Bueno debido a que me lo pidieron le di un final a esta historia, al principio era un One Shot ni idea como se convirtió en un fic de tres capítulos, con este se cierra el círculo principal, Muchas Gracias por las lecturas y los rw en serio pensé que nadie leería ni comentaría, no me considero buena escritora ni nada pero lo hago con cariño y además por la pareja que más amo de este fandom.
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Se encontraba acostado en la cama de la clínica junto con su pequeño hijo que dormía profundamente, la noche entera se la había pasado en vela vigilando su sueño, estaba muy nervioso de que algo malo le ocurriese, escuchó el rumor de que un bebé había muerto en la otra habitación según le habían dicho de "Apnea del sueño" eso sumado a la excesiva y bien entendida preocupación de toda "Madre" primeriza hizo que estuviese obsesivamente verificando que el bebe respiraba. Así fue como lo encontró la mañana.
Se sentía muy cansado, Kuroko y Kagami lo fueron a visitar los días que estuvo internado ya que lo dejaron más tiempo por la anemia que presentaba, ese día al fin le iban a dar el alta médica y podría irse con su bebé a casa.
—Hey Akashi ¿Nos vamos? — Kagami llegó al cuarto, le pareció raro que Kuroko no estuviese con él.
—Eh Taiga ¿Dónde está Tetsu? ¿Cómo es eso de que nos vamos? —Preguntó algo sorprendido mientras guardaba algunas cosas en el bolso que había llevado.
— ¿Tetsu no te dijo? Te quedarás con nosotros todo este mes, no quiere que estés solo con el niño sin que nadie los cuide, él pidió descanso en su trabajo para encargarse ustedes dos por esta semana. – Le informó de manera despreocupada mientras tomaba el bolsito del bebé y se lo calzaba en la espalda.
—No tienen por qué molestarse, estaré bien en mi departamento. — le miró seriamente aunque una parte de sí le decía que estaría bien ser cuidado aunque fuese una vez por alguien más, mas ahora que se encontraba recién saliendo de un procedimiento tan delicado como era dar a luz a un hijo.
—Olvídalo, si no te llevo de vuelta me matará, Tetsu puede molestarse mucho conmigo si no le obedezco. — Esto le causa mucha gracia a Akashi, al parecer Tetsuya Kuroko se hacía respetar mucho en su relación de Pareja con el Tigre Pelirrojo.
—Es bueno que Tetsu te enseñe tu lugar Taiga.
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Al entrar a casa de Kagami y Kuroko notó que sobre la mesa del comedor se encontraba una linda torta muy bien decorada con crema de color celeste y amarillo con un bonita Decoración que decía "Bienvenido bebé"– Al ver esto se sorprendió, una pequeña punzada de felicidad le recorrió el cuerpo.
Pronto Apareció Kuroko y su hijito dándole la bienvenida a los recién llegados.
— ¿Pello calgar a bebé? —Preguntó el pequeño niño de ojos azules como los de su mami mientras se acercaba tímidamente a Akashi.
—Tetsuo no puedes, eres muy pequeño, cuando crezcas jugarás con él cariño—Infirió Kuroko al ver que su retoño insistía en querer cargar al bebito.
—Pero quello juar con él Tesu, yo lo cuidade y sedá mi amigo. — Miró con cierto recelo a Tetsu, pero al parecer lo entendió y se fue a buscar un juguete para dárselo a su nuevo primito.
Ese día Akashi se sintió más acompañado que nunca, miró con cariño a esa familia quien amorosamente los habían acogido y sonrió con nostalgia.
Mientras servían pastel Tetsuya pudo notar los ojos vidriosos del heterocromo pelirrojo.
—No estés triste Akashi kun, aquí los cuidaremos muy bien a ti y a Kazuto. —Así se llamaba el bebe, Akashi le eligió el nombre al momento de notar la personalidad tranquila que este poseía. —Luego te vas a descansar al cuarto que les preparamos, Kagami digo Taiga dejó todo listo ¿Verdad amor?
—Claro mi vida. —Respondió presuroso mientras observaba con ternura a su pequeña sombra, los dos se notaban tan enamorados aun después de llevar tanto tiempo juntos, Akashi pensó en ese momento lo lindo que debía ser "hacer" Familia con la persona a la que amas, pero que va, él tenía también a su pequeña familia que dormía apegado a su pecho.
Definitivamente jamás podría devolverle todo lo que habían hecho por él y por la pequeña vida que trajo a este mundo.
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8 Meses atrás.
—Muro-chin voy contigo. — le dijo serio, parecía muy molesto su cabello estaba recogido y daba un aire intimidante a cualquiera que lo viese.
