La historia original pertenece a Princess Kitty1

A beber

La fiesta de despedida de soltero de Grimmjow se celebró una semana antes de su boda con Nel, principalmente para que la alegre franco-germana tuviera tiempo de olvidar lo que pudiera hacer su futuro marido, antes de que el feliz evento tuviera lugar. Naturalmente, Grimmjow no había pensado en nada que pudiera molestar a nadie… excepto quizá a Orihime, que se estaba encargando de preparar la boda y se había vuelto muy susceptible. ¿Quién se hubiera podido imaginar que fuera tan perfeccionista?

Al atardecer, la susodicha estaba en el salón, con su novio el pianista, tratando de abrocharle la corbata, pero doblándola aún más. Aún no se había acostumbrado a su vida como ama de casa, aunque no estuvieran casados. A pesar de estar ocupados con todo lo de la boda, él había intentado sacarle el tema, pero ella le había dicho que su madre había llamado, porque Fortissimo tenía una infección en las vías respiratorias y estaba en el veterinario. Ulquiorra se había negado a colgar hasta que el espantoso bulldog inglés que su familia había adoptado estuviese bien, olvidándose por completo de que iba a pedirle a la pelirroja que se casara con él.

Lógicamente, aquél era el paso siguiente que debían dar, pero pensarlo estaba dándole migrañas a Orihime, así que decidió dejarlo para después.

- Sé que esto es por Grimmjow y todo eso, pero si descubro que miras más de lo normal a quien quiera que sea que salga de su tarta, lo descubriré y te sacaré esos preciosos ojos verdes de sus cuencas, con una cuchara de plástico, para hacerme pendientes con ellos.

Ulquiorra le apartó las manos, para abrocharse bien la corbata.

- ¿Con quién crees que estás hablando?

- Sólo quería asegurarme- insistió Orihime, acercando el nudo un poco más a su cuello, para ahogarle ligeramente- Si hay algún problema, avísame. Llegaré en nada.

- ¿Y qué problemas crees que habrá? Sólo vamos al karaoke. Hemos estado allí miles de veces.

- Pero no todos a la vez- gruñó ella. "Todos a la vez" quería decir Gin, Szayel, Yammy, Starrk, Ichigo, Nnoitra y la mitad de los compañeros de trabajo de Grimmjow. Con todos ellos cualquier cosa podía ocurrir, estaba claro, pero Orihime no sabía a qué atenerse.

Entonces, Ulquiorra le besó la frente.

- No te preocupes por nada. Si pasa algo, los tendré vigilados.

Orihime se sonrojó. Sabía que le dijo eso para que se sintiera tranquila; seguramente les dejase hacer lo que quisieran y sólo interviniera para quedarse al margen. En cuanto hubo conseguido abrocharse la corbata, ella le ofreció una sonrisa, se giró y le empujó hacia la puerta.

- Vete, antes de que llegues tarde.

- Bien- Ulquiorra salió al pasillo, mirándola por encima del hombro- Por favor, no muerdas los muebles mientras esté fuera.

- No soy un perro, ¿sabes?

- Hmm, cierto. Por favor, no prendas fuego a los muebles mientras esté fuera- instintivamente, él se escondió detrás de la puerta, pero ella sólo le miró, así que continuó- Lo que me recuerda que… te mantengas fuera de la cocina- entonces, ella sí que le tiró algo; uno de los cojines del sofá voló por toda la casa, chocando contra el suelo, delante de él. Ulquiorra lo metió y cerró la puerta.

Orihime suspiró y se preparó para una noche de películas. Tuvo la idea de invitar a Chizuru, pero la chica estaba fuera de la ciudad, con su novia y no sabía su Ulquiorra soportaría que la escandalosa pareja pasara tanto tiempo en su casa. Hmm. Bueno, acababa de meterse con ella, lo que le permitía una pequeña venganza. Descubriendo que había vuelto a pedirle la PlayStation a Grimmjow, Orihime la encendió, metió el CD de "Soul Calibur IV" y esperó a que se cargara. Cuando el juego se hubo encendido, le cambió los controles a Ulquiorra.

