CAPÍTULO 3
Esta vez se había excedido,reconoció el príncipe enjuagándose el sudor de la frente y observando el desolado bosque. Cuando dos semanas atrás descendiera a aquel silencioso y apartado lugar,había dejado que la rabia y el odio que lo dominaban lo destruyera todo a su paso.
Se había ensañado con aquel paraíso como si de su peor enemigo se tratase, ¡como si de Kakarotto se tratase! ¿y todo por qué? ¡por aquella zorra con la que convivía!
Por si fuera poco con sus constantes protestas y quejas,la muy arpía no había tardado ni dos días en presentarle a su nuevo novio,un humano amariconado y repelente que olía como la loción que le ponía Bulma a su hijo después del baño.
Nada más verlo supo que tendría que matarlo.
- ¡Vegeta! - lo llamó ella al verlo salir de la cámara - Déjame presentarte a mi amigo,Fanfan - dijo remarcándo significativamente la palabra amigo - es francés pero lleva años viviendo en Ciudad Satán gracias a que su trabajo,modelo de ropa interior,le obliga a viajar por todo el mundo - y se quedó tan pancha colgándo del brazo del chico y regalándole una melosa sonrisa - Fanfan,éste es Vegeta,mi... nuestro huésped.
- ¿Qué hay,tio? - trató de anunciarse el engendro extendiéndo su mano hacia Vegeta.
Tragándose las ganas de arrancarle el brazo,Vegeta se atuvo a clavarle una siniestra mirada que auguraba una muerte lenta y dolorosa.
Se cruzó de brazos y examinó al "amigo" minuciosamente, ¡qué raro! ,pensó mordaz,esa... "cosa" no podía ser más opuesto a él... era un insecto alto y menudo,con unos rizos de un rubio casi blanco y unos ojos marrones del mismo color que el lodo.
- ¿No es adorable? - interrumpió su análisis Bulma.
- ¿No encontraste un tipo menos penoso para molestarme? - preguntó él a su vez despectivo - ¡y aún encima es feo!
- ¡Vegeta! ¡no seas crío! - exigió Bulma escandalizada - ¡discúlpate inmediatamente! - pero fue como hablarle al aire ya que para entonces el sayan había regresado a la cámara de gravedad totalmente impasible a sus gritos (y a los de Fanfan) de ofensa.
Y aquí estaba,dos semanas después y con el mismo afán de arrancar la cabeza de todos los rubios con rizos del planeta.
Temía que la locura de la mujer fuera contagiosa,¿por qué le fastidiaba tanto?
Siendo uno de los mercenarios de Frezzer, había compartido a sirvientas y prostitutas con el resto de soldados y nunca le había importado lo más mínimo... entonces,¿a qué venía esa rabia? ¡y por esa lunática!
Cerró los ojos y trató de sosegar su genio para poder razonar...
¿Quizá fuera por ser la madre de su descendiente? ¡por supuesto! ¡tenía que ser eso! Al darle un hijo la había pasado a considerar de su propiedad,es normal que se sintiera enfadado si un cualquiera tocaba lo que era suyo... por lo tanto,sólo tenía que degollarlo para volver a la normalidad...
Mucho más tranquilo,emprendió el vuelo en dirección a la Corporación. Necesitaba un baño,y dormir durante al menos tres días para recuperar la energía gastada esos días.
A medio camino,cuando cruzaba a gran velocidad un árido desierto,distinguió dos kis conocidos. ¡Mierda! ¡lo que me faltaba! otro par de insectos...
Los dos "insectos" también pudieron distinguir el ki del sayan,lo que les hizo alzar la vista al cielo con distintos grados de inquietud... ¿qué hacía allí Vegeta? ¿No se había largado a otro planeta ya que Goku no estaba?
- Ho... ¡Hola Vegeta! - saludó Krilin al verlo descender.
Como esperaba,no recibió contestación,sólo una acerada mirada.
- ¿Qué ocurre Vegeta? ¿Bulma te ha echado de casa?
- ¿Pero qué haces Yamcha? ¿quieres suicidarte o qué? ¡cállate la boca! ¡yo no tengo interés en morir! - recriminó Krilin a su colega.
- ¿A qué te refieres,imbécil? - interpeló Vegeta para sorpresa del calvito - que te haya echado a ti,no significa que lo vaya a hacer conmigo...
