Los personajes de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki y Yumiko Igarashi y TOEI Animation Co., 1976. Usados en este fic sin fines de lucro.

*Capitulo 3: Confesiones

Durante el resto de la semana Candy, Stear y Archie pasearon por los jardines de la Residencia; fueron a pasear en bote al lago y disfrutaron de amenas charlas en el Salón de té. Este lugar llegó a convertirse en el refugio de los tres, para ellos, era el único lugar en toda la casa en donde se sentían cómodos y libres para reír y charlar con soltura.

Pero llegó el fin de semana y los chicos Cornwell empezaron los preparativos para dirigirse al colegio. Como vivirían ahí casi toda la semana, comenzaron a preparar el equipaje que llevarían. Candy miró con tristeza esto y no pudo sino sentir nostalgia cuando finalmente ambos marcharon hacia el colegio.

-No será lo mismo sin ustedes aquí...- decía la chica
-Recuerda que nos veremos en unos días- respondió Archie
-Si Candy, nos veremos muy pronto...- exclamó Stear con una sonrisa
-Aún así, será una larga semana sin su compañía-
-Cuando menos sientas llegará el viernes y estaremos juntos de nuevo...buena suerte mañana con el colegio y se una buena chica- Stear le respondió y se despidió de ella besándole la mano
-¡No acapares Stear!- se aventuró a decir a su hermano y también la tomó de la mano, pero para sorpresa de todos, la abrazó.

Stear miró a su hermano y sin decir nada, subió al auto. Archie lo siguió y le lanzó un beso a Candy al tiempo que le guiñaba un ojo. Candy se sintió abrumada por la galantería de su primo y los colores se le subieron.

Pero, desde la Biblioteca, la Tia Abuela había visto todo y con la mirada fija en Candy exclamó
-Archibald está muy atento con Candice...parece ser que quiere tomar el lugar de Anthony en atenciones con ella...¡no permitiré eso!- y la anciana se alejó de la ventana.

Al día siguiente Candy fue llevada al colegio. La institución era de las más exclusivas de Chicago y todas las hijas de las familias más ilustres de la ciudad asistían ahí. Siendo un colegio de Monjas, las maestras eran muy estrictas con las alumnas y había un alto grado de disciplina.

Desde qué llegó, Candy notó que no sería fácil adaptarse a esa nueva vida de reglamentaciones que estaba por comenzar. Se le asignaron clases de historia, geografía, matemáticas, ciencias, francés, piano, pintura, literatura, canto, etiqueta y modales, etc...todo lo que una buena señorita de la alta sociedad debería saber. A la chica le abrumaba todo esto y se le hacia tedioso, mucho de lo que le enseñarían ahí no era de gran utilidad; definitivamente las chicas ricas sólo perdían el tiempo en cosas banales y sin importancia.

Pero, para su sorpresa, Candy se encontró con una antigua conocida: Eliza Leegan. Al verla, Candy supo que tendría que tener cuidado con ella. Eliza por su parte, se alegró de ver a Candy, sabía que podría hacerle la vida imposible en el colegio. Aún no la perdonaba por haber sido la favorita de Anthony; pero sobretodo, la odiaba porque la creía responsable de la muerte de su primo. Definitivamente, quería desquitarse con la pequeña por haber alejado a Anthony de su lado.

Eliza estaba con un grupo de chicas y al ver pasar a Candy le dijo maliciosamente
-Qué sorpresa verte aquí Candy...-
-Lo siento mucho si no te agrada Eliza...- le respondió Candy desafiante
-Impertinente como siempre...pero déjame presentarte ante las demás- y mirando a todas exclamó- Ella es Candy, una dama de establo que fue adoptada por la familia Ardley-

Todas empezaron a murmurar entre si y Eliza continuó diciendo
-Hasta hace poco cuidaba caballos y era mucama...-
-¡Eliza!- le respondió Candy con coraje
-Es violenta y no tiene modales, tengan cuidado de ella...varias veces atacó a mi hermano Neal-
-¿Cómo te atreves?-
-Candy, eres una deshonra para la familia...sería mejor que regresaras al Hogar de Pony y te quedarás ahí- le dijo con mucho coraje
-Para tu información Eliza, pienso me pienso quedar con los Ardley y si tanto te disgusta estar conmigo en este colegio, pídele a tus padres que te lleven a otro...- y Candy se alejó dejando a Eliza y las demás más que furiosas.
-¡Esto no se quedará así Candy...me las pagarás!- se dijo para si Eliza

Esa semana fue dura para Candy, tenía que estudiar mucho y siempre le dejaban tareas que terminaban hasta tarde en la noche. Por eso, al levantarse, lo hacia desganada y se sentía cansada casi todo el tiempo. Muchas veces no se podía concentrar durante la clase y tenía que leer mucho para poder realizar los deberes.

