Ladrón de Gatos
Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima
Este drabble participa de la CI Pairing Cup, del foro Cannon Island
Pareja: StinGue
Extensión: 497 palabras.
Ladrón De Gatos
[Rogue]
—Frosh, espera… —grite, mientras hacia el intento de capturar a mi amigo felino.
Justo en ese momento, podía imaginar el firme y burlón "te lo dije" que me diría mi amiga Yukino; pero nunca me imaginé que traer a Frosh a una campaña de vacunación comunitaria sería mala idea.
Bueno, tal vez con el sermón que me dijo mi amiga Yuki con anterioridad, me habría podido dar una idea de lo que sucedería, pero dado que estaba corto de dinero para llevar a mi felino con un veterinario particular, fue por lo que opte por ir a una campaña de vacunación.
Oh, que iluso fui al pensar que todo saldría bien, sobre todo teniendo que en una campaña comunitaria acuden varias personas con todo tipo de animales, entre ellos perros y da la casualidad que Frosh le teme a los perros.
—Frosh, esp… —mi frase quedo a medias, debido a que a unos metros más adelante alguien había tenido la amabilidad de atrapar a mi mascota.
Conforme me iba acercando y notaba que mi amigo gatuno se encontraba bien, sentía que el alma volvía a mi cuerpo, ya que me libraría de uno de los sermones maternos que Yukino me daría por dejar escapar a Frosh.
—Hola, ¿amiguito como estas? ¿Te has perdido?
Cuando estuve cerca de Frosh y del desconocido que lo capturo, escuche que él le hablaba a mi gato de forma cariñosa.
—Gracias —musite, logrando que el desconocido me mirara confundido.
— ¿Gracias? ¿De qué?
—Por atrapar a Frosh, mi gato.
— ¿Es tuyo?
Estuve a punto de contestarle mal, pero me contuve, emitiendo un simple:
—Sí.
Sin saber por qué, el chico que sostenía a frosh entre sus brazos comenzó a analizarme de pies a cabeza. Su mirada azulada, me hizo sentir incomodo, pues no encontraba una buena razón para que hiciera aquello.
—No te creo —sentenció en cuanto termino con su análisis. Mi cara en ese instante debió reflejar la duda, ya que el añadió—: Porque él es tan lindo y tú, pues…
—¿Pues? —intente persuadirlo para que continuara.
El rubio suspiro.
—Si te digo te vas a enojar —aseguro—. Mejor confórmate con saber que no me inspiras confianza.
—Resulta irónico que un desconocido me hable de confianza, ¿no crees?
Él se encogió de hombros.
—Tal vez, pero prefiero desconfiar a entregarle esta lindura a quien puede ser un ladrón de gatos.
Bufe frustrado. Lo que menos quería era tener que pelear con una persona cualquiera la custodia de mi propio gato.
—¿ Qué quieres a cambio de devolverme a Frosh? ¿Dinero?
Él negó.
—Un helado y así aprovechamos para que me muestres los papeles que te identifiquen como dueño de esta cosita hermosa —pidió—. ¿Vamos?
—¿Haces esto con todos los gatos que te encuentras?
Él negó y el añadió:
—Sólo cuando estoy aburrido —informó—. Vamos, ladrón de gatos. —me llamo con sorna.
—Me llamo Rogue Cheney. —me presente para que dejara de llamarme ladrón.
—¡Y yo Sting!, señor ladrón. Y apurese, que quiero helado.
Notas de la autora.
1. No me convence ese final.
2.-Lo que sucedió a Frosh en parte es real.
