Capítulo 3: The moon curse.
- Mañana diré a mi madre que el zorro esta muerto - dijo Sasuke contento, paseaba por el jardín bajo la luz de la luna.
El lago estaba tranquilo, no había rastro del zorro, al parecer murió ahogado, pensó feliz.
- Si solo Naruto estuviera conmigo... - Suspiró desolado, tal vez Naruto fue un sueño y nunca más lo volverá a ver.
La luz de luna cayó sobre unos arbustos, Sasuke vio un cuerpo tirado entre las hojas.
- ¿Naruto? - Gritó al ver el rostro pálido del chico y corrió a socorrerlo. - ¡Eres tú, Naruto! - Exclamó con una gran sonrisa, lo cargó en sus brazos, el rubio estaba desmayado, desnudo y su piel fría y mojada como si hubiera estado en el lago. - Despierta, ¿qué te pasó? Háblame!
Naruto abrió los ojos con dificultad, al ver a Sasuke sonrió, pero recordó que por la mañana él intentó matarlo, asustado, Naruto lo alejó y se fue corriendo.
- Espera! No te haré daño! - Gritó Sasuke corriendo detrás de Naruto, pero el chico estaba tan asustado que el otro lo fuera a intentar matar otra vez que siguió corriendo. - Detente! Ahí es peligroso! - Gritó Sasuke como Naruto iba hacia un precipicio ya que el castillo estaba sobre un acantilado.
Naruto lanzó un grito de terror, no se de tuvo a tiempo y cayó por el abismo. Sasuke todo impulsivo se arrojó al vacío para seguirlo y juntos cayeron contra unas arenas negras, ahí en época pasada se usaba como cementerio, por eso el suelo era negro y rodeado de calaveras.
- Naruto, ¿estas bien? Me muero si no lo estas - dijo Sasuke desesperado como se arrastró hacia Naruto, el rubio estaba encogido, con sus brazos rodeando sus rodillas, tenía varias raspaduras por todo su cuerpo. - ¿Quién te hizo esto? - Preguntó Sasuke quitándose la camisa.
- Tú me hiciste esto - dijo Naruto con rabia en la voz, pero las lágrimas en sus ojos lo traicionaban.
- ¿De qué hablas? Yo solo recuerdo que te dejé en mi cuarto por la mañana y ya no estabas - dijo Sasuke cubriéndolo con la camisa. - Tú te fuiste y en tu lugar estaba ese zorro fenómeno de nueve colas.
- Ese zorro fenómeno soy yo.
-¿Es una broma? - Dijo Sasuke sacudiéndolo por los hombros con tanta fuerza que le abrió las heridas, al ver que lo lastimaba se alejó. - ¿Te contrató Sai o Itachi? ¿Quieren reírse de mí porque me casé con un zorro?
- Esta bien si no me crees - dijo Naruto dándole la espalda, se acostó en el suelo en posición fetal para dormir.
Sasuke no dijo nada, dejó descansar al ojiazul y se quedó sentado a su lado para protegerlo ya que en ese cementerio bajo el castillo podía haber lobos salvajes. Al día siguiente, Naruto despertó primero, Sasuke dormía sentado y con brazos cruzados.
- Yo te amo y me duele que quieras matarme - dijo Naruto rozando la mejilla de Sasuke con ternura. - Por las mañanas soy un zorro, el que tanto odias y no puedo hacer nada para cambiar la maldición.
Naruto besó a Sasuke y lo abrazó con todas sus fuerzas, después se alejó para irse ya que si Sasuke despertaba y al verlo en forma de zorro podía intentar matarlo otra vez. Naruto se adentró al cementerio, había muchos cadáveres y cuervos volando de un lado a otro, picoteando los huesos en busca de carne. Cansado, Naruto se dejó caer sobre un montón de hojas secas, se sentía más cansado que nunca y no era precisamente por las heridas, inconscientemente puso la mano en su estomago.
- Estas embarazado - dijo una mujer de cabellos rubios platinos apareciendo entre las tumbas, en sus manos llevaba muchos huesos. - No te esfuerces o puedes perder al bebé.
- No digas tonterías, vieja bruja, no estoy embarazado.
- Soy una bruja, pero no vieja, mocoso - dijo la mujer quitándose la capucha que llevaba.
Era una mujer pálida, con un punto con forma de diamante morado en la frente.
- Soy Tsunade, la bruja buena del bosque - dijo ella como Naruto la miraba confundido. - Siempre vengo aquí por huesos para mis pócimas.
- Pues siga tu camino.
- ¿Quieres que llame a tu esposo para que venga por ti?
- ¿Cómo sabes?
- Yo lo sé todo - dijo ella. - Pero Sasuke no lo sabe, más bien esta confundido.
- Él ni me cree.
- Dile todo sobre la maldición.
- ¿Y si sigue sin creerme?
- Entonces nunca romperás la maldición y el bebé que llevas también será como tú, de día un zorro y de noche un humano, es un destino horrible, hay muchos cazadores en busca de seres mágicos.
