Otoño
Los suspiros de Roxas hacían el mismo sonido que con el que caen las hojas secas de los árboles…como nada, algo vacío y penetrante, como sus ojos azules celestes que resaltaban en el contexto café y opaco del clima.
Sus dedos abrían y cerraban nerviosamente el celular que sostenía en sus manos…ahora mismo no estaba más que decepcionado.
De las personas que conocía y del mundo.
Hoy se enteró, que su novia había estado engañándolo.
Namine…jamás pensó que ella pudo haber hecho una cosa así y muchísimo menos con su mejor amigo.
Quiso llorar pero no pudo, ya lo había hecho lo suficiente.
Estaba seco, como las hojas.
El Parque había estado más lleno que de costumbre, ahora que estaba comenzando a hacer frío, las parejas encontraban este clima algo favorable y salían juntas para hacer sus diversas actividades, en el confortable ambiente de otoño.
Roxas los veía desde una banca, hundido en ella, en su bufanda y gabardina, dejando por arriba sus ojitos curiosos azules y brillantes.
Que vieron acercarse un destello rojo arteria.
No era ropa brillante.
Ni un auto.
Ni una bicicleta.
Si no un tipo con un corte muy…muy…peculiar.
Pudo haber jurado que literalmente lo "escaneo" y se sentó junto a él.
El hombre no venia solo, sino con un simpático animalito de cuatro patas, que jocoso comenzó a acercársele.
Nervioso, Roxas sólo pudo acariciarlo, sabiendo que el pelirrojo lo estaba viendo.
"…Le agradas".
El rubio asintió mientras seguía acariciándolo. "Parece que si… ¿Cómo se llama?".
"Pluto…lo encontré un día mientras caminaba al trabajo, apenas era un cachorrito, estaba solo en una esquina, me dió ternura y tuve que recogerlo. Desde entonces vive conmigo."
"Vaya…No se…quienes pudieron dejar un cachorrito a..hi".
Tardó un poco en decir aquello último, pues había notado el destello esmeralda de los ojos que lo habían estado viendo, además de su muy atractiva sonrisa.
"Bueno, hay gente muy desalmada en el mundo…que no se pone en los zapatos del otro y solo piensa en su misma".
Roxas se cruzó de brazos.
"Esa es la escoria del mundo". Se le noto el odio en la voz, y hasta el cachorro se hizo a un lado.
"Vaya… ¿toqué un tema no muy conveniente?"
"N-No…no es eso…es solo que…". Suspiró acomodando su bufanda. "No fue mi mejor día".
"¿Qué pasó?".
El rubio sonrió un poco, sin contestar la pregunta pero dando a entender, que era dolorosa, aun asi...habló
"…Alguien me hirió".
"Mmmm pues ese alguien es un bastardo por haber herido a un rubio tan apuesto como tu".
…
¿Roxas escuchó bien?
¿No¿Si? Entonces… ¿Por qué se ruborizó?
"Supongo que ese es el porque se que estés solo…aquí".
"Acaso alguien no puede venir a dar un paseo sin que piensen que estoy solo?". Roxas alegó molesto.
"…mm Bueno…eso se te nota en la mirada".
El rubio volteó hacia el, nadie antes le había dicho que podría decir algo mediante sus ojos, su ex –novia siempre le decía que era la parte de su cuerpo mas vacía a pesar de ser tan hermosa.
El Pelirrojo…en menos de un minuto le había cambiado la perspectiva de su ser.
Que bueno…parecía haberle lanzado una mirada y sonrisa coquetona, la primera departe de un hombre, pero…hey.
Le gustaba.
Pluto de nuevo, volvió a acercársele, esta vez…abrazándolo de…la pierna.
De una manera…nada amigable.
"NO! NO!!! PLUTO ABAJO!!!".
El perro se contuvo pero Roxas no.
Soltó su risa a todo pulmón.
"Parece que si le agrado eh??".
El Pelirrojo también soltó su melodiosa risa, mientras hacia a Pluto a un lado.
"La verdad, lo entrene para que acosara a los chicos que le atraían".
"Oh…enserio?". Roxas dijo, aun dificultándosele un poco por su risa.
El Pelirrojo le ofreció su mano con una sonrisa.
"Soy Axel".
"…yo Roxas".
"¿Roxas? Que…nombre tan raro".
"Mira quién lo dice".
"E…entonces…".
Roxas lo vió desde abajo, Axel ya estaba de pie, con Pluto y sus hormonas abajo, pero…¿acaso las mejillas de el joven que había acabado de conocer estaban…rojas?.
"Quieres…ir…por un café?"
El corazón del rubio jamás se había acelerado tanto, se sintió como una adolescente invitada en su primera cita…y le dedico una de sus mejores y más amplias sonrisas.
"Claro…me encantaría".
Se levantaron, y el celular del rubio sonó.
En la pantalla: "Namine".
Sin dejar que el pelirrojo lo viera, el chico sonrió y aventó el celular en la basura, prometiendo explicaciones mas tarde, y olvidando a esa mujer, empezó un nuevo camino.
Fueron a ese café de la esquina que era tan popular.
Y de no ser por el impulso de Pluto al acercársele al rubio.
No estarían juntos después de 3 años.
owo
Escuchen esta cancion, me recuerda mucho a estos dos, almenos en este oneshot.
"Falling Slowly". -Glen Hasard y una vieja cuyo nombre es muy curioso o.o
lean los lyrics.
Hay que esparcir el amor por el akuroku xD
espero k haya sido de su agrado♥
