hello~

bueno no me imagine que tendría el capitulo listo para hoy, sino, no hubiera subido el otro one-shot.

como siempre, agradezco los comentarios que me dejaron aqui y en la otra historia. es grato saber que les gusta.

sin mas que decir, les dejo leer tranquilos


Decir que esa semana no fue la mejor era poco, pero no por el hecho de que los casos lentos aumentaron, sino que todo era culpa de Rick y su exagerada protección. Ese escritor no le permitía hacer casi nada tranquila, más lo peor de todo era que siempre encontraba una excusa para no dejarle hablar con Alexis para solucionar las cosas. Lo entendía, sabía que quería "protegerla" dado que sus emociones podían ser más sensibles de lo normal, pero ¡Por favor! ¿Por qué no enfrentar estas cosas como personas adultas? No se iba a poner mal, ni perder al bebe por exaltarse un poco.

Soltando un suspiro, comenzó a tener un tic nervioso en su pierna. La espera en ese lugar no le estaba ayudando para nada ¿Por qué estaba ahí? ¿Por qué Castle no le dejó interrogar al sospechoso, verificar unos datos, tomar su café y luego ir a casa? Dios, porque tenían que ser precavidos y lo mejor en este momento era ir al ginecólogo para que le dijera las cosas obvias del embarazo.

Negando con la cabeza se dijo que debía ser paciente, después de todo era primeriza en todo ese tema de tener un bebe, así que ¿Por qué no hacerlo y ya? ¡Porque daba vergüenza! Era solo cosa de ver a todas esas mujeres con niños a su lado o con sonrisas en la cara para sentir que quería correr de ese lugar y no volver jamás. Estaba fuera de su zona de confort y si no fuera porque Rick se encontraba a su lado tan feliz pues ya hubiera huido.

Rick era su único motivo por el que se encontrara ahí.

Escuchando su nombre, alzó la vista y vio a una pelirroja con bata de medico bastante atractiva para su gusto, pero no importaba. Prefería mil veces a una mujer sexy acompañándola en las revisiones que un hombre mucho más experto que ella en el tema. Nunca dejaría que un hombre la hiciera pasar tales vergüenzas, ya suficiente tenía con saber que nunca sería buena madre como las mujeres que conoció.

Aceptando su destino, Kate se levantó y pasó por al frente de Rick para entrar a la sala donde la mujer, de manera divertida, la observó de arriba abajo. Toda la confianza que se prometió tener desapareció en cuanto dio el primer paso ¿Qué decir de cuando la ginecóloga posó sus ojos en Rick? Parecía que se lo comía con la mirada, cosa que le provocó más nervios y enojo ¡Porque coqueteaba con él! ¡Demonios! que venía como padre, no como un ser libre dispuesto a los juegos de una doctora.

Pensando en que debió haber venido sola a pasar la vergüenza, se sentó en la silla con un bufido e ignoró completamente el saludo que la pelirroja le dio a su pareja. Ella no era celosa ni tampoco empezaría ahora por Rick. No, se mantendría firme en su personalidad aun con esta niña en si vientre y si Castle cometía un error, pues le bastaba con encarcelarlo durante un día para demostrarle que no se jugaba con ningún Beckett, menos con ella.

Sobresaltándose por una mano en su hombro, tragó con fuerza en cuanto supo que la mujer ahora le ponía total atención a su persona. Incluso parecía ser que le hizo dos veces una misma pregunta, ya que Richard no quitaba su sonrisa divertida.

Mordiéndose el labio inferior, ignoró a su pareja y, sin decir ninguna palabra, le hizo ver que no había escuchado nada por estar sumida en sus pensamientos ¿Eso debía ser normal para ella no? Claro que si, por que tan pronto como la ginecóloga la vio, asintió con la cabeza y su mirada se dirigió hacia el hombre que se encontraba al lado de Kate.

Ahora era él el nervios.

