Chapter 3:

… Despues de un rato, se pararon delante de la gruesa puerta de roble oscuro, y con una inclinación muy leve de cabeza, Draco se marcho, dejando a Harry solo, afrontando su destino, un destino que esta vez, manejaba el mismo…

Por primera vez en bastante tiempo, el moreno dudo. No porque no quisiera hacer lo que estaba a punto de hacer, si no por verle. No lo deseaba realmente; mirarle a la cara y volver a sentir esa empatia era lo que mas detestaba en ese momento, y todo ese odio que irracionalmente habia dirigido hacia el, no era mas que una excusa para tapar su miedo. Miedo a verse reflejado en esos ojos oscuros, a reflejar sentimientos que no habia dejado escapar desde aquel sombrio dia, despues de la muerte de su primo. No obstante, el chico era valiente, penso, no podia arrepentirse ahora solo porque Snape estuviera delante. 'El valor es la capacidad de enfrentarse a sus propios miedos'- penso.

Asi que, con esta idea en mente, respiro hondo intentando relajarse, y toco con los nudillos en la puerta oscura, con una actitud más bien desafiante. Paso poco tiempo esperando al resguardo de la oscuridad de la humeda mazmorra, ya que la puerta se abrio, revelando a su profesor de Pociones en el quicio de la abertura. Por un momento las miradas chocaron; verde contra negro, leon contra serpiente, mas no luz contra oscuridad. En las dos miradas se percibia una frialdad que no era mas que una coraza construida a partir de recuerdos tristes y dolor, y Harry se sorprendio a si mismo comparandose con el hombre de tunica negra.

En seguida, despues de un reconocimiento rapido, el profesor se aparto, dejandole paso a sus habitaciones privadas. No es que al gryffindor le hubiese interesado en algun momento saber como seria el dormitorio de su mas odiado profesor, pero se sorprendio al ver lo sordida y oscura que era. La cama tenia reducidas dimensiones, individual, penso Harry, mientras que en el lado contrario de la estancia cuadrada habia una armario, demasiado grande para una sola persona. En otro lado, apartado del otro mobiliario, se encontraba una puerta, de madera igualmente oscura, y gruesa.

Sintio la mano del hombre sobre su hombro, empujandole suavemente en direccion a la estructura de madera, y ambos entraron en la siguiente sala, sin decir ninguna palabra. Alli Harry observo una pequeña sala de estar, con sillones viejos y oscuros alrededor de una mesa de pequeñas dimensiones, al lado de una chimenea, que proporcionaba luz y calor a toda la estancia. Los verdosos ojos del leon pasearon curiosos por la habitación, sin percatarse del hombre rubio que se encontraba sentado en uno de los sofas, mirandole con fijeza.

-Buenas noches, Potter.- la voz arrogante de Lucius Malfoy le saco de sus pensamientos, haciendole girarse hacia atrás, de donde provenian las palabras, buscando al dueño de esa voz. Y le encontro; con un porte aristocratico, el pelo rubio, los rasgos afilados y los ojos grises, casi tan alto como su profesor de Pociones y con una tunica igualmente negra pero de mejor calidad que la de este, Lucius Malfoy le observaba con interes.- Mi hijo me ha dicho que necesitabas hablar conmigo sobre…- una mirada de comprensión entre los tres varones hizo que no la ultima palabra quedase en el aire. Snape aparto al mirada, dirgiendola a un rincón, mientras Lucius y Harry se mantenian la vista, desafiantes.- ¿Y bien?

- Me gustaria hablarlo a solas con usted, señor Malfoy.- repuso el moreno con educación, mirando a su profesor de pociones. No obstante, el aristócrata dijo:

-El se queda aquí, Potter. No voy a volver otro dia solo porque te incomode su presencia.- su decisión fue tajante y Harry no tuvo mas opcion que aceptar.- Muy bien, explicate.

-Quiero unirme.- su declaracion fue tomada por los dos mortifagos con cierto escepticismo e incredulidad. Ninguno de los dos esperaba que esas palabras brotasen de sus labios, y la seriedad con la que el chico se habia pronunciado les hacia sospechar que estaba seguro de ello, que no bromeaba.