- ¡Ja! ¿crees que no? entonces en verdad lo que dice Bulma,eres más inocente de lo que pareces...
Krilin vigilaba,mudo y alucinado,la batalla verbal entre su amigo de la infancia y el amante de su mejor amiga. Realmente temía por la vida de Yamcha,estaba a punto de intervenir para salvarlo,pero fue interrumpido una vez más por el extraterrestre.
- ¿Cómo dices? - aulló en posición de combate.
- Pues que me temo que muy pronto serás reemplazado por cierto modelo francés... o eso me han dicho... - predijo Yamcha,no sin cierto placer.
El de las cicatrices estaba disfrutando,hacía unos tres años que quería desquitarse. Se preparó para dar el golpe de gracia añadiendo la posibilidad de que pronto apareciesen niños rubios con ojos azules,pero algo lo detuvo,un destello feroz y a la vez desolado que brilló en los ojos de su archienemigo... ¿podría ser que... ? ¡no! ¡imposible! aunque...
¿era idea suya o el gran príncipe albergaba ciertos sentimientos amorosos por su ex? Mmmm... interesante... Yamcha miró una vez más su destartalado y viejo coche,que,por centésima vez,lo había dejado tirado en medio de la nada... y se fijó de nuevo en Vegeta...
- ¡Krilin! - voceó reclamando la atención del pequeño guerrero - ¡mira la hora que es! ¿no quedaste en diez minutos con la hermosa A-18 ?
- ¡Es verdad! ¡seguro que me guarda rencor el resto de su vida por hacerla esperar! - se quejó lastimero.
- ¡Pues apura! Si partes ahora puede que llegues a tiempo.
- ... ¿estás seguro? - quiso confirmar echando una ojeada al sayan.
- ¡Si! ¡ no te preocupes! ¡vete ya o no llegas! y si ves a Púar,dile que llegaré a casa un poco tarde,¡te llamo luego para saber como ha ido todo!
- Vale... ¡hablamos más tarde! - se despidió claramente ansioso por alejarse del tenso ambiente y deseando encontrarse con cierta androide.
Una vez solos,Yamcha giró para encarar a su futuro compinche.
- Te lo advierto gusano... si lo que quieres es pelear,por mi bien,pero es mejor que te prepares para desaparecer de este mundo...
- ¡No! - negó algo asustado,sabía que no tenía nada que hacer contra el otro. No le convenía enfadarlo,asi que primero decidió calmarlo un poco - jejeje... no podría competir contigo,eres demasiado fuerte,amigo...
Pero sus esfuerzos por ser amable sirvieron de bien poco. Suspiró.
- Vale... no intentaré fingir que me caes bien,y sé que el desagrado es mutuo,asi que,iré directo al grano...
Eso si consiguió captar su atención.
- ¿Qué te parecería hacer un trato conmigo?
- Olvídalo - respondió el más bajo antes de darle la espalda y comenzar a caminar con la clara intención de dejarlo plantado.
- ¡Espera! ¿y si te ayudo a recuperar a Bulma? - gritó. Vegeta siguió dándole la espalda,pero al menos la proposición lo hizo pasar en seco. Animado,siguió hablando - ¿sabes? conozco a Bulma,y sé que no siente nada por ese francés... los... los he visto juntos y no podía estar más aburrida de él... incluso me atrevería a afirmar que todavía no se han acostado...
Mal hecho,ese comentario le valió una mirada asesina del sayan.
- ¡Cierra el pico! ¿a mi que me importa? ¡por mi como si se tira por un barranco! - afirmó con un alarido.
¡Estúpido! se recriminó Yamcha,obviamente en lo que menos necesitaba pensar un hombre celoso era en su mujer con otro en la cama... y más si esa mujer era Bulma,evocó,aún recordaba cómo se había sentido cuando ella lo dejó por el príncipe mono, ¿cómo se le ocurría sacar el tema?
Ahora debía enfocarlo de otro modo si quería ganarse al sayan.
- ¡Por supuesto que no! no quise decir eso... pero piensa esto... ¿qué pasaría con Trunks? ¿deseas que un humano débil e inútil lo críe?
- ... eso nunca pasará... - aseguró con una voz ronca por la furia.
