Los personajes no me pertenecen, son creaciones de Meyer, la historia es 100% mía.
Bella Pov
Alice vino a mi lado y me agarró de la mano.
-Bells- comenzó a hablarme- no te vamos a obligar a nada porque somos tus hermanos y te amamos, pero creo que en estas circunstancias deberíamos saber que fue lo que sucedió- Su mirada me daba seguridad, embocé una leve sonrisa- Además debo asumir que esto nos llevará a tu vida pasada- me aseguró, yo solo sentí ya que sabía que las palabras no podrían salir de mi boca.
Jazz me alzó y sin soltarme me sentó en un sillón doble con su esposa, mi hermana, a nuestro lado.
-Bells no importa cuál sea tu historia, no importa si tu hayas sido malvada o si sos igual que ahora o cualquier cosa que nos podamos imaginar, te seguiremos queriendo- me aseguró Alice.
-Tú siempre serás Bella- Jazz la apoyó.
-¡No son ustedes, soy yo!- les aseguré- pero creo que llegó el momento de decirle mi vida pasada, y espero que comprendan porque nunca se las he contado.
-Nunca se lo conté a ustedes, porque me duele, me duele recordar haber vivido una vida humana feliz, perfecta y al último día de mi mortalidad a verlo perdido todo-Les expliqué- pero creo que ya llegó el momento de hacerlo.
-Fue hace más de 150 años, yo tenía 15 años y todo era perfecto para mí; Era hija única, pero aunque desee siempre algún hermano mayor para que me protegiera, yo era feliz, tenía mucho amor, mis padres me lo daban cada segundo que transcurría, sus nombres eran Renne y Charlie Swam, no éramos ricos, pero estábamos bien económicamente y de vez en cuando nos dábamos algunos gustos-.
Mis hermanos me observaban con admiración y entusiasmo, por lo tanto proseguí con mi historia.
-Hasta que llego el día que lo vi por primera vez, todo había parecido tan mágico, en mi vida humana yo era muy torpe, nunca había podido caminar en una superficie plana sin caerme…-No pude continuar, porque Alice me interrumpió.
-¿Te caíste y el te agarró?- chilló sonriendo.
-Sí, cuando me estaba cayendo, él me agarró para que no me golpeará con el suelo. Al verlo pensé que era un ángel, era tan hermoso, aun recuerdo como se tiñeron mis mejillas de rojo, fue vergonzoso. Al pasar el tiempo nos hicimos muy cercanos, luego él me pidió que fuese su novia y cuando yo cumplí 17 años, ese mismo día, él me propuso matrimonio-.
Alice comenzó a chillar y a dar brinquitos en su lugar, Jasper me miraba con una sonrisa en su rostro, estaba feliz por mí, pero tanto él como yo sabíamos que no iba a terminar bien mi historia.
-¿Y el anillo?- me preguntó mirando mis manos, yo solté una risita y me saqué mi collar, donde se encontraba.
-Con cuidado- le dije depositándoselo en la palma de su mano.
-Es bellísimo- reconoció dándoselo a su esposo. Ally tenía razón, el anillo era bellísimo, único para mi, era de color plateado, con pequeños diamantes incrustados a todo su alrededor, a la luz del sol parecía que tenía pequeños destellos dorados, era mágico.
-Bella, quiero saber más- susurro mi hermana, debo admitir que aunque no sea Jasper, se notaba que Alice se puso nerviosa al pedirme que siga relatando mi historia.