-Creo quela respuesta va a ser que no, señor Potter.- dijo finalmente el profesor de pociones, tras una mirada de comprensión con Lucius. Harry fruncio el ceño; el era el Elegido, el niño que vivio y todos esos horribles motes; se estaba entregando el solo en bandeja de plata ante ellos, y sin embargo, no le aceptaban. Los ojos del gryffindor se toparon con los inquisidores y penetrantes del pocionista, y empezo a sentirse fuera de si, como si le estuviesen expulsando de su persona. Tras unos segundos, el hombre aparto la mirada, y Harry se sintio mejor subitamente, mareado y sin aire en los pulmones. Le miro extrañado, por un momento habia entrado en una especie de trance o ensoñacion, y todo a su alrededor se habia evaporado.- No basta el odio para formar parte de la orden tenebrosa.- susurro el de cabellos grasientos, ante la atonita mirada grisacea del rubio.

- Y entonces… ¿Qué mas requiere?- pregunto el chico, intranquilo. Ese verano se habia enterado de que su profesor era doble espia, y jugaba en una situación muy poco definida, ya que su lealtad parecia dividida entre Dumbledore y Voldemort, asi que sabia que no se podia fiar de el hasta no saber en que bando estaba.

-Dedicacion… responsabilidad…entrega.- enumero el aristócrata con paciencia.- y sobre todo, servidumbre. No puedes formar parte de nosotros hasta que no salgas de la escuela.- busco la aprobación en la mirada de su compañero de cacerias, que se limito a asentir.

-¿Y si me dirijo a Voldemort directamente?- los mortifagos reprimieron a duras penas un escalofrio ante la mencion del nombre de su Maestro.

-¿Tanto anhelas entrar a su servicio?- interrogo el pocionista. Ante la asentimiento del muchacho, dijo- Puedes ayudar aquí en Hogwarts, de una forma ilicita, si lo deseas.

-Tal y como hace Draco.- añadio el rubio, mirandole con seriedad.- aunque… no creo que estuviese bien que Harry Potter se viera con mi hijo. Dumbledore sospecharia.- otra vez, las miradas gris y negra se unieron por unos instantes, y el pequeño pudo ver en la mirada de ambos la preocupación.

-Acepto. Ayudare aquí.- dijo el chico con seguridad. Sabia que era el unico camino que tenia para llegar hasta el, y aunque tuviera que hacer cosas que sabia no le gustarian, estaba dispuesto.-¿Qué tengo que hacer?

Harry miro al profesor de Pociones, esperando a que le diese alguna instrucción, aunque en el fondo, no estaba seguro de lo que estaba haciendo. Renegaba de Dumbledore, pero Snape podia estar de su lado y avisarle de todo, chafando su plan, y seguramente, llevandole a Azkaban o lavandole el cerebro. No le importaba en lo absoluto lo que dijesen sus compañeros de casa sobre sus compañias, pero al parecer, las apariencias eran muy importantes en Slytherin.

Severus y Lucius se lanzaron una mirada significativa, y, por primera vez en toda su estancia en el castillo, el mas joven vio al pocionista dudar. El de ojos negros no sabia que decirle; su mente trabajaba a velocidad vertiginosa, intentando encontrar un modo de explotar al chico. Sabia que no podia juntarle con Draco, no porque el aristócrata se lo mandase si no por las apariencias a reservar, y ademas estaba demasiado cerca del anciano director, por lo que habia un alto factor de riesgo. Aunque el viejo le hubiera dicho que no se atrevia siquiera a mirar a Harry a los ojos, conocia su poder legeremantico, y dudaba mucho que Potter supiera que era la oclumancia. Penso en sus objetivos, en los objetivos de su Amo; conseguir la profecia, que estaban preparando desde ese verano, y desacreditar a Dumbledore, sin ese hombre al mando seria mas facil operar en el interior de su ilustre colegio. Repentinamente una idea volo a su cabeza:

- Sigue diciendo la verdad sobre el Tenebroso.- ordeno.

-¿Qué? Lo que quiere es que no se sepa que ha vuelto.- le explico Lucius a su compañero, como si fuera lo mas obvio y el moreno hubiese dicho una locura.

- Piensalo de esta manera: cuanto mas desacreditado este Potter, peor sera la reputacion de Dumbledore.- una sonrisa se empezo a dibujar en los labios del rubio, cuyos ojos plateados brillaron a la luz del fuego llameante. Se giro hacia el mas joven, que esperaba ordenes, atento a lo que decian.- Di que el Tenebroso ha vuelto delante de Umbridge. De momento eso es todo.- sin saber si el chico habria entendido lo implicito en las ordenes, añadio- Y no digas nada a nadie.

