Cap. 03: Tan solo tú.

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Los personajes del Manga/Anime Naruto no me pertenecen son propiedad del Señor Masashi Kishimoto. Sin embargo, esta agridulce historia sí, Enjoy!

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- ¡Espera! – Naruto oyó como alguien gritaba a sus espaldas, giro la cabeza sobre su hombro para poder saber de quién se trataba.

- ¡Oh!, Sakura-chan – grito el joven Uzumaki al ver a la chica de cabellos rosados saludando en su dirección – pensé que ya estabas de vuelta en tu casa.

- No, hoy estuve muy ocupada – dijo mirándolo fijamente a los ojos.

Los dos comenzaron a andar por las oscuras calles de Konoha, el sol ya se había puesto y Naruto decidió acompañar a su amiga hasta la puerta de su casa, era tonto pensar que a Sakura, una ninja de alto nivel e inteligencia le fuera a ocurrir algo, pero Naruto aun sentía mucho cariño por ella.

Sus pasos eran coordinados, uno al lado del otro, Naruto pudo percibir que Sakura miraba insistentemente su rostro…no, quizás se estaba equivocando, como muchas veces lo había hecho en su infancia y parte de su pre-adolescencia, pero para verificarlo volteo su rostro asía el de ella. Al instante impacto con unos ojos esmeralda y sobre el hombro de la chica se podía percibir a mucha distancia una sombre, Naruto giro su cara rápidamente.

La gran sorpresa del rubio no fueron los ojos de Sakura, sino, que alguien lo estaba "llamando" con su mano desde una esquina, parecía la silueta de una joven. Nuevamente con rapidez giro su cara al frente.

- ¡Imposible! ¿será ella? – volvió a mirar hacia atrás, tratando de ver la oscura esquina que habían pasado hace rato. Su cuerpo sintió un escalofrió. No había duda, nadie más había provocado tal reacción en el chico de ojos celeste.

- ¿pasa algo? – pregunto Sakura al ver que su amigo caminaba mirando con insistencia para atrás - ¿alguien nos está siguiendo?

- ¡No! – Sakura se sorprendió por la rápida respuesta del joven, quien comenzó a reír nerviosamente, mientras sus manos se agitaban de un lado a otro en forma de negación- es decir, no, es solo que, creí ver a alguien conocido.

Siguieron caminando. Naruto podía sentir como esa chica estaba a sus espaldas, siguiéndolo y trago saliva involuntariamente, ya ni siquiera percibía la mirada de la Haruno sobre él, solo sentía la de aquella chica. Cuando estaban a unos pasos de la casa de Sakura, el Uzumaki se detuvo bruscamente.

- ¡Ya me voy! ¡Adiós! - pronuncio Naruto comenzando a correr en dirección contraria a la Haruno al tiempo que la saludaba enérgicamente con su mano.

- ¡Naruto, esp -! - no pudo concluir, ya Naruto se había perdido tras una esquina.

La joven frunció el ceño, no podía creer que hubiera esperado al rubio durante tres horas en el hospital hasta que el saliera para poder caminar juntos, y aparte de todo eso, no hubiera reaccionado a sus miradas.

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Naruto corrió, brinco y miro a todos lados desesperado, tan insistentemente que hasta su cuello comenzó a doler. Escaneo con su mirado todo el lugar donde la había o creyó haberla visto por última vez. Se detuvo bruscamente como si le hubieran lanzado un hechizo.

¿Pero que estaba asiendo? ¿Por qué la buscaba con tanta desesperación? ¿Representaba un peligro para la aldea y el solo deseaba capturarla? Suspiro pesadamente y rasco su cabeza, era más tonto de lo que pensaba, había caminado con Sakura ¡SOLOS LOS DOS! Y desde que creyó ver a la joven de cabellos rojos sus pensamientos no procesaron nada más.

Estúpido, estúpido, estúpido. Naruto revolvió todo su cabello. Se puso en cuclillas, suspiro y se fue a su casa, no sin antes mirar nuevamente a esa esquina. De camino paso comprando un ramen, pero esta vez para llevar, el viejo se extraño que Naruto estuviera tan apagado.

Naruto por fin estaba en su apartamento. Después de ese día tan…era difícil de describir, jamás pensó que alguien de su clan fuera a cometer tantos crímenes, y más aun, una chica tan joven, tan parecida a su madre. Una risa queda y ronca se produjo en su garganta, esa joven eran tan linda como loca.

