Capítulo 03: Cuando una puerta se cierra.


–Gracias por permitirme esta reunión emperatriz, es un honor hablar con usted- comento el joven de otro mundo arrodillado en el medio de la sala del trono.

–Ten en cuenta que he accedido a esta reunión por el simple hecho de que el señor Itami me lo ha pedido- contesto la regente –Así que su nombre es Dieciséis… curioso nombre-

–Para mí no es más que una palabra como cualquier otra, solo la vi muy conveniente- la jerarca Hizo un gesto con la mano para que se pusiera de pie Y tras observar más detalladamente el salón pudo distinguir objetos que no tenían nada que Ver con la ira en la que se encontraba –Si lo es muy precipitado ¿Podría decirme cómo se comunicó con el Capitán Itami antes de mi llegada?-

–El Sr. Itami y las FDA Han ayudaron en la reconstrucción palacio imperial y en el proceso instalaron uno de los dispositivos de comunicación de largo alcance que poseen. El Sr. Itami también mencionó que a pesar de que usted no es este mundo tampoco proviene del otro lado del portal- Comentó Piña manteniendo su postura firme –También se me informó acerca de su maravillosa armadura y el hecho de que es incluso más poderosa que cualquier arma que posee Japón-

Ante el comentario todo los guardias en la sala voltearon a ver nerviosos al joven el cual solo estaba de pie en medio del enorme salón sin moverse.

–En efecto su majestad, sin contar con el resto de armas que poseo mi pura armadura está a miles de años de lo que alguien del otro lado del portal podría crear. De la misma forma en la que sus actuales armas no rivalizan con las de la FDA, éstas nunca podrían rivalizar con las mías- Contestó Dieciséis y ante tal afirmación los guardias solo tragaron saliva.

Piña movió levemente una mejilla de tal forma que dio una sonrisa casi imperceptible.

– ¿Y cómo sé que su objetivo no es tomar el imperio para ti?- Preguntó la regente con voz autoritaria lo que ocasionó que los soldados presentes se pusiera firmes por el miedo de que les diera la orden de atacar a tan poderoso individuo.

–Su majestad, tal idea nunca abrió paso por mi cabeza. Estando en este mundo solo puedo pedir una cosa-

– ¿Y que sería?- pregunto Piña.

–Libertad- Contestó ya de forma seria el joven.

– ¿Libertad? ¿Libertad para qué?-

–Elegir mi camino. Yo vengo de un mundo donde uno al nacer ya tiene su destino escrito en piedra y nada de lo que hagas puede cambiarlo, desde pequeño te preparan para que lo cumplas y nada más. No existen los sueños ni las metas y objetivos que uno se pueda poner, ya no podemos elegir en lo que queremos convertirnos… Pero este no es mi mundo y esas leyes y reglas que me ataban a mi destino ya no existen. Lo único que le pido es permiso para poder moverme con libertad por sus tierras en busca de un destino que yo me forje-

Esto hiso la sonrisa de Piña más amplia y era más bien de ternura.

– ¿Y ser emperador no es un destino que te guste jovencito?-

–Lo siento su majestad pero no, por primera vez desde que nací estoy libre toda responsabilidad y obligación. Creo que volverme líder de todo un imperio solo sería dar un paso atrás- Contestó el chico con una sonrisa.

Tras la respuesta Piña se levantó del trono y ordenó a los guardias que los dejaran solos quedando solo dos de los miembros de la orden de los caballeros de las rosas. La emperatriz le hiso un gesto con la mano al joven para que la siguiera y ambos caminaron en silencio por un pasillo conjunto a la sala del trono el cual no tenía guardias y al final de este se encontró en una extraña terraza la cual tenía un decorado de esculturas, adornos y muebles los cuales desentonaba con todo lo visto hasta ahora en el palacio.

– ¿Te gusta? Gran parte todo lo que ve lo traje de Japón en mi última visita- Comentó Piña.

Piña tomó asiento en una gran almohada la cual estaba puesta en el piso y le señalo al joven que hiciera lo mismo.

Justo cuando Dieciséis estaba por sentarse cuando se percató de que la armadura destrozaría la almohada con su peso así que antes de eso se paró a un lado y la armadura se abrió permitiéndole salir de esta mostrando su cuerpo semidesnudo debido al sub-traje. Sobra decir que tanto a las guardias como la emperatriz se les subieron los colores a la cara y se sintieron un poco incómodas, ante este hecho Y por tal descaro una trato de atacarlo, Piña la detuvo con un gesto de su mano Y tras aclararse la garganta hablo con el chico.

