¿¡Que tal!? Espero que se encuentren bien. Yo he vuelto, siento mi tardanza. Bueno, nos vemos abajo, disfruten del capítulo. Si violo alguna regla, háganmelo saber, se aceptan consejos. Por cierto, según yo, Naruto no es mío sino de Masashi Kishimoto.

Pareja: Naruto y Hinata.

Resumen: Si tu primer beso es accidental, más roce que beso... ¿cuenta como beso?

Advertencias: Universo alterno. La autora (o sea, yo) es algo indecisa por lo que mejor les aconsejo checar las notas aclaratorias que están al final del capítulo. Las palabras en cursiva, son pensamientos o lo uso para recalcar algo, dependiendo, claro.

Los puntos suspensivos entre párrafos intentaron ser señales para separar escenas. Además intercale pedazos de canciones, sólo porque si. Espero no se confundan.

¡Leedme! Arigato.


Y, entonces…

***

Naruto se encontraba al borde de un colapso nervioso. Aquella chica no lo notaba ¿¡Cómo diantres era eso posible!? Naruto estaba acostumbrado a que en todo lugar en que hiciera acto de presencia, las miradas se fijaran automáticamente en él; no era que quisiera alardear sobre ello, ni siquiera le agradaba la idea, pero eso pasaba y no había nada que él pudiera hacer para cambiarlo. En cada momento, ya hiciera las funciones más simples de todo humano como caminar, las miradas curiosas lo seguían. Siempre. Y es que, ¿quien estaba tan ciego como para no distinguir esa brillante cabellera rubia entre la multitud? ¿Quién no se perdería unos minutos en ese par de brillantes zafiros? ¿Quién no dedicaría un momento de su ajetreada rutina para detenerse y ver esa piel de tan bonito color canela y sus curiosas tres marcas en cada mejilla?

Era rotundamente imposible que una persona que reunía todas esas características en su anatomía pasara desapercibido.

Sin embargo, esa chica había roto el patrón, algo raro debería de estar ocurriendo con ella. Y esa era la pregunta que Naruto lanzaba al aire cada dos que tres segundos: ¿Por qué no me ve? ¿Por qué no me ve?

La situación comenzaba a fastidiarlo, no que se enojara con la pobre chica que no se dignaba a posar sus bellos ojos nacarados en él, sino que se enojaba con él mismo por el hecho de que no se le ocurría ni la menor idea de cómo presentarse. Esto está mal, pensó. Él sabía bien que una de las cualidades que tanto lo caracterizaban era el hecho de ser extrovertido, el poseer esa gran cualidad de hacer amigos más rápido que cualquier persona, de hablar con facilidad y jamás mostrar timidez. Entonces…

—¿Por qué me sudan las manos? ¿Por qué de repente siento que alguien ha dejado caer algo pesado en mi estómago? ¿¡¡Por qué tengo este maldito impulso de besar esos labios!!? —pensaba el chico rubio al borde de la histeria, mientras trataba de no gritar por la frustración— Pero sobre todo ¿Por qué no dejo de pensar en ella? Es decir, ahora mismo una chica que está a mi lado no deja de lanzarme miradas insinuadoras, entonces, ¿Por qué ella no llama mi atención? ¿¡Por qué lo hace la chica que parece perdida en su mundo!? ¡¡Ah!! Tanto pensar me hará daño…

Sí. A este paso Naruto Uzumaki se volvería loco antes de que el tren llegara a la estación en la que él se bajaría. Por ello, creyó que lo mejor para su salud mental sería dejar de pensar en aquella hermosa joven y en su lugar pensar en el ramen que se comería en el almuerzo. Ahora el dilema era:

¿Ramen con carne de res o de puerco?

Ah, porque las decisiones son tan difíciles, ttebayo. Hey… ¿y por qué mejor no como los dos tipos de ramen? ¡Ya está!, comeré ambos.

El rubio sonrió, feliz por haber logrado resolver su dilema. Y con este pensamiento intento tranquilizarse, sin embargo, cierta chica ojos leche de luna no dejaba de pasearse por su mente. Y Naruto, ligado a sus principios de nunca, nunca darse por vencido; se resigno a perder la cordura y volvió a su tarea de pensar en un plan brillante para que la chica lo notara. Si tan sólo hubiera escuchado los consejos que le daba su amigo, Shikamaru Nara… Tal vez eso hubiera servido de algo.

