Antes del capítulo, ¿alguien sabe, que me pueda decir, el nombre de la escuela a la que asistía Tori antes de entrar a Hollywood Arts? Se los agradecería mucho, ¡de verdad! Y pues sin nada más que decir, espero les agrade el capítulo y nos leeremos en el próximo.

Estás ahí, entre lo que me duele y lo que me gusta.

TORI

Después del día improvisado con mi hermana, el llegar a casa se volvió un caos. Sólo cruzar la puerta mi madre comenzó a decir un sermón de lo maleducada que fui al no quedarme con Jimmy y sobre sus planes que tenía para mí este viernes. Tenía que salir con Jimmy para compensar este día de desplante; mi madre y su loca obsesión por hacer que salga con Jimmy "playboy barato" Smith.

Ignore cada una de sus palabras al igual que Trina y sólo fui a mi habitación para descansar y comenzar con mi tarea. Claro, no pude concentrarme porque Jade estuvo todo el tiempo en mi mente, su mensaje, su rosa y el pedazo de papel que sigo conservando en mi cuaderno. Aunque sean pequeños detalles, quizá insignificantes para algunos, yo los valoro más que nada.

Luego de una interminable lucha mental, decidí ir a dormir con la esperanza de encontrarme con Jade al día siguiente y poder, no sé, hablar sobre la cita del sábado y saber más de ese día pero las cosas no fuero como lo desee.

Con la propuesta de Jade, su rosa y su mensaje pensé que ella me daría una oportunidad para poder explicarle todo lo que pasó pero simplemente ella me ignoro como lo venía haciendo con la única diferencia que ahora se notaba más distante y con cierto enojo.

¿Acaso todo había sido un sueño? ¿Un producto de mi desesperada mente?

No entendía muy bien que estaba pasando, así que sólo ignore ese pequeño momento y fui a mi casillero. Mi sorpresa y aturdimiento aumentaron al encontrar una rosa más, pero esta era de un color rojo. Hermosa pero letal pues al tomar la rosa me pinché el dedo con una de sus espinas. ¿Cómo algo tan hermoso puede provocar un dolor así? Y en ese momento di cuenta de que quizá Jade estaba mostrándome un poco como se sentía o quizá sólo era mi imaginación.

Jade pasó a mi lado pero no menciono nada, se detuvo por unos instantes y miró la rosa que estaba en mi mano. Después de eso ella sólo siguió su camino sin decir nada. Algo no andaba bien, algo estaba mal pero aún no lograba comprender que era ni lo mucho que me podría afectar.

Antes de ir a clases recibí un mensaje por parte de Jade. Me dejó extrañada pues sus palabras eran más que nada una disculpa por su compartimento de hace unos minutos pero su petición de ir al cuarto del conserje me dejó aún más perpleja. No dude en ir, y aún sabiendo que perdería por lo menos dos clases no me importaba pues necesitaba ver a Jade y saber la razón de su comportamiento tan extraño.

Y después de media hora esperando, Jade no llegó. Comprendí que ella quizá había jugado una broma o no lo sé. Creo que no lograré comprender del todo a Jade pero eso es lo que me gusta de ella, su misterio, sus actitud, la manera que ella tiene para expresarse.

Me enamoré de ella por lo que es.

Y ahora estoy aquí, sentada en este cuarto esperando a que termine la hora para poder salir e ir a mi siguente clase. Sabía que había errado en mi decisión de aceptar sin preguntar pero se trataba de Jade y ella, a su manera, siempte me mostró que yo era importante, ¿ya no seré importante para ella?

—¿Cuánto tiempo estás aquí?

Tan absorta estaba en mi mente que no escuché cuando la puerta se abrió y por ella entró Jade, no fue hasta que ella decidió hablar.

—Media hora. —Pensaba mentir y decirle que sólo tenía un par de minutos pero no le vi el caso a hacerlo y opté por decirle la verdad y dejar un suspiro en el aire.

—Oh. —Fue lo único que ella dijo antes de que un silencio incómodo cayera sobre nosotras.

Esto era incómodo, raro, doloroso. Las dos sólo mirábamos nuestros ojos esperando que la otra desviara la mierda y la agacharse avergonzada pero no sucedió y ambas miradas se mantuvieron en una batalla constante.