-Entiendo.- el semblante de Harry estaba serio, aunque en su fuero interno, saltaba de alegria; Snape estaba en Hogwarts para hacer que expulsaran al venerable director, y el iba a colaborar. No obstante, seguia sintiendo esa corriente de empatia hacia el profesor de cabellos oscuros, mientras el odio se desvanecia en el tiempo. Le confundia esa extraña mezcla de sensaciones que ocurrian en su interior cada vez que lo veia o estaba demasiado cerca de el. Y sabia que era reciproco, que los sentimientos de su profesor hacia el habian cambiado; ya no le miraba con el antiguo odio, si no con reconocimiento y curiosidad.- Si no hay mas que decir… me marcho.

-Espera.- dijo el rubio, apoyando el mango de su baston sobre su hombro, reteniendole con suavidad. El chico se giro y les miro interrogante; Lucius Malfoy tenia el brazo extendido, para llegar a tocar su hombro con el baston de madera de roble y empuñadura chapada en plata, mientras su compañero, a su lado derecho, sostenia su muñeca, en un vano intento de que no parara al muchacho. Extrañamente, la imagen le parecio comica a Harry, que esbozo una tenue sonrisa; parecian verdaderos amigos, a pesar de la aparente frialdad instalada entre ellos.

-¿Pasa algo, señor?- pregunto el chico respetuoso, sin perder la calma.

-¿Por qué quieres unirte a el?- empezo a indagar el aristócrata. Esta vez, Harry agacho la cabeza, mientras en sus ojos empezaban a formarse las lagrimas ante el doloroso recuerdo. Raramente el moreno dejaba desde entonces que sus sentimientos saliesen a la luz, y estos se habian ido acumulando lentamente. Queria creer que podia hacer frente a su trauma solo, pero la pura verdad era que se estaba hundiendo en silencio, sin que nadie se diera cuenta de ello. Se mordio el labio inferior, intentando serenarse sin éxito, y repentinamente, sintio una mano sobre su hombro, dirigiendole a otra sala, las habitaciones privadas de su profesor. La mano era grande, un poco aspera, palida y con unos dedos largos y finos, semejantes a las patas de una araña.

Sintio un nudo en la garganta cada vez mas fuerte, que no le dejaba respirar, mientras apretaba con fuerza los ojos, intentando en vano que las lagrimas escapasen de sus orbes verdes. Sus hombros empezaron a temblar por el llanto contenido; hacia tiempo que no lloraba, hacia tiempo que no se sentia vivo, a no ser que el dolor contase como sentimiento. Un suspiro por parte del mayor y sus brazos pasaron alrededor de los hombros, abrazandolo, imprimiendole fuerza para continuar. A pesar de la tension inicial, pronto Harry se relajo y empezo a llorar abiertamente, sintiendose seguro al lado de ese mortifago. Se agarro fuertemente a la tunica del profesor, escondiendo su rostro entre la tela, en su pecho, cual niño llora desconsolado en el hombro de su padre.

Harry se percato de que se sentia extrañamente bien en los brazos de ese hombre, mientras mojaba su tunica con sus lagrimas. No obstante, no sabia que pensarian los mortifagos, despues de haberle visto llorar como un niño pequeño delante de ellos. Noto el calor de la vergüenza en sus mejillas mientras se despegaba del hombre, ya mas calmado. Sin decir palabra alguna, se encamino a la puerta, esperando la burla del hombre, que acostumbraba a humillarle siempre que podia. Sin embargo, no ocurrio como el habia pensado:

- No pasa nada, Harry. Si tienes algun problema ve a mi despacho, intentare solucionarlo.- el aludido le miro con los ojos abiertos en con mayor amplitud, sorprendido. Lo mas amable que habia podido imaginarse de su mas odiado profesor habia sido el silencio, pero, ahí estaba el mortifago, ofreciendole ayuda y consolandole. Le miraba indescifrablemente, y Harry, con un movimiento de cabeza, se marcho finalmente de la habitación, secandose la cara, intentando que sus lagrimas pasaran desapercibidas.