...

Por su parte, Hinata no podía estar más nerviosa. Su primer día de trabajo era hoy, y eso la tenía algo asustada; su desayuno con Ino y Sakura había logrado que se armara de valor para por lo menos llegar sana a la estación de trenes, pero ahora…

—Tenemos que hacerlo bien Hinata —se repetía en su mente, tratando de mentalizarse— Vamos, no nos defraudemos de nuevo, ¿quieres? Hay que demostrar que somos útiles, que no somos sólo un desperdicio de espacio físico; así que, esforcémonos.

Sentencio al momento que dibujaba una dulce sonrisa en sus labios, y así logro que poco a poco el día comenzara a pintar mejor. Sería un buen día. De repente se sintió observada.

—Oh bueno, hay bastante gente aquí; seguramente alguien no tiene donde posar la mirada y ha volteado para acá…— se dijo en la mente.

Rayos. El tan sólo pensar que alguien la veía, la hizo sonrojar. Y entonces fue cuando aquel delicioso aroma llego a su nariz… ¿Un metro que oliera rico? Ay Hinata en que cosas piensas, se dijo. Pero el aroma no dejaba de entrar en sus pulmones una y otra vez, despertando sus sentidos, reviviendo anhelados recuerdos, haciendo que su piel se erizara y sobre todo despertando su curiosidad.

¿Quién sería la persona que olía tan bien? Inhalo, exhalo; al parecer el olor provenía de la persona que tenía enfrente. Sin embargo, voltear a ver directamente a la cara a una persona desconocida que se encontraba a escasos diez centímetros de su cuerpo no era una idea que le agradara demasiado a una chica tan introvertida como ella. Después de todo, ella era Hinata Hyuuga.

La curiosidad se incrementaba. Necesitaba saber quién era esa persona.

Una tímida sonrisa apareció en su rostro. Se le había ocurrido una idea, era perfecta. Simple, fácil de recordar, maniobra rápida, nada sospechosa e incluso se vería tan normal que pasaría desapercibida, casi tanto como ella, la chica rara que nadie notaba.

Hinata no era una chica vanidosa, ni le agradaba mucho el maquillaje, sólo lo utilizaba ya que creía que así se viera un poco bonita, aunque Sakura e Ino siempre le recordaban lo hermosa que era sin necesidad de usarlo, diciéndole que al usar un poco resaltaba su belleza aún más. Y habiendo aclarado esto, aquella mañana la chica Hyuuga se maquillo y decidió que no estaría de más traer un pequeño espejo en la bolsa de su saco para checar que todo estuviera bien con el maquillaje. Si tan sólo alcanzara su bolsillo izquierdo… En aquella multitud, si lograbas mover tu brazo unos centímetros era todo un record. Y Hinata se acababa de conseguir un lugar en el libro de los records guinness.

Saco el espejo de la bolsa de su saco, con la delicadeza tan propia de ella. Agacho su cabeza de tal forma de que vio como lentamente su mano abría el espejo, dirigiéndolo hacia el techo y entonces fue cuando lo vio ¡Voilá! Había descubierto quien estaba frente a ella y olía tan exquisito. Era un chico… Hinata se sonrojo con fuerza y creyó que de repente todo el aire del metro se había esfumado a algún lugar, se iba a desmayar.

Maldita la hora en que lo había visto. Ahora sentía que iba a morir todo por ese chico.

—Y e...esta ta-an cerca de...e mí-í — se dijo a si misma, mientras hacia un rápido cálculo, llegando a la terriblemente fascinante conclusión de que si se movía unos centímetros acabaría en los brazos de ese chico —Oh ka...ami-sama, ¿¡po-or qué!? ¿Acaso no te parecían suficientes los nervios del trabajo? Ahora también me siento nerviosa por la presencia de este chico…

Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada

Rompiendo en mil trocitos mi parte más exacta

...

A 10 centímetros de ti

A 10 años luz de mañana

Tu encanto son armas cargadas de promesas por cumplir

(la oreja de vag gogh- a 10 cm de tí)

Hinata hizo un puchero. Cerró con fuerza su espejo, descargando un poco su furia contenida, "¿Por qué debo de sentirme así, justo hoy? ¿¡Por qué debió de aparecer él aquí… justo hoy!? "y después se dedico a mirar el suelo como si este fuera lo bastante interesante como para despistarla de la presencia del chico, mientras el embriagante olor continuaba circulando por sus pulmones.

