Antes de que comencéis a leer el capitulo, quiero aclarar que no me hago responsable de las acciones que queráis tomar contra los protagonistas ;)


EPOV. Salí del hospital sin saber a dónde ir. La persona que quería, que amaba, me había echado de su vida como si yo no fuese alguien importante en ella, como si todo lo que tuvimos, lo que habíamos sido y compartido, fuese algo efímero y se pudiera borrar de un simple soplido.

Aún estaba en shock tras las palabras de Bella. No sabía de donde había sacado la loca idea de que tenía una amante.

Desde el primer momento en que la conocí, nadie más existió en mi mundo que ella. Incluso estuve a su lado cuando el idiota de Jacob la engaño. No me podía creer que esto estuviera pasando, claramente parecía sacado de una película.

Desconecte el móvil, no quería hablar con nadie, y todos estaban llamándome, lo que menos quería era la lástima que seguro sentían por mí.

Esperaba, que con el pasar de los días, Bella reaccionara y se diera cuenta del error que había cometido al decir esas palabras; entendía que estuviera mal por la pérdida del bebé, pero de ahí, a juzgarme así como lo había hecho, y sin dejar que me explicara, había un largo camino.

No sabía cómo, pero andando había llegado al parque en el que solíamos quedar cuando salía del hospital. Tal vez había sido por inercia, ya que ese lugar era uno de nuestros favoritos. Era una rutina que teníamos; Bella llegaba de la universidad, hacia sus trabajos y estudiaba, y a la hora de mi salida, me esperaba en este mismo parque para dar un paseo o ir a comer un helado.

Eso es lo que siempre me había gustado de ella, su sencillez, adoraba que con cosas simples estuviera feliz, no quería nada ostentoso, ni si quiera cuando eran fechas especiales, como nuestro aniversario del mes o su cumpleaños.

Al sentarme en un banco, note que en el bolsillo de mi pantalón, tenía la caja con el anillo que la había comprado para pedirla que se casara conmigo. Con todo lo sucedido pensé que sería buena idea que el día que despertara, me viera a su lado con un anillo, como una promesa de que pese a todo la seguía amando y que ella no había tenido la culpa de nada. El pedirla matrimonio sería una manera de celebrar que me alegraba que siguiera a mi lado. Pero claramente me había equivocado y a lo grande, todos esos sueños se habían esfumado como la pólvora.

La noche comenzó a caer, y con ella mis parpados comenzaron a pesar por las largas horas sin dormir que había pasado los últimos días. En cualquier momento me quedaría dormido, así que decidí irme a casa. Bella no volvería a la casa hasta dentro de unos días, así que no habría problema con que me quedara allí al menos por esta noche. Luego vería que hacía, ya que esperaba que al menos me dejara hablar con ella y solucionar las cosas.

Pero todo no sale siempre como lo planeamos, y Bella, no solo no quiso hablar conmigo, sino que no volvió a nuestra casa, se fue a la casa de sus padres. En numerosas ocasiones intente ponerme en contacto con ella pero ni me cogía el teléfono, ni me respondía los mensajes, y de que me abriera la puerta de su casa, mejor no hablamos.

Charlie y Rene se encontraban en una situación difícil, estaban como todos los demás, entre medias de nosotros, y no querían darnos la razón a ninguno pero tampoco quitárnosla. Como era comprensible ellos apoyaban a su hija, aunque no estuvieran de acuerdo con las decisiones que había tomado, y mis padres me apoyaban a mí.

Los chicos por otra parte estaban divididos, Christian, Emmett, Tanya e incluso Rosalie me apoyaban y sabían que no había engañado a Bella, sin embargo Alice y Jasper eran cosa diferente. Ya sea porque Jasper veía en Bella una amiga, o la veía como una paciente a la que ayudar, pero no me creía, al igual que Alice que creía a ciegas en las palabras dichas por Bella.

Comprendía que apoyaran a Bella siendo que llevaban más tiempo de amistad, pero me dolía que desconfiaran de mí. En el tiempo que llevábamos siendo amigos, no creía haber hecho nada parecido para que pensaran a si de mi persona. Lo único que había hecho, y de lo que ellos eran testigos, era que había amado y ayudado a Bella desde el momento en que nos conocimos.