-Recuerdo como se puso mi madre, Renne, al saberlo estaba tan feliz, no podía esperar a la boda, se haría cuando yo cumpliera 17 años. Con Edward, mi prometido, estábamos felices, yo ya podía ver mi vida junto a él, y todo lo que veía era felicidad. Rápidamente se acercó la fecha, cumplí 17 años, pero la boda se atrasó, tantos mis padres como los de él estaban en el hospital agonizando con la gripe española, con Edward íbamos todos los días al hospital para verlos, sabíamos que eso era riesgoso, ya que nos podíamos contagiar, pero no nos importaba. Luego llegaron las malas noticias, primero fallecieron mis padres, aunque la noticia me había caído mal, siempre estuvo él para ayudarme a salir adelante, pero a los pocos días de haber muerto mis padres, murieron los de él. Con Edward comenzamos a vivir juntos, nos dolía mucho la pérdida de nuestros padres y necesitamos el apoyo mutuo.
-Aunque después de un tiempo, Edward comenzó a sentirse mal, poseía los mismo síntomas que habían tenido nuestros padres, así que lo obligue a ir al Hospital, lo atendió el doctor Carlisle Cullen y él fue quien me dijo que mi sospecha era cierta, Edward murió a la semana de estar internado y fue ese mismo día que alguien me mordió y comencé a transformarme en vampiro… después ya saben el resto de mi historia- les dije terminado de relatárselas.
Alice corrió a mi lado y me abrazó fuertemente, podría jurar que si ella fuera humana tendría lágrimas en sus ojos.
-Cuanto lo siento- me susurró- Pero la visión que tuve es esa y siento que él es tu Edward, el mismo chico quien tú te enamoraste-.
-Te creo Alice- le confesé- se que nunca te equivocas, pero tengo miedo- me tape mi cara con ambas manos, temía que eso no fuera cierto.
-Bells- hablo Jazz por primera vez-No temas, no debes hacerlo- susurró mandándome una ola de tranquilidad.
Me separé de Alice y salté en los brazos de mi hermano, ahora estaba feliz, todo gracias a su don.
-Gracias- le susurré en el oído- gracias por haberme dado siempre el apoyo de un hermano mayor-.
Él me abrazó fuerte y me depositó un beso en mi mejilla
-Gracias a ti, por ser mí hermana-.
Alice de inmediato me llevó a mi cuarto, aun nos teníamos que preparar para la fiesta de la noche.
-Hay un cambio de planes- dijo metiéndose a mi armario- Seguramente los chicos de mi visión irán a esa fiesta, por lo tanto debes estar provocativa, imagínate si Edward va a estar ahí- se la escuchaba hablar.
-¿Alice, acaso viste algo en una visión?- le pregunté fastidiosa, odiaba que me ocultara cosas.
-Bella, solo vi a la mujer rubia con su pareja, el chico que parece fuerte-me aseguró, viniendo con dos vestidos que no recordaba a verlos visto antes- Creo que si ellos estarán allá, también lo hará él-.
El vestido que me dio Alice para que utilizara me quedaba hermoso, seguramente deslumbraría a todos los alumnos del Instituto, La parte superior era de color rosado oscuro y la parte inferior de color azul marino, el cual contrastaba perfectamente con mi piel de color blanco, Alice en cambio se puso uno de color verde agua, muy similar al que yo hubiera utilizado antes, pero era hermoso, ella también deslumbraría a todos los humanos que pasarían por nuestro lado.
-¿Ya están listas chicas?- nos gritó Jasper desde la planta baja, aturdiéndonos.
-No hace falta que grites, hablando te escuchamos igual- le dije despacio, con el seño fruncido.
-Lo siento- susurró esta vez.
Alice termino de pintarme y peinarme y bajamos, los ojos de Jasper se abrieron como platos al ver a su esposa, se acerco lentamente a ella y la beso apasionadamente.
-Asqueroso- les dije, siempre hacían lo mismo en frente mío- vamos en mi Alfa Romeo TZ3 Stradale rojo- les ordené feliz, sería la primera vez que los alumnos del Instituto lo verían, los compre en mis vacaciones, ellos solo conocían mi otro deportivo, mi Astron Martin. El auto era rapidísimo, me encantaba.
Al llegar al estacionamiento del Instituto y hacer rechinar mis ruedas a la entrada, tenía todos los pares de ojos mirándome, sonreí con felicidad, amaba a mi deportivo.
