, hacían que sus piernas se vean aún más sensuales. Se quitó las gafas, sus mechones rubios se balancearon de un lado a otro, y mis ojos se chocaron con unos hermosos burdeos.
Le di un silbido mientras venía hacia mí. Estaba tan sexy. "Wow Fate, por un momento pensé que había entrado una modelo" Le regalé una sonrisa brillante.
Un bonito rubor tiñó sus mejillas. "¡Nanoha!"
"Vale, ya paro. Es que me sorprende que hayas venido. No pensé que te pasarías por aquí tan pronto".
"Bueno, dije que os caería en cualquier momento" Su rubor se volvió un poco más rojo. "Además, tenía muchas ganas de veros, a ti y a Faye" Creo que me sonrojé ante esas palabras, podía sentir un calor que subía por mis mejillas.
"U-Um, ella está hor-"
"¡Mamá! ¡Acabo de hacer una galleta!" dijo Faye nada más salir por la puerta que daba a la cocina. Sus ojos borgoñas se iluminaron en cuanto vio a Fate. "¡Papá!" rápidamente corrió hacia ella. Se veía tan mona con el delantal que la había hecho mi madre.
"¡Faye!" Fate abrió sus brazos y la levantó dando una vuelta. "Te extrañe".
"Yo te extrañe más, papá" Sus bracitos envolvieron el cuello de Fate en un abrazo. Tenía una sonrisa muy dulce en su rostro. Estaba tan feliz.
Pero al alejarse un poco, un puchero apareció en sus labios. "¿Papá por qué te fuiste sin decirme adiós?"
"Lo siento Faye, es que se estaba haciendo tarde y tenía que ir a trabajar por la mañana"
"Pero yo quería verte cuando despertara" Su puchero creció más.
Tuve que reírme. Así se portaba conmigo todos los días. Va a ser interesante ver cómo Fate llevaría esto.
"Lo siento mucho. Me aseguraré de estar allí y darte los buenos días a partir de ahora, ¿qué te parece?" Esbozó una brillante sonrisa.
"¡Genial!" exclamó contenta Faye. "Pero aún tienes que compensarme con algo"
"Lo que tú quieras, pequeña" aceptó Fate sin dudarlo.
"Tienes que quedarte esta noche conmigo y con mamá" La sonrisa de Fate desapareció y unas mejillas sonrojadas aparecieron otra vez.
"¿Qui-Quieres decir que pase el día con vosotras hasta que llegue la noche?"
"No papá, tienes que pasar la noche con nosotras para que desayunemos todas juntas en la mañana. Mamá hace unos desayunos exquisitos, te van a encantar tanto como a mí"
Fate giró su cabeza en dirección mía. Me dio una mirada llena de duda.
"Claro que puedes quedarte con nosotras, nos encantaría tenerte en casa Fate"
"¡Yay! Mi mamá y mi papá se van a quedar conmigo esta noche" Faye gritó. "¡Oh!" exclamó ella "Quiero darte la galleta que he hecho, papá" Fate la bajó y regreso corriendo a la cocina.
Al mirarnos Fate y yo, nos echamos a reír.
"Faye es todo un caso, ¿no crees?"
"Sí" Fate hizo una pausa "¿Está bien que me quede esta noche con vosotras? Apenas llevamos un día de conocernos, tampoco quiero incomodarte"
"Por mí está bien Fate. Si te quedas, no solo harías feliz a Faye sino también a mí. De esta forma, todas podemos conocernos mejor, así que será un honor que vengas"
Ella sonrió. "Gracias. Me gustaría pasar todo el tiempo que pueda con vosotras dos. Eso es una de las razones por las que vine. También quería hablar contigo sobre mi presencia en la vida de Faye"
Como era un tema muy importante que debía ser hablado y viendo que nadie estaba en la cafetería en ese instante, entendí que era el momento indicado para conversar.
"¿Nos sentamos?" Le ofrecí.
"¿Estás segura? Es que como ahora estas trabajando y todo eso" Era tan modesta.
"Vamos" Dicho esto, me acerqué a una mesa cercana, nos sentamos en las butacas, y comenzamos con el tema en cuestión.