Apenas Naruto terminó de hablar con Tsunade, el sol salió completamente y él se transformó en un zorro mientras que ella siguió recogiendo huesos. Naruto tenía mucho miedo, si Sasuke no le creía, no solo iba a matarlo a él sino a su hijo y Naruto no iba a dejar que nadie matara a su hijo.
- Naruto! - Gritó Sasuke caminando en dirección suya, Naruto (zorro) se metió tras unas rocas para esconderse. - Otra vez lo perdí, ¿eres un sueño o estas escondido? Sal ya mismo, te lo ordena Sasuke Uchiha! Sal! No me iré hasta que aparezcas! - Gritó Sasuke yendo por todo el lugar hasta el anochecer. - Soy un idiota, mataré a Itachi y Sai por hacerme esta clase de bromas - dijo listo para irse.
Escuchó unos ruidos, se giró emocionado hacia unas rocas.
- ¡Naruto! - Se acercó al escondite y dos lobos salvajes se le fue encima. - Demonios - dijo sacando la daga que llevaba escondida en la bota y la usó para defenderse, pero apareció dos lobos más rodeándolo.
El primero se arrojó para morderle el brazo, otros dos mordieron sus piernas. Sasuke forcejeó con ellos y les rajó el pecho con la daga atravesándoles el corazón, matándolos, pero aparecía más lobos.
- Demonios, no puedo irme sin Naruto - dijo preocupado, tal vez los lobos se llevaron a Naruto.
El lobo más grande se le fue por detrás golpeándole la espalda, Sasuke cayó al suelo, no podía levantarse, el golpe le fracturó los huesos de la espalda, alentados por la sangre, los lobos pequeños se acercaron para alimentarse, abrieron grande sus bocas para rajar la carne con sus colmillos, en eso apareció un zorro de nueve colas y corrió hacia los lobos y los embistió alejándolos. Hasta los lobos sabían que ese zorro era una bestia maldita, asustados huyeron, el zorro encaró a Sasuke, lamiéndole la cara.
- ¿Estas vivo? - Preguntó Sasuke reconociendo a su esposo antes de desmayarse.
El zorro se puso a lamer las heridas, la luna apareció lentamente por el cielo negro y el reloj marcó la medianoche con campanazos por todo el reino. Para cuando Sasuke despertó, Naruto (humano) estaba en sus brazos.
- ¡Estas bien! - Exclamó lleno de alegría, dándole un beso tan grande que lo despertó.
- Sasuke.
- Creí que esos lobos y... - Sasuke miró a todos lados. - ¿Dónde esta?
- ¿Quién?
- El zorro.
- Soy yo - dijo Naruto tomando a Sasuke para que lo mirara fijamente a los ojos.
- ¿Tú me salvaste de esos lobos? - Dijo ante las heridas y cortadas en el pequeño cuerpo del rubio.
- Sé que no me crees.
- Explícamelo.
- Es difícil de entender.
- Necesito que trates al menos de explicármelo - dijo Sasuke entre confundido y enojado. - No sé quién eres y te amo y no sé con quién me casé y dices que eres tú, es tan confuso, ¿quieres enloquecerme?
- ¿Me amas?
- Sí y necesito que me digas si me odias.
- No te odio! Te amo! Sasuke, te amo!
- ¿Entonces porqué apareces y desapareces?
- Porque... Por las noches soy humano y por las mañanas soy zorro.
- No te... digo... ¿Cómo puede pasar eso?
- Al otro lado de tu reino, cruzando el mar, ahí esta mi reino, la bruja mala Sakura mató a mis padres y quiso casarse conmigo para ser reina, pero me negué y ella me hechizó, la única que puede deshacerse del hechizo es ella, si acepto ser su esposo, ella me liberará.
- Nunca, tú ya eres mi esposo, mío, esa maldita la mataré!
- Si la matas siempre estaré maldito.
- Debe haber otra forma de que seas humano completamente.
Naruto miró a otro lado entre esperanzado y derrotado.
- ¿Sabes otra forma?
- Ahora estamos en media luna - dijo mirando el cielo. - Cuando la luna sea un gran círculo completo y sea llena y se tiñe de rojo...
- Haré lo que sea para salvarte.
- Tienes que decir que me amas bajo la luna de color rojo.
- Eso es tan fácil, yo te amo - dijo Sasuke.
- Yo solo tengo esa oportunidad, si no me amas de verdad y dices una mentira, seré un zorro y moriré en esa forma.
- Claro que te amo, te amo, Naruto, te lo diré en todas las lunas - dijo Sasuke levantándose del suelo, cargó a Naruto en sus brazos. - Aprovechamos que es de noche y te presento a mi madre y hermanos para que se mueran de envidia.
- No! Si se corre la voz que estoy aquí, Sakura vendrá con sus secuaces y matará a todos... como en mi reino.
- Mi reino es muy poderoso, si ella viene, morirá en mis manos.
- No, por favor, Sasuke, no quiero más sangre, por favor, solo espera hasta que la luna se ponga roja.
- Esta bien - dijo Sasuke besándolo apasionadamente y juntos regresaron al castillo.
