Ichigo Kurosaki al final se había marchado de la Sociedad de Almas. Junto a él, Inoue Orihime, Sado Yasutora e Ishida Uryuu. Los Ryoka que pusieron en jaque a todo el Seireitei.

El Senkaimon que se abrió desde la colina del Soukyoku se acababa de cerrar, y los capitanes que habían acudido a la ceremonia se fueron retirando. También Rukia y los demás tenientes que asistieron.

Sin embargo, la partida de los Ryoka no dejaba paso a un periodo de paz o de descanso, ni mucho menos…

- ¡Capitán Ukitake¡Traigo un informe firmado por el Capitán General Yamamoto! – Kiyone entró en la habitación donde descansaba Ukitake de manera muy acelerada. El Capitán de la 13ª División se quedó bastante sorprendido.

- Gracias Kiyone. Ahora mismo lo leo.- La cara de Ukitake fue bastante cómica, Kiyone le había pegado un buen susto.

Sin embargo, el rostro de Ukitake cambió bastante después de leer el informe…

BLEACH 03 - Recuerdos congelados

Página de portada, con el título del capítulo y una imagen de Hitsugaya a los pies de la cama de Hinamori

El Capitán Ukitake salió apresuradamente del cuartel general de la 13ª División. Parecía tener prisa. Sus pasos resonaban por los pasillos que conducían al cuartel del Capitán General. Ni siquiera pasó a ver a Shunsui para contarle lo del informe.

Ukitake alcanzó la puerta de la habitación de Yamamoto. Abrió la puerta con ambas manos y pudo observar como el Capitán General se encontraba sentado frente a su escritorio rellenando varios informes. Éste, viendo que Ukitake acababa de llegar, le hizo un gesto con la cabeza para que se acercara.

- ¿Me ha mandado llamar, Sensei?

- Siéntate, Jyuushirou. – El tono de su voz era bastante dictatorial como de costumbre, aunque también se le notaba un cierto grado de preocupación. Ukitake se sentó. – Pasaré por alto el incidente en la colina del Soukyoku, sin embargo, te he mandado llamar por algo bien diferente. Hace una semana que Sousuke Aizen se marchó de la Sociedad de Almas, y nada se ha sabido de él desde entonces. Creo que ha pasado un tiempo prudencial para abrir una investigación en profundidad, y me gustaría que tú y el Capitán Shunsui llevaran las riendas de la misma.

- Me imaginé que me requeriría por este asunto… – La cara de Ukitake seguía siendo de cierta preocupación.

- Sé que tú tuviste algo más de contacto con Sousuke. Él se convirtió en Capitán algo después que ti, y siempre mantuvisteis una relación muy fluida.

- Ya lo sé. Aizen parecía un tipo muy coherente y dedicado, sin embargo… – Los recuerdos no parecían estar haciéndole ningún bien a Jyuushirou. – ¿Las investigaciones previas han aportado algún tipo de dato?

- Sí, por eso te he hecho llamar…


- ¡Matsumoto!

El Capitán Hitsugaya llevaba un buen rato dando vueltas por todo el cuartel general de la 10ª División en busca de su Teniente.

- En fin, me tendré que encargar yo de todo el papeleo.

Hitsugaya entró en una de las habitaciones del cuartel general. Era la Sala de Administración, donde llegaba todo el papeleo a rellenar por el Escuadrón, y que era una de las tareas que tenía asignada la Teniente. El pequeño Capitán se sentó para comenzar con ello, sin embargo, andaba muy pensativo…

- Todavía recuerdo esa sensación…

Flash back

Dentro del Área Residencial de la Cámara de los 46, Aizen, con una sonrisa diabólica en sus labios, hacía frente a un Hitsugaya con el Bankai liberado.

- ¡Aizen, te mataré!

- No uses palabras tan fuertes, te tratarán como a un débil.

Fin del flash back

- Aizen… – La cara de Hitsugaya reflejaba la rabia contenida del Capitán.

Hitsugaya siguió rellenando informes durante unos pocos minutos pero, de repente, se detuvo, levantándose de la silla.

- Es inútil, no me concentro. Los dejare aquí para que se encargue Matsumoto de ellos.

El Capitán del 10º Escuadrón abandonó la Sala de Administración y se marchó del cuartel.


El mediodía ya había pasado, y Renji paseaba por los pasillos de la 6ª División después de haber comido como hacía mucho no hacía. Su mente andaba en blanco desde la partida de Ichigo. Su única preocupación era ir a ver a Rukia para ver como se encontraba. El pequeño paseo que le quedaba hasta el cuartel de la 13ª División se lo tomó con calma.

Cuando iba a salir de su cuartel, vio como, al fondo, emergía la figura del Capitán Kuchiki. Renji dudó por un momento pero, después de pensar en la visita que le realizó al Capitán durante su convalecencia, se disipó todo atisbo de dudas.

Ambos se fueron aproximando, y al poco llegaron a establecer contacto. Renji se detuvo, al igual que el Capitán.

- Renji, te estaba buscando. – Byakuya mantenía ese aire altivo que siempre le había acompañado.

- ¡Dígame, Capitán Kuchiki! – Desde el combate de ambos, Renji siempre había guardado el temor de encontrarse frente a frente con Byakuya.