Rapidamente, llego a la sala comun, que en ese momento, a pesar de que era tarde, se encontraba abarrotada de gryffindors, hablando sobre su verano. En cuanto el chico puso un pie en la sala, todos callaron, observandole con fijeza. El moreno miro a todos con el entrecejo fruncido, y avanzo hacia su dormitorio, apartando a los compañeros de su casa, que le miraban serios. Incluso Ron y Hermione, sus antiguos amigos, le observaban esperando que hiciese algo malo. Si alguna vez habia sentido remordimientos por perder su amistad con ellos, en ese momento se esfumaron, al verlos apartarse de el

Llego a su habitación en silencio, sintiendose un bicho raro de feria, al verse expuesto ante todos los leones, hijos de la casa de la valentia. Se dejo caer sobre su cama cansado, dejando que el aire escapase de sus pulmones lentamente, mientras cerraba los doseles rojos de su cama. Volvio a revisar en su mente los hechos acaecidos, analizandolos friamente. Malfoy se habia portado con el… de una manera amable y cortes, algo muy extraño en el. Luego le habia conseguido cita con su padre demasiado rapido, asunto que le parecio raro ya que no habia hablado con su jefe de casa en ningun momento. Finalmente, Severus Snape le habia abrazado y consolado…sentia que su concepción del mundo habia cambiado, que habia abierto los ojos a una nueva realidad, que incluia slytherins buenos y gryffindors malos.

Escucho a sus compañeros de dormitorio entrar, hablando sobre los resultados de los partidos de quidditch enardecidamente, y sus labios se curvaron en una mueca de desprecio hacia aquellos que le habian rechazado. Sin molestarse por los cuchicheos sobre el, se tumbo de lado en la mullida cama y cerró los ojos, entregándose a Morfeo.

Al dia siguiente, desperto reconfortado y descansado, antes que los demas. Sin perder tiempo, se ducho y vistio con rapidez, para no tener que encontrarse con sus compañeros dormidos. Bajo evitando la compañía hacia el Gran Comedor, siendo objeto de miradas y el protagonista de susurros mal disimulados. En los meses siguientes, sus compañeros apenas le dirigieron la mirada, y mucho menos la palabra, incluidos Ron y Hermione. Harry, siguiendo las instrucciones que su profesor le habia dado, se habia ganado varias semanas de castigos con la profesora Umbridge, que intentaba censurarle. Cada dia veia una noticia diferente, desacreditando a Dumbledore o a el mismo, tachandolos de locos. Y últimamente, la situación se estaba descontrolando por completo, ya que ningun compañero le hablaba. Por una vez en su vida, el moreno deseo no estar en ese castillo, del que guardaba tantos buenos recuerdos, junto a Ron y Hermione.

No obstante, su deseo se haria realidad poco antes de Navidad. La mañana estaba gris y fria, parecia amenazara con llover, y se asemejaba a cualquier monotona mañana de Diciembre, al menos para Harry. No obstante, durante el desayuno, una niña de primer curso, de estatura baja y timida, le dio un papel. Lo abrio con cuidado, ante las miradas de sus compañeros, y lo leyo. Al parecer, el anciano manipulador le habia citado en su despacho, antes de las clases. Extrañado, el moreno miro hacia la mesa de profesores, buscando al viejo, pero no lo encontro.

Se dirigio hacia el despacho del director, tal y como decia la nota, y cuando llego, encontro en la puerta a dos aurores y a la profesora Umbridge, que le miraron intimidantes. Rapidamente, el hombre le invito a sentarse, entre los dos armarios que estaban hechos los aurores. La mujer saco unos papeles del bolsillo, y empezo a leerlos en voz alta. A pesar de no entender tecnicismos juridicos, Harry comprendio la idea con rapidez: le iban a llevar a Azkaban. Ni siquiera supo los motivos, de que se le acusaba ni cualquier otro dato; los aurores le agarraron fuertemente de los brazos, impidiendo su huida y levantandolo del asiento. El moreno se limito a observar a Dumbledore, sin creer todavía lo que iban a hacer, mientras este le devolvia la mirada apenado, pero sin decir nada.


NdA: otro capi... que tal? bien? mal? REVIEW!!!

Contestaciones: gracias a tods! ok, lo de la empatia saldra mas tarde.

-brujoscuro: me gusta que te guste, en serio!

-Lady Malfoy-Potter: yo tambien agradezco mas un Harry sly!! xD