"Bueno" empecé. "por lo que entiendo, quieres formar parte en la vida de Faye"
Ella asintió ante mi afirmación. "Sí, quiero realmente estar en su vida. Creo que será algo difícil si fuese de lo contario, aún más cuando ya la he conocido. No puedo dejar de pensar en ella y me hace tan feliz poder llamarla mi hija. Quiero estar a su lado más que nada en el mundo" Fate parecía tan segura de estar en la vida de Faye que ¿quién era yo para negárselo? Yo sé que Faye quiere lo mismo también, así que tener a Fate es lo mejor.
"Pues yo no veo ningún inconveniente. Es un gusto darte la bienvenida a nuestra familia" Le regale una sonrisa que ella encantada regresó.
Con lágrimas en sus ojos, "Muchas gracias Nanoha, muchas gracias por permitirme ser el padre que siempre quise ser" Mi corazón se encogió un poco al verla llorar.
Apoyé mi mano sobre la suya, "No pasa nada, Fate. Serás un gran modelo a seguir para Faye. Ella te necesita tanto como tú la necesitas a ella. Sé que os ayudareis mutuamente. Hasta me puedo imaginar los maravillosos cambios que sucederán entre vosotras". Sonreí.
Y en verdad, se las veía mucho más felices y completas. Ya sé que sólo ha pasado un día de conocer a Fate pero puedo ver que ella ha cambiado. La veo sonreír más que cuando la conocí ayer y sé que es por Faye. Ambas se necesitan… y cualquier madre puede ver eso.
"Gracias Nanoha"
"Ya que has decidido quedarte, pásate por aquí en cualquier momento. Puedes venir a casa cuando quieras, a Faye le encantará".
"Y a mí también. Tú y Faye me vais a ver mucho"
"No quisiera que fuese de otra forma"
Nos quedamos mirando la una a la otra. Parecía como si ella estuviera atraída por mis ojos y yo cautivada por los suyos. No podía explicarlo, era como si una fuerza me empujase hacia ella. ¿Por qué?
El tiempo entre nosotras se detuvo hasta que una voz vino de las puertas de la cocina. "¡Papá!" Faye gritó entusiasmada.
Tenía la galleta que había hecho con un vaso de leche en la mano. Venía corriendo tan rápido como sus piernas le permitían. Dejó caer un poco de leche en el camino, pero se la veía tan mona queriendo dárselos a Fate. Cuando llegó hacia nosotras, depositó la taza y la galleta a un lado para sentarse junto a Fate.
"Espero que te guste papá" Faye sonrió inocentemente.
"Tenlo por seguro"
La galleta estaba adornada con un azúcar glass rojo; era bonita. Faye con cuidado cogió la galleta y se la acercó a la boca de Fate.
"Papá, di Ahh"
"Ahh" Fate abrió la boca y comió la mitad de la galleta. "Wow Faye, está buenísimo" Fate la sonrió.
Un leve sonrojo apareció en sus mejillas. "Gra-Gracias papá. Toma," Le alcanzó el vaso "un poco de leche".
Fate lo tomó. "Gracias" Se llevó el vaso a los labios y empezó a beber.
Sus ojos burdeos se cerraron cuando se puso a beberlo y yo me ruboricé de solo mirarla. Parecía como si estuviese viendo un sexy anuncio de cerveza o algo así.
Pronto, el contenido de la taza desapareció, dejando atrás unos bigotes de leche.
Faye y yo nos reímos causando en Fate, una mirada confundida.
"¿Por qué os reis?"
"Tienes algo de leche en el labio" Continúe riendo.
Sus ojos descendieron a sus labios y reparó en lo que estábamos viendo. Un rubor se hizo presente en ella.
"No te preocupes papá, yo lo haré por ti". Faye agarró una de las servilletas que estaban en la mesa y limpió sus labios. "Ya está" vitoreó ella.
"Gracias Faye" Fate le dio un beso en sus pequeñas mejillas, a lo cual Faye devolvió el favor.
Deje escapar una sonrisa ante el afecto compartido entre ellas. Pero de la nada un puchero llegó a mis labios ¿Dónde estaba mi galleta y mi leche?
"Faye, no le has dado a mamá una galleta" Mi puchero se alargó más.
"Lo siento mamá. Toma," Se inclinó sobre la mesa y llevó la galleta a medio comer a mis labios "Papá dejó esta mitad de galleta, puedes comértela"
Un tono rojo invadió mis mejillas. Fate había comido de esa galleta, ¿no sería esto un beso indirecto? Eche una mirada a Fate y ella también estaba sonrojada. Me pregunté qué iba a pensar si comía de su galleta ¿Le parecía bien? ¿No le molestaba?