— ¡Hey, hey! Atsushi para, si voy a América es porque voy a trabajar no a jugar. V le dijo seco y nada intimidado con el semblante del otro. —Además ¿Tienes dinero para costear pasaje y la estadía? ¿Qué dice Akashi de esto?
—Aka-chin y yo terminamos, mejor dicho yo lo "Termine" ya me cansé de que no me tome en cuenta.
—Me extraña que te haya dejado así como así ¿Por eso te quieres ir a pasar un tiempo a América?Eso está bien, pero ¿Qué harás con tu negocio?
—Lo cerré, y me gaste mis ahorros para comprar el pasaje y viajar contigo Muro-chin.
—De verdad que no entiendo ¿Para qué quieres ir conmigo? Conociéndote al poco rato de llegar ya querrás volver a Japón, en fin cosa tuya, solo te digo no me causes problemas.
—Quiero empezar de nuevo en USA—Dijo seguro de sí mismo, en el fondo sabía que esa era la mejor decisión.
— ¿Y tu familia? A tu madre no le va a gustar nada que te quieras ir de la noche a la mañana.
—No lo saben, les escribiré cuando llegue allá. —a Himuro le pareció bastante extraño todo, pero en fin, conocía de sobra la personalidad a veces alocada de su amigo.
—Ok, ok pero si me causas inconvenientes te dejaré tirado por ahí. —Sentenció y Murasakibara sabía que era verdad, Tatsuya nunca decía nada por decirlo.
Y así fue como de un rato a otro el inmaduro Atsushi Murasakibara en un arrebato de esos que solía tener y sin pensar en nada, partió a América junto a su amigo, y si lo que le había dicho a Akashi no era cierto, él no estaba enamorado de Himuro, solo quería que su novio le rogará, ver su comportamiento, pronto se dio cuenta lo poco que le interesaba al pelirrojo, se decepcionó terriblemente al notar que la reacción no era la esperada, para Akashi solo existía él mismo, él y su maldito absolutismo o eso era lo que pensaba en ese entonces.
Aprovecho que Tatsuya viajaría a trabajar en una de las empresas de publicidad más famosas de USA y decidió acompañarle, pero lo que todos desconocían era la tremenda deuda que tenía con varios proveedores.
El día de la pelea le habían amenazado con una demanda , ya no podía pedirle ayuda a su Aka-chin menos a su familia, estaba desbancado financieramente gracias a malos negocios, lo último que hizo fue pagarle a sus empleados y cerrar el local, con los últimos ahorros se compró el pasaje.
En Estados Unidos comenzaría una nueva vida, iría tras el "Sueño americano" trabajaría y recuperaría el dinero, luego montaría una pastelería en New York sus pasteles se harían famosos y un día volvería a Japón como un gran hombre de honor con mucho poder económico y se lo refregaría en la cara a Akashi por haberse perdido a un partido tan prodigioso como él, así fue como una serie de eventos desafortunados además de la nada madura actitud para afrontar sus problemas lo llevaron a hacer algo de lo que luego se arrepentiría mucho… Huir.
"No podemos resolver nuestros problemas con las mismas ideas que los crearon"
En ese momento Murasakibara no lo entendía.
Lo que ocurrió unas semanas después no estaba en sus planes.
—Muro-chin no encuentro trabajo. —dijo engullendo uno de sus dulces, como extrañaba sus Maiubo.
—Atsushi te dije que no te voy a mantener, además es obvio que no encuentras nada tu ingles es pésimo, de verdad no se a que viniste. – Lo único que había escuchado del menor eran quejas "Que aquí los dulces eran ácidos" "Que aquí la gente era rara" "Que no le gustaba el agua"
—Tengo que contarte algo Muro-chin, yo le dije a Aka-chin que me enamoré de ti—Himuro se atragantó con uno de los dulces que le había quitado a Atsushi.
— ¡¿ATSUSHI QUE MIERDA?¡ ¡¿POR QUE HICISTE ESO?! ¡¿COMO QUE TÚ Y YO ANDAMOS?! ¡AKASHI VA A ASESINARME!— Estaba muy cabreado, odiaba la mentira, era una forma muy descarada y deshonesta de terminar algo por no decir inmadura y estúpida.
—Perdón fui un tonto, le mentí porque quería ver su reacción así sabría si me quería o no, pero al decirle eso no me dijo nada, me enojé, es triste que no me haya querido ni un poquito. – Estaba muy apenado y terminó confesándole todo. — tengo una deuda, me están amenazando con meterme a la cárcel, pensé que aquí la vida sería más fácil Muro-chin, quería recuperar el dinero.