- Esta victoria sí que es mía- murmuró, sintiéndose mucho mejor.

La llamada llegó tres horas después, llenando el salón del "Jarabe Tapatío". Orihime miró la pantalla y sonrió al ver la foto de un molesto Ulquiorra, con dibujos tribales pintados en la cara. Ah, había tardado horas en quitarse los tatuajes, porque le había cubierto entero con ellos y le había estado duplicando, durante todo el día, que hiciera algún baile para invocar al dios de las cosechas.

Nada más apretar el botón verde, se llevó el teléfono al oído.

- ¿Es una llamada de emergencia?- preguntó.

De pronto, sonó un ruido seco y un gran bullicio, seguido de un "¡Devuélvemelo!" de Ulquiorra, que parecía estar en alguna parte, a lo lejos. Entonces, la llamada se cortó. Sí, era definitivamente una llamada de emergencia. Orihime suspiró y miró sus contactos, en busca de ayuda. Si las cosas iban tan mal como parecía, necesitaría a Rangiku, Nel y tal vez incluso a Tia.

Si todo el mundo estaba en el bar, borracho, menos Ulquiorra, Orihime necesitaría todo un ejército para sacarlo de allí. La pelirroja envió tres mensajes, cogió su abrigo más gordo y las botas más resistentes que pudo encontrar. Las cosas estaban a punto de ponerse peor.

La cuatro mujeres tenían la misma idea de general de lo que se encontrarían, al llegar al bar: uno estaría cantando (mal), otro se habría desmayado en un charco de vómito, otro estaría colgando de alguna lámpara, probablemente Yammy habría hecho algún agujero en la pared y el futuro marido tendría a una mujer muy ligera de ropa en su regazo (Nelliel estaba mentalmente preparada para lidiar con ambos).

Pero no se habían preparado mentalmente para lo que se encontraron.

Sorprendentemente, el bar estaba de una pieza. Nadie estaba colgado de nada. Nnoitra estaba en el escenario, cantando "My heart will go on", pero lo estaba haciendo muy bien, hasta el punto de que Tesla, su mejor amigo, estaba llorando detrás de su cerveza. Grimmjow no estaba con ninguna stripper, sino que estaba en la barra, golpeando a Ulquiorra en el hombro, como si intentara reconfortarlo. Nel se inclinó hacia Orihime.

- ¿Estás segura de que estaban como locos, Hime?- le preguntó, con acento francés- A mí me parece que todo va bien.

Grimmjow levantó la cabeza, observó a las cuatro mujeres de la entrada y gritó, alarmado.

- ¡Oh, mierda! ¡Es tu novia!- dijo un poco alto.

- ¿Qué?- Ulquiorra se sobresaltó de la sorpresa, se cayó del taburete y anduvo a gatas por el suelo, escondiéndose detrás de la silla de Grimmjow- Dile que no estoy aquí- murmuró, pese a ser totalmente visible detrás de las piernas del francés.

Orihime, Rangiku, Nel y Tia miraron con incredulidad al pianista, hasta que la bombilla se encendió en la cabeza de la pelirroja.

- Oh, Dios mío- murmuró- ¿está borracho?

- Ulquiorra no bebe- dijo Tia, muy seria.

- Lo sé- Orihime abrió los ojos de par en par y se acercó al dúo dinámico, despacio. Grimmjow estaba rascándose la cabeza, mirando a todas partes menos a la mujer que se le acercaba y Ulquiorra trató de ocultarse más, repitiendo firmemente que no estaba allí. Sentándose en el taburete que había dejado su novio, Orihime sonrió a Grimmjow.

- Oye- dijo dulcemente- ¿dónde está Ulquiorra?

- ¿Quién?- respondió él. Una risa se escuchó desde el suelo, que fue rápidamente silenciada con una patada del francés- ¡Cállate, gilipollas! No estás aquí, ¿recuerdas?

