† Capítulo III †

El sonido de los primeros segundos de la canción "Misery loves company", de Emilie Autumn, me hizo interrumpir mi sueño. Con los ojos todavía entrecerrados, alcancé el móvil posado en mi mesilla. Miré la pantalla, "Número desconocido" y, bostezando, acerqué el móvil a mi oreja al mismo tiempo que pulsaba el botón de descolgar.
-¿Sí? - dije somnolienta.
-Konan, soy yo, tu amiga me dio tu número.
-¿Na... Nagato? - al oír su voz, se me olvidó por completo el sueño que tenía.

-Clarooo... ¿estabas durmiendo?
-Sí, pero no importa, dormí casi doce horas.
-Caray, yo que dormí cinco... Tuve una noche muy ajetreada y terminé por dormirme casi a las cinco de la madrugada.
-¿Y eso?
-Es que seguí ayudando a mi hermano en el pub, y luego tuve que... ocuparme de un... asunto importante [MizzMassacre: ¿de qué me suena a mí esto del asunto...? xD]
-Bueeno, y... ¿cuál es el motivo por el que interrumpiste mis dulces sueños? - dije bromeando.
-¿¡No habré interrumpido algún sueño húmedo! - dijo con un tono travieso.
-¡No!

-Jaja, pues era para decirte si esta tarde querrías venir al pub, y tal... Es que diez horas solo, me aburro mucho.
-Claro, ¿a qué hora voy?
-Abrimos a las seis, a partir de ahí, cuando quieras.
-Vale, iré lo más temprano posible. ¡Chao!
-Chao, y gracias - esperé a que él colgara para hacer yo lo mismo. Prácticamente, esa misma tarde tenía una cita con él, y este no sé qué que sentía en el estómago había vuelto a aparecer.

Avisé a Anko de que esa tarde no podría bajar, que había quedado con Nagato, y ella me deseó suerte. Después de comer, pasé dos horas entre ducharme, secarme y peinarme el pelo, maquillarme, y elegir ropa. Opté por una camiseta negra sin tirantes y con un dibujo de unas costillas y un corazón en ella, la sudadera a conjunto, guantes de esqueleto, una falda rosa y negra con vuelo, Converse rosas y negras, el lazo en el pelo y el bolso de siempre, y mis auriculares Skullcandy rosas. Salí de casa con el tiempo pisándome los talones, apenas puse llegar a sentarme en la parada del bus, que el autobús ya había llegado. Me puse a escuchar música con mi iPod, y un tiempo después que se me hizo eterno, ya estaba ante la entrada del pub.

Bajé mis auriculares, poniéndolos alrededor de mi cuello.
-Respira hondo - me dije a mí misma, y acto seguido entré.
Me lo encontré con cara de aburrido, de brazos cruzados y apoyado tras la barra. De fondo sonaba un tema de A Static Lullaby, me recordaba a su voz.
-Rawwwrr, me encantan tus auriculares, iguales a los míos... pero los míos son negros - fue lo primero que dijo al verme, yo sólo sonreí - Bueno, ¿nos sentamos?
-Sí.
-¿Y cómo es que no trajiste a tus amigas?
-Es que como ya tenían planes... Además, iba a ir también Sakura, y como entrara aquí, ya me la imagino empezando a despotricar contra la música que pones - realmente, les había propuesto venir todas juntas, pero ellas estaban empeñadas en dejarme a solas con Nagato.
-Ah, vale, bueno... la verdad es que así me siento más cómodo, empiezo a tener cierta confianza contigo.

-Pues sí... - rompió el silencio tras unos minutos sin una sola palabra - ¿Tú tocas algún instrumento musical? [MizzMassacre: soy específica, para los malpensados xD]
-Nooo, quería aprender a tocar el violín eléctrico, pero mis padres pasan de pagarme el conservatorio.
-Yo toco la guitarra acústica, eléctrica, bajo, y violín - me odié a mí misma por ello, pero en ese momento lo que me pasó por la cabeza fue "ya me gustaría verte "tocar el bajo"" [MizzMassacre: ahora es cuando tenéis que pensar mal xD] - Si quieres podría enseñarte a tocar el violín, el eléctrico es prácticamente lo mismo.
-Qué dices, no, ni siquiera tengo violín propio, y me parecería aprovecharme de ti que me dieras clases porque sí - dije atropelladamente.
-"Porque sí" no, a cambio de que me hagas compañía - dijo riendo.