—Eres un retrasado Atsushi, debiste decírmelo, espero nadie se entere de la idiotez que dijiste, además eso de la deuda debes resolverlo, Busca trabajo.
— ¿Tú tienes miedo que él se enteré? ¿Verdad? Pensé que te habías rendido–Le preguntó a su pelinegro amigo. —Lo digo ya que te preocupo más lo que piense al enterarse de "Que estamos juntos" que el hecho que me metan a la cárcel.
—Estoy intentando olvidarle, solo espero sea feliz con ese tipo. —Su expresión de enojo cambio por una de melancolía, Himuro Tatsuya tenía una pena de amor.
— Buscaré trabajo, ahorraré y volveré a Japón. — Estaba decidido, aunque con él nunca se sabía, Atsushi era una persona muy cambiante.
— ¿Hablaras con Akashi y aclararás todo esto? Si vas a terminar con él debes hacerlo como un Hombre, diciendo la verdad.
—Moo extraño a Aka-chin soy un tonto, debí intentar arreglar esto.
—De todas formas Akashi también tiene algo de culpa, te ha dejado muy de lado, pero las cosas no se arreglan mintiendo, vuelve a Japón y pon en orden las cosas, madura y no me mires con esa cara , que ni loco te pago el pasaje de vuelta, además me debes varios dólares ya por la estadía.
— Lo sé Muro-chin, te juro que iré a buscar trabajo y no regresaré hasta que lo encuentre, prometo convertirme en un hombre de verdad y enmendar mi camino. — Al parecer luego de su "rabieta" había pensado mejor las cosas, ahora con la cabeza fría todo parecía más claro.
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Salió como todos los días a buscar trabajo, era muy difícil su ingles era pésimo, caminó y caminó por toda la ciudad buscando algo, se sentía triste y deprimido, si tan solo pudiese volver el tiempo atrás.
Aun lo amaba, lo amaba como el primer día que lo conoció, como la primera vez que Miró sus ojos, no sabía como había tenido el valor para dejarlo ¿Cómo? Si cada segundo de su vida pensaba en él ¿Qué tan estúpido puede llegar a ser el ser humano que abandona lo que más ama solo por un arrebato idiota e infantil? Lo peor era que no podía ni comunicarse con él ¿Qué le iba a decir? Esta vez haría las cosas bien, tampoco podía llamar a su familia pidiendo dinero, ya no quería ser una carga, esta vez sería él mismo quien resolvería el embrollo en el que se había metido.
Pensando en todas esas cosas llegó a un local de sushi donde necesitaban a un ayudante según el anuncio.
Entró y pidió hablar con el encargado, con su pésimo ingles mal aprendido le preguntó al chico qué estaba sirviendo, este lo miró con terror al ver la gran estatura que tenía y se giró a buscar a su jefe mirándolo con desconfianza.
En un momento apareció un señor de edad, parecía ser asiático.
— Buenas tardes, vengo por el aviso que está en la puerta.
— Mmm… ¿Eres japonés? — Le preguntó curioso.
— Si lo soy, necesito trabajo, sé cocinar muy bien aunque mi especialidad es la repostería, pero puedo preparar sushi y me queda muy bueno, eso me decía mi Aka-chin. — Respondió bajito y en tono infantil.
— ¿Aka-chin? ¿Quién es él? Bueno no importa estarás a prueba, puedes hablarme en japonés entiendo perfecto también soy Nipon , pero no puedo pagarte mucho, las cosas no han estado nada bien.
— De verdad muchas gracias, necesito mucho el trabajo, cometí un terrible error y debo regresar a mi país a arreglarlo. — Dijo humildemente.
Ese día se quedó trabajando en seguida hasta tarde, no le fue difícil aprender la rutina, ya estaba muy familiarizado con la cocina y muy contento, al fin podría reunir el dinero para volver, además el señor de la tienda quedó muy conforme e incluso le dijo que cocinaba como los dioses.
— ¡Muro-chin conseguí trabajo! – Gritó bastante animado llegando al apartamento.
— Me alegro mucho, pero lo más importante ¿Cómo es la paga?
— Bueno no es mucho, pero algo es algo. — Sacando cuentas le tomaría a lo menos 7 meses en juntar para regresar a Japón y pagar en parte la deuda que tenía con Himuro y su proveedores, no importaba si tenía que pasar un tiempo en la cárcel al volver, además jamás imaginó lo caro que era vivir en USA.
Y así pasó el tiempo, consiguió otro trabajo en una tienda de "Convini", se estaba esforzando mucho, Himuro reconocía sus ansias de superación y le apoyaba, pero más allá no podía hacer nada , el menor debía aprender por si mismo que los errores se pagan, además le ayudaría a madurar.