-¿Puede darnos unos momentos en privado? Necesito hacer unas preguntas más personales, ya lo llamare luego

Sabía que no era justo para el escritor esa situación, es decir, él era el más emocionado con todo ese tema de la paternidad, pero sus nervios seguían reclamando privacidad ¿Podía culparla? Todo el mundo la miraba con lastima o diversión frente a esos sucesos que le iban ocurriendo y por lo mismo necesitaba un poco de tranquilidad. Necesitaba hacer ver todas las dudas que no sabía que tenía a la ginecóloga sin que nadie más se encontrara a su alrededor.

Tragando con fuerza, vio como Rick fue despedido de la habitación aun a pesar de sus constantes reproches por querer permanecer ahí. De hecho hubiera seguido peleando si no fuera porque la doctora le dio la advertencia de no llamarlo si decía otra palabra. Solo quería aclarar unos temas con Kate y ya luego lo haría entrar cuando fuera necesario.

Sabiendo que ganó algo de tiempo, se empezó a retorcer los dedos con nerviosismo mientras esperaba que la especialista se sentara nuevamente en su silla.

Un montón de preguntas se aglomeraron en su cabeza, pero las fue descartando para no hacer tan pesada esa primera cita. Además ¿Cómo ella podría responderle si sería buena madre o no? De seguro tendría algunas actitudes en sus pacientes que le hiciera ver como acabarían, pero nada certero que le permitiera esclarecer en la primera sesión.

Soltando el aire retenido de sus pulmones, alzó la vista y la vio con la misma sonrisa que le dedico la primera vez. Se veía demasiado simpática como para ser comparada con las matronas de las películas ¿Le habría tocado suerte? ¿Será solo por Rick?

-primero que todo me llamo Tamy Darcy, y segundo… sea lo que sea que piense, le aseguro que no estoy interesada en robarle a su esposo

-¿Qué? – Tosiendo con fuerza, negó con la cabeza. No eran marido y mujer, solo pareja, nada más que una pareja que no se cuidó – no es mi esposo

-¿Es su amigo?

-pareja… no marido, pero pareja – Confundida, volvió a abrir la boca para arreglarlo, pero ella parecía entender bastante bien por su cara

-ya veo, entonces cuénteme señorita Katherine ¿Cuáles son sus dudas antes de empezar?

-…- Tomándose su tiempo, vio sus dedos nuevamente y notó lo rojos que estaban por forzarlos a movimientos dolorosos que ni siquiera sintió – yo… no estoy segura de que preguntar, pero ¿Qué tan probable es que pierda al bebe? Mi trabajo es riesgoso y yo no sé si…

-bueno, durante los tres primeros meses es probable que algún factor lleve al aborto espontaneo, pero no debe preocuparse demasiado, Rick ya me informo sobre su trabajo y le….

-¿Rick? – Eso si había sonado extraño ¿Por qué lo trataba tan confiadamente?

-¿No lo sabe? Yo era estudiante cuando su primera ex esposa tuvo a Alexis, mi maestra y guía me dejó ayudarle durante todo el embarazo, por eso está aquí – Riéndose por la cara de sorpresa de Kate, negó con la cabeza – él quería que mi maestra la viera, pero ya se retiró así que lo delegó conmigo porque me conocía, Alexis nació bien así que deberá confiar en mi para que su bebe no tenga complicaciones

-claro… - Mirándola de manera analítica, Kate comprendió que esa información seria de doble filo. Recién ahora se daba cuenta que siempre sería comparada con las ex esposas de Rick, solo que ella ni siquiera tenía el título de esposa - entiendo

-¿Se encuentra bien? ¿Tiene otra pregunta?

-¿La ecografía?

