Capítulo Original: /works/442615/chapters/756307


Kurt había despertado primero, y por su propio bien, había saltado fuera de la cama, prácticamente. Había soñado sobre ellos la noche anterior.

Qué los dos estaban juntos. Solo ellos dos.

Qué Sebastian estaba viéndolo con la misma expresión que siempre parecía reservar para Blaine. En el sueño, habían hecho el amor, y Sebastian había hecho todo lo que Kurt siempre había querido que hiciera.

Y luego había despertado, y las lágrimas vinieron de nuevo, completamente libres.

Kurt había escapado de la habitación, se había limpiado en el baño, realizando una rápida versión matutina de su usual rutina nocturna.

Luego había consumido un poco de Tylenol para lo que sería su próxima jaqueca, y había ido a la cocina para hacer café.

Finn había estado levantado por al menos una hora. El era entrenador en una escuela, y usualmente tenía que irse a trabajar bastante temprano para atender los problemas con el transporte. El equipo tenía prácticas extras los sábados, pero no duraban todo el día, así que él y Kurt paseaban por la ciudad juntos después de que Finn saliera del trabajo.

Finn le había enviado una mirada al rostro de Kurt y cerrado su boca para evitar cualquier comentario que había estado a punto de hacer. Le había alcanzado a Kurt la lata de café y llenado la recamara con agua silenciosamente.

Él se había quedado el tiempo suficiente para tomar una taza antes de dirigirse al trabajo.

Kurt había murmurado un adiós a su hermano antes de tomar su café parado frente a la ventana de su apartamento. Era la única ventana con lo más cercano a poder llamarse "vista," y a Kurt le gustaba pararse ahí cuando sentía la necesidad de pensar.

"¿Estoy permitido a tomar un poco de ese café?" la voz de Sebastian interrumpió los pensamientos antes de siquiera se formasen.

"Por supuesto," respondió Kurt antes de tomar otro sorbo, su mirada no abandonaba la ventana.

"Bien, porque agarré una taza antes de preguntar," dijo Sebastian.

Kurt escuchó un movimiento detrás de él, y supuso que era Sebastian sentándose en su pequeño sofá.

"Esperaba que siguieras en la cama cuando yo despertara," dijo Sebastian en voz baja.

Kurt se dio vuelta, esperando que el enrojecimiento de su anterior llanto finalmente se hubiese limpiado de su rostro. No podía dejar que Sebastian tuviese más lástima por él.

"Oh, bebé," Sebastian dejó su taza en la mesa y se levantó.

"No lo hagas," Kurt lo detuvo cuando este se acercaba. "Podemos hablar sin tocarnos."

Ese sueño había sido un recordatorio para él. Anoche, cuando Sebastian había pedido quedarse, Kurt había ido a la cama con la esperanza de que finalmente habría obtenido lo que quería por una vez por todas. Pero luego el sueño, o su subconsciente en realidad, había traído el recordatorio de que nunca tendría eso.

Sebastian era de Blaine.

Siempre había sido y siempre será de Blaine.

Era culpa de Kurt por quererlo tanto. Y si podría saltearse esta discusión, y echar a Sebastian por la puerta, él se pondría mejor.

Al igual que Sebastian.

Sin Kurt a su alrededor, Sebastian tendría menos drama en su vida. No estaría tan cansado todo el tiempo, y no sería tan infeliz. Tendría lo que quería.

A Blaine.

"Gracias por dormir conmigo," dijo Sebastian en voz baja.

"De nada."

Él todavía no se veía descansado, y Kurt sintió un golpe de culpa nuevamente.

"Bebé, te mentí antes. El día en que te fuiste," dijo Sebastian después de unos silenciosos momentos.

Kurt se apartó de la ventana para mirarlo, "¿Sobre qué?"

Había cosas que Sebastian había dicho ese día que Kurt había tenido problemas en creerlas, pero no imaginaba que él pudiese mentir al respecto.

"¿Podrías sentarte? No tienes que sentarte conmigo. Pero si vamos a hablar, esto podría durar cierto tiempo," Sebastian se recostó en el sofá y suspiró. Puso sus pies en la mesa en frente él, probablemente olvidando que no estaba en su departamento, pero Kurt no dijo ni una palabra con respecto a sus pies en la mesa.