-Bella pon tu escudo sobre nosotros, no sabemos qué dones tienen- me ordenó Jazz serio, seguramente temía por nuestra seguridad, como siempre.
-Jasper, Alice dijo que eran buenos, no pelearemos con ellos, solo hablaremos- le dije confiando en mi hermanita que se encontraba a mi lado, en el asiento del copiloto.
Aparque el auto al lado de un Bmw rojo, por orden de Alice.
-Vampiros- susurró Jasper olfateando el aire, su esencia se encontraba cerca- en el Bmw, son dos- aseguró, mirando con cara de pocos amigos a su esposa.
Reí por lo bajo, siempre Jasper reaccionaba así… según él "por nuestro bien".
-Deja de preparar estrategias de combate que no estamos en la guerra Jasper Brandon, ellos son buenos, no nos harán daño- le ordené por última vez. Esta vez, el me miro a mí con cara de pocos amigos, pero después se relajó.
-Lo siento… solo me preocupo por…- no terminó la frase ya que Alice lo interrumpió.
-Por nuestro bien, ya lo sabemos mi "tontorrón sobre protector"- le dijo Alice mirándolo dulcemente.
Volví a reír por lo bajo bajándome de mi deportivo, todas las miradas de los chicos se posaron en mí y en Alice, y las miradas de las chicas se posaron en Jasper, automáticamente mi hermano abrazó a su esposa y le depositó un beso en sus labios, luego estiro mi mano hacia mí para entrelazarla con la mía.
-Jazz, se cuidarme sola. Tú solo tienes que preocuparte por Alice, tu novia- no podía decir esposa, por si algún humano escuchaba- yo estaré bien- le aseguré, clareo que lo estaría…debido a lo que soy.
Me acerqué caminando ágilmente hacia el auto de los vampiros y toque su ventanilla suavemente con mis nudillos. La ventana se bajó revelando a una chica rubia y a su pareja, el hombre que parece un Oso.
-¿Podemos hablar?-Les pregunté suave y dulcemente, no quería asustarlos, no tenía intenciones de armar un alboroto en el Instituto-.
-Claro- dijeron al uniso con una pequeña sonrisa en su rostro, parecían amables tal como lo había dicho Alice.
Ellos bajaron del auto elegantemente, como cualquier vampiro, la chica rubia poseía una belleza increíble, era alta, sus curvas eran bien pronunciadas, su cabello rubio caía hasta la mitad de su espalda con unos perfectos bucles; y el chico tenía el pelo corto y de color marrón, era grande y se notaba que tenía muchos músculos, parecían la pareja perfecta.
-Wow, Jazz ya tenes competencia- Le dije en broma, soltando una leve risita acompañada por la de la chica.
-Mi nombre es Rosalie Hale y el es mi esposo Emmett Cullen- nos dijo presentándose.
Ni Jasper Ni Alice hablaron, ellos esperaron a que hablara yo, siempre cuando había algún aquelarre hacían eso, Jasper evaluaba todo para un posible ataque y Alice miraba su futuro, yo en mi vida como vampiro, sabía utilizar muy bien las palabras, por lo tanto me bautizaron algo así como "la Jefa del aquelarre Swam".
-Mi nombre es Isabella Swam, y él es mi hermano Jasper Brandon y ella es mi otra hermana Alice Swam, son pareja- les dije con una sonrisa en mi rostro, aunque mis emociones no eran las mimas, me apenaba que Edward no les haya hablado de mí, no tuvieron ninguna reacción al escuchar mi nombre- Me dio mucho gusto saber que se alimentaban de animales, como nosotros-reconocí.
-Hey Jasper- comenzó a hablar Emmett-¿Estuviste en la guerra?- le pregunto divertido, al parecer era simpático- Escuche hablar a Isabella sobre que planeabas estrategias de combate contra nosotros- dije con una sonrisa en el rostro.