-Eso se hace después de seis a doce semanas, Rick me dijo que llevaban tres meses más o menos ¿no? Yo siempre recomiendo que lo hagan a la semana doce, pero si gusta…

-no sé cuántas semanas tengo realmente, mi periodo no es regular por lo que prefiero saberlo ahora

-entonces le haré unas preguntas y dependiendo de eso luego hare pasar a Rick, pero Kate ¿Te puedo decir Kate? – Ante el asentimiento de cabeza de la detective, prosiguió – todo estará bien, no tienes por qué sentir tanto miedo, un bebe es una bendición

Era fácil decir aquello. Ella no tenía que ser comparada con la actriz, ella no tenía que enfrentarse a una nueva vida que nunca pidió y definitivamente ella no era odiada por Alexis, pero ¿Qué mierda pasaba con el mundo? ¿Por qué la ponía en estas dificultades? Dios santo, no quería perder al bebe, realmente deseaba tenerla aunque no lo expresara, pero no quería que su vida se desmoronara y ya no poder salir adelante. No quería arruinar más las cosas en ningún sentido.

Soltando un suspiro de resignación, Kate respondió las preguntas con algo de duda y luego espero a que Rick entrara con su típica cara de querer saber todo lo que pasó en aquella pequeña sala. De seguro le preocuparon sus dudas, pero no lo hizo notar, de hecho solo se sentó al lado de ella nuevamente y le tomó la mano.

Se sentía demasiado bien tenerlo como apoyo en ese lugar donde la interrogada era ella.

Esbozando una leve sonrisa por el tacto, Kate y Rick respondieron la segunda tanda de preguntas que hizo Darcy. Era extraño, pero al principio de esa cita se sentía tan devastada y mal que no creía poder superarlo, más ahora que estaba con Richard a su lado veía una pequeña luz en su futuro. Toda su vida estaba cambiando de un momento a otro, quizás no para bien, pero no importaba. Nada importaba si él seguía dándole apoyo moral.

Volviendo a la realidad, puso atención en las cosas que decía la ginecóloga y según sus cálculos se enteró de la nefasta verdad. No eran tres meses su embarazo, sino que llevaba recié semanas ¡Solo dos meses de embarazo! ¿Algo podía ser peor? ¡Joder! ¡Sí! Sus nauseas se van a intensificar aún más durante ese periodo ¿Por qué el mundo tenía que ser tan desgraciado con la mujer? Como si no fuera suficiente todo lo que estaba pasando.

Sabiendo que ninguna queja le libraría de ese mal, pasó a recostar en la camilla y con nervios dejó que Darcy le pusiera ese líquido extraño en su vientre antes de encender la máquina.

Todo eso era incomodo, sobretodo porque Rick le tomaba la mano con una sonrisa de oreja a oreja, como si aquello fuera lo más genial de la vida ¿Realmente estaban en la misma página? Ya parecía que la verdadera madre debería ser él y no ella.

Soltando un suspiro, se negó a hacer comentario alguno sobre la excesiva felicidad en su pareja, era su momento y tal vez a Kate solo le faltaba ver a su pequeña en la pantalla. Hacerla real ante sus ojos para comenzar a sentir la misma emoción del escritor. Sí, solo faltaba eso.

Mirando a la pantalla de la extraña computadora, alzó una ceja y escuchó la risa alegre de Rick ¿realmente veía algo ahí? Dios que esa cosa blanca y negra no le mostraba nada realmente ¿Cómo podía ver algo ahí? De seguro solo estaba demasiado exaltado como para darse cuenta que no había nada ahí. Quizás ni siquiera estaba embarazada.

Tamy, sabiendo que Kate estaba más confundida que nunca, apuntó al centro de la imagen y le comenzó a decir lo que veía, pero ella seguía sin relacionar eso con un cuerpo humano ¿Cómo era posible que eso se convirtiera en una persona? ¿Su niña podría ser hermosa después de esta imagen? Dios tenía tantas preguntas, pero no podía expresarlas al saber que parecería una tonta primeriza. Además ¿Cómo le podían decir que no había que preocuparse demasiado por perderla? ¡Ni siquiera estaba formada completamente! Era débil, pequeña y… y estaba al cuidado de la única mujer que gozaba en ponerse en la línea de fuego.