Durante los ratos libres entre clase y clase, Candy pasaba el tiempo sola. Eliza Leegan se había encargado de que ninguna otra chica se le acercara e hiciera amistad con ella. Para la pequeña, no fue una sorpresa el que Eliza se comportara así y lo tomo de la mejor manera. Aún así, extrañaba la compañía de sus primos y ansiaba que llegara el fin de semana para poder verlos.

Finalmente llegó el viernes por la noche y Candy estaba ansiosa en su habitación esperando que los hermanos llegarán a la Residencia. Escuchó que llamaron a la puerta y al abrir se encontró con Dorothy
-Srita. Candy, la esperan en el Salón de té...- le dijo con una sonrisa
-¡Gracias Dorothy!- y Candy salió corriendo

Al llegar entró y se encontró con ambos jóvenes sentados plácidamente, de inmediato al verla, los chicos se acercaron a ella
-Stear y Archie...¡por fin llegaron!-
-Sentimos llegar tarde, pero Archie se retrasó con una clase...- respondió Stear
-El profesor no terminaba su lección y yo estaba ansioso por verte Candy...- exclamó Archie al momento de tomar la mano de la chica y darle un delicado beso

La chica se sonrojó y les preguntó al tiempo que se sentaba
-Pero díganme, ¿Cómo les ha ido en su escuela?-
-Stear y yo tenemos habitaciones contiguas y nos vemos a menudo ya que tenemos muchas clases en común...aunque hay un par de clases que decidí no tomar con él...las ciencias no son mi fuerte-
-Nunca lo han sido Archie- dijo su hermano riendo
-¿Quién quiere aprender de física y química?...yo quiero ser un gran abogado y no creo que eso me ayude mucho...- concluyó Archie
-¡Pero si son mis clases favoritas Archie!...-le reclamó Stear
-¡Vaya, suena interesante chicos!- interrumpió Candy

Ambos hermanos la miraron, ella había vuelto a ser la chica alegre de antes...pero aún se notaba cierta nostalgia en la chica, como si una aura de tristeza la rodeara
-Olvidemos un rato las ciencias...dime Candy, ¿Cómo te fue a ti en el colegio?- le preguntó Archie con interés
-No muy bien...son bastante estrictos y disciplinados - y mientras Candy endulzaba su té continuó diciendo -No soy muy buena con las ciencias y las matemáticas y eso me está dando jaqueca...- dijo haciendo una mueca
-Stear es muy bueno en eso, él podría enseñarte, ¿No es así?- y se volvió a mirar a su hermano
-¿En serio?-
-Claro, cuando quieras puedes contar conmigo Candy- le dijo Stear tímidamente
-Gracias Stear...- y se levantó del asiento

Candy se dirigió a la ventana y mirando al oscuro jardín les dijo
-Los extrañe mucho...yo...les agradezco que sean tan buenos conmigo-
-¿Qué sucede Candy?- preguntó Archie preocupado al tiempo que se acercó a la chica
-Es que...- y se volvió para mirarlo- Me siento sola cuando no están conmigo...-
-No te sientas así Candy, nosotros somos tus paladines y sabes que nunca te dejaremos- le aseguró Stear mientras también se acercaba a ella

Candy los miró y tuvo que contenerse para no llorar ante ellos...por lo que con una sonrisa agregó
-No estaré triste mientras estén conmigo...-
-Te prometo que nunca te abandonaré y dejaré sola Candy...- le respondió Archie con una mirada de preocupación y tomó ambas manos de la chica.

Stear no dijo nada y sólo se limitó a ver la reacción de Archie. Ahora no le quedaba duda alguna, su hermano estaba enamorado de Candy y ahora que Anthony no estaba, trataría de ganarse un lugar en el corazón de la chica.

Candy miró a Archie sorprendida y con cierto rubor se soltó de él, se dirigió a la mesa y cambiando el tono de la conversación les dijo con cierto coraje
-Eliza esta en el mismo colegio conmigo...y como siempre, ya se encargó de decirles a todas que no sean mis amigas...-
-Si te consuela saberlo, Neal está con nosotros, así que también tenemos que soportar su presencia- agregó Stear
-No le des importancia Candy, sabes cómo es Eliza y no tiene caso discutir con ella o enfrentarla- le dijo Archie quien se sentó a su lado
-Olvidemos todo...¿Qué les parece si nos retiramos temprano a dormir y nos levantamos mañana temprano para ir a remar en bote?- sugirió acertadamente Stear al ver como su hermano tomó nuevamente la mano Candy
-¡Me parece una estupenda idea Stear!...mañana saldremos a pasear...pero, ¿Cuándo podrás ayudarme con mis deberes de matemáticas? Tengo mucho por hacer y no entiendo nada...-
-¡Cuando quieras Candy!...si te parece bien, el domingo antes de partir al colegio...verás que no es tan difícil...yo te ayudaré!- le dijo con una gran sonrisa

Y así lo acordaron. También planearon con entusiasmo lo que harían a la mañana siguiente, irían a remar y luego de picnic. Poco después, los chicos acompañaron a Candy a su habitación, la pequeña lucía cansada...no había sido fácil para ella la nueva vida de estudiante y ambos se despidieron de ella.