Sin embargo, el sólo pensar que los labios de Fate estaban allí fue razón suficiente para que la coma.
"Sí que esta bueno, Faye"
"La abuela es la mejor" me guiñó el ojo. Faye era tan adorable.
"Nanoha, me olvidé mencionarte que hable con mi madre hoy y me ha dicho que le gustaría conoceros algún día"
"Por mí no hay problema. Faye, ¿quieres conocer a la mamá de Fate… a tu abuela?
Faye puso una cara de no entender bien. "¿Tengo dos abuelas?"
"Sí, cielo. La madre de Fate es tu abuela también"
"Mi madre muere por conocerte Faye, ¿te gustaría conocerla uno de estos días? La pondrías muy feliz" Fate la miraba esperanzada en que diga que sí.
"¿Tú quieres que la conozca, papá?"
"Por supuesto, estaría muy contenta"
"Vale. Si papá quiere que conozca a la abuela, entonces lo haré"
"Gracias Faye" Y la envolvió en un abrazo. Podría acostumbrarme a esa sonrisa, era tan hermosa.
"Bueno, será mejor que devuelva este vaso a la abuela. Vengo enseguida" Faye se bajó de la butaca y otra vez volvió a la cocina.
"Le dijiste a tu mamá de Faye"
"En realidad, le hable de ella cuando me llamaste. Habría venido conmigo al parque si le hubiera dicho que sí. Antes de venir aquí, me acerqué a su casa para enseñarle las fotos de Faye y me rogó que vayáis a verla. Nunca pensó que tendría una nieta así que está muy contenta en saber más de Faye".
"No me importaría ir mañana. Claro, si tu madre no está ocupada".
"No, no. Mañana sería genial. Podemos ir después que salga del trabajo".
"Pues, ya está" Nos sonreímos la una a la otra pero, al instante, Faye nos distrajo saliendo de la cocina.
"¡Abuela, abuela! Ve a conocer a mi papá. Ha venido hoy" Faye estaba tirando del brazo a mi madre a la vez que salían de la cocina.
"Está bien, ya voy Faye" dio una risilla.
Fate se puso de pie en seguida y acomodó su atuendo; su rostro estaba sonrojado. Yo también me levante algo nerviosa. Le había contado a mi madre sobre nuestra reunión con Fate, pero aún no le había dicho que ella era hermafrodita porque no estaba segura de su reacción. Supongo que ahora iba a saberlo.
"¡Papá!" Faye soltó la mano de mi madre para engancharse a la pierna de Fate. "Ella es mi abuela, se llama Momoko. ¿A que se parece mucho a mamá?" divagó Faye.
Al parecer, no había percibido el nerviosismo de Fate, la emoción de este encuentro la tenía en las nubes.
"S-Sí Faye, se parece mucho a tu mamá" le respondió antes de mirar a mi madre, la cual estaba desconcertada.
"No entiendo Nanoha" se dirigió a mí. "¿Ella es el padre de Faye? Pero si es una mujer" La confusión en su rostro se acrecentó más.
Debí habérselo explicado antes para evitar todo esto. Fate se veía tan asustada.
"Mamá… ella es Fate. Ella es en verdad el padre de Faye. Es que… verás, Fate es… hermafrodita, Mamá"
Y allí… estaba todo. Mi inseguridad ante su reacción seguía presente pero al menos ya estaba todo dicho y lo podíamos discutir adecuadamente.
Mi madre miró a Fate nuevamente. Me sentí tan mal por Fate, ese semblante aterrado aún seguía en ella.
"E-Es un placer conocerla señora Takamachi" Fate tendió su mano a mi madre, la cual fue bienvenida.
"Un gusto conocerte Fate. Te pido disculpas, nunca he conocido a una hermafrodita antes, no pienses que te estoy juzgando, solo estoy muy sorprendida".
Fate suspiró aliviada "Que bueno oír eso. Me preocupé mucho, pensé que no iba a agradarle que sea así. Pero veo que no ha sido el caso. Muchas gracias por su amabilidad" hizo una reverencia.
"No, gracias a ti Fate. Tú eres la razón por la que tengo a mi preciosa nieta. Nanoha siempre quiso tener niños. Gracias por ayudar a mi hija a hacer su sueño realidad" Mi madre la regaló una de sus características sonrisas.