Apretando con fuerza la mano que Rick le sostenía, se mordió el labio inferior y reprimió sus ganas de llorar para que nadie le dijera nada. No quería escuchar las típicas palabras de apoyo donde le decían lo bien que lo haría, porque sabía que no sería así. Al menos no ahora que había visto a una pequeña tan indefensa.

Queriendo darle un momento de privacidad para que conversaran, Tamy les dijo que iría a buscar unas carpetas y que ya volvía, cosa que Kate agradeció en silencio.

Quedándose solos, Kate ni siquiera tuvo el valor de ver a Rick a los ojos, ya tenía suficiente con tantas preguntas en su cabeza como para ahora tener que responder a sus preguntas. Era mejor quedarse ahí esperando que todo pasara. Nada podía ser peor.

-eta bien, entiendo… no, no entiendo – Acomodándose mejor, él le tomó del mentón con su mano libre y la obligó a verle - ¿Qué es lo que pasa? Antes de esto estabas bien y ahora no

-quiero volver al trabajo, nada mas

-sé que me mientes, Kate ¿Ya no quieres a nuestro niño?

-no es eso Rick– Mordiéndose el labio inferior, quiso decir todas las cosas que cruzaban por su mente, pero no pudo expresar ninguna ordenadamente – dame tiempo, sabes que no seré buena madre y…

-¿Por qué lo dices? ¿Por qué sigues dudando de ti?

-¡Porque tú y ella pudieron ver algo en esta imagen que claramente no tiene nada! Soy yo quien lo lleva ¿Por qué todos pueden ver algo que yo no? Se supone que debería verlo, emocionarme y sentirme feliz – comenzando a llorar, se maldijo internamente por ser tan emocional – solo tengo ganas de llorar

-porque es tu primera vez – Riéndose divertido, besó la frente de Kate- la primera vez, con Alexis, estuve cuatro semanas intentando ver algo en la foto, no vi nada hasta que me dieron una de su cuerpo formado

-tengo miedo Rick, tengo miedo de no ser lo correcto para ella

-yo estaré contigo siempre. Nada le pasara a nuestro campeón

-será niña Rick

-será todo un chico malo, Kate

En cierto sentido esa información le alegró ¿Cómo no? Él estaba prometiendo acompañarla aun en sus peores momentos, cosa que era mucho para quien sabía cómo Kate se comportaba diariamente.

Tomándose su tiempo, Rick le explicó nuevamente lo que la doctora dijo, aunque en cierto punto comenzó a dudar de lo que veía, provocando irremediablemente que comenzaran a reír. Esos eran los momentos que más disfrutaba de él, le encantaba verlo fingiendo ser un sabelotodo para luego no estar seguro de lo que decía.

Ambos estaban en la misma parada al fin y al cabo.

Era una imagen extraña, una que al principio no te causaban muchos sentimientos, pero que después no logras quitarle los ojos de encima porque es tuyo. Es la única cosa que se convierte tuyo y de él.

Sonriéndose mutuamente, vieron entrar a la pelirroja. Parecía estar contenta de que ellos al fin demostraran ese sentimiento de satisfacción, por lo que siguió con la ecografía para mostrar desde otra perspectiva al pequeño que tenía nueve semanas. Ahora que lo pensaba casi eran tres meses. Tampoco era tan malo.

Les informó de cómo iban a proceder los siguientes meses, las cosas que podía comer y hasta cuando Kate podría mantenerse en el campo. Sabía que era importante para la detective no dejar su vida diaria y por lo mismo le aseguro que si se cuidaba podría ejercerla un tiempo más.

-pero me temo que deberé informar algo que no será mucho de tu agrado, Kate- Ante la ceja alzada de Beckett, sonrió con nerviosismo y miró a Rick – me informaron que tomas mucho café en el día

-no tanto, solo lo necesario para mi trabajo... unas nueve o diez tazas al día – Dijo como si no pasara nada, todos los policías eran igual

-debes disminuirlo, no te pediré que lo dejes, pero solo puedes tomar media taza

-¿Qué?