De regreso a sus habitaciones, Stear iba pensativo y justo antes de despedirse de su hermano le preguntó
-Archie...dime, ¿Qué está pasando contigo y Candy?-
-¿A qué te refieres Stear?- preguntó Archie con sorpresa
-Podrás engañar a todos pero recuerda que soy tu hermano y te conozco muy bien...- le dijo Stear mientras lo invitaba a entrar a su habitación, quería hablar seriamente con su hermano menor
-Tú sabes bien que Candy me ha gustado desde que la conocí...me hice a un lado por Anthony...pero ahora, pienso conquistar el corazón de Candy! - le dijo Archie sin rodeos y mirando de frente a su hermano
-Candy aún está dolorida por la muerte de Anthony, ¿No crees que es muy pronto para que la cortejes?- preguntó seriamente y cruzando los brazos

Archie miró a su hermano y se dirigió a la chimenea, y con la mirada en el fuego agregó
-Quiero demostrarle a Candy lo que siento por ella...se que aún está triste por la muerte de Anthony...y qué mejor ahora que necesita de mi apoyo, le demostraré cuánto me importa...tendré la oportunidad que antes me fue negada!- argumentó con firmeza y mirando a Stear continuó -Lucharé si es necesario...quiero conquistar el corazón de Candy, se que puedo lograrlo!...Cuando la conocí supe que era la chica para mi, pero ella prefirió a Anthony, por eso me hice a un lado...pero ahora no lo haré más...no quiero volver a perderla!-

Stear no supo que decir, jamás había visto a Archie tan decidido como ahora y comprendía cuánto quería a la chica. Después de pensar bien lo que respondería, le dijo
-Sólo te pido que le des tiempo a recuperarse...tú sabes cuánto quería a Anthony...-
-No te preocupes Stear, le daré tiempo a Candy de olvidar su recuerdo y de recuperarse por completo de su muerte...sólo quiero que ella sea feliz Stear!-
-Todos deseamos que Candy sea feliz Archie...todos lo deseamos...incluso Anthony lo deseaba así...- dijo bajando la mirada.

Ambos se quedaron pensativos, la sombra de Anthony los rodeaba constantemente, sabían que no sería fácil olvidar lo que pasó entre Candy y su primo. Sólo el tiempo podría borrar su memoria y lo que significó para ella.

Esa noche, Stear no pudo dormir. La charla con su hermano le quitó el sueño, estaba intranquilo. Se levantó y empezó a caminar por la habitación...las palabras de Archie resonaban constantemente en su mente y lo inquietaban. Se dirigió a su escritorio y empezó a sacar cosas de los cajones, inventar algo lo distraería de todo lo que le abrumaba y agobiaba... definitivamente necesitaba distraerse.

Sus manos empezaron a trabajar, con habilidad empezó a unir los materiales y curiosamente empezó a darle forma a una muñeca...era una linda muñequita que unió con unos cordones para formar un títere. Extrañamente la figura tenía el cabello rubio, dos coletas, era pecosa y su rostro dibujaba una tierna sonrisa...era como Candy!

Fue muy de madrugada cuando terminó de armarla, había trabajado toda la noche. La muñeca estaba sobre el escritorio puesta de pie, la observó satisfecho y exclamó
-¡Hola Candy!...- dijo sonriendo

La miró con ternura y con toda delicadeza la tomó entre sus manos y le habló
- Sabes...sólo quiero que sepas que mi único deseo para ti es que seas feliz, no me gusta que estés triste...prometí que cuidaría de ti...los tres lo prometimos- pausó y con el rostro serio continuó diciendo
-Se que Archie te hará feliz si decides darle una oportunidad, es un buen chico y te quiere mucho...pero quiero que sepas algo, yo...- y bajó la mirada- ...También siento algo muy especial por ti...es un secreto, por tu bien y el de mi hermano...nunca nadie lo sabrá!- y abrazó tiernamente a la muñeca y sus ojos se cristalizaron pero logró contener las lágrimas, luego mirándola de nuevo agregó
-¡Te amo Candy!...por tu felicidad haré lo que sea, me haré a un lado como hice antes, sabes que haría cualquier cosa por ti...sólo espero que Archie te de la felicidad que esperabas tener con Anthony!-

Stear se quedó ahí contemplando la muñeca sobre el escritorio hasta que cayó rendido por el sueño. Ese día el mayor de los chicos Cornwell tomó la decisión de callar lo que sentía por el bien y la felicidad de su hermano, pero principalmente por la felicidad de Candy, callaría aún cuando eso significara el sufrir en silencio.

Notas:

Hola a todos! Este es mi segundo Fic sobre Candy y como se habrán dado cuenta es un Stearfic. Por favor dejen sus comentarios de que les va pareciendo la historia.

Estaré actualizando un capitulo por semana y no se preocupen, ya tengo varios adelantados y si...la voy a acabar.

Felices fiestas...FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO! Un abrazo y los mejores deseos!