Fate se enrojeció. "Para mí fue un placer. Nanoha es una gran persona. Estoy encantada de haberla ayudado". Vaya, eso me ha hecho sonrojar. Qué bien que Fate tenga una buena impresión de mí.
De repente, se escuchó algo que estaba vibrando. Fate se puso a buscar en su bolsillo y sacó su móvil.
"Habla Testarossa" contestó ella "Hola Ken… ¿Tengo una reunión urgente? ¿Por qué no me lo dijiste antes?" Pude apreciar que estaba un poco enojada… se veía tan atractiva. "Ken, estaba visitando a mi hija sabes, ¿no puedes cambiarlo a otro día?" echó un suspiro "Vale, estaré allí en un momento". Con eso dicho, colgó el teléfono. En su rostro aún se avistaba cierto enojo.
"¿Papá? ¿Tienes que irte?" Los ojos de Faye se entristecieron. Fate tomó una de sus mejillas.
"Sí, tengo que salir Faye" La voz de Fate también era triste.
"Pero prometiste que hoy ibas a pasar el día conmigo y con mamá" lágrimas brotaron de sus ojos que Fate apartó inmediatamente.
"Ya lo sé pequeña. Si no tuviera esta reunión lo habría hecho. Lo siento mucho Faye. Pero te prometo que estaré contigo bien termine y vaya a por algunas ropas para quedarme en tu casa, ¿vale?"
"¿Lo prometes?"
"Sí Faye… lo prometo" Fate enseguida acogió a Faye en sus brazos y la abrazó.
Me rompió el corazón verlas de esa forma. Con las ganas que tenían de pasar el día juntas, es una pena que el trabajo de Fate haya cambiado los planes. Pero estoy convencida que Fate cumpliría su promesa, no había de qué preocuparse.
Cargando a Faye en sus brazos, volvió su atención hacia mí "Lamento mucho esto. Tenía tantas ganas de quedarme con vosotras"
"Lo sé Fate. No te preocupes, lo entiendo" Ella esbozó una sonrisa por mi comprensión.
"Señora Takamachi. Ha sido un placer conocerla, espero verla de nuevo".
"Lo mismo digo Fate"
"Te acompaño hasta tu coche Fate" Y con ello, salimos por la puerta hasta llegar al automóvil.
"No sabes cuánto lo lamento Nanoha. Me siento tan mal, siento que os estoy fallando" Parecía que iba a llorar.
"Fate" llevé mi mano a su mejilla y la acaricié "No pasa nada. Como ya dije, lo entiendo y Faye también lo entenderá. Sé que ella quiere estar contigo pero comprenderá que tienes un trabajo que atender y que es importante. Así que no estés triste, te esperamos esta noche" Fate colocó su mano sobre la mía y me regaló una sonrisa.
"Gracias Nanoha. Eres tan comprensiva"
"No es nada. Sólo ven lo más pronto posible"
"Lo haré" Se giró entonces hacia Faye "Nos vemos después del trabajo, ¿vale?"
"Te estaré esperando papá" Faye le dio un abrazo que Fate con mucho gusto regresó.
Al terminar su abrazo, me entregó a Faye "Nos vemos más tarde".
"Adiós" Faye y yo dijimos al unísono.
Y con esto, Fate se encaminó hacia el lado del conductor del coche. Abrió la puerta pero se detuvo, regresó su vista hacia nosotras con tristeza. Nos contemplo durante unos segundos, luego entró al coche y partió a su destino.
Cuando perdimos de vista al coche, Faye reposó su cabeza en mi cuello.
"Odio cuando papá se va, mamá". Pude apreciar la tristeza en su voz. Acaricié su espalda para intentar confortarla.
"Yo también, cielo. Yo también" le dije y caminamos de regreso a la cafetería.
Nos encontrábamos ya en casa. Faye aun seguía triste pero, tras haberle explicado, entendió por qué se había ido Fate. Aunque eso no impidió que vigilase la ventana para ver cuando llegaba ella. Después de un tiempo de espera, alcancé oír a un coche estacionarse en la entrada.
"¡Mamá! ¡Papá está aquí!" Faye saltaba de la emoción mientras miraba por la ventana.
Me acerqué a la puerta y la abrí. Allí estaba Fate con un bolso pequeño en mano. Llevaba una camiseta sin mangas de color negro, unos jeans pitillo y unas chanclas.