- Coge esto.

Byakuya sujetaba con su mano derecha la insignia de Teniente de la 6ª División que Renji se quitó antes de hacer frente a Ichigo sin permiso de su Capitán.

- Capitán Kuchiki… – Renji se había quedado algo sorprendido.

Renji cogió la insignia de las frías manos del Capitán. Sin mediar palabra, Byakuya continuó su camino rumbo al interior del cuartel. Renji se colocó la insignia algo sorprendido por la actitud de su Capitán y reemprendió su camino hacia el cuartel de la 13ª División.


La calma reinaba, después de muchos días, en el cuartel del 4º Escuadrón. La enfermería estaba casi vacía, a excepción de Hinamori, que aun permanecía allí. El resto de heridos fue dado de alta bajo la supervisión de la Teniente Isane, que en estos momentos se dirigía a reunirse con su Capitana.

- Capitana Unohana, tenemos un visitante de honor.

- Hágale pasar, Isane.

Por la puerta apareció el Capitán Hitsugaya, con el rostro algo desencajado.

- ¡Capitán Hitsugaya, es un gusto volverle a ver en tan buenas condiciones!

- Venía para preguntarte por el estado de Hinamori.

- Ha mejorado desde su última visita, Capitán. Mantiene las constantes vitales, y ya está fuera de peligro. Sin embargo, si mi llegada se hubiera retrasado, es posible que la Teniente Hinamori estuviera ahora mismo muerta.

- Lo sé… – El rostro de Hitsugaya se tensó bastante. – ¿Puedo pasar a verla?

- Claro.

Hitsugaya marchó en solitario a la habitación donde se recuperaba Hinamori. Le habían retirado ya la respiración asistida, y parecía dormir placidamente. Hitsugaya se sentó a un lado de la cama y, con suavidad, sostuvo una de las pálidas y débiles manos de Hinamori.

El Capitán del 10º Escuadrón parecía muy afligido…

Flash back

Aizen y Gin observaban tranquilamente cómo el cuerpo de la Teniente Hinamori se desangraba lentamente. Hitsugaya, arrodillado junto a ella, trataba de comprobar su estado.

- Me pregunto si hubiera sido mejor despedazarla para que no la pudieras encontrar… – Aizen esbozó una nueva sonrisa. – No hay nada más fácil que manipular a alguien que te admira…

Fin del flash back

- Hinamori… - La cara de Hitsugaya reflejaba una mezcla entre la tristeza y la rabia. – Si tan siquiera hubiera llegado algo antes… – El pequeño Capitán apretó uno de sus puños. – Nada te hubiera ocurrido…


- Aizen estuvo estudiando durante mucho tiempo las investigaciones que llevó a cabo el ex-Capitán de la 12ª División, Kisuke Urahara. Creemos que ha lograr desentrañar los entresijos del Hougyoku, y que planea ponerlo en funcionamiento en cuanto pueda. Lo peor de todo es que el archivo donde se recogían los secretos del Hougyoku estaba depositado en el Área Residencial de la Cámara de los 46.

- Justo donde Aizen se ocultó desde su fingida muerte. – Jyuushirou parecía muy pensativo.

- Exacto. Por expreso deseo de la Cámara de los 46, ese archivo se guardó en el banco de datos del Área Residencial, quedando fuera del alcance de cualquier persona ajena a la propia Cámara de los 46. Aizen se ha llevado consigo el archivo a Hueco Mundo.

- Nadie sabe entonces qué poderes puede llegar a alcanzar el Hougyoku, salvo que otorga poderes de Hollow a un Shinigami. – Ukitake parecía estar recordando lo poco que sabía del Hougyoku.

- Queda la sospecha de que también pueda otorgarle poderes de Shinigami a un Hollow. El Teniente Renji Abarai dijo que Aizen se expresó en esos términos, pero no sabemos si sólo era una suposición del mismo Aizen.

-Ya…

- En todo caso, debes informar de todo esto al Capitán Kyouraku. Ambos debéis llevar a cabo la investigación, tanto en el Área Residencial, como en el cuartel del 5º Escuadrón. Además, debéis viajar al mundo humano y contactar con Kisuke Urahara. Él escribió el archivo, y debe conocer las habilidades del Hougyoku.

- De acuerdo Sensei. Iré ahora mismo a ver a Kyouraku y le informaré de todo.

El Capitán General le dio su aprobación con la cabeza.


Ya con el sol de la tarde cayendo, el Capitán Hitsugaya abandonaba muy afligido el cuartel de la 4ª División. La visión de Hinamori en tal mal estado había supuesto un fuerte golpe para el pequeño Capitán del Gotei de los 13.

- ¿Cómo pude ser tan débil? – Por momentos, la rabia y la impotencia aumentaba en la cara del capitán. – No pude proteger a Hinamori, eso nunca me lo perdonaré.

El Capitán se detuvo y contempló con detenimiento el atardecer en la Sociedad de Almas. Después de unos minutos observándolo, apretó con fuerza su puño derecho.

- No me queda más remedio que…

Hitsugaya salió corriendo en dirección al cuartel de su División.

TO BE CONTINUED