Al ver que las cosas no tenían pinta de mejorar y dado que Bella no tenía ninguna intención de hablar conmigo ni de dejar que me explicara, decidí irme unos días de Forks. No sabía a qué lugar iría con exactitud, aunque más o menos tenía una idea para intentar olvidar todo lo sucedido.

Tarde poco en organizar mi viaje, solo tenía que meter unas cuantas de cosas en una maleta y hablar con Carlisle y mis padres, no les diría donde me iba, solo que me iría durante un periodo corto de tiempo. Ya con todo en la maleta y de camino en un taxi hacia el aeropuerto, llame primero a Carlisle; tras lo sucedido con al accidente de Bella y como no sabíamos cuando iba a despertar me cogí una excedencia de un año.

-Doctor Cullen.

-Carlisle, soy Edward.

-¿Hijo que pasa? ¿Estás bien?- al escuchar que me llamaba hijo, algo dentro de mí se rompió, si con Carlisle estaba siendo difícil, no quería imaginar cómo sería el despedirme de mis padres, en especial de mi madre; desde el primer momento en que llegue a Forks, tanto Carlisle como Esme me acogieron como a uno más de la familia, y al saber que era el mejor amigo de Emmett de la universidad, todo fue mucho más sencillo.

-No, no estoy bien. Te llamaba para despedirme, me voy a ir de la ciudad durante unos días- al decir unos días, en mi mente sabía que no sería así, me iría, pero no sabía cuándo iba a volver; podían ser días, semanas o incluso meses, todo dependía de como siguieran las cosas con Bella.

-¿A dónde vas a ir? ¿Estás seguro de lo que vas a hacer? Sabes que así no se solucionan las cosas, con irte no vas a arreglar nada.

-Lo sé, Carlisle, pero no puedo seguir así. Me está matando estar en el mismo lugar que Bella y no poder ni siquiera verla, y mucho menos estar a su lado. En el tiempo que estuvimos juntos, jamás se me paso por la cabeza que fuéramos a acabar así.

-Si crees que es lo mejor está bien, pero comunícate de vez en cuando para saber cómo estas, sabes que te vamos a extrañar mucho todos.

-Bueno todos no, sabes que Alice y Jasper no quieren ni verme.

-Con el tiempo se les pasara, saben que están actuando mal, pero..- no deje que continuara, no quería saber nada de lo que fuera a decir.

-No importa Carlisle, ya todo está perdido- sin nada más que decir, colgué el teléfono y llame a mis padres.

Espere durante unos segundos que descolgaran pero no contestaban. Antes de subir al avión lo intentaría de nuevo y sino los dejaría un mensaje en el contestador.

Me baje del taxi dejando una buena propina al conductor, no había querido venir en mi coche, ya que tendría que dejarlo en el estacionamiento. Sin dar marcha atrás y antes de me pudiera arrepentir entre en el aeropuerto.

Una vez que encontré la ventanilla donde estaba el nombre de mi destino escrito, fui a sacar mi billete, lo había dejado reservado por internet la noche anterior.

No sabía si el destino era un buen lugar pero no sabía a qué otro sitio ir, quería irme lejos, pero no quería dejar Estados Unidos.

Tenía que esperar solamente una hora hasta que saliera mi vuelo, así que me senté para llamar de nuevo a mis padres. Pero de nuevo no lo cogían. Decidí que lo mejor era dejarles un mensaje en el contestador: Mamá, papá, soy Edward, llamaba para deciros que me iré de Forks durante una temporada, espero que sean solo unos días, pero no os aseguro nada, os llamare y escribiré frecuentemente, besos, y perdón por no despedirme en persona, pero sabía que no podría irme si os veía.

Llevaba ya tres días en el apartamento que había alquilado en Nueva York. No tendría que haber alquilado uno, ya que tenía el de mis abuelos, pero no quería que la señora Cope, en una indiscreción, les dijera a mis padres donde me encontraba, y la razón de mayor peso, no quería recordar que hay es donde tendríamos que haber celebrado Bella y yo nuestro compromiso.