"Perdona por haber tardado. La reunión se prolongó un poco".
"No te preocupes, lo que importa es que estás aquí" Le sonreí.
"¡Papá!" Faye vino corriendo hasta la puerta y se aferró a la pierna de Fate. "Viniste"
"Te dije que lo haría Faye" Sonriendo la levantó y la envolvió en un abrazo. "Te extrañe"
"Yo también, papá" Faye le dio un rápido beso en los labios que provocó un sonrojo en Fate.
"Ven, pasa" Fate entró a casa y bajó a Faye, dejando a un lado su bolso. "Y bien ¿qué hacemos?" No tenía idea de qué le gustaría hacer a Fate. Ya era un poco tarde, no sé si estará cansada.
"¡Una peli! ¡Vayamos a ver una película de Disney!" exclamó Faye con alegría.
"¿No te importa si vemos una película Fate?"
"Claro que no"
"Muy bien, una de Disney se ha dicho"
Después de poner 'El Rey León', todas nos fuimos para el sofá. Fate estaba sentada al lado mío con Faye en su regazo. A medida que transcurría la película, sentía que estaba mirando más a Fate que a la pantalla. Era como una niña inocente, pensé. Tan frágil y tímida… como Faye. Era sorprendente lo mucho que se necesitaban la una a la otra.
Cuando están juntas son más abiertas, cuando están unidas se ríen más. Estoy simplemente complacida de cómo está marchando todo hasta ahora.
Sonreí al ver a Faye acurrucarse en los brazos de Fate. Parece que ahora Faye se ha vuelto completamente en la niña de papá… pero estaba encantada de poder verlas así de juntas.
Fate, en cambio… estaba tan hermosa. No sé qué es lo que sucede, pero puedo sentir una conexión instantánea con ella. Tenerla tan cerca hace que mi corazón vaya más de prisa. Y mientras la miro, me pregunto más sobre su persona. ¿Qué es lo que hará en sus tiempos libres? ¿Cuáles eran sus hobbies? ¿Qué tipo de música le gusta? Hay tantas cosas que quiero saber de ella, pero ya habrá tiempo para averiguarlo.
De pronto, una idea inundó mi mente: la sensación de su pelo. Los cabellos de Fate parecían tan delicados que me pregunté qué se sentiría tocar aquellos mechones dorados. No sé qué impulsó a mi mano a moverse, pero lo logró. Y, sin vacilación, mis dedos se enredaron en sus cabellos. Eran tan suaves, en verdad, que me quedé a disfrutar de aquella suavidad.
Estaba tan metida en lo que estaba haciendo que no me di cuenta que Fate ya me estaba mirando fijamente. A toda velocidad, aparté mi mano sin saber en lo que estaría pensando. Pero para mi gran sorpresa, una sonrisa brotó de sus labios. Fate tenía una sonrisa tan hermosa que mi corazón dejó de latir de solo verla. Mis mejillas se enrojecieron por los sentimientos azorados que estaba sintiendo. Jamás me había sentido atraída por alguien tan rápido, y era algo raro que me sucediera así de repente, sin embargo, no podía negar esos sentimientos. Me gustaba mucho Fate y que esté aquí conmigo y con Faye ahora, me agradaba aún más.
Pronto la película acabó, me encargué de apagarlo.
"¿Ahora qué hacemos con papá, mamá? Faye estaba tan emocionada de que Fate esté aquí con nosotras. Lástima… ya era hora de dormir.
"Ahora no vamos a hacer nada porque tienes que irte a dormir jovencita"
"Aaah Mamá, ¿No me puedo quedar con papá un poco más?"
"Faye, escucha a tu madre. Yo estaré aquí cuando despiertes, mañana también lo pasaremos juntas".
"Bueno" dijo Faye resignada "¿Me lees un cuento antes de dormir, papá?"
"Claro" Fate la tomó en brazos y se levantó "La llevaré a su cama" se dirigió a mí.
"Vale. Yo estaré limpiando unas cosas aquí" Me acerqué a Faye y le di su beso de buenas noches. "Hasta mañana, pumpkin pie"
"Hasta mañana mamá. Te quiero mucho" Sonreí.
"Yo también te quiero, cariño" Fate me regaló una sonrisa antes de llevar a Faye a su dormitorio.