Jade podría ser una persona intimidante, atemorizante, incluso podría ser malvada, tosca y lo que digan, pero cuando ella estaba conmigo se mostraba diferente. Dejaba salir su lado tierno, se preocupaba por mí, me cuidaba y me hacía feliz. Me hacía sentir especial como solo sabía hacerlo ella.

Ahora me hace sentir pequeña y avergonzada con su sólo mirar.

—Jade, yo... —Intente hablar pero su hábil mano me calló, sus dedos impidieron que mis palabras no salieran más.

—No quiero hablar, no quiero saber nada de ese día, no quiero, Tori. —Su petición me tomó por sorpresa pero debía respetarla y así lo hice. Sólo afirme sin mencionar más nada y un silencio incómodo nuevamente volvió a caer.

¿Así serían siempre nuestros encuentros? ¿Se volverían incómodos? ¿Raros? ¿Silenciosos? ¿Así es cómo algo lindo terminó?

—Duele Tori, pero también te extraño y mucho, entonces, ¿cómo puedo extrañar algo que me provoca dolor? —pregunta mientras bajó su mano y sujeto la mía—. ¿Cómo puedo anhelar algo que sólo me hace llorar?

Bajar mi mirada era un acto de cobardía de mi parte, no podía hacerle frente a la triste mirada de Jade. Esos hermosos ojos vueltos rojos por el llanto contenido. ¿Cómo podría hacerle frente a ello? ¿Cómo podría mirarla sin sentirme culpable? ¿Cómo afrontar sus palabras?

—Dime que no soy la única que está sufriendo, por favor. —Cerrar los ojos no es sufiencte para no sentir el dolor de Jade, en su voz lo puedo sentir. Muerdo mi labio sin saber porque, ella no es la única que sufre, yo sufro con ella pero también me duele verla así.

Doy un leve apretón a su mano, queriendo trasmitir algo que no sabría cómo decir pero que deseo que Jade lo sepa.

—¿Sigue en pie lo del sábado en la noche? —me pregunta ella acercándose a mí, su aliento choca con el mío, se mezclan entre sí y es lo más cerca que la he tenido desde hace tiempo.

Quisiera besarla, abrazarla, poder hacer tantas cosas con ella pero no sé si pueda hacerlo, no sé si a Jade le moleste. Tomo su rostro entre mis manos, Jade cierra sus lindos ojos y es cuando más quiero besarla.

—Por supuesto, Jade, no pienso cancelar a menos que tú lo hagas —susurro rozando levemente sus labios, el deseo crece a cada instante, a cada segundo.

—Un beso puedo hacer mucho. —Jade susurra mientras acaricia mis mejillas.

—¿¡Pueden besarse ya?!

Me giro con lentitud y con mi ceño fruncido, ¿cómo es que nunca vemos al conserje al entrar? ¿Y como es que aparece en los momentos menos adecuados?

—Hablamos más tarde, Vega. —Y todo termina así, suspiro y afirmo siguiendo a Jade a la salida.

—¡Trina, necesito un vestido hermoso! —grito arrojando el último vestido que encontré en mi closet. Estoy a menos de dos horas para verme con Jade en su casa, ella dijo que iba a preparar la cena para nosotras y cenariamos en el jardín de la mansión, bajo las estrellas y la luna.

Cuando ella me dijo sobre sus planes realmente me sorprendió, no habíamos tenido tiempo para citas cuando... pero ahora tendremos una cita romántica y para ser honesta no me importaría si fuera en un restaurante lujoso o en algún mirador de la ciudad bajo el cielo estrellado, la compañía es lo que realmente importa.

—Tengo uno negro corto —dice Trina entrando a mi habitación y arrojándome el vestido que dio en mi cara.

Entro al baño para probarme el vestido, es de pico y corto, ¿será adecuado para la cita con Jade? Sacudo mi cabeza y alejo esos pensamientos, hoy sólo tendré en mente mi cita con Jade, lucir hermosa para ella y poder solucionar lo nuestro o lo que sea que tengamos ya que en el resto la semana no volvimos a hablar más que unas cuantas palabras como "hola" y "adiós" y en ocasiones algunas otra como "hey", "genial". Nuestros momentos suelen ser incómodos y llenos de silencio pero al menos ella ya se sienta a desayunar con nosotros.