Un día al llegar de la oficina de publicidad lo encontró llorando como un niño pequeño.
—¿Atsushi qué pasa? — Preguntó de manera gentil.
— Soy un idiota Muro-chin, un idiota, lo extraño mucho, si hubiese sabido todo lo que perdería. — Sollozaba—¡Aka-chin quiero estar contigo! — Gimoteaba mientras gruesas lágrimas se deslizaban por sus mejillas.
— Si estas sufriendo tanto ¿Por qué no le llamas y le cuentas la verdad? — Trató de animarlo.
— No puedo, no quiero que me resuelva la vida, menos ahora que desde hace 6 meses no sabe nada de mí, quiero hacer las cosas por mí mismo. — Dijo limpiándose el rostro con la manga de su chaleco.
— Muy bien, pero debes estar preparado ¿Te has puesto a pensar que Akashi pueda haber encontrado a alguien más? ¿Qué tal vez no te quiera ver ni en pintura? porque lo abandonaste sin darle más razones que la estupidez de que te "habías enamorado de mi" Después de todo el tiempo que vivieron juntos.
— Es un riesgo que debo correr, si está con alguien lo aplastaré y me robaré a Aka-chin. —Sonaba muy convencido de eso, a Himuro le sorprendió esto ya que pensó que el menor había cambiado pero su impulsividad innata seguía ahí.
—¿Sabes lo egoísta que suena eso?
— No soy como tú, no puedo simplemente ver como la persona que amo se va con otro y quedarme de brazos cruzados.
— Oye, eso es diferente, solo quiero que él sea feliz, si estoy acá es por eso también ya me olvide de lo que siento.
— Mmm…
— Lo nuestro no funcionó y ya, además éramos incompatibles, lo conocí de la nada, fue muy poco tiempo, pero tan intenso que siento que estuve años con él ¿Pero sabes? sé que jamás llegó a amarme, ahora está con ese tipo.
— Es tonto y se perdió a un gran tipo como tú, espero algún día vuelva arrepentido.
—No creo que eso suceda, pero en realidad es algo que tenía que pasar, así es la vida no siempre se gana. En fin, yo sigo viviendo y estoy bien, espero que él igual. — Tatsuya se sentía nostálgico, recordarlo le hacía ponerse triste.
— Te rindes fácil, Muro-chin.
— Ayer llamé a Taiga y no pude evitar preguntarle por él, dice que se está viviendo con el otro sujeto y que está bien, me alegro, ojala sea muy feliz, me dio la impresión que mi hermano quería preguntarme por ti Atsushi.
—¿Mmm…?
— De seguro piensa que tú y yo andamos, mierda, que vergüenza.
Himuro también tenía sus razones para estar ahí, más allá de el hecho de que necesitaba dinero extra y que venía a hacer un trabajo de publicidad, había un motivo mucho más fuerte, un amor no correspondido, unilateral, el chico que le gustaba y con quien había tenido una corta, pero intensa relación de 6 meses, no podía dejar de amar a su ex novio, esta es otra historia, pero gracias eso entendía en parte que Murasakibara estuviese sufriendo por Akashi aunque su caso es demasiado distinto.
"El que no ha sufrido no sabe nada, no conoce ni el bien ni el mal, ni conoce a los hombres ni se conoce a sí mismo"
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Volviendo a l tiempo actual con Akashi
— Akashi kun te traeré la comida. — Kuroko cuidaba de Akashi mientras este estaba convaleciente, la herida de la operación no sanaba todavía, por lo que este debía permanecer en cama, además su cuerpo estaba muy débil por la anemia.
Suerte que Tetsu lo estaba ayudando o no hubiese sabido que hacer solo, era torpe, muy torpe con el bebé, y ¿Cómo no? no estaba en su instinto básico la "Maternidad" era un hombre y todo le parecía muy antinatural.
Tetsuya le enseñaba lo básico, como cambiar el pañal correctamente, como limpiarle para que no se irritara, como hacerlo botar lo gases luego de comer, el pequeño solo se dejaba hacer, dormía mucho y comía demasiado, Akashi se preguntaba ¿Donde se metía tanta leche en ese diminuto cuerpo?
— Tetsuya no tengo como agradecerte, incluso estás dejando de trabajar por estar acá junto a nosotros.
— No te preocupes Akashi-kun, lo hago con gusto. — De repente detrás de Kuroko apareció su pequeño hijo Tetsuo, a Akashi le encantaba ese niño tan activo e inteligente a tan corta edad, imaginaba que su Kazuto cuando creciera sería igual, aunque por ahora apenas se despertaba para comer.
— Uhm quiedo juar con el bebé. — Dijo mirando con curiosidad al pequeño pelirrojo.
