Una enorme disculpa a quienes esperaban capitulo, se me cae la cara de verguenza. He tenido un año muy movidito y este no promete mejorar, aún así voy a seguir prometiendoles que me pongo al corriente.
Es un capitulo corto, cortisimo pero es lo que me salió. Sin mas ahi les vá.
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No podía dormir.
¿Eso era bueno o malo?
¿Y a quien le importaba?
Había pociones, una lista interminable para ser exactos, negras y burbujeantes que robarían cualquier posibilidad de despertar en los próximos dos años, en las manos correctas eran un alivio, en las incorrectas, un arma mortal.
Como si no lo supiera él mismo.
Había una razón para que no las utilizara, precaución.
En los pocos momentos que era bendecido con desconectarse de este mundo, las caras contorsionadas por el dolor, los gritos desgarradores y los susurros plañideros brillaban por su ausencia.
Era bueno, con las pesadillas y locura que llevaba el apellido Nott era más que suficiente, gracias.
No dudaría en dar un brazo y una pierna para dormir como un Hufflepuff de primer año.
Theodore sabia que tarde o temprano sucumbiría al sueño, pero no tenia tanta paciencia, la verdad sea dicha la expectativa de lo que ocurriría al día siguiente hacia que no pudiera dormir.
Para su vergüenza, se sentía como cuando era un crío, esa emoción un día antes de entrar en su primer año en Hogwarts
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Una mano pequeña se poso en su pecho trazando movimientos circulares y un suspiro femenino se escucho en la habitación pero él no sonrío, ni siquiera mostró el fastidio de ser interrumpido en sus pensamientos, la mano empezó a descender y un cuerpo diminuto se acerco contra el suyo, para cuando dedos ágiles estaban a centímetros de llegar a la meta decidió acabar de una vez.
Un chillido y un golpe se escucharon mientras se levantaba veloz de la cama, la mujer tardo para levantarse del piso y eso solo hizo que se enfureciera, las débiles le encolerizaban, le recordaban a Narssisa. Arranco de un tirón la bata colgada en el armario. Los sollozos se hicieron audibles, un ruidito que le parecieron uñas contra un pizarrón, de mala manera le lanzo el vestido que estaba en el sillón.
—Lárgate— su voz no sonó a nada, pero si se permitió regalarle una mirada de desprecio.
— ¿Hice algo mal?- preguntó con esa vocecita que le ponía de los nervios y le hacia desear estrangularla.
— De hecho todo lo hiciste mal — al ver que ella derramaba lagrimas y no hacia nada por moverse de donde se había puesto de pie, se acerco y le arranco la sabana que estrujaba en sus manos — Dame eso, son sabanas caras, mis elfos necesitan limpiarlas.
Sin más, entró en el baño donde para su desgracia aun se seguían escuchando los llantos, ¿de donde la había sacado? Resistió el impulso de lanzarse alguna maldición a si mismo por su error, hace unos días había regresado y aunque el señor tenebroso no lo recibió con los brazos abiertos tampoco lo asesino nada mas verlo, sin embargo apenas había salido entero de su audiencia, a la primera bruja que se encontró se la llevo a la cama y así fue una sucesión de mujeres de las que apenas recordaba excluir a Pansy, Millicent y Bellatrix.
Cada quien llevaba su recuperación de libertad a su antojo y Draco no tenia ningún problema al volcar su lujuria, algunos se saturaban de whiskey de Elfo, otros se enzarzaban en pelas para recuperar el lugar entre los seguidores, pero él no, no necesitaba hacer el ridículo exponiéndose todo borracho, ni tampoco deseaba involucrarse en algún duelo.
Oyó la puerta cerrarse y se pregunto si la bruja se vengaría o lloraría por los rincones, apostaba por lo segundo, el carácter al parecer no era su fuerte, el sabia que debería haberle dicho que los ángeles cantaron en sus oídos al llegar al orgasmo, que había sido la mujer mas maravillosa del mundo, la única que le había cambiado la vida pero el hubiera no existe.
Draco era un hijo de puta, el lo sabia y francamente no le importaba.
Un pequeño dolor en el brazo derecho requirió toda su atención, había leído al respecto pero la sensación no era comparable a como la describían, esto era como si le estuvieran amputando el brazo.
¡OH! Granger se iba a llevar una sorpresa.
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Gritos desesperados, gente corriendo en todas direcciones, la marca en lo alto.
Se conocía demasiado bien la guerra, una rutina a la que se acababa acostumbrando, fue por eso que Hermione pensó en tres cosas al salir de la chimenea.
Uno: les habían jugado una mala pasada y no existía tal ataque.
Dos: Tonks se confundió de dirección y salieron al otro lado del mundo.
Tres: no quería pensar en la opción tres.
— Nos tendieron una trampa— Ron como siempre el primero en dar malas noticias.
Hermione se reprendió por pensar mal de Ron, el que siguiera en plan de guerra con ella no quería decir que su desempeño en la orden fuera puramente ornamental.
Debería de separar su vida personal, lo intentaría.
Intentando distraerse, recorrió con la mirada la pequeña sala en la que se habían aparecido.
Saltaba a la vista que era muggle, una pequeña repisa con trofeos, unas fotografías de la familia que vivía ahí, suspiro y mejor salió, el ver la casa de personas normales la deprimía, la hacia preguntarse como seria su vida sin la magia y desgraciadamente la primera palabra que le venia a la cabeza era; feliz.
El grupo se encontraba reunido en la calle, al final de la misma una casa ardía en llamas.
— Vamos a separarnos, revisaremos las cercanías y si no pasa nada nos dirigimos a los lugares de protección, mañana nos vemos en el cuartel, Harry, tú te vas directo al cuartel— Remus no esperó la reacción de los demás . Se encamino directo a su rumbo.
Harry inmediatamente lo siguió negándose tercamente a seguir las órdenes.
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Un perro había intentado morderla, suspendió una sesión amorosa entre dos gatos en un callejón y una bicicleta dejada en una acera totalmente a oscuras casi logro derribarla.
Sin incidentes.
Nada que reportar.
Aún así.
Hermione sentía que algo no iba bien, ningún vecino había reportado la casa incendiándose, de hecho parecía que ni un humano habitaba en esas casas, como si simplemente hubieran desaparecido al mismo tiempo que ellos llegaban y la casa se incendiaba.
Tenía una muy mala sensación al respecto.
Se encamino más deprisa al final de su recorrido y lo que vio ahí no le gusto.
Una figura se recargaba contra una farola, no se veía desde su posición la identidad pero la danza de poder que había empezado en su espalda le daba una idea bastante general
Odiaba a Draco Malfoy.
— Haces tanto ruido que en comparación un Troll pasaría inadvertido— Esa voz arrastrada le puso la piel de gallina y no en una buena manera.
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¿Que les ha parecido? les dejo un pequeñisimo adelanto.
Antes de poder conjurar un nuevo hechizo Draco se le fue encima, rodaron y desgraciadamente él termino encima, su cara estaba bastante cerca, tanto que Hermione podía respirar su mismo aire.
Solo pudo hacer lo que cualquier persona en su situación haría.
Cerró los ojos inclino su cabeza hacia atrás e hizo todo lo que pudo.
— ¡Joder!