La sonrisa de Orihime se ensanchó a la velocidad de la luz.

- Grimmjow.

- ¿Qué?- gimió él.

- ¿Qué hace Ulquiorra Escondido detrás de tu taburete?

- Dios, no tengo ni idea- musitó, llevándose una mano a la frente- En un momento está sentado en la silla y, al siguiente, ¡puf! Es rapidísimo, como si fuera magia.

- Seguro que sí- Orihime se inclinó, mirando fijamente al hombre que buscaba- ¿Te importaría decirme por qué estás escondido detrás del taburete de Grimmjow?

- … No puedes verme- musitó Ulquiorra.

- ¡Levanta del puto suelo!

- ¡Muy bien!- Ulquiorra se levantó tan pronto como pudo, tambaleándose y agarrándose a la barra del bar, como si le fuera la vida en ello- Miedo… Da mucho miedo… Por qué da tanto miedo… Estoy saliendo con un monstruo- murmuró y Grimmjow le respondió con otra torpe y patética palmadita en el hombro. A Orihime le divertía demasiado la situación, como para enfrentarse a él.

- Estoy deseando saber cómo ha pasado esto- confesó, sentándose en el taburete- porque todos sabemos que Ulquiorra no bebe.

- Bebo agua- dijo él, corrigiéndola.

Grimmjow se puso en pie, orgulloso de sí mismo.

- Bueno- comenzó, con una estúpida risita- en realidad, ha sido idea de Szayel. Sugirió que le echásemos alcohol al trozo de tarta de Ulquiorra; incluso trajo una je… jjjjee… jeringuilla… para haccccerlo…

- En mi deffffensa- Ulquiorra levantó la mano- me dijeron que era tarta de crema.

- ¿Y les creíste?- Orihime se llevó la mano a la barbilla, sonriendo.

- Vale, es puoosible que esté un poqqquito borracho

- ¡Le arrastramos hasta la barra del bar y le metimos el alcohol por la garganta!- gritó Nnoitra desde el escenario, interrumpiendo la canción.

De pronto, Orihime recordó que ellos no eran los únicos que estaban allí y echó un vistazo por el bar, para ver qué hacían los demás. Gin estaba tirado en una mesa, riéndose histéricamente de nada en particular, mientras Rangiku trataba de tranquilizarlo. Nel se había sentado al lado de Testla y estaba animando a Nnoitra, botella de cerveza en mano. Tia y Starrk estaban en la esquina; ella estaba de brazos cruzados y él parecía estar disculpándose por algo. Yammy estaba de cuclillas, sujetando a Szayel, porque el hombre de pelo rosa cojeaba. Ichigo estaba echando pulsos con un grupo de mecánicos; parecía el más sobrio de todos, hasta que Orihime se dio cuenta de que no llevaba puestos los pantalones.

Orihime se giró hacia Ulquiorra, a quien Grimmjow estaba sujetando.

- No ha ssshhhido culpa mía… tienes que creerme. No te haría algo así, ssseñorita Inoue. Al menos, no a apropósito. Por favor, no te enfades. Por favor, no pongas mi número de la seguridad social en un cartel, como en ese anuncio… Fortissimo está en el veterinario. No creo que pueda soportar otra mala noticia.

Orihime se quedó callada por un momento.

- He cambiado los controles del "Soul Calibur". Lo siento.

- ¿Por qué has hecho eso?- gritó Ulquiorra, al oído de Grimmjow.

- ¡Joder, cierra la boca!- le contestó el francés, tratando de empujarle, aunque se equivocó y le golpeó en la cara.

Orihime suspiró. Bueno, si Ulquiorra no pensaba marcharse, tendría que quedarse y vigilarle, ¿no? Además, aprovechando que estaba allí, no le importaría tomarse una copa o dos. No es que hubiera recaído en su alcoholismo ni nada parecido; ¡de hecho, estaba mejor que nunca! Convencida por su razonamiento, Orihime abrió una botella, para celebrar que por fin había visto a su perfecto pianista en estado de ebriedad. Tal vez podría sacarle un par de fotos, para chantajearle…

- Señorita Inoue- Ulquiorra miró fijamente, con los ojos llorosos, todas las botellas que había en la barra del bar.