— Cuando crezca podrás jugar con él, ya te dije cariño, además esta dormidito míralo.
— Judaremos y sedemos amigos, crece luego bebé. — Dijo inocentemente, a Seijuro le pareció la cosa más tierna del mundo, ya no estaban solos, hasta su hijo había ganado un amigo.
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Al fin había conseguido reunir el dinero, realizó los depósitos correspondientes a sus proveedores y pudo saldar en parte la deuda que tenía, aun así estos le amenazaron con meterlo a la cárcel por incumplimiento de contrato, ya vería como se las arreglaría. Gracias a un golpe de suerte pudo juntar más de lo previsto aunque fue arriesgado lo había conseguido.
— Idiota pudiste perderlo todo.
— Pero al final duplique Muro-chin.
— Tú no cambias ni maduras, tuviste suerte, pero no vuelvas a apostar nada ¿Quieres perder los meses que has estado acá?
— Pero gané y puedo pagar en parte lo que debo además de volver.
— Han pasado 8 meses, ya estoy por terminar, lo decidí, también volveré, espérame una semana más y regresemos juntos.
— Ohh ¿Es enserio?Me alegra regresar con Muro-chin.
— Ten algo claro, puede que Akashi esté con alguien.
—Lo sé, pero debo hablarle, contarle todo, intentarlo, si no me acepta al menos estaré en paz de que dije la verdad, deseo verlo, aunque me odie, lo amo.
— Atsushi, así es el mundo, fue tú decisión, te equivocaste, que esto te enseñe que hay que pensar antes de actuar, sé que no soy quién para decir eso, soy algo impulsivo, pero sabes, cada quien elige como quiere vivir su vida, esta vez elegiste bien, volvamos y hagamos lo correcto démosle sentido a esto.
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—Bebé deja de llorar ¿Qué pasa contigo? —Preguntó a su pequeño quien había estado todo el día llorando mucho y sin querer dormir, lo mecía y lo cambiaba de posición mientras le daba palmaditas en la espalda, pero nada parecía calmarlo.
—Parece que tiene sueño. —Comentó Kagami mirando la escena, mientras le parecía increíble observarlo de esa manera, jamás en sus años de conocerlo pensó verlo así actuando tan tiernamente con alguien.
—No quiere dormir, no sé que tiene, no creo que esté enfermo ¿Verdad? — Dijo colocando su mano en la frente de su pequeño.
—No tiene un buen día, es solo eso, tenle paciencia, apenas tiene 7 días de vida, no lo presiones con tu absolutismo.
—Muy gracioso Taiga.
—¿Debe haber sido difícil pasar por esto tú solo?
—Un poco, pero no me arrepiento, era inevitable, hay veces en que el amor se termina, eso le pasó a Atsushi conmigo, se cansó de mi y se enamoró de otra persona, nada en la vida es para siempre, si hay algo de que deba arrepentirme es el hecho de no haber disfrutado mas el tiempo con él. —Bajó el rostro mirando a su pequeño que seguía quejándose. —Lo importante es que ahora tengo a Kazuto.
—Sabes que cuentas con Tetsu y conmigo, te ayudaremos.
—No sé qué haría sin ustedes.
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El viaje fue pesado estaba exhausto, pero apenas pisó Japón se dispuso a ir al apartamento de Akashi.
Golpeó la puerta pero no tuvo respuesta, al parecer no estaba, cuando salió le preguntó al conserje del edificio, este le dijo que Akashi no estaba hace mas de 1 semana, que últimamente había estado muy enfermo y que tal vez se haya ido a pasar tiempo con algún familiar.
"Aka-chin no tiene familiares, Aka-chin solo me tenía a mí, eso significa que…"
Se desanimó y pensó lo peor, sacó de sus bolsillos una de sus barras de Maiubo mientras caminaba por las calles, se había preparado para decirle muchas cosas, lo había ensayado, todo para nada, no se sentía en casa y eso que era su país, estaba al borde las lágrimas, una intensa sensación de soledad le invadió.
—¿Así que te fue mal? lo supuse por tu cara, iré a ver a Taiga anímate y acompáñame. —Pidió Himuro de forma amable intentando animarlo.
—No estaba, Aka-chin no estaba, no quiero ir, quiero llorar.
—Vamos además podrás ver a Tetsuya ¿Era tu compañero verdad?
—Kuro-chin me agrada, vamos.
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—Taiga ayúdame con el almuerzo. —Pidió Kuroko a su esposo mientras llegaba con las bolsas de las compras y las dejaba encima del comedor. — ¿Dónde está Tetsuo?
