"Segunda carta"
Edward POV
Había tenido una noche extraña, entre sueños esperanzadores y pesadillas extrañas, por lo que había llegado mucho antes al trabajo de lo habitual, incluso Ángela se sorprendió al verme en la oficina cuando entro con la primera pila de papeles de aquel día.
―Buenos días, Señor Cullen. ―saludó con educación y puso la pila sobre el resto que aún quedaban sobre mi escritorio, había revisado ya más de la mitad, pero con lo recién llegado estaría horas.
―Buenos días, Ángela. Necesito que me envíes mi agenda para hoy y que canceles mi reunión con Vulturi, dile que no podré atenderlo sino hasta el viernes y que hablaremos sobre si seguirá siendo accionista o no en la empresa, así que será mejor que traiga a su abogado. ―ella asintió anotando todo en una libreta que llevaba para todos lados, todos en la empresa sabían sobre los cargos que Vulturi había enfrentado tan solo unos meses atrás, los accionistas estaban amenazando con dejarnos si él seguía con nosotros, pues creían que era mala fama y un suicidio económico estar con alguien como él como socio.
La familia Vulturi era conocida a lo largo del mundo, tres hermanos con mucho dinero y empresas por todos lados, estaban en casi todos los campos de trabajo, mi padre los conocía mejor que yo, apenas si había cruzado unas palabras con Marcus antes de que le pusieran cargos, no tenía intenciones de ayudar, ni siquiera estaba enterado de todas las razones, pero mi padre dijo que debíamos ayudarlo, que estaba pasando por un mal momento nada más. No había hecho más que firmar los cheques para ayudarlo como Carlisle quería, realmente no quería enterarme de los detalles del incidente.
Pero estaba claro que no podía mantenerlo como socio, pondría en riesgo la empresa y con eso todo lo que tenía, no iba arriesgar todo por lo que había trabajado por un hombre que había cometido un crimen. Unos minutos después de que Ángela se fuera, cuando estaba por terminar de revisar el primer sobre amarillo con papeles listos para firmar, mi asistente volvió a entrar.
―Lamento interrumpirlo, Señor Cullen. ―hice un movimiento con la cabeza quitándole importancia, ella se acercó hasta el escritorio. ―Ya llamé al Señor Vulturi, dice que saldrá de viaje el viernes, le he dicho que era urgente que se reunieran, pero no ha querido escuchar, lo último que dijo fue que mandaría a su abogado en dos semanas para reunirse con usted y terminar sus negocios juntos. ―la miré fijamente antes de soltar un bufido, no estaba seguro de que estaba jugando Vulturi ahora, pero al menos él también estaba listo para irse y no hacerme perder más el tiempo con discusiones sobre sus acciones.
―Está bien, Ángela. ―iba a continuar con la revisión de papeles cuando noté que ella seguía parada frente a mí, saco un sobre blanco de su libreta desgastada y me miro extendiendo el brazo.
―Ha llegado otro sobre, en recepción explicaron que lo trajo alguien diferente a la chica de ayer, pero tampoco dejo nombre. Seguridad puede rastrear de dónde llegan y quienes los traen si así lo quiere. ―fruncí levemente el ceño y tomé el sobre, la misma letra confusa estaba al frente, otra vez decía "Edward", solo que ahora el color era diferente, un crayón rosa.
―No hace falta, Ángela. Si llegan más sobres quiero que lleguen a mí directamente ¿de acuerdo? ―ella asintió confundida y salió de la oficina.
No estaba otra carta, mucho menos una tan seguida de la anterior, pero me vi desesperado por abrirla y leer las inocentes palabras de la pequeña que seguro había encontrado un nuevo hobby en la escritura.
Papá:
¿Por qué no has venido? Le prometí a todas mis amigas que estarías aquí, que conocerían a mi papá en el baile y luego compraríamos helado de fresa.
Pero no llegaste nunca, este año no fui al baile, mi abuelo Charlie quiso llevarme, pero yo no quería ir con él, yo quería ir contigo. Me sentí muy triste cuando mamá me dijo que no llegarías. ¿Es qué no quieres conocerme tanto como yo te quiero conocer a ti?
Te prometo que soy una buena niña, me como todas mis verduras, hago mis tareas, jamás digo cosas malas y trato bien a todos. No voy a decepcionarte, seré una hija buena y te querré de aquí al cielo.
Por favor, ven a conocerme.
Con amor, Julie.
Las palabras alegres de la última carta habían cambiado por notas tristes, incluso parecía que había puesto mayor dureza al escribir. Finalmente pude poner un nombre a sus ojitos verdes, Julie, la inocencia seguía reflejada en cada renglón, pero era una inocencia triste, confundida, decepcionada.
Al terminar de leer me quede con una sensación de enojo hacia mí mismo, ella solo quería una cosa, algo pequeño, cómo había escrito en su anterior carta, un baile. En cambio, se había quedado esperando por mí, quería explicarle que no sabía que ya era tarde, que apenas había recibido la primera carta, pero no la tenía cerca para hacerlo.
Había una lágrima derramada encima de las letras, había intentado quitarla y el color rosa se había corrido un poco, la imagen de una pequeña niña sentada en su habitación, con sus inocentes ojos verdes llenos de lágrimas, preguntándose si era ella la que había hecho algo mal para que su padre no quisiera conocerla, me rompió el corazón.
Julie no tenía que prometerme nada, no tenía que rogarme, ella debería tenerme completamente cuando quisiera, sin importar la hora o el lugar. Tenía que compensarla de alguna manera, quizás armar un baile solo para nosotros, si es que Bella me dejaba hacerlo, solo no quería volver a recibir una carta llena de lágrimas en ella. Quería sus palabras alegres y confusas, en las que cambiaba de tema en cada renglón, no las notas tristes.
Poco a poco una imagen de ella se pintaba en mi cabeza, era como una pequeña Bella solo que con los ojos verdes. Seguro era preciosa, como su madre. Sin embargo, ahora cuando pensaba en ella, me sentía triste, necesitaba encontrarlas lo antes posible si es que quería arreglar las cosas, mostrarle que le quería aun cuando no la conocía, que deseaba jamás haberla abandonado y que nunca lo volvería a hacer.
Cómo dije, capítulos cortos y rápidos.
Espero les guste y dejen sus RR :)
Gracias por leer :3