....

Y así estaban, uno en frente del otro; apretujados entre la multitud, separados por un espacio de diez centímetros, cada uno sumergido en sus pensamientos que de una u otra forma los unían en uno sólo (claro, en un mundo retorcido e irónico las personas se unen con tan sólo el hecho de pensar en el otro).

...

La serie de hechos confusos y desafortunados que tuvieron como desenlace el encuentro entre estas dos almas (que vagaban por el mundo sin un rumbo fijo), fue algo parecido a esto:

El diez de agosto de dos mil nueve a las siete de la mañana con veintiséis minutos, diecisiete segundos; el señor Marumoto llevaba de la mano a su pequeña hija Naoko, corrían por la estación mientras en la cabeza del señor Marumoto sólo rondaban plegarias lanzadas al cielo rogando por alcanzar el metro a tiempo. Hoy llevaría a Naoko a su último día de escuela; él y su estricto carácter no toleraban la impuntualidad, por lo que siempre procuraba dejar a Naoko quince minutos antes de que se cerrará la puerta, o sea antes de las ocho… pero ese día el despertador jamás sonó, el calentador de agua no realizó su función y la bomba tampoco lo hizo, como resultado se quedaron sin agua justo cuando el señor Marumoto se enjabonaba el cabello.

Por estas y demás causas el viudo Marumoto y la pequeña Naoko corrían para alcanzar el metro. Llegaron un segundo antes de que las puertas se cerraran, y se metieron en la apretujada multitud…

Pero al hacerlo, sin querer empujaron a la señora Haruka quien estaba a punto de estornudar. Ella, una señora cincuentona y pulcra, que seguía todas las reglas de higiene siempre; pero ahora con mayor cuidado debido a la contingencia sanitaria que había tenido lugar unas semanas atrás, tenia listo su codo para estornudar dentro de él, pero cuando el señor Marumoto y la pequeña Naoko la empujaron, su codo se movió unos cuantos centímetros haciendo que algunas chispas del estornudo fueran a dar a la nuca de la señora Akane.

La señora Akane, quién había caído en una fuerte paranoia con todo eso de la contingencia sanitaria, se caracterizaba por sus sentidos tan profundamente desarrollados, por lo que unas simples chispas en su nuca no pasaron por alto… Cuando las sintió, armo tal escándalo por limpiarse con rapidez, que al hacerlo provoco que el señor Takumi (un anciano amable de setenta años que gozaba de la vida y de su gran prole en pleno apogeo), se sorprendiera.

El señor Takumi, quién había salido al parque a ver el amanecer y a caminar un rato; ahora se dirigía en metro a su casa donde lo esperaba su esposa. La señora Akane lo tomó por sorpresa haciendo que tirara unas gotas del café que traía en sus manos en el traje del ejecutivo de una empresa importante, que por azares del destino andaba en metro ya que su carro se encontraba en reparación. El empresario, que cuidaba de su aspecto con gran esmero, acepto las disculpas del señor Takumi; sin embargo, eso no impidió que sacara un pañuelo para frotar el área afectada en el vano intento de borrar las gotas de su pulcro aspecto; al frotar la superficie, el empresario golpeo con fuerza media la espalda de un joven bautizado por la iglesia católica como Naruto.

Naruto se encontraba nervioso, el espacio que había entre él y la chica que había captado su atención era bastante reducido. Y para variar las dudas asaltaban su mente: ¿Cuál será su nombre? ¿Tendrá novio? ¿Qué haré para que me vea? ¿Si le hablo… lo tomará a mal? ¿Creerá que la acoso, si me sorprende mirándola...?

De repente sintió un golpe en la espalda que lo hizo perder el equilibrio, mandando su cuerpo hacia delante. No era un golpe fuerte, por lo que fácilmente hubiera podido recobrar la postura, de no ser que justo en ese instante el tren comenzaba a frenar y Hiyori (que era maestra en un kinder) corría para bajarse en la siguiente estación, al hacerlo empujo suavemente a Naruto soltando un "lo siento" pero sin parar de correr, haciendo que el cuerpo de Naruto se abalanzara sobre el de la bella joven ojos leche de luna que había captado su atención… sobre Hinata.