Termino de colocar el vestido y salgo para que Trina pueda darme su opinión. Al verme ella se queda sorprendida y su boca se abre, debo suponer que eso es una buena señal y que me veo bien.

—Wow, te queda mejor a ti. —Sonrío por su comentario y agacho mi mirada con algo de timidez—. Tengo lo zapatos y debemos maquillarte antes de que lleguen mamá y papá.

Afirmo varias veces tomando los zapatos que ella me extiende. No quiero que mamá y papá me detengan y me impidan ir a la cita que tanto anhelo con Jade. No lo permitiré, esta vez no voy a dejar de lado a Jade, ella será mi prioridad esta noche y si ella me da otra oportunidad no voy a echarla a la basura.

Amo a Jade y voy a luchar por ella así tenga que estar contra mis padres y su loca obsesión por hacer que salga con Jimmy Smith.

Doy unos últimos retoques a mi maquillaje y me miró al espejo. Sonrío por ver mi reflejo y gustarme lo que veo ahí. Es poco maquillaje, sólo resaltar lo esencial.

—Te ves linda, hermana —comenta Trina dejando sus manos en mis hombros—. A Jade le va a gustar.

—Gracias, Tri. —Muerdo mi labio mientra sonrío imaginado la sonrisa de Jade, ¿será que esta noche la podré besar? Tengo ganas de besarla, de probar sus labios.

—Vamos, es hora de llevarte con tu cita —Me informa Trina tomando su bolso de mi cama. Me levanto, tomo mi abrigo y bolso para salir de mi habitación.

Tendré mi cita con especial con Jade.

Es una noche hermosa aquí en California, un cielo estrellado con una hermosa luna nueva, el aire es fresco y yo estoy nerviosa al estar frente a la puerta de la mansión West. Tomo varias respiraciones antes de tocar el timbre, no me había sentido tan nerviosa desde mi actuación en la gran presentación en HA.

Paso saliva y espero a que alguien abra. Por lo que me dijo Jade, su mamá saldría con su padre a una cena de negocios y que regresarán tarde por lo que no había inconveniente en realizar la cena... ¡Oh por Dios!

Me quedo sorprendida al ver a Jade. Ella está en lencería, ¡está en lencería negra de encaje! Y una muy sexy y que no deja a nada la imaginación. Recorro su cuerpo entero con mis ojos y siento mi garganta reseca, ¿dónde consigo agua? Remojo mis labios y me encontró con la mirada divertida de Jade, ¿hay lujuria en esa mirada? ¿No íbamos a cenar? ¿Por qué de pronto hace mucho calor?

—Te ves linda, Tori. —Paso nuevamente saliva al escuchar su todo seductor—, ¿por qué no pasas y te pones cómoda?

—S-Sí. —Jade sonríe mientras se hace a un lado y al pasar cerca de ella un olor rosas con algo de misterio llega a mi nariz, ¡huele rico!

—Vamos arriba.

Jade toma mi mano y yo me dejó guíar por ella, ¿y la cena? ¿Por qué quiero cenar cuando puedo tener a Jade para mí sola en su habitación? Reprimo un jadeo al ver su trasero en esa lencería, ¡Dios! Voy olvidando la cena.

Trago saliva al notar el sexy moviento de caderas de Jade, ¿ella está provocándome? Porque está funcionado y yo sólo quiero estar con ella, tocar su cuerpo, besar cada parte de él pero también quiero hablar y solucionar lo nuestro, ¿por qué me hace esto? ¿Por qué usa lencería tan sexy en nuestra cita? ¿Por qué estamos en su habitación y no en el jardín cenando bajo el cielo estrellado? ¿Por qué Jade se chupa el dedo? ¿Por qué quiero arrojarme encima de ella?

—¿No me dirás como me veo? —cuestiona con inocencia.

Aclaro mi garganta antes de hablar, sigo necesitando agua pero dudo que Jade tenga en su habitación.

—Te ves hermosa, siempre estás hermosa, Jade —respondo a su pregunta y acomodo un mechón de mi cabello—. ¿Qué haremos exactamente, Jade?

—Todo lo que tú quieras, Tori. —Y vuelvo a tragar saliva por cuarta vez en la noche.

Será una larga muy larga noche que espero que termine con Jade y yo en buenos terminos.

Me disculpo ante los posibles errores, y gracias por hacerme saber de esos errores, intentaré corregir todos esos errores.