—Con Akashi en la habitación ¿Y eso? ¿Son las fotografías que tomaste? No entiendo cual es el gusto de imprimirlas. —comentó mientras tomaba el pequeño sobre café que contenía varias imágenes.
Siempre es bueno tener el contenido en papel, además quiero ponerlas en el álbum de nuestro hijo.
—Como tú digas. —Dejó las fotografías en la pequeña mesita del living algo desordenadas.
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Continuaba muy desanimado, lo único que quería era ver a Akashi, pero este había desparecido, camino a casa de Kuroko compró algunas gomitas y otros dulces para pasar su depresión.
—Tal vez Taiga sepa donde esta Akashi.
—No creo Muro-chin, cuando estábamos juntos no veíamos a Gami-chin ni a Kuro-chin desde la hace mucho. — Frunció el ceño, parecía un niño pequeño haciendo un berrinche.
—Bueno ya verás que lo encontrarás, mañana es día laboral lo puedes hallar en su trabajo, sabes que siempre está ahí.
—Eso es cierto, ahí podre encontrarlo. — Ciertamente se sentía muy tonto de no haberlo pensado antes.
En eso se les hizo muy corto el camino a casa de Kuroko y Kagami.
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—Taiga están tocando la puerta ¿Puedes abrir? —Akashi seguía intentando hacer callar a su pequeño pero este estaba más alterado que antes, incluso lo había sacado de la habitación y se encontraba en la sala de la casa, no tenía fiebre, hambre , frio ni sueño, no sabía qué hacer con él.
—Ok ya voy. —Descuidadamente abrió, y grande fue su sorpresa al ver que se trataba de su hermano y ¡Murasakibara!
—Taiga, tanto tiempo.
—Tat…tat…suya ¿Qué haces acá? —Lo miró con asombro y algo de miedo. —No puedo dejarte pasar…
—Taiga no nos hemos visto hace 8 meses ¿Así es como recibes a tu hermano? ya déjame pasar. — empujó la puerta y ambos entraron en la casa.
Al ver esto Akashi quedo estático y abrazó más a su hijo, miró fijamente al padre de este.
— ¿¡Aka-Chin!?
—Chicos este no es el mejor momento, por favor ¿Pueden volver después? —Pidió Kagami bastante alterado intentando no sonar tan agresivo.
— ¡Tío Tatsuya! —El pequeño se aferró a su tío a quien no veía desde hace meses, este lo alzó en sus brazos. —Hola mi pequeño campeón.
— ¿Qué está pasando aquí? —llegó Kuroko enfadado por el alboroto. —Oh por Dios ¿Qué hacen acá?
—¿Aka-chin ese bebé? –preguntó el pelimorado intentando acercarse.
—Es el hijo de Akashi-kun, la madre del niño salió y se lo dejó un rato a su cuidado, no tiene nada que ver contigo Murasakibara-kun –respondió presuroso Tetsuya.
En ese momento Akashi desvió la mirada, su criatura al fin se había callado pesé a todo el alboroto que estaba armando el resto, era lo mejor, mentirle, el hombre que en ese momento estaba al frente suyo ya no era "su" Atsushi, ahora estaba con Himuro su pareja, no quería arruinar su relación.
Tetsu había tenido un gran plan, quería salir huyendo en ese mismo momento, olvidar esos ojos que por unos segundos le habían mirado con ¿Amor? …solo era esa tonta ilusión, la ilusión de pensar que todavía le quería, que idiota se sentía, le había quedado muy claro que a Atsushi se le había acabado el amor por él.
—Eso no es verdad Kuro-chin ¿Dime que no es verdad? — Atsushi se sentía ¿Traicionado? De alguna manera sabía que algo así podría pasar, Himuro se lo había dicho muchas veces, pero ¿Un hijo? ¿Con una mujer? ¿Cómo era posible eso?
Miró a la criatura era muy parecida a Akashi, era verdad, todo este tiempo de buscar soluciones, de querer madurar para él, todo había sido en vano ahora tenía un hijo de otra persona.
Se sentó en uno de los sillones de la sala tomándose la cabeza y empezó a derramar lágrimas, Akashi no entendía la actitud que estaba tomando ¿Por qué lloraba? ¿Acaso le interesaba?
Tenía la vista nublada por las lágrimas, como cosa del destino vio esa fotografía, que sin querer le reveló la verdad, ahí estaba encima de la mesita entre otras.
—Aka-chin ¿Tú? …
/Flash Back/
—Akashi-kun vamos, solo una por favor, te prometo que no se la enseñaré a Nadie, además luces hermoso.
—Basta Tetsu, no me tomaré una fotografía en este estado, mírame soy una bola grasosa y fea. —Decía el pelirrojo con 8 meses de gestación mientras cocinaba.