-es por el bien del bebe, aparte de no beber alcohol, solo puedes tomar media taza de café al día –Dijo congelando la imagen mientras esperaba que Kate saliera del shock- oh…

-¿Qué pasa? – No estando confiado de esa expresión en la ginecóloga, Rick movió a Kate para que saliera del shock

-no tomare solo media taza de café ¡No puedo dejarlo! Es lo único… - Iba a seguir hablando, pero la mirada fija de Darcy en la pantalla la hizo tensarse - ¿Qué pasa? ¿Hay algo mal con ella?

-nunca lo paso por alto, pero Kate, Rick – Sonriendo ampliamente mostro nuevamente la pantalla – no tendrán uno

-¿Qué? – Ambos confundidos miraron a la doctora esperando explicación para luego observar con más detención la pantalla. Ahí con suerte se veía un pequeño bulto

-tendrán gemelos

Desde ese momento Kate ya no escuchó nada más, solo se quedó en shock mirando los risos de la mujer al frente suyo como si fueran una cosa bastante interesante ¿Media taza de café? ¿Gemelos? ¿Qué seguía? ¿Ambos niños? Era mucho para ella, era mucho para poder sentir algo concretamente. Estaba preparada para uno, no para dos.

Sin saber que sentir ni hacer, se dejó llevar por Rick hasta que ambos estuvieron en el auto, pero no se dio cuenta de aquello hasta que frenó en un semáforo rojo.

Mirando al escritor desde su asiento, notó que sonreía tan feliz que en cierto punto del camino se le contagio algo de su felicidad. Eran dos niñas, dos hijas esperando que ella fuera una buena madre. De pronto el no beber café ya no le afectaba tanto en ese momento ¿Cómo lo haría si lo más importante era que tendría gemelas?

Cuando llegaron al loft ambos se bajaron en silencio del vehículo. No tenían demasiado que decir o quizás no sabían que comentar. Por lo mismo, tranquilamente, fueron hasta el ascensor y subieron al piso de Rick. Obviamente eso no impidió que el escritor la abrazara por la espalda para regalarle besos en el cuello durante los quince segundos de viaje.

Esto iba a ser toda una odisea para ambos.

Entrando a la casa, Kate solamente saludó a Martha y a Alexis, no quería decir nada más. Ni siquiera sabía cómo explicarse a sí misma la información recibida en el ginecólogo, entonces ¿Cómo se suponía que les daría tal información? Claro que no lo haría, menos cuando la menor de los Castle's la miraba con impotencia o quien sabe de qué forma. No era algo que le preocupara en primera instancia.

Dándose vuelta para no formar más discusión, le informó a Rick que estaría en la habitación y desapareció del lugar. Lo más que necesitaba era esa cama hermosa que ahora la recibía tan cómodamente que no pudo evitar soltar un suspiro. Ese era su mayor consuelo.

-así que gemelos – Rick apareció a los pocos minutos después y sin dudarlo se acostó para abrazarla por la espalda y así tener acceso a su vientre con ambas manos – gemelos

-por más que lo repitas no cambiara nada Rick – Poniendo sus manos sobre las del hombre, se mordió el labio inferior feliz – estaremos en problemas

-¿Por Alexis? Ya se le pasara

-por ti

-¿Por mí? – Alzándose un poco, miró a Kate a la cara, mas esta mantenía los ojos cerrados - ¿Por qué?

-no tienes experiencias con gemelos Rick, todo esto será nuevo para ambos

-como si nunca hubiéramos pasado adversidades… hemos enfrentado asesinos y bombas ¿Qué serán dos niñitos?

-niñitas

-eso ya lo veremos amor

Riéndose ambos con verdadera satisfacción. Se quedaron dormidos en la misma posición durante toda la tarde-noche. Ni siquiera tuvieron ánimos para ir a cenar y dejar esa cama tan placentera.