-Así que a esto se refería el Sr. Itami- comento viendo el cuerpo del joven.

–Viendo su reacción deduzco que Itami le contó lo que pasaría si salía de la armadura-

–En efecto, pero aun cuando no esté desnudo tampoco está dejando mucho la imaginación, señor-

–Bueno, antes tenía una capa de viaje con la que cubría mi cuerpo cada vez que salía de la armadura. Pero tras una pelea con una quimera esta quedó reducida a cenizas-

– ¿Seguro? Yo pensé que se le olvido en un campo tras una batalla contra un Roc- Comentó Piña con una sonrisa.

– ¡¿Pero cómo lo sabe?!-

–El Sr. Itami me dijo que él tiene su capa y que se le olvido devolvérsela en la posada- la emperatriz hizo una pausa en la cual pidió que les llevará té y mientras esperaban que la bebida llegara Piña estuvo observando detenidamente el joven –En realidad me alegro-

– ¿De qué?-

–Los rumores del caballero de armadura plateada llegaron a mi y yo me estaba esperando alguna clase de que guerrero de apariencia monstruosa y tras la llamada de Itami me esperaba un niño… Pero ahora veo que no eres más que un hombre, Tal vez no común y corriente pero si y un simple hombre-

El comentario de la emperatriz hizo que el rostro del joven se tornará levemente rojo ante el hecho de que sonaba como un cumplido de parte de una mujer tan hermosa.

–Si me permite preguntar ¿Por qué habla conmigo de una forma tan familiar?-

–El Sr. Itami me conto algunas cosas de las que hablaron en la posada y entre ellas me dijo que tú le recortabas son poco a él cuando era joven y me pidió que te tratara con más familiaridad que con la que lo trató a él… Yo aun no entiendo el motivo de la petición pero la verdad es que me siento aliviado de poder hablar con una persona más de esta forma-

–Pues… Gracias, supongo-

–Por cierto ¿No te molesta tener puesta una armadura todo el tiempo?-

–La verdad es que en mi mundo tras nacer traes una puesta todo el tiempo así que estoy acostumbrado, pero desde que estoy aquí y veo a todos los demás sin una… pues sí, pero no tengo ni idea de la ropa así que fuera de la capa no he comprado más-

–No se diga más- Piña hizo un gesto con la mano para que la única guardia que seguía allí se acercara –Tráiganle a nuestro invitado unas relucientes ropas nuevas- Ordenó la emperatriz y la guardia solo respondió con el habitual saludo imperial antes de salir de la terraza.

– ¡Pero que no sea nada muy ostentoso por favor!- Mencionó con voz alta el joven y la guardia dándole la espalda le hizo un gesto aprobatorio con la mano –Es que no quiero llamar la atención- Le comento el joven a Piña.

–Claro, porque una armadura plateada suele pasar desapercibida- Respondió la emperatriz con una sonrisa.

–Pasa más desapercibida que una armadura negra con penas de color violeta brillantes- Afirmó el joven.

La conversación entre ellos dos continuo mientras estaba solos y seguían esperando el té.


Colina de Alnus (sector militar, noche)

Itami salió de la oficina del General Hazama y tras dedicarle una reverencia cerró la puerta. El Capitán parecía agobiado por algo y las bolsas bajo sus ojos solo indicaban que no había dormido bien en varios días. Tras salir del área de oficinas respiro el aire puro de la colina, Inhalo con fuerza y al momento exhalar algo salió de su boca.

– ¡ME PERDERE OTRA VEZ EL EVENTO DE INVIERNO!-

Su grito fue escuchado en toda Alnus y tras volver a recuperar el aliento se dirigió a los alojamientos. Tras dar vuelta en una de las esquinas se topó con su escuadrón los cuales estaban sentados alrededor de la puerta de la habitación de su Capitán y al verlo se pusieron de pie y Kurata fue el primero en hablar.

–Y… ¿Cómo salió todo Capitán?-

– ¿Tú que crees?- Pregunto de forma pagada Itami mientras se señalaba la cara totalmente agotada.

– ¿Y qué paso con el asunto de nuestro "nuevo amigo"?- Preguntó Kuribayashi.

–Tras leer mi reporte dijo que el reporte del dragón de fuego era lo más fantasioso que había leído en su vida y que este parecía el guion de una película ciencia ficción- Contestó Itami.

– ¿Entonces no le creyó?- Pregunto devuelta la sargento.