El Uzumaki se quito todas sus ropas y fue directo a tomar una ducha, en verdad la necesitaba para relajar sus músculos, ir todos los días al hospital y quedarse callado en un ambiente tan tenso le estaba asiendo mal. Cuando salió su cabello estaba húmedo y sobre este una toalla, tenía puesto unos pantalones negros de dormir y aun no se había puesto su camisa naranja, dejando ver su musculoso torso. La ventana estaba abierta y el aire frio de la noche le helaba el cuerpo.

Desde allí podía ver la luna llena y las miles de estrellas que adornaban el mato oscuro de la noche, decidió cerrar la ventana y cortinas para comer más a gusto su ramen, pero cuando estaba a solo un paso pudo observar una sombra, sin pensarlo dos veces retrocedió y tomo un Kunai de la mesa y se escoro sobre la pared, con cuidado se asomo para ver fuera y lo único que pudo percibir fue un bulto tembloroso. Parecía que no había notado que él estaba detrás.

Bajo la guardia cuando vio los cabellos rojos de esa persona. Era Karin. Puso el Kunai cuidadosa mente en el suelo y se fue a gatas por el balcón hasta llegar a la chica, no se movía y Naruto se asusto, aparto con su mano los cabello rojos de su pálido rostro y noto que estaba durmiendo…no, mas bien, semi-inconsciente, puso su mano en la frente de ella y noto que tenía mucha fiebre.

El rubio no sabía cómo ella había llegado hasta allí, los único en la que podía estar seguro era que no la dejaría allí, así que la tomo con cuidado del suelo y la cargo en sus brazos, al levantarla Karin gimió por lo bajo. La llevo a dentro del departamento y la deposito en su cama, rápidamente cerro la ventana y sus respectivas cortinas, tomo un trapo, lo mojo en agua del grifo y lo puso en su frente.

- ¿Qué hago? – hablo para sí mismo al tiempo que rascaba su nuca

- Creo que debería traer a Sakura-chan, ella sabría que hacer – pensó en voz alta. Pero rápidamente callo en cuenta que Sakura lo primero que haría sería llevarla al hospital y reportarla a los ambus para que la llevaran de nuevo a su "celda".

¿Él quería eso? Miro a la joven en su cama, estaban temblando y quejándose por lo bajo, además de que su cama estaba manchándose de sangre por las heridas en los tobillo y rasguños recientes. Su corazón se estremeció a verla así, y de su interior broto un sentimiento de protección, quería protegerla.

- Protegerte…como a mi hermanita menor – concluyo como tratando de aclararse algo nuevamente junto con una carcajada nerviosa por lo bajo, como ya era costumbre en ese día.

Busco en una de sus gavetas y tomo un kit de primeros auxilios, la deposito en la cama y saco algodón, vendas y uno de esos ungüentos para las heridas que Hinata siempre le regalaba.

Le quito los zapatos a Karin con mucho cuidado, luego levanto sus manos hasta sus muslos, preparado para quitarle las medias, pero su corazón comenzó a latir muy fuerte, y sus manos a temblar.

- Vamos Naruto, tu puedes – se animó.

Cuando sus frías y temblorosas tocaron su caliente muslo la chica soltó un pequeño gemido. Naruto no pudo evitar sentir una corriente eléctrica correr por su espalda. ¡Era un pervertido!, cualquiera que lo viera en esos momentos pensaría que estaba a punto de…su cuerpo comenzó a reaccionar a tales pensamientos y su rostro se puso rojo, sin notar que aun no se había puesto su camisa.

- ¡solo piensa que es Hinata-chan! ¡piensa que es tu pequeña hermanita!... ¡lo siento! – saco una media tras otra con gran rapidez y curo sus heridas de una forma muy tosca, era un alivio que Karin estuviera más calmada y durmiendo profundamente, pues el enfermero Naruto la hubiera matado de dolor. Le vendo los tobillos y desinfecto sus rasguños. Después de eso Naruto la cuido parte de la noche; revisando la temperatura corporal de la chica y cambiando el paño de su frente. Pero el sueño le gano y dejo caer su cuerpo a un lado de la cama.

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Algo retrasado el capitulo jejeje...Gomen. Muchas Grcias por su apoyo.

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Panda and Hero Say Goodbye