Kurt cruzó la habitación para sentarse en la pequeña silla que estaba frente a él, y puso su café en la mesa.

"Okay, ¿sobre qué mentiste?"

"Cuándo dijiste que no querías quedarte para obtener las migajas de atención, que yo le doy a él, dije que no era consiente al respecto. Pero no era verdad. Sé que hago eso," Viendo a Sebastian, parecía que la confesión había sido un poco dolorosa para él.

Los ojos de Kurt comenzaron a lagrimear de nuevo.

Siempre había dolido verlo, pero al menos, si este no lo admitía, Kurt podía fingir que no había estado pasando. Pero escuchar a Sebastian decirlo, admitirlo, se sentía horrible.

Kurt se paró para abandonar la habitación antes de derrumbarse, pero el suave "espera" de Sebastian lo detuvo.

"¿Qué?"

"No lo hago por la razón que crees que lo hago," Sebastian se paró y se acercó a Kurt. "Te prometo que no lo hago porque lo ame más. Porque no lo amo más que a ti." Sebastian pasó una mano por su mejilla y deslizó su pulgar hacia adelante y hacia atrás sobre la piel de Kurt.

"Sebastian," interrumpió Kur, decidido a discutir sobre lo que claramente podía ver cada día que habían estado juntos.

"Detente. Escúchame," Sebastian lo empujo para un abrazo. Kurt trató de salir de sus brazos, pero Sebastian lo sujetaba con fuerza. "Detente. Esto de no tocarse tiene que parar. Solo escúchame."

"¿Qué?"

Sebastian agarró el rostro de Kurt con ambas manos. "No te va a gustar mucho lo que tengo para decir. Pero tengo que decirlo, y tú necesitas escucharlo."

Kurt se forzó a si mismo mirar a Sebastian. "Bien. ¿Qué?"

"Tenías razón acerca de unas cuantas cosas. Entré en esta relación para estar exclusivamente con Blaine. Nunca negué eso. Pero no te conocía entonces. Solo conocía la imagen de ti que formé en la secundaria. Y luego las pocas veces que nos vimos durante la Universidad, todo lo que hacíamos era insultarnos mutuamente. No te conocía porque nunca traté de conocerte. Así que si, tenías razón. En un principio, solo quería a Blaine."

"Lo sé," dijo Kurt entrecortadamente.

"Pero luego el Huracán Hummel llegó a mi vida," Sebastian sonrió.

Kurt bufó. "¿Qué se supone que significa eso?"

"Finalmente vi en ti lo que Blaine veía en ti. Lo que tus amigos ven en ti. La forma en que tomas el control y decides si cierta persona merece o no tu tiempo. La forma en que coqueteas con alguien y lo haces querer estar contigo. La forma en que proteges a las personas que amas. ¿Recuerdas esa noche en el club? ¿Cuando enloqueciste con ese idiota que me llamó puto por no querer bailar con él?" Sebastian le sonrió.

No había sido exactamente uno de sus mejores momentos. El chico había estado coqueteando con Sebastian toda la noche, y se había puesto celoso cuando había visto a Sebastian bailar con Kurt y con Blaine. Había agarrado a Sebastian por el codo, y demandándole cooperar. Cuando Sebastian lo había rechazado de nuevo, el chico había levantado el rostro de Sebastian, llamándolo puto, y diciendo que Sebastian no valía lo suficiente para su precioso tiempo, de todas formas.

Blaine había quedado parado allí, sorprendido. Había tratado de agarrar las manos de Sebastian y las de Kurt para huir de ahí, pero Kurt había alcanzado niveles de indignación que no eran permitidos. Cuando finalmente había terminado de insultar verbalmente al chico por tocar a Sebastian y por hablarle de esa forma, los guardias de seguridad habían llegado para echar amablemente al chico para afuera del club.

Kurt se había dado vuelta, avergonzado por haberse enojado tanto, pero los ojos de Sebastian brillaban en admiración, y había pasado el resto de la noche abrazado a Kurt.

"Si, lo recuerdo," Kurt sonrió débilmente.

"Esos son los tipos de momentos de los que estoy hablando. Cuando tomaste el control de mi vida y decidiste que yo valía lo suficiente como para preocuparte por mí. Simplemente podrías haber huido con Blaine, arrastrándome contigo y evitando el conflicto completamente. Pero fuiste tras él debido a que él fue tras mí. Eso fue jodidamente sexy."