- ¿Sí?- murmuró ella, con la cabeza apoyada en su hombro, una botella medio vacía en su mano y tres o cuatro más esparcidas a su alrededor.

- Lo siento.

- ¿Qué coño has hecho ahora?

- Me refiero a… eh… a lo de… a lo otro, ya sabes- frunció el ceño- a lo de la tobillera.

Orihime gruñó. El bar le daba vueltas.

- Ya te has disculpado por eso.

- ¿En serio?

- Sí… en… enero, creo.

- ¿Estás segura?

- .

- Oh- Ulquiorra le pasó la mano por el hombro, atrayéndola hacia él y amenazando con tirarles a los dos al suelo- Sólo… Sólo quería estar seguro- la miró seriamente, algo bizco- porque estuvo muy, muy mal lo que hice. Soy una persona horrible y… no hay excusas para eso. Fue monstruoso. Ningún ser humano sería capaz de algo así.

- Ya, es cierto- admitió Orihime, llevándose una mano a la frente.

Silencio. Ulquiorra la movió despacio.

- E-Entonces, ¿me perdonas?

- ¿Por qué?- golpeó la barra del bar- Joder, Paco, ¿qué coño has hecho ahora?

- ¡Te estoy hablando de lo de la tobillera!- gritó él, miserablemente.

- Oh- Orihime movió las manos- Si no te hubiera perdonado, no estaría durmiendo contigo… al menos, no gratis.

Ulquiorra la miró.

- Entonces, me perdonas.

- Eso he dicho.

- Pero no lo has dicho… muy convencida.

- Lo he dicho.

- Sólo quería asegurarme.

Detrás de ellos, Grimmjow y Nel estaban medio desnudos y se dirigían al baño. Nnoitra y Szayel estaban amontonando vasos encima de la cabeza de un inconsciente Tesla. Rangiku estaba sentada a horcajadas sobre Gin, susurrándole cosas que estaban dándole bastante miedo. Ichigo y Starrk estaban discutiendo acerca de la manera correcta de lanzar un tiro al fútbol, mientras Tia negaba la cabeza con tristeza, siendo la única persona que no había probado una sola gota de alcohol. Yammy estaba en el escenario, con el pequeño micrófono en sus manos, cantando "Livin' la vida loca" y moviendo las caderas de manera bastante provocativa. Los mecánicos estaban fuera, desmontando la furgoneta de Grimmjow, para ponerle las piezas en el tejado de Las Noches.

Orihime se sintió un poco mal por la gente que tuviera que limpiar ese destrozo, aunque también era culpa suya, por haber alquilado el bar para una despedida de soltero. Aunque tal vez hubiera tenido más cuidado, de estar sobria.

- Oye, Ulquiorra, ¿qué pasaría si… ya sabes… tú y yo, al hacerlo… me quedase embarazada?

Él negó con la cabeza, encima de su hombro.

- Eso no puede pasar. Usamos preservativos.

- Lo sé, pero, ¿y si ocurriera?

Él volvió a negar con la cabeza.

- E-Eso es imposible.

- Bueno, a veces los condones se rompen.

- ¿Estás hablando por propia experiencia? Porque no quiero oírlo.

- Sólo estoy diciendo que qué ocurriría si tú y yo nos acostásemos y… el condón se rompiera y no lo supiéramos y ahora mismo tuviésemos un bebé en camino.

Ulquiorra la cogió de las caderas y se puso a gritarle a su tripa.

- ¡Oye! Espera un poco… ¿puedes darme un año o dos? Aún no estoy listo para ser padre. ¡Ni siquiera he hecho paracaidismo!

- ¿Qué tiene que ver el paracaidismo con nada?

Él la miró.

- No lo sé, pero… por si acaso- la movió violentamente- Oye, ¿puedes oírme?

