Desde mi cielo.
Capítulo III. "Ha desaparecido".
Todos los de la producción del rodaje y el resto de la banda habían quedado horrorizados con lo que acaba de pasar. No tenía explicación alguna de por qué habían cometido ese terrible acto, lo más increíble era que la gente del helicóptero que filmaba, no habían hecho nada para ayudarla. Su excusa era, que era peligroso y pensaban que era así el video. En un dos por tres fueron despedidos y advertidos que no dijeran nada, o si no, tendrían una demanda por difamación.
Los pilotos del par de helicópteros llegaron agitados y asustados.
-¡¿Se puede saber por qué carajos hicieron esto?! ¡¿No ven lo que acaban de hacer, acaso tienen mierda en el cerebro?!- Gritaba enfurecido Damon mientras tomaba del cuello a uno de los pilotos.
-Señor, s-se los juro. No-nosotros no fuimos.- Respondía nervioso y asustado. El otro contestó.- Señor… unos tipos nos golpeó y caímos inconscientes. Po-por favor créanos, mi-mire.-El piloto pasa su mano en la cabeza y demuestra que tiene sangre por el golpe.
-Y ustedes inútiles no se pudieron defender. ¿Al menos vieron quiénes fueron?- Interviene Jamie acompañado del director Candeland.
-N-no señor, nos agarraron de sorpresa.- Admiten avergonzados el par. Esto alimenta la furia del rubio.
-¡Par de imbéciles, lárguense antes de que les cercene el cuello! Pete, encárgate de ellos.- El joven director asiente y se lleva a los dos pobres hombres.
Se escucha llegar un auto, eran los chicos. Ahora tendrán verdaderos problemas.
-Carajo… -Dijo en voz baja el cantante, veían como se aproximaban los dos. Murdoc su rostro era de un iracundo, mientras los dos estaban desconcertados y espantados.-Muchachos, no sabemos por qué acaba de pa…-No le dejan terminar pues el líder toma de su playera le propina un puñetazo al rostro.
-¡Cómo que no sabes grandísimo hijo de perra!-Le mete otro puño en el estómago haciendo que este escupiera sangre, estuvo a punto de pegarle otro golpe pero su brazo fue detenido por Hewlett.
-Murdoc, basta. No sabemos por qué fue.-Intenta calmarlo y no soltarlo, pero la fuerza del bajista era mucho más.
-Tú también infeliz.-Sin darse cuenta Jamie recibe un golpe directo a la nariz causándole una hemorragia, rápidamente se cubre el rostro para detener el sangrado.
-Tranquilízate viejo. Tienen razón.-Russel se interpuso entre los representantes, aunque también quería muchas explicaciones y darles una golpiza pero tenía que guardar la compostura.- Llamemos a la policía y vamos a buscarla en donde quedó el molino.
-Y de paso una ambulancia.-Dijo Albarn limpiándose la sangre y sintiéndose adolorido.
-¡No!- Habla Murdoc y todos voltean a verle desconcertados.- Digo, no podemos llamar a la policía. Ehh, esto llegará a oídos de la televisión, sí… se armará un escándalo, eso.
-Eres un imbécil, pero tienes razón.- Le responde el cantante.- La prensa es muy amarillista, dirán que es nuestra culpa. Todos quedan en silencio.
-¿Ella estará…muerta?- Por fin habla el peliazul con voz quedita, esto hace que los demás se pongan blancos. No pensaron en esa posibilidad. El satanista le da un manotazo fuerte y Stu pone sus manos en la cabeza.
-¡Pero apresurémonos, no podemos dejar pasar más tiempo!- Advierte Russ.
-Cierto Fat-Ass, larguémonos de aquí.- Finaliza el líder y rápidamente suben a los helicópteros con ayuda de los que estaban en la producción, y se dirigen al barranco.
Llegaron con dificultad, debido a lo inhóspito que era. Cuando se acercaron al lugar del accidente, se quedan atónitos por lo que ven: La isla no se había destruido por completo, no estaba hecho cenizas. Es como si no se hubiera incendiado ni hubieran dejado caer una bomba, solo estaba hecha pedazos. Rápidamente comienzan a buscarla, le gritaban por su nombre y buscaban entre los escombros. Recorrieron muchos metros alrededor del lugar de la catástrofe, sin embargo no encontraron ningún rastro de la chica.
Murdoc se separó del grupo varios metros, patea algunos escombros y encuentra un pedazo de la blusa de Noodle con motas de sangre. Entonces llegó un recuerdo como un rayo:
Flashback.
Hace tres semanas, el bajista estaba dentro de su winnebago, descansando de una larga gira por su nuevo almbum. Su letargo es interrumpido cuando tiembla y emerge del piso una sombra negra tomando forma y brillaban dos estelas rojas. Era Sun Moon Stars:
-Hola mi querido Murdoc Niccals.-Saluda con tono burlón y sarcástico.- Lamento interrumpir tu sueño, pero sabes que vengo a recibir mi parte del trato.
-No jodas…-Se tapa con una almohada pero le he es arrebatada por la entidad.- Argh, carajo parece que no puedes esperar más. Sólo déjame dormir más…
-Mucho he esperado señor Niccals, has tenido toda la fama que mereces gracias a mí. Ya es suficiente.-Dice acercándose a él lentamente con las manos alzadas para atraparlo.
-¡Espera! Podemos arreglarlo de una mejor manera. ¿Por qué no mejor, en vez de tomar mi alma, tomas la de alguien del grupo? Como Russel, ¿qué te parece?- Ofertaba el bajista con sonrisa maliciosa.