Los siguientes días, a pesar de estar felices por la noticia, no fueron tan buenos para Kate como hubieran esperado ¿Qué pasaba cuando le quitabas a una mujer su café? Pues el mal humor aumentaba, pero además ¿Qué ocurría cuando esa mujer tenía un embarazo de gemelos? Pasaba que nadie quería cruzarse en su camino aunque no supieran de la hermosa noticia.

Negando con la cabeza, vio su vaso rellenado con agua y bufó molesta. Sabía que podía beber otros líquidos, pero quería hacer ese maldito berrinche porque le dio la gana y también porque necesitaba de su café. Era tanta la molestia que ni siquiera Rick quiso seguir con ella durante esa tarde, prefirió decirle que terminara todo aquello y ya luego la pasaría ver al departamento para prepararle algo de comer o quién sabe, para calmar la bestia.

Terminando su trabajo, Kate sintió su celular sonar avisando que recibía un mensaje. En cuanto lo vio guardó las cosas y se aceleró hacia a la salida. Con cualquier otra persona se hubiera comportado de manera despreocupada y se hubiera tomado su tiempo antes de hacerle caso, mas no con ella.

Le había costado mucho conseguirlo, pero al fin Alexis se dignó a contestarle uno de todos los mensajes que envió desde la visita al ginecólogo y no fue con un no, sino que, todo lo contrario, le dijo que se juntaran en el café cercano a la comisaria. Al fin podrían resolver aquel tema pendiente que tenían o empeorar todo. Aun así no importaba, cualquier cosa era mejor que seguir siendo ignorada por la pequeña.

Soltando un suspiro, se arregló un poco el cabello en el ascenso y salió de la comisaria para ir directamente hasta el café que se encontraba a solo dos cuadras del precinto.

En cuanto entró, se encontró con una Alexis tan molesta como ella lo estaba por la falta de café ¿podía ser un mejor momento? Quizá debieron haberse llamado hace dos semanas, al menos en ese instante solo una estaría molesta, pero ya no importaba. Tenían que saber comunicarse y arreglar esa tensión por la paz en el loft. Beckett no podía seguir sintiéndose una intrusa y la pequeña Castle no tenía por qué arrancar de cualquier sitio para no verla pasear por ahí.

Adentrándose por completo en el café, pasó a sentarse al frente de la adolescente y le sonrió de lado antes de pedir jugo de naranja con bastante reticencia. Alexis sonrió divertida por ese hecho, sabía cuánto le afectaba, aun así no hizo comentario y le devolvió la sonrisa con tranquilidad mientras observaba el uniforme de la pequeña.

No fue hace mucho cuando Alexis entró por primera vez a la comisaria sola esperando conseguir un consejo de su parte, como tampoco lo fueron las sonrisas y conversaciones divertidas que tuvieron en el loft ¿Por qué todo cambio tan radicalmente? Le dolía pensar que Alexis no quisiera a sus hijas, pero más le lastimaba que no deseara pasar ningún momento con ella.

No era madre de Alexis, pero la consideraba casi como una hija dado a la relación que fueron llevando todo ese tiempo.

-y bien, ya me tienes aquí ¿Qué es lo que quieres? – Sin mostrar compasión o sensibilidad ante su estado, se alzó de hombros – me molestan los mensajes

-solo quiero hablar contigo Alexis, pero si quieres puedes irte y seguir recibiendo mensajes – Tranquila, intentó mantenerse serena mientras recibía su jugo. Al ver que la chica no se movió, sonrió victoriosa- quiero saber ¿Por qué me odias tanto?

-¿No es obvio? – Alzando una ceja incrédula, bufó en cuanto Kate negó con la cabeza – te odio porque eres tu

-¿Yo? – Dolida, se mordió el labio inferior y sonrió desganada, de todas las cien súper modelos, de Maredith y Gina. A Alexis le molestaba que fuera Kate – no sabría cómo ayudarte

-¡Ya no puedes! Tendrás a tus hijos, vivirás con mi papa y yo…

-¿Tú?

