Tiempo

Ya no hay tiempo para
volver atrás
para no amarte
y para no llorar.

Quisiera que el tiempo
regresara y se detuviera
solo por un segundo
enmendar lo que hice mal.

Solo se que no es posible
porque ahora te quiero
porque el dolor ya esta conmigo
porque el alma se hace sombra.

No recuerdo porque estoy aquí;
una vez escuché decir que cometí un error
que me había quitado la vida
la noticia me calló de golpe.

No tuve tiempo de nada
solo me di la vuelta
quise llorar pero no pude.

No se como regresar
tuve que intentar escapar.
No se como sentirme
se que fue un error.

Solo aprendemos de las cosas
mas crueles que nos provocamos
no se cuanto mal hice
pero quiero enmendar el daño.

No tendría el valor de morir
sin vivir la vida
ni esperar mi muerte
aún tengo tiempo para eso...

Me gustaría decir que los dulces rayos del sol provocaron mi despertar, invitándome a empezar de nuevo, más la oscuridad me da la bienvenida, una habitación sin ventanas, sin libertad, un lugar donde la depresión y la soledad describen cada esquina.

El viejo reloj marca las 5:47 am y las vacías botellas cubren cada centímetro del frió suelo.

Restregando mis cansados ojos salgo de las sucias y mal olientes sabanas, que yo ya acostumbrado estaba, con la intención de tener una fría ducha, me dirijo hacia el baño, evitando lo más posible las rotas botellas y los pegajosos pergaminos.

Pasa el tiempo y totalmente aseado ya estaba, limpiamente afeitado, con el cabello un poco menos alborotado que antes y mas que todo, con ropa decente.

Con cierta inseguridad agarro la varita, se encontraba en el primer cajón de la mesita, llena de polvo, clara evidencia que su uso no ha sido reciente y con ligero movimiento la habitación queda iluminada e impecable, extrañado miro a mi alrededor, inspeccionando las dimensiones del cuarto y sus características.

Abro el armario y saco de ella una maleta negra, tamaño mediano, de cerraduras doradas, algo pesada, y recogiendo la ropa, recién limpiada, del mismo armario, empiezo a empacar todo, listo para volver a casa.

Con ligera sonrisa salgo de la habitación, salgo del hotel, ahora si puedo decir que los rayos del sol dieron contra mi cara, suspirando camino un poco, hasta llegar al bar, que anoche visite, donde conocí al misterioso hombre, entrando llamo la atención del cantinero, que me sonríe amablemente.

Le ofrezco algo señor me dice el cantinero amigablemente, confirmando mi sospecha, no me reconoce, mas no me importa.
Si, tal vez……..sabe donde esta el hombre de avanzada edad, que estuvo anoche aquí, comiendo un sándwich le pregunto inmediatamente al no verlo
Disculpe señor, pero no tengo ni idea de quien es me responde extrañado y yo desconcertado lo miro, mas el no le da importancia y me invita a sentarme.
No……yo ya me iba, gracias de todos modos le digo y este asiente con la cabeza, salgo, algo contrariado, con miles de pensamientos en mi cabeza, unos mas que absurdos que otros, sobre la identidad de aquel hombre, pero ninguno lo bastante elocuente como para explicarlo.

Camino sin parar, recorriendo lugares, ciudades, parques, tiendas, viendo todo tipo de personas, mas que todo muggles, de vez en cuando me topo con familias, y siempre mis pensamientos vuelan en Hermione.

Me pregunto que estará haciendo ahora, si me extraña, si esta preocupada, si ahora esta pensando en mi, como yo pienso en ella, si esta leyendo otra vez "Una Historia de Hogwarts", si esta luchando por defender a los elfos, si esta ayudándole a alguien con una tarea, pero mas que todo, si me esta esperando….

Con poco de dinero y bastante cansado llego al Diagon Alley, donde, junto con mi largo y calido abrigo, que también es negro, pase desapercibido.

Sin pensarlo dos veces llego a Gringgots, se encontraba algo vació, entrego mi llave a uno de los "amigables" duendes y rápidamente me llevan a mi bóveda, saco una considerada cantidad, lo suficiente para vivir bien un par de años e inmediatamente cambio un poco, por dinero muggle, una vez terminado y mas que todo abatido, a pesar de ser las 7:16 pm, decido buscar un hotel para pasar la noche y ya mañana podré verla.