-No, de hecho lo hizo y ahora quiere que lo traiga a la base para verlo-

– ¿Y eso qué tiene de malo?- Preguntó una vez más Kuribayashi.

–Sargento perdone mi falta de modales… Pero necesita ver más películas- Comentó Kurata –Aquí hay dos problemas que podrían darse, el primero es que nuestro gobierno trate de confiscar la tecnología para nuestro propio beneficio y eso desencadenaría que todos demás países se enemisten con nosotros con tal de obtener esa tecnología o segundo, que la idea no le parezca buena Dieciséis y con tal de protegerse se enfrente a nosotros… Y todos sabemos qué no podríamos ganarle a esa armadura-

– ¿Ese no es un pensamiento muy paranoico?- Preguntó Kurokawa.

–Ni tanto- Mencionó El Viejo (El sargento Kuwahara) –Recuerden cómo se pusieron de tensas las cosas con las otros países cuando recién se abrió el portal y sin olvidar cuando se descubrió que aquí había recursos valiosos, La historia de la humanidad siempre ha sido así y no me sorprendería que se repitiera con esto-

Tras un momento de silencio entre todos Itami solo se rascó la cabeza y se dirigió a abrir la puerta.

– ¿Y que tiene pensado hacer Capitán?- Pregunto Kurata.

–Por desgracia tengo mis órdenes y debo cumplirlas-

Con eso dicho Itami abrió la puerta y se topó con Lelei la cual estaba jugando con el radio de largo alcance que este instaló en su habitación.

–Lelei, estoy muy cansado para alegar así que por favor sal de mi habitación, necesito dormir-

–La joven maga dejó el micrófono de la radio y apago el dispositivo, recorrió la cobija de la cama de Itami a los pies de esta y sin mediar palabra salió de la habitación tranquilamente. Un escalofrió recorrió la espalda de Itami y ante tal reacción los demás se sintieron extrañados.

– ¿Qué ocurre Capitán?- Pregunto Kurokawa.

–Nada, es solo que usualmente alega o pone algún tipo de resistencia… Pero esto me dio repelús. Olvídenlo me voy a dormir y más vale que ustedes también lo hagan, mañana partiremos al palacio para pedirle a Dieciséis que venga a la base y tenemos que pensar una forma de evitar una catástrofe- Comentó Itami entrando en su habitación.

Usualmente el equipo hubiera seguido el protocolo y hubiera respondido con un "Sí, Señor" pero ahora la preocupación de los dos escenarios posibles era lo que rondaba sus cabezas. Itami se tiró sobre su cama y antes de dormirse se percató que la radio no estaba realmente apagada, se puso de pie para apagarla y se percató de que la señal seguía activa y esta era la frecuencia del palacio, Itami tomó el micrófono y hablo.

–Líder de escuadrón emperatriz, responda emperatriz- Espero unos segundos y repitió el mensaje y esta vez escuchó cómo alguien tomaba el micrófono del otro lado.

–Aquí emperatriz, Sr. Itami ¿Es usted?- Sonó la voz de piña por el aparato.

–Sí, La Srta. Lelena y yo discutíamos un asunto de suma importancia pero tal parece que al terminar deje encendida la radio-

–Recuerde, primero gira la perilla grande a la izquierda hasta que llegue al tope para cortar la señal y luego presiona el interruptor de la derecha- Comento algo agobiado debido a que no era la primera vez que se lo repetía –A todo esto ¿De qué discutía con Lelei?-

–Ya lo sabrá, en cuatro días llegaremos a la colina de Alnus-

– ¿Llegaremos? ¿Vendrá con su Padre?- Pregunto extrañado Itami.

–No, iremos yo, algunas de mis caballeros y el joven llamado Dieciséis- Esa última parte casi provoca quita emitir el micrófono – ¿Señor Itami? ¿Sigue allí señor Itami?-

–Sí, sigo aquí ¿Cuatro días verdad?- Contestó Itami tratando de ocultar su nerviosismo.

–Sí, Es lo que nos tomará ir En caballo-

– ¿No quiere que mandemos un vehículo por ustedes?-

–No será necesario, hay un motivo para tomar el camino largo pero allí estaremos-

–Muy bien, cambio y fuera-

Con eso dicho Itami escuchó como la señal fue cortada desde el otro lado y solo cabo su equipo, Se dejó caer de sentón en la cama mientras se llevaba las manos a la cara y apoyaba los codos en las rodillas.