-papá podía quedarse con cualquiera, tener mil romances sin importancia, pero tenía que ir contigo, arruinar lo único lindo en mi vida y quedarse contigo

-¿Qué? – Eso último le sorprendió, no sabía si le preocupaba su vida o que – no te entiendo Alexis

-¡Solo confiaba en ti! Eres la única que… - Bajando la cabeza, negó repetidas veces como si no quisiera decirlo realmente – no importa, déjalo así

-no, por favor dímelo todo

-cuando te conocí creí que eras rara, pero luego vi que te preocupabas por papá y por mi sin esperar recibir nada a cambio… yo te admiraba Kate, quería que siguieras a nuestro lado como todo estaba, no tenía problema con el romance de ustedes, porque papá no quería arruinarlo, pero con todo esto se casaran, terminaran y tú ya no me veras… me dejaras

-¿Tienes miedo de que yo no te quiera? –Eso era confuso. Ella era la extraña, la allegada, la intrusa

-¿Es tan raro? Eres la única mujer aparte de mi abuela que me ha querido… eres más como una ma… - Negando con la cabeza, miró con temor a Kate – todas las relaciones de mi padre terminan y él está bien con eso, pero yo estoy cansada, no quiero… no quería perderte a ti

-¿Te preocupa que me valla como lo hicieron todas? ¿Querías odiarme de verdad antes de que todo pasara?

-ni siquiera mi mamá viene a verme a mis cumpleaños y estaba bien con eso… tú me diste algo los dos años anteriores ¿Recuerdas? Ni siquiera nos conocíamos bien y lo hiciste, pero ahora todo se repetirá – Alexis estaba al borde de las lágrimas- era mi única medida de no sufrir para cuando te fueras

-ahh... Alexis ¿Por qué no me dijiste nada? – Levantándose, vio el miedo en la chica, era ese mismo miedo que sintió cuando el mundo se le vino encima. Por lo mismo sonrió y se sentó a su lado para tomar su mano con confianza –tenías que haber hablado conmigo, hubiéramos solucionado esto desde un principio – No se notaba, pero ella también estaba al borde de las lágrimas ¿serían las hormonas?

-lo del embarazo fue un shock, pero al ver que papá te protegía de cualquier cosa… no quería ser causante de que le pasara algo a tus hijos y que terminaras por odiarme completamente

-y yo creía que era la exagerada –Sonriendo, negó con la cabeza –no estoy enferma y aunque no seamos familia eres importante para mí, incluso para el equipo. Alexis no voy a decepcionarte

-¿Lo prometes? ¿Aunque mi padre haga una estupidez tú seguirás ahí? ¿No me dejaras de lado aunque ellos nazcan?

-aunque él haga algo idiota estaré aquí, pero quiero saber algo ¿Realmente odiarías vivir conmigo?

- fue divertido cuando te quedaste el año pasado – Dijo encogiéndose de hombros al recordar las conversaciones nocturnas con Kate – cocinabas bien, pero

-yo también tengo miedo, pero porque yo arruine todo a futuro… nunca seré buena madre, ni siquiera seré la mitad de la mía, Alexis – La interrumpió antes de que volviera a dudar de su padre

-eso no es necesario – Sonriendo suave, miró de lado a Kate y tomó algo de café – dejaste de beber algo preferido tuyo por ellos, además tú quieres estar para toda la vida con ellos ¿No? – Ante la afirmación de Kate con su cabeza, se encogió de hombros – serás buena mamá, mejor que la mía… solo nunca lo dejes solos y ya estara

-serán mujeres – Dijo con una sonrisa amplia, que Alexis le dijera aquello significaba demasiado para ella, como no tenía idea la pequeña

-¿Eh?

-los tratas como hombres todo el tiempo, sé que Rick a dicho cosas, pero serán mujeres, estoy segura de ello – guiñando con un ojo, soltó un suspiro

-entonces, no las dejes solas y serás una buena madre, al menos yo hubiera deseado eso – De manera tímida, bebió lo que quedaba de su café antes de volver a ver a Kate- ¿no me odias por lo que hice?

