EPÍLOGO

-Sakura, Sakura Haruno- pregunte al señor que parecía ser su vecino.

-Salió hace una hora más o menos- miró su reloj de mano con descuido –Creo que iban a la iglesia- me miró con una sonrisa vaga mientras mi corazón se detenía en el tiempo, justo después de que pronunciara esas palabras. Con poca coherencia le pregunté donde estaba la iglesia, él por su parte mirándome con desconfianza me indico calles más adelante, le agradecí cuando mis pies tocaron la acera de la calle, y sin detenerme corrí.

...

Justo en este preciso momento me pregunto, mientras la miró tan hermosa con su vestido blanco, aferrándose al brazo de su padre.

¿Quién soy yo para irrumpir en su vida?

Su cabello adornado con grandes ondas rosadas parecen hermosas y extravagantes flores.

Sonríe a los invitados nerviosa, no pierdo un solo detalle de su lindo rostro.

Me quedé sin aliento, un nudo irrompible se formó en mi garganta.

...

A lo lejos vi la iglesia, no me detuve a observar, pero al mismo tiempo fue como si cada detalle de ese mismo instante se hubiera grabado por siempre en mi memoria, corrí sin pensar en nada más que en ella y un nosotros.

...

Ahora estaba aquí, y había tantas preguntas, tanto que no sabía de ella…. ¿Quién era yo para meterme en su vida de esta forma? No era nadie, pero ella lo era todo para mí.

...

Entré abriendo las puertas de la iglesia de golpe para encontrarme con cada banca vacía y una luz oscura reinando sobre el lugar.

-Hija por favor recapacita- Habló una voz que no pude distinguir, me acerque nervioso.

-No mamá… no puedo casarme… lo siento- su voz, rota por un sentimiento desconocido, la distinguí claramente.

-No puedes cancelar la boda a un dia de…-

Entonces me vio. La vi llevarse las manos al rostro y empezar a llorar. No se acercó a mí, solo se quedó ahí tiritando. Me acerque y sin prestar atención a los otros dos presentes la abracé.

-Pero… ¿tú quién eres?- su madre me miró, probablemente, no lo sé. -¿Sakura?- miró a su hija que no decía una sola palabra solo me aprisionaba fuerte contra su cuerpo menudo.

-Viniste….- susurró contra mi pecho, su voz rota por el llanto me encogió el corazón.

-perdóname por no venir antes, perdóname por no tener el valor de venir a buscar lo que más amaba en la vida- la acerque más a mí, queriendo guardarla por siempre entre mis brazos.

Su padre que hasta ese momento no había dicho una sola palabra se limitó a salir de la iglesia furioso seguido por su esposa.

...

Entonces me miró. Y fue como si todas las piezas del rompecabezas que era mi vida se acomodaran justo en aquella mirada esmeralda.

Cuando llegó hasta a mi sabía que jamás, por nada del mundo, volvería a dejarla ir.

¿Quién era yo? No sabía mi lugar en el mundo hasta ese momento, frente al altar, junto a la mujer que amo. Ahora lo sabía. Yo era su esposo.

Paso poco tiempo para que nuestras vidas se acomodaran, antes de casarnos todo a nuestro alrededor se tambaleo pero juntos pudimos sostenerlo, no pude prever que su ex prometido querría matarme pero afortunadamente no paso más que de un solo golpe. Sentía que lo merecía pero después de saber que el la engañaba no pude hacer nada mejor que regresárselo. Sus padres me odiaron desde el primer momento, pero paso poco tiempo para que sin siquiera darme cuenta habían aceptado mi presencia en su hogar.

A nuestra boda solo llegaron pocos conocidos de mi parte, entre ellos mi tutor Jirayia, quien había sido mi figura paterna desde siempre, y pocos amigos que pudieron pedir permiso para faltar a sus trabajos.

A mi, pues… a mi me corrieron de mi trabajo, ¿Qué podía esperar? El dueño de la empresa era el padre de Hinata. No pasó mucho tiempo para que encontrara uno nuevo en Nueva York, uno mucho mejor por fortuna, gracias a ello pude comprar la casa que siempre soñamos a los pocos años de casados, ya que después de nuestros dos primeros hijos sabíamos que podía venir un tercero.

Nunca en mi vida me sentí tan pleno, feliz y dichoso. Ver a mis hijos correr hacia mi después del trabajo, acostarnos los cuatro a ver series los domingos por la tarde hasta el anochecer, ir de campamento a las afueras a la ciudad cada verano, esperar hasta altas horas de la noche para meter seguro a la puerta y amarnos en silencio cada noche.

¿Qué más podía un hombre pedir?

Ella llegó a mi vida a robarme todo, y ahora era yo quien se lo quitaba a ella. Le robaba sus noches, sus mañanas, le robaba suspiros cada madrugada cuando teníamos ganas y fuerza para amarnos a escondidas de nuestros hijos.

Mentiría si les dijera que todo era perfecto…. Pero también les mentiría si les dijera que no. Ella con su sonrisa hacía de todo lo malo algo maravilloso, de cada problema una oportunidad y de cada lucha una victoria.

FIN DEL EPÍLOGO

Gracias por sus ánimos y sus lindos reviews. Oficialmente esta corta historia llega a su fin. ¿Quién no ama los finales felices?

Si se dieron cuenta el principio esta dividido en dos tiempos, el presente y el pasado. Uno es donde ella esta en la iglesia cancelando la boda y el otro es cuando se están casando, obviamente lo hice a propósito para que pensaran que Sakura se iba a casar con Sasuke XD. Espero que hayan caído .-.

Agradecimientos especiales a:

Niche R.C

Liacc993

YumYum

KSee

Aquí tienen el epílogo

Nos estamos leyendo.

Historias en las que trabajo actualmente.

Tú, yo y el destino. (NaruSaku)

Inuyasha: Ai No Zokuhen (Inuyasha)

Detenida indefinidamente: El precio de soñar (Fairy Tail)

Y próximamente "Hay que proteger a la reina" Será NaruSaku pero algo mas como NaruSakuSasukeHina (¿?) jaja, no se si eso existe, pero la trama sera un poco compleja, habrá de todo pero la historia ira en torno a Sakura y Naruto. es una historia larga, ya tengo la trama y algunos capítulos, me estoy tomando mi tiempo para asentar las bases. Se situara en un mundo alterno ni el real ni el de Naruto, mas como en la era medieval creada en mi imaginación.

Sin más me despido.