Para todos aquellos amantes del robrae he vuelto, nuevamente con otra historia pero antes los reviews…

Raven-angel-of-darkness: me alegras el día y me alegra aun mas que te haya gustado el capitulo anterior, espero este no te decepcione y también te guste, y sobre todo esperare también uno de tus review.

Zafrina: hay mi amor yo también te kiero mucho, y como ya te he advertido viene mi venganza, talvez no hoy, ni mañana pero el miércoles no te salvas mi loka amiga, además si he de decir algo es que no me arrepiento de nada, espero te guste este capitulo y me dejes uno mas de tus comentarios que endulzan mi vida ( nótese el sarcasmo).

Gesy: que buena onda que te haya gustado y si te entiendo, ¿a quien de nosotras no le gustaría morir si es Robin el que viene a reclamar nuestras almas?, espero y este capitulo también te guste y te animes a escribir un nuevo comentario.

Deeestiny: como con notorias mis faltas de ortografía y a sugerencia de Zafrina juro que pondré mas atención y que revisare mis historias después de escribirlas, aunque claro es muy posible que siga teniendo faltas de ortografía espero que ya no sean tantas n-n, estaré esperando tu comentario en este capitulo y ojala te guste.

Teen Titans, no me pertenece pero esto esperemos cambie después de bombas molotov y huelgas de hambre.

DEMON HEART: AMOR LOCURA Y MUERTE

MENTIRA

"No ser amados es una simple desventura; la verdadera desgracia es no amar."

Albert Camus

Ahí estaba una vez mas, engañándose a si misma viviendo una mentira, no importaba cuan sensata y razonable fuera todo lo mandaba al diablo en el preciso momento en que lo veía acercarse a ella para besarla, de nada valía que un millón de veces se repitiera y se tratara de convencer que aquella seria la ultima vez, y que al terminar lo abandonaría. No, de nada servia si el con cada beso con cada nueva caricia se volvía cada vez mas y mas adictivo.

El no la amaba, eso ya lo sabia de sobra y sin embargo ahí estaban una vez mas entregándose, él a un deseo carnal y ella a un sentimiento prohibido.

Él solía mentirle en su cara jurándole un amor eterno y ella sin quererlo aceptar se hundía en la dulzura de una mentira, creyendo vagamente en la posibilidad de que en algún punto fuera verdad.

La mentira iba envenenándola mientras su adicción iba en aumento, ella ya no lo resistía, no cuando lo vio, él le juraba amor eterno a otra pero a diferencia de si, aquellas palabras eran sinceras y no había en ellas rastros de aquella mentira que se empeñaba en mantener.

No podía vivir así, ella había creído en aquel cuento de hadas donde su príncipe dorado la salva de todo mal, dolorosamente para ella aquel príncipe del que había escuchado no la podía amar y mucho menos la podía salvar.

Ahí estaba una vez mas, en esta ocasión no se engañaba, ya no vivía en la mentira, esta ocasión era especial, ya lo había resuelto, ya sabia como hacerle frente a su adicción, ya sabia como dejarlo sin miedo a recaer, lo único que debía hacer era detener el ritmo acelerado de su corazón y que mejor forma de hacerlo que con aquella fina daga que había en su cajón. Si ahí estaba una vez mas, la ultima vez.