Sebastian bajó su cabeza y acarició la garganta de Kurt.

"Tú no eres un puto," respondió Kurt en voz baja. "El no debería haber dicho eso."

"¿Ya no más Craigslist?" Sebastian sonrió.

"Oh, dios, yo era un adolescente cuando dije eso. No hueles a Craigslist."

Sebastian lo besó lentamente, y Kurt sintió el deseo de derretirse en él y olvidar todas las razones por las que tenía que mantenerse lejos de Sebastia.

"Antes de que me deje llevar, necesitamos terminar esta discusión," la voz de Sebastian era ronca.

"No me gusta esta discusión," murmuró Kurt y evitó su mirada.

"Lo sé. Yo tampoco estoy contento por esto. Pero tenemos que arreglar esto. Mi punto es que mientras entraba en esto y solo lo quería a él, me enamoré de ti. Y tú te enamoraste de mí. Y esa mierda importa para mí."

"Solo tú llamarías mierda a enamorarse," Kurt río.

"Cállate. No lo amo más de lo que te amo a ti. En este momento, ni siquiera sé que siento por Blaine en lo absoluto. Y no voy a pensar en eso hasta que yo arregle esto. Hasta que arregle lo nuestro."

"No puedes arreglar lo nuestro sin abordar el tema de Blaine."

"Si, si puedo. Puedo disculparme por arruinarlo. Y puedo arreglar esa teoría que tienes de que no estoy jodidamente loco por ti. Eso es un comienzo, ¿no?"

"Okay, dime lo que tengas que decirme."

"Te amo. Pero si, lo trato diferente. Pero lo trato diferente porque su personalidad lo demanda. La tuya no. No tengo que pasar mucho tiempo haciendo cosas para ti porque tú no vas a pasar horas quejándote al respecto. Cuando no estás de acuerdo conmigo, hablamos sobre el tema. Peleamos, y luego seguimos adelante. Se toma el doble de esa energía amar a Blaine debido a sus necesidades. A veces solo le doy lo que quiere porque estoy jodidamente cansado. Es más fácil dar que luchar."

"Si," dijo Kurt en voz baja. "Lo sé. He pasado años viviendo en esa situación. Pero lo que me pone mal es que no te quede nada de energía para mí. ¿Se supone que no debe preocuparme eso y que tengo que estar callado al respecto?"

"¿Viste cuándo dijiste que te veo diferente? Dijiste que ves como miro a Blaine y luego, cuando me doy vuelta hacia ti, ves otra cosa en mi rostro. ¿Algo que no reconoces?"

"Si."

"Es culpa. Debido a que me doy vuelta hacia ti, y veo esa mirada en tu rostro. Esa mirada de anhelo y sé que soy la razón por lo cual eres tan infeliz, pero es que estoy tan cansado todo el tiempo. Mentalmente y físicamente. Y tú me sigues amando, incluso si no hago lo suficiente para estar contigo. Pero él no. Él demanda mucho tiempo y atención. Y una vez que ustedes dos dejaron de ser KurtyBlaine, se volvió más difícil para mí. Al igual que era más difícil para ti antes de que yo llegara. Pero todo este tiempo, pensé que nunca tendría que preocuparme en que me dejaras. Pero veo que me equivoqué. Me movía entre tomar ventaja de ti o simplemente descuidarte. Y lamento tanto eso."

"Perdón por causar tanto drama. Sé que puedo ser una perra, y lamento si hago las cosas más difíciles para ti, o si te agrego mucho estrés. Jamás quise hacer eso."

"Sabes, estabas muy molesto con respecto a la fiesta de mi trabajo. Había una razón para eso, y nunca me detuve y pensé sobre decírtelo. Es que nunca cruzó por mi mente que estuvieras enojado al respecto. Pero la razón por la que fue Blaine no tiene nada que ver contigo siendo inapropiado. Porque no lo eres. De hecho, creo que la esposa de mi jefe te amaría. Encantarías a muchas mujeres simplemente siendo tú mismo. Es debido a otra cosa."

"¿Qué?"

"Me encontré con mi jefe mientras que Blaine y yo estábamos comprando tu regalo de cumpleaños."