-Si, era el mejor en el ejercito- contestó orgulloso de sí mismo-Nadie me pude vencer, ni cuando era humano, ni ahora- dije aun feliz, Egocéntrico pensé.
-Creo que yo podría contra ti- le dijo en broma, mostrando uno de sus brazos- soy más fuerte- comentó haciéndome reír.
-Lo siento, creo que no-volvió a decir- hasta Isabella podría ganarte sin ninguna dificultad- yo sonreí por su alago, siempre contaba con mi don.
-No lo creo- saltó Rosalie a defenderlo, aunque tenía una sonrisa juguetona en sus labios.
-Bueno tendríamos que ver eso, mañana después del Instituto ¿Les parece? Yo contra Emmett, batalla de cuerpo a cuerpo- ofrecí.
A Emmett se le agrando la sonrisa.
-Diablos, sí- gritó emocionado, viniendo hacia mi para abrazarme fuerte mente, hasta me levantó del frío suele y me dio algunas vueltas en el aire - verás cómo te ganaré.
-Mmm… no lo creo- Habló Alice por primera vez, con vos dulce y cantarina- Bella es muy poderosa, una de las mejores vampiras que conocí. Nosotros tres nos enfrentamos a la guardia Vulturi, la misma Jane estuvo en esa batalla y su gemelo, Alec. Ellos perdieron- dijo Alice con una sonrisa en el rostro, me estremecí al recordar lo sucedido, no fue muy agradable nuestro "encuentro" con ellos.
-¿Qué?-Exclamaron Rosalie y Emmett a la vez- Tienen que contarme eso-Terminó de hablar Emmett.
-Por supuesto, eso me encantaría-susurró Alice, ya que unos humanos pasaron muy cerca de nosotros.
-¿Y… en donde esta Edward?- Soltó Alice de repente, Jasper y yo con quedamos paralizados, al igual que Rosalie y Emmett.
-Alice- gruñí, percatándome que nadie haya escuchado mi gruñido.
-Amor, no había que decirlo, no hasta que este él presente- le susurró Jasper, mandando una ola de tranquilidad hacia todos.
-¿Cómo saben acerca de nuestro hermano?- le preguntó Rosalie con el seño fruncido.
-Ally, yo me tengo que ir… Garret me espera esta noche en su casa para hablar algo acerca de mi don y quería verme urgente, solo tengo que irme y listo, diles a los profesores que me sentía mal, pero que mañana estaré allí y sigue el consejo de Jazz, no me hace bien todo esto a mi cariño- le susurré a Alice, sabía que estaba preparada para volver a verlo, pero no quería que sus hermanos se enteraran de quien era realmente, no quería que les digieran a Edward y el no les creyera y se irían, más tiempo lejos de él no podría sobrevivir.
-No diré nada- susurró algo apenada- Lo siento Rose, Emmy, lo que pasa es que yo poseo un don, puedo ver el futuro y bueno, vi a su hermano el primer día de clases junto a ustedes, y creí que hoy vendría con ustedes, a esta fiesta- inventó una escusa rápida pero creíble.
-Bells, saludaremos a todos los profesores, les diremos que te encuentras mal, pero que mañana volverás- me dijo Jasper dándome un tierno beso en mi mejilla-Aunque si te vas no tendríamos auto- reconoció.
-Bells vuelve aquí exactamente en 2 horas, te esperaremos en el estacionamiento- dijo Alice con la vista perdida.
-Nosotros podríamos llevarlos a su casa- se ofreció Emmett.
-No, no te preocupes, todavía tenemos toda la eternidad para conocernos- les dije con una sonrisa de oreja a oreja- Nos vemos pronto-.
Rápidamente salude a todos y me metí en mi deportivo y espere que la suerte esta vez, este de mi lado.
Les gusto? Espero actualizar mucho más pronto, tarde demasiado para mi gusto, lo siento.