—Esto es algo por lo que no vas a pasar de nuevo ¿No quieres tener recuerdos de cuando tu bebé estaba en la pancita? Kagami-kun, digo Taiga me tomó muchas cuando estaba en estado de Tetsuo.
— ¡NO!
—Pero alguna vez tu hijo te preguntará y…
—Mi hijo no se enterara que salió de mi vientre, le diré que su madre murió en el parto o que se yo.
—Negar tu propia naturaleza no es bueno y lo sabes.
—Aun así será mi hijo, no se diga más.
— Por favo tío kashi, foto. —Pidió el pequeño pelirrojo de ojos de cielo, mirándolo con su carita de ángel.
—Vale, vale no puedo negarme a Tetsuo, pero que sea solo una.
/
Una hermosa sonrisa, un abultado vientre, su pelirrojo estaba embarazado probablemente del fruto de su amor, no podía ser de otra manera.
¡La fotografía! Maldita la hora en que dejó que se la tomarán, ahora todo estaba arruinado, Atsushi sabía la verdad, un silencio sepulcral se sintió en ese momento.
—Creo que estos dos necesitan hablar. —Dijo serio Himuro mientras seguía cargando entre sus brazos a su pequeño sobrino.
—Pero ¿Tatsuya estás bien con esto? —Preguntó Kagami al darse cuenta de la situación.
—Sí ¿Por qué? ¿Acaso debería estar mal? —Comentó despreocupado.
—Pero ¿Tu relación?, Murasakibara y tú…
—Jajajajajaj no hay relación alguna, por favor ¿De verdad pensabas eso de tu casi hermano, Taiga? creí que me conocías mejor. — le contestó mientras se dirigían a las habitaciones.
Akashi escuchó lo ultimo entendiendo cada vez menos, tenía la mente en blanco, solo reacciono cuando Kuroko le habló.
—Akashi-kun, dame al bebé, iremos adentro, cualquier cosa háblame por favor. —Dijo seco mirando con cierta desconfianza al chico alto.
Frente a frente, Murasakibara se movió hasta quedar cerca Akashi quien se encontraba con la mirada perdida en el piso, no quería mirarlo a los ojos.
—Mentí, Muro-chin y yo nunca tuvimos nada, lo dije para librarme de ti, en realidad quería saber si de verdad me pedirías que no te dejará, que me dijeras que estabas celoso pero nada, solo me deseaste lo mejor y me dijiste adiós. — El pelirrojo sintió tremenda punzada de dolor, se le nublo la vista. —Fui un inmaduro huí a Norteamérica por las deudas que le dejé impagas y porque según YO quería empezar una nueva vida, pero sabes no duré ni una semana sin pensar en volver a buscarte y pedirte perdón por lo idiota que fui.
Se quedó estático, impactado, su razonamiento lógico le decía que Atsushi le solo quería reparar las cosas por el bebé que acababa de enterarse tenían.
—No tienes que decir eso sólo porque sabes que tienes un hijo conmigo, no soy idiota Atsushi, se cómo funciona tu lógica.
—Lo juro, te amo te amé y te amaré, me esforcé cada día por volver, trabajé durante 8 meses, traté de ser mejor persona pagué mis deudas porque quería buscarte ¡Mírame! Aka-chin te amo.
¿Que respondería a eso…? Gracias a su gran habilidad sabía que el mayor no mentía, pero ahora todo era confuso ¿Lo amaba tanto para perdonarle algo tan grave? ¿No era un sueño como esos que había tenido todo estos meses?
—Eres un tremendo idiota, bastaba con que me llamarás y me dijeras todo, habría pagado tu deuda habría hecho cualquier cosa por tenerte a mi lado ¡ATSUSHI ESTUPIDO NO SABES LO HORRIBLE QUE FUE PASAR POR TODO ESTO SOLO! ¡NO TIENES IDEA DE CUANTA FALTA ME HICISTE! solo deseaba tu felicidad, pensé que Himuro y tú estaban bien y me resigne a perderte a estar sólo con mi bebé y ahora vienes y me dices todo esto, no puedo, no sé qué decirte soy tan culpable como tú que lo nuestro terminara, pero no puedo comprender tu falta de criterio.
— Perdóname. —Pidió arrodillándose y llorando como un niño pequeño. — Si quieres pégame pero perdóname Aka-chin.
—Levántate Atsushi –Habló con su tono absoluto a lo que el otro obedeció de inmediato. —Perdóname a mí también.
Murasakibara no creía lo que escuchaba.