Todo ocurrió en cámara lenta. El cuerpo de Naruto cayendo, Hinata volviendo su rostro hacia el frente para ver el alboroto… dando así como desenlace, que los labios de Naruto cayeran delicadamente sobre los de Hinata.

Nos escapamos por casualidad del mundo real

(La oreja de Van gogh, no recuerdo la canción)

El hecho por muy accidental e inesperado que fuera, paso totalmente desapercibido. Duraron así unos segundos que pasaron con toda la lentitud que se podía. Las mejillas de Hinata se encendieron de un rojo manzana recién caída del árbol (N/A: entiéndase "manzana madura" o sea, roja a más no poder). Nunca la habían besado y que su primer beso ocurriera de esa forma la había molestado un poco, sin embargo…

¿Me ha gustado? Aún sentía la sensación de cosquilleo en la boca del estómago, sus labios los sentía arder y el impulso que la obligaba a abalanzarse sobre aquel hombre para reclamar sus labios la asustaba un poco. En conjunto, la situación en la que se encontraba resultaba ser tan emocionante como incómoda... más que nada por la cercanía que aun mantenían sus cuerpos.

Naruto no lograba salir de su asombro.

Todo el trayecto se la había pasado pensando en alguna forma de que aquella chica lo viera, y ahora, minutos antes de que llegara a su destino, de alguna manera había acabado besándola.

—Demonios ¿Y ahora que pensara de mí? Seguro piensa que soy un maldito pervertido. Aunque, ero-senin ayuda a que eso sea, pero aun así…

Y así pasaron los minutos que quedaban antes de bajarse en la estación que los llevaría a sus respectivos empleos que, curiosamente, terminaría siendo la misma. Ambos, ahí parados tan juntos que no se podía inflar el pecho para suspirar, callados, perdidos en sus confusos pensamientos.

De repente el subterráneo freno, haciendo que los dos se agarraran con mayor fuerza del tubo, una acción sumamente complicada si tomamos en cuenta que sus manos estaban sudando.

Hinata le lanzó una tímida mirada, creyó que sería desapercibida, pero Naruto la sintió. La miro.

Se sonrieron.

El sonrojo de Hinata se incremento.

La multitud los arrastro a diferentes puertas de salida y cuando quisieron voltear para saber donde había quedado el otro, se dieron cuenta de que había desaparecido con la última ráfaga del viento.

Y después cada quién tomó su camino rumbo al trabajo, aparentando por fuera como si nada hubiera pasado… Pero por dentro la incertidumbre gobernaba sus almas.

Pero a veces si no mira nadie, cerrando los ojos

lanzo un beso al aire,

y luego suspiro y despacio imagino que

allí donde quiera que estés amor mío

aterriza en tus labios

y piensas un poco en mí

Y es que si yo te recuerdo me paso las horas cantando

Mi vida sucede y los días le ceden el paso

a la voz castigada, sin voto desde hace ya años

Y mi corazón cansado de gritar

Y es que a veces no puedo evitar que se escapen volando

mis mil mariposas que sueñan contigo a diario

mi indulgencia les abre la celda y te besan llorando

si prometen que en segundos volverán a la realidad…

Cuantos cuentos cuento- La oreja de Van Gogh.

***


Ojala les haya gustado y divertido un rato el capítulo.

Las canciones son de La oreja de Van Gogh, porque creí que quedaban bien.

Bueno, como ya dije, yo soy la autora de esto. Y soy indecisa. Sé que al inicio dije que esto sería de 3 capítulos, pero ocurre que leí una review y de repente se me ocurrió la brillante idea de alargar el fic. No sé todavía cuanto será, ni siquiera sé si ocurrirá, sólo quería decirles que todo dependerá de ustedes (ah, caray). Sé que sonare algo amenazante e incluso maldita, pero por favor déjenme más tomatazos, de verdad alientan demasiado. Bueno, ahora les explico, dependerá de los reviews pero más que nada también dependerá de mi cerebro, si se me ocurre algo para seguir adelante, seguiré alargando el fic (no creo que mucho, tal vez un par de capítulos más) si por algo que suceda ando corta de imaginación, subiré el final que ya tengo escrito. De igual manera, gracias por leerme y dejarme comentarios.

