TYRION: Mano y tío del Rey Joffrey. Apodado "el Gnomo"
Tyrion fue directo a las habitaciones de su hermana. No le gustó nada que no le avisaran a él primero. Hubiera tenido más tiempo de trazar un plan para poder manipular después a Cersei, ahora tendría que improvisar, "aunque ¿desde cuándo eso ha supuesto algún problema?", sonriendo, llamó a la puerta y sin esperar respuesta entró.
-Parece que hoy no nos levantaremos con buen pie, querida. ¿Dónde está el mensajero?
-Tus salvajes lo han dejado escapar, cuando dejó el pergamino sellado se volvieron y había desaparecido. ¡Y dices que se puede confiar en ellos! –gritó su hermana desde el otro lado de la habitación. La tensión hacía que su rostro fuera aún más hermoso, aunque frío y cruel.
-Los capas doradas son los que tienen que vigilar y proteger esta fortaleza, Mis Salvajes –dijo recalcando cada sílaba, - me protegen y vigilan a mí.
-¡Pero hay que encontrarlo¡Hay que matar a ese infeliz! –estaba llegando al borde de la histeria.
-Tres capas doradas, tus eficaces soldados del rey, han salido por cada una de las puertas de Desembarco del Rey, mientras se distribuyen patrullas por toda la ciudad. Del puerto no puede haber llegado, ni podrá salir. –Tyrion se sentó en la cama con gran esfuerzo y se recostó en un cojín. – A veces, se pueden hacer dos cosas a la vez, andar y gobernar este Reino.
-¿Intentas insinuar que yo no gobierno, Gnomo? Nadie te pidió que vinieras aquí. Podría habérmelas..
-Ahórrate la humillación hermanita, sin mí, a estas alturas, tu querido hijo estaría adornando la muralla. Bueno.. parte del cuerpo de tu querido Joff.
Cersei cerró los puños con fuerza. Se había vuelto demasiado importante como para despreciarlo tan abiertamente como hace unos meses. "Ahora me temes, querida Cersei, ahí es dónde te quería ver"
-Así que.. Ned era realmente fiel –Tyrion soltó una risotada, - Catelyn estaría encantada de saberlo. Jon era la única mancha en la casa Stark.
-¿Te divierte todo esto? Estás disfrutando, maldito infeliz, ojalá estuviera aquí Jaime para demostrarte que no se juega cuando alguien de tu familia está en peligro.
-¿A no¿acaso no recuerdas cuando estuve prisionero en Nido de Águilas?, entonces si se permitían bromas¿verdad?. Jaime y tú disteis las gracias a los dioses de que os quitaran otro testigo de en medio¿verdad?
-Jaime hizo todo lo que pudo para rescatarte, pero bien sabes que tuvieron que hacerle frente al niñato de Ned.
-Exacto. Y yo tuve que salir por mis propios medios, y ahora, aquí estoy, ayudándote a rescatar a tu amante, perdón, a nuestro querido hermano; limpiando el reino de la porquería que está haciendo nuestro joven Rey y solucionando los problemas del verdadero heredero al Trono de Hierro. Tres favores como pago por dejarme tirado en una mugrienta celda. Estoy encantado de servirte –hizo una reverencia al decir la última frase y Cersei estalló un jarrón contra la pared opuesta de la habitación.
-Maldita sea Tyrion, tienes algún plan o has venido aquí a regodearte de mi desgracia.
-He venido aquí porque me lo has ordenado, mi Reina. Y no tengo ningún plan. –Tyrion se bajó de la cama y se asomó a la única ventana que había en los aposentos de Cersei. Una sola, aunque enorme. - ¿Qué plan puedo tener? Está claro que esperas que lo solucione yo todo, querida. De hecho, lo soluciono todo.
-Echando a mis hijos de mi lado.
-Salvando a mis sobrinos de una muerte prematura –la corrigió Tyrion, sin dejar de mirar hacia el mar. – Lo único que se puede hacer es esperar a que capturen al mensajero, interrogarlo y matarlo.
-Eso ya lo había pensado yo –resopló Cersei tumbándose en la cama.
-¡Fíjate! Me hubieras ahorrado la caminata y la falta de sueño. ¿Quieres decirme algo más¿reprocharme tal vez que no hubiera controlado la entrepierna de Lyanna?
-Eres detestable, enano.
-Viniendo de ti, no es más que un piropo hermana. Supongo que ahora comprenderás los motivos de la guerra que emprendió Robert hace años.