—Siempre hice lo quise, siempre te dejé sólo, nunca fui bueno para ti por eso pensé que lo que me había pasado era un castigo, aunque luego todo cambio fue una lección, no te dejaré ir nunca más si aun me quieres podemos intentarlo, en este tiempo los dos hemos crecido, hemos madurado y la vida nos enseño un montón en solo 9 meses.
—Aka-chin entonces tú… yo. —sin poder esperar más se acercó a él y lo estrechó entre sus brazos ¿cuánto tiempo había estado esperando eso? Ansiando en tenerlo cerca, respirar el aroma de su cuerpo, sentir el calor de su ser.
El otro respondió a ese abrazo de la misma manera, enterrando su rostro en el pecho del más alto, lágrimas se deslizaron por sus mejillas, las dejo fluir no iba a limpiarlas, por segunda vez en la vida había sentido que tocaba el cielo de felicidad.
Se separaron y se miraron entre sollozos y sonrisas, todo había resultado mejor de lo que esperaban, Atsushi le levantó el rostro mientras miraba sus ojos bicolores, eran hermosos y de alguna forma habían cambiado, su mirada se había suavizado, de a poco tomo sus suaves labios y como una caricia comenzó a besarlo, al principio era solo un cálido contacto que luego se transformó en un beso salvaje, ambos se necesitaban y anhelaban la cercanía que estaban teniendo.
— ¿Puedo conocerlo? ¿A mi hijo? –Preguntó sin separarse.
—Claro, Tetsu ya pueden venir. — Se limpió el rastro de lágrimas.
— ¿Qué pasó? ¿Todo bien? — Preguntó en tono alto el peli celeste.
—Si, Atsushi y yo hemos hablado, ahora le presentaré a su hijo. —Sonriendo recibió al bebé en sus brazos para mostrárselo a su Grandote.
Para Murasakibara nada podía ser más perfecto, aunque jamás imaginó el hecho de llegar a ser padre, es más nunca se había preguntado siquiera si alguna vez quería tener hijos, pero ahí estaba recibiendo entre sus grandes brazos a aquella pequeña criatura de no más de 50 cm, la miró detenidamente , era muy pequeño de facciones muy finas al igual que su Aka-chin ,su cabello también era igual lo único que tenía de él era uno de sus ojos de color morado, no le importaba ¿Que interesaba si no se parecía en nada? iba a amarlo como jamás había amado, se emocionó al borde del llanto ¿Cómo era posible haberse perdido de tanto? aun mas sabiendo que su emperador pasó por todo solo, imaginar eso le partía el corazón.
—Hola, yo soy tu papá idiota, perdón por llegar tan tarde, te juró que jamás los dejaré de nuevo. —Miró a su bebé derramando unas cuantas lágrimas, pero una gran sonrisa.
Akashi se acercó a ellos, jamás hubiese pensado que alguna vez vería la preciosa imagen que se mostraba ante él, Atsushi sosteniendo a su hijo, al fruto de su amor, no pudo evitar el llanto, en eso estaba cuando Murasakibara le entregó de vuelta al niño para luego cargarlos a ambos entre sus brazos y plantarle un tierno beso en los labios a Akashi.
—Al parecer todos vivieron felices y aquí se termina esta historia de este par de idiotas, un inmaduro y un orgulloso tarado. —Acotó Himuro sin soltar todavía a su querido Tetsuo.
—Quien lo iba a imaginar y yo que los detestaba a ambos a Murasakibara-kun y a ti Himuro-san . — Kuroko miraba emocionado la escena.
— Al parecer la vida da buenas sorpresas.
Así fue como lo que parecía la primera derrota de Seijuro Akashi se convirtió en su más grande victoria, así fue como ahora, entre ese morado y rojo había otro pequeño color que lleno de brillo la vida de ambos.
Ambos cambiaron tomaron sus errores y los convirtieron en lecciones, cada quien le da a su vida el sentido que quiera, pero siempre debemos pensar en quienes nos acompañan.
"La vida es bella si así la ves, es corta si así la mides, es larga si tus sueños lo son, es mala si esa es tu intención".
FIN
Dedicado a todos quienes aun aman a la pareja, a quienes creen que la vida puede ser mejor, las historias a veces pueden ser tristes y si soy sincera me gustaba más dejarlo hasta el cap. 2 donde no estaban juntos, pero pensándolo bien merecían terminar juntos.
Amo a Himuro y no me gusta que en algunos fics lo pongan como el rompe parejas si bien el MuraHimu no me gusta por cuestiones de que me es imposible verlo de uke respeto todo tipo de gustos.
Muchas gracias por leer.
*Akashi le puso Kazuto a su hijo ya que significa armonioso o tranquilo y así le pareció que era su bebé.