Desvié la mirada hacia cualquier otro lado, intentando no reírme yo también, y me peiné el pelo con los dedos.
-Qué sexy ella, toda inocente colocándose el pelo - momento de shock intenso.
-Pu... pues claro - dije cuando conseguí reaccionar - Yo soy una niña buena e inocente, muajajajaja.
-Sí, inocente de momento... - lo miré con cara de asombro - ¡No te lo tomes a mal! - dijo al percatarse de mi expresión.
"Sí, dejaré de serlo cuando tú quieras" era lo que quería contestarle, pero la vergüenza me podía.
-Qué va, no me lo tomo a mal - fue todo lo que conseguí decir.

Eran ya las ocho, tenía que irme para coger el bus, así que avisé a Nagato.
-¡Pero te llevo yo en mi coche! Espera que avise a mi hermano y ya nos vamos.
-¿Entonces tienes ya los dieciocho? - pregunté mientras nos dirigíamos hacia su coche.
-Sí, los cumplí en verano.
-Y yo que aún cumplo los diecisiete el mes que viene... - me abrió la puerta del coche y yo me entré y me senté en el asiento del copiloto.
-¡Jaaa, pequeñajaaa! - dijo al cerrar la puerta de mi lado. Tras haber arrancado el coche, me dio un porta-Cd's - Toma, pon lo que quieras.

Miré uno por uno los Cd's: Silverstein, Bring Me The Horizon, Carnifex, Here Comes The Kraken, Winds Of Plague, Despised Icon, Suicide Silence, Chelsea Grin... Todos eran grupos que me gustaban.
-También hay uno al final del todo con canciones sueltas - lo busqué y miré las canciones que estaban escritas en él.
-¿¡Secondhand Serenade! - dije sorprendida.
-Síii, me gusta la canción "Awake", aunque me hace volverme un emo frustrado [MizzMassacre: esto también me suena, a "¡no soy emo, soy deathcore!"... xD]
-La verdad es que Secondhand Serenade tiene canciones preciosas... pero creo que voy a poner Suicide Silence.
-Como usted desee - dijo sonriente.

El trayecto hasta mi casa se me pasó volando, el tiempo pasaba a la velocidad de la luz cuando estaba a su lado.
-Espera un momento - dije cuando paró el coche - ¿Sabías dónde vivo?
-Sí, es que vivo a dos manzanas y... bueno, un día te vi entrando aquí al salir del instituto.
-Ah, vale. Bueno... ¡hasta el lunes! - abrí la puerta pero él me detuvo.
-Espera. Escucha la canción número nueve de este Cd, me recuerda a ti.
-¿Y por qué te recuerda a mí? - dije sonrojada.
-No sé, sólo escúchala y ya me dirás...
-Valee, chao - le sonreí y me bajé del coche. Se despidió de mí con el gesto "rawwwrr", y se quedó esperando a que yo entrara en el portal.

Me encerré en mi habitación recién llegué a casa. Sola de nuevo, eso me gustaba. Miré el Cd, aún en mi mano, y lo metí en el ordenador. Fui directamente a escuchar la canción que me había dicho, sonreí al reconocerla: "Decembers", de Hawthorne Heights. Realmente era una canción preciosa. Luego me puse a escuchar las demás, todas ya anteriormente conocidas por mí:
1."Emily" (From First To Last)
2."Awake" (Secondhand Serenade)
3."The last three letters" (Alesana)
4."Yesterday" (Pencey Prep)
5."American love" (Haste The Day)
6."Don't wait" (Dashboard Confessional)
7."Pray" (Blessthefall)
8."You had me at hello" (A Day To Remember)
9."Decembers" (Hawthorne Heights)
10."Until the day I die" (Story Of The Year)

No conocía esa faceta emocional de Nagato, recordaba todas las veces que había pasado lo suficientemente cerca de él como para escuchar su deathcore con el volumen a tope. Incluso ya me parecía algo extraño que Silverstein le gustara tanto, pero realmente me gustaba su manera de ser, tan antisocial y tan dulce al mismo tiempo. Apagué el ordenador y me puse aquella camiseta de Bullet For My Valentine y los shorts de Hello Kitty versión emo que eran mi pijama. Me acosté y me puse los auriculares justo antes de apagar la lámpara de mi mesilla de noche. Puse en mi iPod aquella canción de Hawthorne Heights, y no pude evitar ponerme a llorar sin estar triste, estaba simplemente emocionada. Supongo que me quedé dormida todavía con la misma canción resonando en mis auriculares. Estaba segura de que yo lo quería, y quizás esta vez todo fuera a salir bien, porque quizás él también me quería a mí.