Después de unos 10 minutos de limpieza, dejé todo impecable. Me encaminé hasta la habitación de Faye para ver cómo estaba. No pude evitar sonreír. Faye estaba acurrucada en los brazos de Fate mientras leía la historia. Era tan bonito cómo Faye le hacía preguntas y Fate las respondía. Fue agradable verlas así.
Viendo que Fate tenía todo bajo control, me dirigí a mi habitación. Abrí mi armario, saqué mi camisa de dormir rosa y me fui para el cuarto de baño. Me desvestí totalmente, dejando mis bragas, y me puse la camisa. Lavé mis dientes rápidamente y salí del baño.
Cuando entré a mi habitación, Fate salía del cuarto de Faye. Con cuidado cerró su puerta y se acercó a mí.
"¿Está dormida?"
"Sí"
"Gracias por acostarla"
"De nada"
Entonces el silencio vino.
Fue algo incómodo ya que no sabía qué hacer y era obvio que Fate tampoco.
"Esto… Me preguntaba dónde iba a dormir esta noche"
No había pensado en eso, se me olvidó por completo. En fin, sólo habían dos opciones: el sofá o mi cama.
"Si quieres puedes dormir conmigo" Eso no sonó para nada bien. Ambas nos ruborizamos. "Lo digo porque el sofá no es un buen lugar para dormir. Créeme, lo he intentado. Por eso sería mejor si durmieses conmigo, bueno si es que te parece bien"
"¿Segura que no te importa?"
"Estoy segura. Sería como tener una fiesta de pijamas de adultos" Me reí y ella hizo lo mismo. "El cuarto de baño esta allí, para que puedas cambiarte"
"Gracias" Cogió sus cosas y entró donde le señalé.
¡MADRE MÍA! Voy a dormir con Fate ¡EN LA MISMA CAMA! Esto va a ponerse muy interesante.
Me senté de nuevo al escuchar el pomo de la puerta abrirse. Ella salió con la misma camiseta negra sin mangas y con un bóxer de color gris. Puso sus ropas en su bolso antes de mirarme.
Se notaba a leguas que estaba nerviosa. Un sonrojo cubría sus mejillas mientras sus manos tapaban sus partes bajas, supongo que por vergüenza. Sintiéndome apenada por ella, removí las sábanas y di unas palmaditas en la cama para que supiera que estaba bien en que viniese. En dos zancadas, se echó en la cama y nos quedamos así, sin decir nada.
Teníamos que parar esto. No podíamos sentirnos como extrañas, siendo ambas padres de Faye. De repente, me acordé de algo que quería haberle dicho antes pero no hubo oportunidad de hacerlo.
"Sabes" empecé, Fate giró su vista hacia mí. "Quería disculparme por no decirle a mi familia que eras hermafrodita. Sé que te puse en una situación estresante hoy día y que podría haberse evitado si tan solo les hubiera dicho. Mi familia es muy liberal pero no sabía qué iban a opinar sobre cómo naciste. Espero que no pienses que me daba vergüenza decirlo, de ninguna manera. Es solo que no quería que mi familia te lastimara si no hubieran estado de acuerdo".
"No pasa nada Nanoha. Te entiendo y agradezco tu preocupación. En serio lo aprecio mucho" Ella me dio una sonrisa a la cual devolví.
Y aquí estábamos otra vez, contemplándonos fijamente. Pude sentir otra vez aquella gravedad que me acercaba a ella, pero la aparté de golpe. No tenía idea de los sentimientos de Fate, tampoco quería sacar conclusiones demasiado rápidas.
"Bu-Buenas noches, Fate"
"Hasta mañana, Nanoha"
Con eso, me di la vuelta y apagué las luces. Mi cara se puso como un tomate. Dormir no iba a ser para nada fácil esta noche…
Translator Note: Bueno, mi regla de traducirlo en dos semanas esta vez falló completamente. Gomen… u.u
Aunque si hay que echarle la culpa a algo, sería mi J0D1D4 uni hehe
En fin, espero q no haya sido tan larga la espera para vosotr s y que haya valido la pena ¿no? Como siempre trato de hacer mi mejor esfuerzo y traeros una historia en condiciones, aun si hay obstáculos de por medio ¬¬
Muchas gracias por el gran apoyo q brindáis con los reviews, tanto la autora como yo lo apreciamos demasiado! :D
El siguiente capítulo será un poco más largo que los anteriores: "Día de sucesos interesantes"
Trataré de no tardar tanto. See ya!
