Eh... bueno la verdad queria disculparme porque hace mucho que no actualizaba este Fic xDu hace como... un año ._. Bueno tratare de estar mas al pendiente lo juro! Y puede que proximamente les traiga fics nuevos~


Capitulo 3: "El reencuentro"

-Ustedes son… ¡Los Kagamine!

Había dicho el peli azul con algo de entusiasmo, lo que provoco que los gemelos se confundieran un poco y se miraran entre sí.

-Si… ¿Hay algún problema con eso? –contesto el pequeño rubio mientras arqueaba una de sus cejas.

-Para nada, ¿no me recuerdan?

-A caso… tú eres… –dijo Rin con la voz un tanto temblorosa.

-Así es, yo soy "Kaito-nii" –el azulado sonrió dedicándole una sonrisa a los Kagamine.

-Vaya que si has cambiado, tanto como para llegar a ser nuestro profesor –Len se cruzo de brazos desviando la mirada algo molesto.

-Vamos enano, ¿Qué te sucede?, ¿Acaso tienes miedo de que el profesor Shion te ponga una mala nota? –comento Kaito con un tono algo petulante y burlón al mismo tiempo.

-¡Tch!, no molestes

Kaito y Len estuvieron hablando por unos momentos, rieron y se enojaron juntos, como era costumbre de ambos desde que eran unos niños, hasta que por fin Kaito se dirigió a Rin.

-Y tú, ¿no me extrañaste?

Rin simplemente asintió con la cabeza mientras desviaba la mirada para evitar mirar a Kaito, pero ella misma sabía que moría de ganas de lanzarse a sus brazos para poder abrazarlo y no soltarlo por todo este tiempo perdido. Dio un suspiro.

-Bien, estamos castigados ¿Qué tendremos que hacer?

-Es verdad…

-¿Y? –pregunto Len algo impaciente.

-Uhm… –Kaito acomodo sus lentes mientras cerraba sus ojos para pensar.

-Si no se decide ahora está claro que aquí nos quedaremos por una eternidad –murmuro la rubia para sí misma.

-Bueno, como son mis viejos amigos no tendrán que quedarse, pero que esto solo quede entre los tres, ¿quedo claro?

-Sí –contestaron ambos hermanos al mismo tiempo como era de costumbre.

Después de haberse quedado platicando por un buen tiempo cada quien salió de la escuela para irse a sus casas, los gemelos a sus casa y Kaito a la suya, claro que a diferencia de los chicos el tenia su propio auto en el cual viajar, no había sido fácil conseguirlo, pero con el trabajo y esfuerzo del azulado pues al final había podido conseguirlo.

-Woah, ver a Kaito después de tantos años, si que ha cambiado mucho, ¿no te parece?

Rin no respondió ya que estaba hundida en sus pensamientos, es cierto que le alegraba ver a Kaito de nuevo pero… también le asustaba no sabía muy bien la razón del porque, simplemente existía ese miedo irracional en ella.

-Tierra llamando a Rin, repito, tierra llamando a Rin

-¿Ah?, si, ¿Qué sucede?

-Lo mismo te pregunto yo a ti, ¿Qué es lo que te está pasando? Has estado muy extraña desde que estábamos en la escuela

Rin dio un pequeño suspiro cerrando sus ojos.

-Lo siento, algo me tiene inquieta

-Bueno…

Los gemelos no se dijeron ni una palabra más hasta que llegaron a sus casas, todo el camino fue algo "incomodo" por decirle así.

-¿Cenaras algo?

-No gracias, no tengo mucha hambre, iré a dormir

-Bien, que descanses

Afortunadamente la pequeña rubia pudo conciliar el sueño con facilidad, pero a la mañana siguiente se quedo dormida por lo que se le hizo muy tarde, tomo una ducha y se vistió lo más rápido posible, corrió tan rápido como pudo hasta la escuela pero desafortunadamente llego tarde así como el día anterior. Ella estaba segura que de esta no se libraba. La puerta del aula de clase se abrió de golpee por lo cual Rin entro jadeante, sus compañeros al ver eso no pudieron evitar el soltar una pequeña risilla.

-¡Lo siento, se me ha hecho demasiado tarde!

Kaito quien ahora estaba en medio de la clase sostenía un libro pero no aparto la vista de el ni por un segundo.

-¿De nuevo tarde?

-Lo siento…

-Entra

El peli azul dijo estas palabras tan frías y secas que los alumnos que estaban riéndose dejaron de hacerlo al instante y Rin entro con la mirada baja al aula hasta poder llegar hasta su pupitre pero no sin antes buscar a su gemelo y lanzarle una mirada asesina, el rubio sabía perfectamente que significaba eso, estaba casi seguro de que su hermana lo iba a matar. Al terminar las horas que a los alumnos les tocaba con Kaito salieron al receso todos los alumnos; antes de que la pequeña rubia saliera la voz de Kaito la detuvo.

-Kagamine, sabes que tendrás que quedarte por llegar tarde, ¿no?

-No era necesario decirlo

Sin decir nada mas la rubia salió sin ni si quera mirar a Kaito. Rin busco a su hermano enfurecida en el patio de la escuela, esperando poder darle una paliza cuando en realidad no era culpa de el que a ella se le hubiera hecho tarde por haber llegado tarde a la escuela, para su mala suerte no pudo encontrarlo por ningún lado, al parecer aquel rubio estaba muy bien escondido. Pronto habían tocado el timbre para que todos los alumnos fueran de regreso a sus aulas, y así lo hicieron. El día en clase había transcurrido tan aburrido como siempre, Rin miraba por la ventana esperando poder encontrar y/o ver algo más entretenido que la clase, Kaito de vez en cuando levantaba su mirada de alguno de los libros que tenia entre las manos y miraba a la pequeña. La escuela había terminado otro día aburrido que había acabado para todos los alumnos, para todos menos para Rin, de nuevo estaba castigada, pero esta vez tendría que quedarse…