- ¡No estoy embarazada, idiota!- Orihime le apartó las manos de ella- Además, estoy segura de que serías todo un padrazo.

Ulquiorra negó con la cabeza, rápidamente y le quitó la botella de la mano, bebiéndose lo que quedaba.

- No… No, no lo sería. No he tenido una Buena referencia, que digamos y no sabría qué hacer con un bebé.

- Cambiarle los pañales.

- Assssqueroso…- gruñó.

- Hacerle eructar y esas cosas.

- Los bebés son repugnantes.

A Orihime le entró hipo.

- Seguro que, si tengo un bebé- dijo ella, con convicción- sus cejas le llegarían hasta aquí- se llevó los dedos a la frente.

- ¡Deja mis cejas en paz!

- Son como gusanos.

- Ya vale- Ulquiorra trató de tirarla del taburete- Ya no me gustas. Vete a casa, coge tus cosas y vete.

- No lo dices en serio- riño Orihime, abrazándole por el cuello y acariciándole la nariz- Me gustan tus cejas de gusano. Son muy monas. Tú eres muy mono. Me gustas mucho, mucho.

Ulquiorra la cogió de los hombres y trató de apartarla de él.

- Eres un mentiroso- gruñó, antes de que lo besara, a pesar de seguir empujándola débilmente- Para…- le susurró a los labios. No obstante, ella ni se inmutó y le besó aún con más fuerza, no dejándole en paz hasta que le soltó los hombros y la atrajo más hacia él, consiguiendo, con éxito, que ambos cayeran al suelo.

La mañana siguiente fue muy tranquila. Ulquiorra y Orihime permanecieron bajo las sábanas de la cama, con las persianas bajadas y el despertador apagado.

- Señorita Inoue- gruñó el pianista, pasadas las once- si alguna vez vuelvo a emborracharme… por favor, mátame.

- Te aguantas. Sólo es una resaca- murmuró Orihime, sin hacer ningún amago de salir de la cama.

- Mi cabeza- le dijo Ulquiorra- está a punto de partirse en dos.

- Eres un quejica- abrió un ojo, se fijó en la pared que había en frente de ella, se giró y se apoyó en su pecho- Por lo menos, el sexo fue increíble.

- Hmm… Cierto.

Continuará

Hola a todos! Qué tal? Siento mucho el retraso, pero he estado bastante liada últimamente. ¿Cómo lleváis los exámenes y esas cosas? Buf, madre mía que estrés. Bueno, espero que hayáis tenido algo de tiempo para leer el nuevo cap! Qué os ha parecido? Ais, jamás pensé que veríamos a Ulquiorra borracho… pero lo hemos conseguido! Y encima por fin ha pasado! No ha sido muy explícito (la autora ya advirtió que no le gusta escribir lemon; es una pena), pero al menos ha pasado. Y no sólo entre ellos, porque está claro que Nel y Grimmjow tampoco se cortan ni media. Bueno, ahora sólo queda esperar que los temores de Orihime se confirmen y que esté embarazada… Ay, qué ganas de ver a Ulquiorra hecho todo un padrazo! Un beso!

Luka Cifer: hola! Jaja, el pobre Ulquiorra no sabía ya ni qué hacer… Aunque es normal; tiene sus necesidades y claro, teniendo a una mujer como Orihime en casa, es normal que no pueda contenerse. Pero bueno, por lo visto su deseo sexual ya ha quedado satisfecho. El final ha sido lo mejor, sin duda. Parecían dos cascarrabias. Pues este capítulo ha tratado sobre la despedida de soltero de Grimmjow, así que supongo que los primeros en casarse serán él y Nel. De todos modos, teniendo en cuenta que en "Musa" todas las parejas tienen hijos, es posible que haya más de una boda… o eso esperamos! Un beso!