La cara de Cersei, era un poema. A Tyrion le encantaba verla derrumbarse ante sus comentarios. "Pobre Ned, pobre Arryn. No pudisteis con ella, porque no sois de su misma calaña. Parece ser que haré justicia al fin y al cabo"
-La guerra no se inició por esa puta, Gnomo. Los Targaryen eran despiadados, Aerys era un monstruo y Rhaegar su sucesor.
-Viniendo de ti, es un piropo para el difunto –se apartó de un salto para esquivar el guantazo de Cersei. –Te dije que no me volverías a poner la mano encima. Aerys Targaryen reinaba con mano dura, pero con justicia, con demasiada justicia. Nadie se quejó por falta de pan, ni de seguridad en las calles de Desembarco del Rey. Nadie tuvo que tirarle desperdicios a la cara, nunca.
-Y sin embargo, cuando Ned y Robert encabezaron la batalla, la gente los siguió.
-La gente se arrima al sol que más calienta¿acaso tú has hecho lo contrario? Robert Baratheon prometió un reinado mejor, prometió cambiar la mano de hierro por música y torneos. ¿A cuál elegiste tú?
-No estamos hablando de eso Tyrion, pero es imposible que Robert supiera nada. El bastardo de Ned estaría muerto, conozco el carácter de mi difunto marido, lo he sufrido catorce años.
-En eso estamos de acuerdo, hermanita. El Rey Robert no sabía nada de la existencia de Jon, pero sí sabía de la infidelidad de Lyanna. Brandon Stark murió pensando que ésta fue violada. Y una mierda. Apuesto mi pequeño cuerpo a que esa puta del norte se acostaba con el hijo de Aerys. –ahora todo encajaba mucho mejor. – Y de no ser por Ned y por el idiota de tu marido, ahora estaría reinando al lado del hijo del loco y con Jon Nieve como heredero.
-Dirás a no ser por Jaime. Él acabó con Aerys. –dijo indignada Cersei.
-Jaime fue un monigote en manos de Ned –Tyrion empezó a reirse. –Que matara él al Rey, que hiciera el trabajo sucio, mientras el honrado y el borracho acababan con la verdadera razón de la sublevación. Rhaegar Targaryen.
Cersei iba a explotar de rabia y de celos. Todos estos años aguantando a Baratheon para darse cuenta ahora, más de lo que ya sabía, que la única motivación de Eddard Stark y su marido fue salvaguardar el honor de Lyanna Stark.
-Robert también fue manipulado por Ned. Quien decía ser su mejor amigo, después, que digan que yo no soy de fiar. Robert fue convencido a vengar el honor de Lyanna y Ned fue a acabar con los testigos del hijo de su hermana. El reino estaba a punto de derrumbarse, lo único que esperaba al descendiente de Rhaegar, era la muerte.
-Pero si Eddard hacía pasar a Jon como hijo suyo, el chico viviría. Mejor criarlo como bastardo y dejar el gobierno en manos de su amigo, que exponer la vida de su sobrino. –la mueca de disgusto en el rostro de Cersei era impresionante – Y hacerme aguantar a mí al estúpido de Robert, por salvar la prole de la fresca esa.
-Ibas tan bien encaminada, lástima que acabes con esa mentira –Tyrion se dirigió a la puerta. – A Robert lo aguantaste tú por voluntad propia, que mejor que un descendiente Lannister para ocupar el Trono de Hierro. Ahora no te hagas la victima, que más da por qué luchó Robert o quién es realmente Jon Nieve. Tú tienes a tu hijo en el Trono, date por satisfecha.
-Hasta que no tenga en una pica la cabeza del mensajero, no voy a descansar.
Tyrion salió del cuarto y se dirigió de nuevo hacia la torre de la Mano. Él tampoco descansaría, pero la curiosidad iba a ser lo que le impediría dormir aquella noche. ¿Quién había tenido acceso a tal información¿quién puede estar tan seguro de la descendencia de Rhaegar¿Daenerys Targaryen? "esa muchacha está al otro lado del mar Angosto, a saber si sigue viva, no creo que sepa que tiene aquí a un sobrino y por lo tanto a un competidor". Mientras Catelyn Stark no se enterase de nada, la vida en Desembarco del Rey sería la misma, y las batallas igual.
Cuando entró al dormitorio, Shae lo estaba esperando. "Benditos sean los pasadizos construidos por los antepasados de Jon Nieve", una sonrisa afloró en el rostro del enano, la noche no acabaría tan mal como pensaba.