-claro que no Alexis, tenías tus dudas y no podías hacerlas ver… ahora que está todo aclarado ambas estamos bien ¿No?

-sí, estamos bien

Sonriendo, Kate la abrazó por el hombro sin importarle que la chica se tensara por algo tan extraño como eso. Definitivamente nunca estarían ligadas por sangre, pero Beckett veía tanto de ella cuando era joven en Alexis que le resultaba imposible no quererla hasta el punto de perdonarle todo. Además tampoco le podía culpar su actitud, llevaba viviendo una vida donde estaba acostumbrada a ser abandonada por las mujeres, era normal que dudara de la detective.

Compartiendo un tiempo más en el café, Kate le comentó con reticencia las cosas que le dijeron cuando fue a su primera consulta.

Era bastante incomodo hablar sobre el embarazo, con cualquier persona, pero se hacía más llevadero por el verdadero interés ajeno de saber cómo vivía con aquello, por querer saber todos su sentimientos. Más que las gemelas, el verdadero interés para Alexis era ella y no otra persona, ni siquiera Rick a quien criticaba con total libertad.

Habiendo pasado por dos pedazos de pie de limón y té, nada sabrosos, para Kate, decidieron ir a la casa o de seguro Richard terminaría preocupándose por su hija más de lo normal. La pequeña también se comportaba de manera extraña con él, por ser el principal causante de los rompimientos, así que lo mejor sería aclarar todo y dejar atrás las confusiones.

Sin dejar que Alexis se negara a ir en su vehículo, Kate condujo hasta el edificio de Castle y estacionó en la sección de invitados para que pudiera subir con confianza, más la chica le rogó para que subiera con ella. Todo sería más sencillo para la menor si la acompañaba y le ayudaba con Rick.

Sin poder negarse a esa expresión tan característica de los Castle's, asintió con la cabeza y subió junto a la menor hasta el piso correspondiente mientras hablaban sobre los amigos de la chica. No había mucho que contar, pero al menos hizo más ameno el viaje hasta que pudieron entrar al loft donde un preocupado Castle se iba a abrazar a su hija.

La escena le pareció enternecedora, digna para hacerla sonreír y soltar una expresión de felicidad, más se quedó en su posición viendo algo que deseaba hacer pronto ¿Qué se sentía tener a tus pequeños en los brazos? ¿Cómo era esa primera preocupación por no verlo? ¿Era difícil dejarlo en su primer día de escuela?

Todo eso era increíble, tenía tantas preguntas como cuando todo inicio, pero ahora se sentía tan ansiosa por querer responderlas que no hallaba la hora por vivirlo.

-¿Kate? – Extrañado, Rick aflojó un poco el abrazo y vio a ambas mujeres al frente suyo - ¿Estaban las dos juntas?

-tuvimos una pequeña charla y arreglamos el problema – Sonriendo amplio, Alexis se abrazó a su padre con fuerza – lo siento a ti también papá, me porte como una tonta

-oh mi calabaza, no te preocupes

Hubiera querido seguir viendo la escena por mucho tiempo más, pero de un momento a otro las náuseas comenzaron a embargarla nuevamente ¿Cuántas veces ya había vomitado esa semana? ¿Realmente faltaba tanto para dejar esos malestares? No iba a responder esas tontas preguntas, no, solo iba a correr hasta el baño, para sorpresa de todos, y vomitar todo lo que había ingerido ese día.

Definitivamente aun le quedaba mucho camino que recorrer, pero al menos ya estaba bien con Alexis, ese era un avance ¿No?

-más les vale ser las pequeñas más lindas del mundo y no parecerse tanto a su padre o realmente me enojare chicas, se los juro


hasta aquí llegamos

espero que les haya gustado. la verdad no se cuando volveré a publicar, solo se que mañana no me verán.

sin mas que decir, me despido esperando sus comentarios.

se me cuidan, un beso y un abrazo

atte

Zack Engel~