EldaCifer27: hola! Gracias a ti por leer! Bueno, en este fic no es que haya lemon precisamente, pero estas escenas tan sugerentes también son de agradecer XD. Espero que el cap te haya gustado mucho y un beso!

kawaiineka: hola! Ya, yo creo que ninguna nos hubiésemos resistido a Ulquiorra… Bueno, Orihime tampoco, porque parece ser que ha dejado de lado su vergüenza y han dado ese paso… aunque ahora seguro que están todo el día haciéndolo! XD. Espero que el cap te haya gustado y nos vemos en el siguiente. Un beso!

hime-escarlet: hola! Me alegra que la historia te esté gustando! Sí, la verdad es que he echado una ojeada a más fics (además de proyectos propios), así que espero subirlos pronto. Larga vida al UlquiHime! Un beso!

helena cifer yagami: hola! La verdad es que las escenas de tensión sexual son súper divertidas y también difíciles de traducir (el tema del vocabulario a veces es bastante complicado). Espero que te siga gustando mucho el fic y nos vemos en el siguiente capítulo. Un beso!

Diana Liseth Tique Cuevas: hola! Vaya, y qué cosas te hizo pensar que no fuesen pervertidas? Yo creo que a Ulquiorra, más que gustarle el melón, lo que le ocurría es que no podía aguantarse más las ganas… pero bueno, por suerte ya se ha "aliviado". Gracias a ti por leer la historia y nos vemos en el siguiente cap. Un beso!

Chikytina: hola! Ya, cómo le gusta a Orihime calentar… bueno, está claro que a ella esos jueguecitos también le han pasado factura y al final se ha dejado llevar (que ya estaban tardando!). Pues sí, yo también prefiero que los caps sean cortos; así no hay tanta paja y son más intensos. La verdad es que me fijé en "Oz" por los reviews que tiene y porque ya está terminado, aunque he visto algunos más que tienen buena pinta y me gustaría traducir también (el problema es que muchos están sin acabar y eso me da mala espina, que los hay que no se terminan nunca ). Nos vemos en el siguiente cap, un beso!

Yuuri no Mai: hola! Sí, la vedad es que se echa mucho en falta el lemon y es una pena que no le guste escribirlo. Pero bueno, el cap ha sido bastante erótico, así que al menos podemos consolarnos con eso. Es cierto que a veces tardo más de lo previsto, pero es que si se me acumulan cosas de la facultad no sé ni de dónde sacar el tiempo. Pero bueno, intentaré mantener un ritmo más o menos estable. Jaja, creo que el pobre Ulquiorra ya le había declarado la guerra a casi todo, teniendo las ganas que tenía… Bueno, esperemos que ahora se haya calmado un poco y, si no, siempre puede volver a emborracharse. Un beso!

Albii001: hola! Jaja, ya quisiéramos todas esos brillos! Sobre todo para tener a Ulquiorra tan loco por nosotras… Espero que este cap también te haya gustado mucho y nos vemos en el siguiente. Un beso!

Anónimo: hola! Siento la tardanza, pero aquí está el tercer capítulo. Un beso!

Butterfly Comte: hola! Tienes razón, la verdad es que el mundo de "Musa" acaba siendo como un mini universo paralelo a todo el mundo de Bleach. Ya es como si los personajes tuvieran personalidad propia. Me alegra mucho que te esté gustando la continuación y espero que la sigas hasta el final. Un beso!

Develia: hola! Bueno, no creo que todos los caps sean como el anterior, pero tampoco vendrá mal que los haya de vez en cuando, no? Buf, el traductor google es lo peor; ya intenté yo utilizarlo para algunas historias y es que no tenía ningún sentido lo que ponía. Casi es mejor recurrir a diccionarios en línea, aunque sea un poco más pesado. Creo que el hecho de que Ulquiorra lleve tanto tiempo viviendo con Orihime ha hecho que cambie en bastantes cosas, aunque su lado maníaco siga ahí XD. Espero que el cap te haya gustado y nos vemos en el siguiente. Un beso!

Any Kisuky: hola! Siento la tardanza, pero al fin he terminado el cap 3. Espero que te guste y un beso!