-No me parece, el que has hecho el pacto has sido tú. ¿Por qué debería tomar el alma de alguien más?- Jugaba con sus puntiagudos dedos esperando una buena justificación.
-Verás, aun no estoy listo para irme. Gorillaz tiene que dar todavía más, si no fuera por mí este grupo no hubiera existido.
-Ajá, continúa.-Decía impaciente.
-Sin embargo, al tomar mi alma, este grupo ya no sería el mismo. Todo se iría al caño.
-Pero si dijiste que podría tomar al del gordo, ¿No sería el mismo?-Refuta el demonio.
-Oh, es verdad. Entonces sería el de Albarn o Hewlett. Ellos son nuestros representantes, ellos han tenido su fama por su propio mérito mucho antes de este grupo. O mi hermano, o los padres de Stu, o la familia de Russ.
-Mmm, bueno me convenciste.- Esto pone más sonriente a Murdoc.
-¿Entonces a quién te llevarás?
-Eso no lo sabrás. Pero no serán la familia de nadie, no me sirven de nada. En el momento más inesperado lo descubrirás. Solo espera.
-¿Pero cómo? ¿Y si es un miembro importante? Stu es la voz principal es inigualable, la niña es una excelente guitarrista mucho mejor que Paula Cracker.
-Cualquiera que me lleve, eres demasiado inteligente, puedes solucionarlo…-Dicho eso, se esfuma dejando humo negro.
-¡Oye espera! ¡Argh, maldito seas!-Se va al suelo intentando atraparlo, pero es imposible. Se había ido. Pega un puño en el suelo, frustrado.
Fin del flashback.
Con el trozo de tela en sus manos, la apretuja. Entonces se dio cuenta que se la había llevado a ella, Boogieman no tenía ni un pelo de tonto, se llevó a la más pura de los 4. En ese momento se sintió culpable.
-Oye Mudz, ¿qué haces aquí?- Oye aproximándose a Russ, rápidamente guarda la tela en su bolsillo. Suspira.
-Nada… sólo pensaba.- Responde escondiéndole la mirada.
-Te noto raro. ¿Estás bien?- Le pregunta extrañado, sentía que escondía algo. Antes de que responda algo, escuchan a lo lejos que los llaman.
-Oigan muchachos. Vengan, tienen que ver esto.- Los llama Damon. Van directo a donde estaba el resto del grupo.- Encontramos su mochila.
-Bien, saquemos sus cosas. Quizás tenga alguna nota de auxilio…-Dice Jamie, proceden a vaciar el contenido. Sólo estaba el walkie-talkie con una bala atravesada, algunos artículos de belleza, y su celular que increíblemente no tenía ni un rasguño. No había ninguna nota ni alguna otra pista de auxilio.
Cuando abren la tapa del celular para checar si había hecho llamadas o mensajes. Solo ven que estaba en la pantalla el número de Russel marcado varias veces un par de horas antes, esto hace que al afroamericano cubra sus ojos intentando no llorar. Al verlo se ponen más tristes y callados.
Siguen buscándola por una hora más pero estaba a punto de anochecer, se sentían muy cansados y se rindieron. Deciden finalizar esto, no quisieron llamar a la policía y reportar su desaparición por temor a los problemas. Todos se fueron del lugar muy estresados y en silencio.
De regreso a los Kong Studios, llegan al lobby en absoluto silencio. Murdoc estaba por abrir el elevador, pero 2-D lo detiene y hace algo que siempre deseó, le da un puñetazo en la quijada.
-¡Argh! ¡Qué coño te pasa!- Empuja al peliazul al suelo y cae sentado.
-¡Esto es culpa! ¡Ella no quería hacer esto y tú la obligaste! ¡Ella no debía hacer esto!- Le grita con lágrimas en los ojos, apuntándole.
-No seas estúpido Face-Ache, ella estaba de acuerdo, ella sí quería hacerlo. ¡Ella si tiene huevos no como tú cobarde!
-Mentiroso… ¡Mentiroso! ¡Tú la convenciste!- Se levanta inmediatamente y corre a querer golpearlo de nuevo pero es detenido por el baterista quien lo toma de los brazos por la espalda.
-Por favor Stu, no lo hagas más difícil.- Intenta calmarlo pero el pataleaba.
-¡No! ¡Esto es su culpa!- No podía zafarse de Russ por más que pataleaba desesperado.
-Ella está muerta, reacciona.
-¡No lo está! ¡No la buscamos lo suficiente! ¡Yo sé que sigue viva!
-Eres decepcionante.- Finaliza Murdoc con sangre aún en sus labios, abre el elevador y se va solo. El baterista suelta a 2-D y cae de rodillas, llorando.
-Amigo, vamos.- Lo levanta y lo lleva hasta su habitación, lo sienta en su cama. Le da palabras de fuerza intentando consolarlo, sin embargo, el peliazul le pide que se vaya. Sale de ahí y también se dirige a su recámara triste.
Stuart no puede evitar dejar de llorar. Noodle era su mejor amiga, con ella jugaba a los videojuegos, hacía travesuras en los pasillos de la mansión, se contaban historias; era como su hermanita menor que nunca tuvo de sangre.
Ese día ya no irían al cine. Ya no habrá otro día.
Siguió sollozando recostado en su cama hasta que se quedó dormido. Respiraba tranquilamente, una mano acariciaba su cabello y lentamente la dirigía a su mejilla.
-Stu, despierta. Soy yo, Noodle…