Las cejas de Kurt se elevaron.

"Okay, yo estaba comprándolo y Blaine estaba conmigo."

"Toallas bordadas, Sebastian. Eso es por lo que Blaine no tiene permitido ir a comprar para otras personas."

Sebastian bufó. "Solo escucha. Nos encontramos con mi jefe, y antes de que pudiese pensar en una forma de presentarlo que no sea muy vaga para el trabajo, Blaine se había presentado él mismo como mi novio. Y hubiese causado muchas preguntas si te hubiese llevado a ti en su lugar, especialmente cuando existía la posibilidad de que nos encontráramos con él de nuevo, en el futuro. Nunca fue porque no quería llevarte conmigo. La situación me acorralo, y no podía retroceder el tiempo y arreglarlo antes de que Blaine abriera su boca."

Kurt asintió. "Okay, lo entiendo. Lamento nunca haber dicho nada."

"El hecho de que no te quejaras sobre estas cosas, también me jugaba en contra, sabes. Nunca sabía que había hecho mal porque tú no me lo decías hasta que estabas demasiado enojado como para escucharme. Nunca quise lastimarte. Te juro que nunca quise lastimarte."

"Lo sé," dijo Kurt en voz baja.

"Lamento tanto haberme perdido tu show. Sé lo mucho que significaba para ti. Y cuando me miraste, queriendo abrazarme a mí, y me quitaste una lágrima de mi rostro, siendo tu el que estaba lastimado por algo que yo había hecho, eso casi me mata."

Kurt vio a Sebastian tragar saliva, y empujó a Sebastian más cerca de él.

"Ambos somos miserables, ¿no?" Kurt habló después de unos pocos minutos de silencio. "Cuando estoy allí, soy miserable pero ahora te he hecho miserable por irme. ¿Qué se supone que debo hacer? No sé qué hacer."

Kurt sintió a sus estúpidas lágrimas caer de nuevo, y las limpió con una manga.

"Mi amor."

"No puedo darte lo que quieres sin perder lo que yo quiero," Kurt sollozó entrecortadamente. "Ya no puedo hacer eso. Te amo tanto, pero no puedo hacerlo. Ya no los puedo ver juntos. Odio esto porque me pongo celoso. Aunque digas que las cosas serán diferentes, y que empezaras a pasar más tiempo conmigo, solo será más difícil para ti. Estarás muy incómodo."

"Puedo manejarlo, bebé," Sebastian lo abrazó con más fuerza.

"No, no puedes. E incluso si intentaras, él no dejaría que eso pase, de todas formas. Te demandaría más y más tiempo para compensar lo que me estarías dando a mí. Y luego tú estarías más exhausto cada día. Esta relación ya no va a funcionar. ¿Recuerdas cuando hablábamos sobre que todos íbamos a tener igual trato, y que los celos y la atención no iban a ser un problema para nosotros? Fuimos tan estúpidos, Sebastian."

Kurt envolvió sus brazos en el cuello de Sebastian y se odio a sí mismo por llorar tanto. Sebastian odiaba cuando él lloraba.

"Te necesito. Te amo, pero Blaine y yo no somos buenos juntos. Blaine no tiene problema en separarse de mí, pero él no puede y ni quiere dejarte ir. Y tú no puedes renunciar a Blaine. Y yo no quiero renunciar a ti, pero no puedo quedarme contigo y Blaine. Ya no sé qué hacer."

"Yo tampoco, bebé. Ojala supiera. Ojala tuviera la respuesta para arreglar todo sin que nadie saliera herido. Pero no la tengo," susurró Sebastian contra su hombro.

"Así que tenemos que hacerlo de esta forma," Kurt se retiró del abrazo y ahueco el rostro de Sebastian en sus manos. "Tengo que hacerlo de esta forma. Me mata estar ahí. También me mata saber que tú también sales lastimado, pero alguien tiene que ser el fuerte aquí. Alguien tiene que ponerle un fin a esto. Y yo elegí que ese sea yo."

"No," discutió Sebastian. "No."

Empujó a Kurt más cerca de él. "No," repitió firmemente. "Puedo arreglar esto. Solo necesito una oportunidad. Necesito tiempo," Sebastian presionó un beso contra su boca. "Por favor, déjame arreglarlo."