Sin mucho que hacer, me había dedicado a recorrer la ciudad, y en su mayoría, a estar en el apartamento encerrado, leyendo libros y viendo televisión; quien me viera se daría cuenta de que me encontraba claramente deprimido, llevaba varios días sin afeitarme y solo hacia las cosas básicas como ducharme y comer, aunque en su mayoría era comida basura.

Al cabo de una semana, salí a un bar que había cerca de la casa, necesitaba salir antes de que me ahogara encerrado entre cuatro paredes. Al entrar me di cuenta que era un bar de mala muerte, la mayoría de los que se encontraban en él, eran borrachos y drogadictos; muchos de ellos estaban medio dormidos y algunos, hasta tirados por los suelos. Otros en cambio, estaban en las sillas que había en las mesas, rodeados de mujeres, haciendo todo tipo de actos sexuales, desde follar, sin importarles que les vieran, hasta hacerse un oral. Al ver esas escenas, mire para otro lado, me dio asco ver como algo que tenía que ser solo de dos personas, lo hacían delante de todo el mundo sin ningún tipo de pudor. Las mujeres que estaban con ellos, seguramente que fueran prostitutas, pero eso no quitaba una cosa para la otra.

Nada de lo que estaba viendo, me gustaba, así que antes de adentrarme más en el interior del bar, me di la vuelta dispuesto a marcharme a otro lugar.

Recorrí unas calles más, cuando me topé con otro bar, desde afuera parecía que tenía mejor aspecto que el otro, pero ya no me anime a entrar, y me fui al apartamento; unos días antes había comprado unas cervezas y algo de alcohol, así que en mi mente me anime a beberme unos tragos en la soledad de mi casa.

Los días continuaron pasando, llegando al punto en que llevaba ya mes y medio fuera de Forks, y las cosas no mejoraban. Hablaba con mis padres y los chicos por mensajes, pero por teléfono, en una conversación normal, no había querido. Sabia por ellos que las cosas con Bella seguían igual; ya había comenzado la universidad y poco más sabia de ella, ninguno quería decirme nada más al respecto. Eso la verdad que me mosqueaba, sabía que me estaban ocultando algo pero no sabía el que, y estaba dispuesto a enterarme al precio que fuese. Aunque ella no quisiese tener nada conmigo, no iba a negar que la seguía amando; pese a lo que dijeran, no puedes dejar de amar a una persona de un día para otro.

Al ver que ninguno me quería decir que pasaba, decidí contratar un investigador privado. Y él fue el que me revelo lo que todos querían ocultarme.

En poco más de una semana tenía las pruebas delante de mí. Las pruebas que demostraban que el imbécil de Jacob estaba de nuevo en la vida de Bella.

No sabía que se habría inventado para volver a estar a su lado, pero alguna treta tenía que haber sido. No era normal que después de todo lo que había pasado entre ellos, estuviesen riéndose los dos juntos, paseando por las calles y en el cine, como si en ningún momento, él la hubiese engañado y hubiese tenido un hijo con otra.

Esas fotos habían matado la poca esperanza de que pudiera volver a tener algo con Bella, pero no entendía porque a él lo perdonaba y a mí no quería ni verme.

Viendo que no iba a lograr nada compadeciéndome de mi mismo, fui a la cocina a por una botella de whisky, ella se había vuelto mi confidente y mejor amiga en las últimas semanas.

Entre trajo y trajo, no sé cómo, pero acabe en el bar que había cerca del apartamento.

De lo próximo que fui consciente, fue que tenía a una chica morena encima de mí. Claramente sabía lo que buscaba, pero lo que más me sorprendió fue que la respondí; la respondí con rabia, furia y con dureza, agarrándola bien por las caderas y presionándola contra mí.

En poco tiempo nos encontrábamos los dos desnudos en mi apartamento, gimiendo y gritando. La desconocida llego a varios orgasmos, pero a mí me costó más. La penetre de todas las maneras que pude, desde el clásico misionero, hasta con ella encima de mí saltando como una salvaje, pero no fue que pude alcanzar mi orgasmo hasta que no la puse de espaldas y me imagine que era Bella la que gemía y jadeaba.


Ahora entendéis mi comentario anterior ¿no?

Espero vuestros comentarios y vuestra conclusiones.

Muchos besos y abrazos, nos leemos la próxima semana, y os recuerdo que los martes, en el grupo élite fanficiton tenéis adelantos.