Ahora, pasemos a más aclaraciones:

Decidi incluir eso de la "contingencia sanitaria" que hubo por la influenza, porque yo soy mexicana y vivo en unas de las zonas de México que fueron de las más afectadas, por lo que la contingencia sanitaria me mantuvo encerrrada en mi casa por un mes completo (¡¡un mes!! ¿saben lo que es eso? juro, que casi me volvia loca). Tambien eso de "bautizado por la iglesia catolica como Naruto" bueno, creo que en naruto son budistas, pero no estoy muy informada sobre esa religión, asi que no me quise meter en muchos problemas.

Los que hicieron posible el beso de Hinata y Naruto decidí que fueran personas comunes y no personajes de Masashi Kishimoto. Lo hice para no meterme en más embrollos en caso de que decidiera alargar la historia; a lo que voy es que si sigo adelante, estos personajes no volverán a salir, el señor Marumoto y Naoko los puse por qué no se me ocurría otro nombre, además de que son el suegro y la futura esposa de mi tío (sí, tendré primos japoneses, todo un sueño para una otaku empedernida como yo, además de que gracias a eso he podido visitar Japón), Haruka no recuerdo porque se llama así, en cuanto a Akane, le puse así porque según una página quiere decir "niña enojada" así que supongo que Akane es así, y el señor Takumi significa "maestro" (eso decía la página :D) y este señor me agrada y creo yo que el es un maestro del que debemos aprender por como hizo su vida. Y al empresario le di el lujo de permanecer en el anonimato. La maestra que empuja a Naruto al bajar del metro, se llama Hiyori que significa "serena, tranquila" y en lo especial, yo creo que esas cualidades son necesarias para lidiar con los chimuelos del kinder.

Y sólo era eso. Espero que les haya gustado el capitulo y una disculpa por qué me he dado cuenta de que mis capítulos son demasiado cortos. Así que, lo siento. Tratare de hacerlos más largos (de verdad, creo que mis comentarios son más largos que el capítulo).


Bienvenidos a la sección de... ¡Contesto reviews!

didiluna: ¡Hola! Pues, ¿extraño?, yo diría que tonto, pero bueno, es sólo la unión de las palabras me-llamo-sam (mi nombre es Samantha), el día que hice la cuenta no tenía mucha imaginación, como ya te abras dado cuenta XD. Vaya, gracias por eso de que escribo bien, y claro que me paseare por tu fic, ¡espera mis reviews! Ojala te haya gustado el capitulo, espero tus comentarios y tomatazos. Nos leemos pronto. Buen día. Suerte con tu fic. Sayonara.

Eternal Tears of Sorrow: Si, supongo que de cierto modo se identifica con el Naruhina, ya que no sabemos si será algún día. Si no es, muchos sufriremos, por lo que esperemos que lo sea. "el poder es un derecho" no entendí muy bien esa frase, pero es algo intrigante todo eso del destino, por tonto que resulte ser. Buen día para ti. Espero que te haya gustado el capitulo.

Heero Kusanagi: Hey, espero que te haya gustado este capítulo, nos vemos en el próximo. Buen día. Adiós.

Myri Weasley28: ¡Te gusta Harry Potter! ¿Qué opinas de la última película? Yo me considero harrypottermaniática. Bueno, quiero que sepas que tú eres la causante de que tal vez el fanfic se alargue, así que gracias ^.^ también me fascina el Naruhina, mi droga diaria. Ojala que te haya gustado este capítulo, espero tus tomatazos. Nos leemos pronto ¡Muchos saludos!

ETOLPLOW-KUN: Vaya, que genial que te haya gustado el capítulo, espero que también te haya gustado este capítulo. Espero tus comentarios, ¿tu tienes un fanfic, cierto? Me paseare por el al rato. Que estés bien. Nos vemos en el próximo.

Denishitaz: Haha, te entiendo, no lo recuerdo bien, pero creo que he leído a black sky 6. Espero que no te haya decepcionado el capitulo en cuanto a lo pervertido, aunque a decir verdad no me atrevo a escribir cosas de ese estilo… aún. Nos vemos en el próximo. Buen día.

Hinata147Hyuuga: Que bien que te este gustando la historia. Espero que te haya gustado este capítulo. Nos vemos en el próximo. Buen día… y perdón por mi tardanza. o(.)o

Bueno chicos, de verdad pienso que debo alargar mis capítulos, así que nos vemos en el próximo. Que todos estén bien.

.

.

.

Matta nee ^o^