–Muy bien relájate Yoji, Ahora tienes tres días para pensar algo en veces solo una mañana. Jeje, no puede ser tan malo solo tengo que pensar una forma de que absolutamente todo no se valla al infierno ya que los dos escenarios posibles son que el resto los países nos declaran la guerra para obtener la tecnología de Dieciséis o que se dé cuenta que se la quieren quitar y el chiquillo se ponga en nuestra contra y con todo ese arsenal no le tomaría ni un día destruir todo Tokio. Sí, solo tengo que pensar algo para evitar que catástrofe A y catástrofe B no ocurran… ¡Y ya se me fue el sueño! Será mejor que empiece de una vez y le explique esto al general y le diga a la tropa que no saldremos mañana. Me pregunto si eso de lo que hablo con la emperatriz me lo diría Lelei, no, sé que no me dirá nada ella es muy buena guardando secretos, ni siquiera Rory logra sacarle algo. Bueno ahora solo me queda esperar- Y así el Capitán Yoji Itami pasó otra noche en vela pensando cómo evitar un inminente infierno.

Cuatro días después

Colina de Alnus (Sector residencial, entrada principal)

–El General Hazama se encontraba en la entrada de la pilla de Alnus con un contingente de por lo menos 20 soldados a cada lado de la puerta, está solía ser la forma de recibir a la emperatriz cada vez que visitaba la villa pero ahora el ambiente era agobiante y los soldados estaban nerviosos ya que sus órdenes eran someter al individuo de los reportes conocido como "Dieciséis" Si se mostraba agresivo. El tercero de reconocimiento se encontraba presente con el Reincorporado Tomita al cual el permiso de paternidad se le había acabado y había vuelto a servicio activo. Itami y todos estaban nerviosos de lo que iba a suceder con sus cabezas echas un lio hasta que una frase lo saco de sus pensamientos.

– ¡Allí vienen! ¡Cinco caballos con la cresta imperial!- Comentó el vigía que se encontraba sobre el muro con unos binoculares – ¡La emperatriz viene siendo seguida por un individuo a pie cubierto con una gran capa! ¡No parecen mover los pies pero se está desplazando!-

–Entonces ¿Es él?- Preguntó al General a Itami y este solo asintió con la cabeza – ¡Soldados, el individuo moviéndose a pie ha sido confirmado como el objetivo llamado Dieciséis! ¡Estén alerta!-

Tras unos minutos que ahogante espera finalmente llego el grupo de piña a la puerta de Alnus.

–Un gusto verla como siempre emperatriz- Comentó el General.

–Igualmente Sr. Hazama- Contestó piña bajando del caballo del cual Dieciséis se había quedado justo atrás –Creo que tenemos un par de cosas de las cuales discutir General-

–Así parece y puedo ver que el individuo que trae como escolta es el mismo que figuran en los reportes del Capitán Itami, el joven Dieciséis si mal no recuerdo-

–Está en lo correcto General y se equivoca alavés- Contesto Piña.

– ¿De qué habla?- Preguntó el General.

–Él es el que figuran los reportes. Pero él ya no es dieciséis- El joven cubierto con la capa se acercó a la emperatriz y retiro la capucha para que todos pudieran ver el casco con interfaz holográfica en forma de ojo que este tenía –Ahora él es Dante A Lighieri, ciudadano del imperio- Con eso dicho el casco se retrajo hacia atrás y se descubrió la cabeza del joven el cual porta en su frente una tiara similar la de Zorzal solo que en vez de tener una gema en el medio esta tenía el emblema de los caballeros de la rosa. Todo el mundo quedó petrificado e Itami solo pudo pensar una cosa.

/Ok, esta era un opción solo espero que no se vaya todo al diablo/-


Antes de proseguir e de decir que esta ambientado después de los eventos EN EL ANIME, se que en el manga ocurren otras cosas y la historia continua pero yo solo me he visto el anime y tanto el manga como la novela no me interesan.

Bueno ahora un par de cosas.

1.- Se que mis descripciones del comportamiento militar son muy simples y poco precisas pero es debido a que mi conocimiento en ese campo es limitado.

2.- De una vez lo diré, tanto Itami como Dieciséis (Ahora Dante) son los protagonistas y la historia se vera a través de sus perspectivas.

3.- Este primer arco al cual llamo "Conflicto" no durara mas de unos capítulos mas.

Bueno hasta ahora eso es todo.

Sin mas que decir yo soy Lorian Vanagandr deseándoles una grata lectura.