- No... si logras permanecer en la mansión de los Briefs,pero si Bulma se busca a otro pronto te pedirá que te marches,como hizo conmigo... y ya sabes cual fue el resultado,¿verdad?
- ¿Y qué te hace pensar que tu puedes ayudarme? que yo sepa tu no conseguiste que te perdonara... - se burló ufano.
- Tienes razón... - aceptó algo indignado - pero yo ya había ido muy lejos y no supe reaccionar a tiempo,lo tuyo es diferente...
- ¡No me tomes por idiota! ¿a qué viene éste interés por ayudarme? ¿y qué querrías a cambio? es decir... suponiendo que acepte tu ayuda...
- Jejeje... - Yamcha ya saboreaba la victoria - no mucho... sólo quiero un coche nuevo,el último modelo que creó la Corporación está bastante bien...
- Todo esto... ¿por una chatarra? - cuestionó incrédulo Vegeta.
- ¡Jajaja! no sabes lo que se liga con un buen coche,amig... digo,Vegeta - se apresuró a rectificar tras la mirada de advertencia de su interlocutor.
Tuvo que esperar unos minutos antes de recibir una respuesta. Yamcha pudo leer perfectamente sus pensamientos ; como orgulloso guerrero sayan,Vegeta se negaba a aceptar sus sentimientos hacia su familia,pero como hombre,se negaba a perder a su mujer y a su hijo.
Finalmente habló.
- Que te quede bien claro,gusano: como alguien se entere de nuestro acuerdo,morirás ; como me traiciones,morirás ; como me hagas hacer el tonto para nada,morirás ; y como se te ocurra volver a llamarme amigo...
- No me lo digas,moriré - terminó Yamcha,tragando saliva con dificultad.
- ... exacto. Y déjame aclararte que si acepto tu ayuda,es porque todavía no me interesa irme de la Tierra,y no quiero perder la cámara de gravedad.
- Jejeje... claro,como tu digas,y tranquilo Vegeta,tu consígueme mi coche nuevo y no habrá ningún problema.
- Entonces,trato hecho - aceptó Vegeta con una expresión tan diabólica que Yamcha temió haber cometido el mayor error de su vida.
****************************************
Primera lección : desconciértala.
Ella se espera tus gritos y gruñidos,pues bien,hoy,cuando llegues a la mansión,hazle ver que no te importa en absoluto que esté con otro... es más,hazle creer que estabas deseando desembarazarte de ella... ¡eso la pondrá a cien!
- ¡Vegeta!
El susodicho advirtió eufórico cómo la mujer, que hasta hacía sólo unos segundos se encontraba conversando con ricitos de oro en el jardín,salía corriendo a su encuentro.
Frenó un poco antes de chocar con él.
- ¿Dónde estabas,Vegeta? ¡llevas dos semanas sin dar señales de vida! ni siquiera avisaste de que te ibas...
- ¿Y desde cuándo te doy explicaciones,mujer?
Bulma se quedó sin palabras ante la brusca reacción del sayan. Era cierto,nunca lo hacía,nunca daba explicaciones,pero después de la pelea que habían tenido le aterraba que Vegeta se hubiese ido para siempre. Apenas había dormido en quince días por culpa de la desaparición de ese simio,¿y se atrevía a reaparecer ahora como si nada? ¡casi la mata de un disgusto!
- Tienes razón,perdona. Tampoco es que me interese mucho,ya sabes,estoy muy ocupada y feliz con Fanfan,como para acordarme de ti... te lo pregunté por que no tengo tiempo que perder contigo si te haces daño - intentó justificar su interrogatorio con dignidad.
- Bien.
No pudo estar segura debido a su apresurada retirada al interior de la casa,pero le pareció ver un tic colérico en la cara de Vegeta. O tal vez solo fuera su imaginación que se negaba a aceptar el desinterés mostrado por su príncipe...
Sintió que un puño de hierro se cerraba entorno a su corazón y se lo estrujaba hasta hacerlo polvo. Y al pasarse la lengua por sus resecos labios,un sabor salado inundó su boca.
Se secó las traicioneras lágrimas y se dio una rápida y contundente patada mental.
¡Para,Bulma! Ahora Vegeta no importa,concéntrate en tu nueva vida.
- Hazlo por Trunks... - mencionó para si misma mientras su corazón clamaba vendetta.