"Solo pienso en una forma en la que puedes arreglar esto, y es algo que me niego a pedirte que hagas."

Sebastian asintió pero no dijo ni una palabra.

"No puedo ni quiero hacerte elegir. Puede que suene como que lo estoy haciendo, pero he preferido tomar la decisión por ti, aunque esta nos lastime a ambos. No quiero que quedes resentido conmigo. No quiero pedirte que estés conmigo y luego que en un año estés enojado conmigo debido a que ya no estás con Blaine. No puedo hacer eso."

"Te amo."

"También te amo."

"¿Puedes perdonarme por ser un idiota últimamente?"

Kurt lo miro a los ojos, y su voluntad casi cayó lo suficiente como para olvidar lo importante que era esta decisión para él. Quería arrastrar a Sebastian a la cama y hacerle el amor por el resto del fin de semana, pero eso solo lo pondría de nuevo en la situación que le estaba rompiendo el corazón.

"¿Puedo quedarme aquí este fin de semana? Podemos hablar más, y podemos concentrarnos en nosotros, una vez por todas. No voy a renunciar a ti, y realmente, te extraño mucho," preguntó Sebastian en voz baja.

"Si, puedes quedarte. Pero en la noche del domingo, vamos a tomar una decisión final, y tienes que tomar en cuenta a Blaine también. No sería justo de lo contrario," Kurt lo besó y pasó sus dedos atreves del cabello de Sebastian.

"Hecho. Necesito llamar a Blaine. Tengo como veinte mensajes sin leer de anoche y de esta madrugada. Lo iré hacer a la habitación, porque probablemente esté enojado conmigo, y tú no necesitas ese drama."

"Okay," Kurt lo besó de nuevo y lo vio caminar por el pasillo.

Kurt había ido al baño y estaba caminando de vuelta al living cuando escuchó a la voz de Sebastian más aguda y más fuerte desde la habitación. Se acercó, luchando contra el deseo de espiarlo, pero fallando miserablemente. Abrió un poco la puerta, como media pulgada, y se limitó a escuchar.

"Sé que estabas haciendo anoche," discutió Sebastian.

Vaciló por unos minutos, obviamente escuchando a Blaine al otro lado del teléfono.

"No tuviste problema en que nos perdiéramos la apertura de Kurt en la Semana de la Moda, así que no puedes molestarte demasiado en que yo ignorara tu concierto de anoche."

Unos minutos de silencio pasaron. "Si, te ignore a propósito. Necesita pasar tiempo con Kurt anoche. Lo estoy perdiendo, Blaine."

Kurt sufría por él, no solo porque quería mucho a Sebastian, sino que también porque su decisión lo estaba enviando a Sebastian a mucha confusión. Su mano presiono gentilmente contra la puerta, para abrirla, pero luego retrocedió, decidiendo a último momento dejar a Sebastian solo.

"No, no voy a volver al apartamento este fin de semana. Me voy a quedar con Kurt."

Más silencio, y un suspiro en frustración. "Si, te amo."

Kurt envolvió sus brazos alrededor de su cuerpo, odiando lo cansado y frustrado que Sebastian sonaba.

"No, eso no va a funcionar esta vez. Me voy a quedar aquí. Lo necesito, Blaine."

Sebastian dejó escapar otro bufido de frustración. "Eso no te incumbe, en realidad. Blaine. Solo escucha una vez por todas. Esto no es sobre ti en este momento. Esto es sobre Kurt y yo. Nuestra relación. Me voy a quedar aquí porque me está dando hasta el domino para arreglar esto, y estaré jodido si lo dejo alejarse de mi nuevamente."

Kurt escuchó el sonido del teléfono siendo tirado, y se alejó de la puerta antes de que Sebastian pudiese atraparlo escuchando.


Espero que les haya gustado este capítulo, mil disculpas por todos los errores, y muchas gracias por leer! :) Sus comentarios son geniales! :) Y aquí comienzo la campaña para que Nina Bane le diga la verdad a sus Sebastian y Blaine, y deje de ponerse mal, okay, me calmo, pero espero que todo se resuelva :)

Entre hoy y mañana voy a traducir un one-shot muy cortito, pero es divertido y me va a balancear un poco los sentimientos que siento al traducir esto (que no es tan angst, pero al fin y al cabo es angst) Bueno, besos! :)