Capítulo 3: Viejos amigos, Nuevos problemas

Por mi mente pasaba todo el recuerdo de esa horrible experiencia que acababa de vivir, mi pequeño recuerdo terminaba en un extraño colapso después de un golpe muy potente, poco a poco fui despertando, estaba recuperando la conciencia, de alguna forma me encontraba sobre una cama, echa con paja y recubierta con algo que parecía ser sabanas echas con trapos remendados y rotos.

Algo extraño estaba pasando, nuevamente me sentía perdida, pero, desde lo más recóndito de la habitación una voz familiar.

- ¿Applejack?, ¿Eres tú?... Pregunte con un tono inseguro.

De la obscuridad de la habitación una silueta comenzó a moverse hacia mí, cuando la luz reflejo el rostro de Applejack mi corazón se llenó de alegría, por fin alguien que podría ayudarme a comprender que estaba ocurriendo, pero algo estaba mal, era irreconocible, su cuerpo tenía muchas cicatrices al igual que su cara, sus pesuñas ya no eran las mismas, eran un tanto más gordas y robustas, como si hubiera pasado mucho tiempo corriendo o golpeando algo con sus patas traseras, su pelo no parecía ser el mismo, estaba maltratado y ya no poseía esa simpática liga que adornaba su cola, su mirada no mostraba felicidad, gozo y diversión, era una mirada muy profunda, como si hubiera pasado mucho tiempo sufriendo.

-¿Quién eres tú? Me pregunto mientras me miraba confundida.

-¿De qué hablas Applejack?, ¡soy yo!, tu amiga Rainbow Dash, ¿Dónde estamos?

Continuo analizándome, no parecía haberme creído.

-A salvo, y ya dime quien eres.

Su respuesta carecía de sentido, acaso me había olvidado, habíamos pasado bastante tiempo juntas.

- Es la verdad, soy Rainbow Dash, tu amiga, ¿no me recuerdas?, ¿Qué ha pasado contigo?

-¿Conmigo? Simple y sencillamente, sobreviví, tú no eres Rainbow Dash, ella murió hace años, así que deja de burlarte de ella.

- ¿sobrevivir? ¿Hablas de las cosas que están haya afuera?

- Son zombies, son criaturas vivientes que buscan carne fresca para degustar, como la tuya y la mía, no se atacan entre ellos, solo a gente con vida.

- Pero…. No tiene sentido…. ¿Qué ha pasado?, ¿de dónde salieron esas cosas?

- ¿qué? Acaso ¿no lo recuerdas? Respondió con una mirada sorpresiva.

- no estoy segura de nada, estoy confundida.

- ejem está bien, hare recordar a tu pequeño cerebro. Me dijo en un tono de burla.

Hace algunos años aquí en ponyville cuando todo era colorido, donde los ponies jugaban, reían, corrían etc. una extraña unicornio llamada Trixie llego a nuestra villa afirmando ser la pony mágica más poderosa de toda Equestria, todas intentamos quitarle su norme ego demostrándole nuestras habilidades físicas, Trixie nos ridiculizó con sus encantamientos, causándonos tropiezos y equivocaciones, por suerte nuestra amiga Twiligth le demostró su poder mágico derrotando a la osa menor.

-si, lo se Applejack, recuerdo eso pero ¿qué tiene que ver ella con todo esto?

- Tranquila, se pone mejor.

Trixie dejo la villa después de ser humillada por Twiligth, pero no se detendría, tiempo después regreso con una extraña formula color un tanto amoratado, afirmaba haberlo alterado químicamente y al beberlo el resultado sería el aumento de todas las habilidades mágicas y físicas de cada pony, esto llamo la atención de muchos ponies, incluyendo mis amigas, la mayor parte de ponies bebieron dicha fórmula, aumentando sus habilidades, pero al parecer tenía un efecto secundario, todos comenzaron a comportarse muy extraño, comenzaron a atacarse unos con otros, era un verdadero infierno, uno a uno los ponies caían al suelo sin vida pero no morían, horas después se levantaban como muertos vivientes con un enorme apetito por carne de pony fresca, los que no estaban infectados por ese extraño comportamiento escapaban de la villa, pero no todos lo lograban, en pocas horas esos monstruos estaban en cada entrada de ponyville, muchos ponies murieron, incluyendo a mis amigas, mientras corría de esas bestias caí por un extraño agujero hacia un sótano, al igual que a ti te ocurrió hace unas horas, después de pensarlo decidí sobrevivir a este infierno.

- ¿todas están muertas? Pregunte con una lágrima resbalando por una mejilla.

- así es, incluyendo a Rainbow Dash, te pregunto una vez mas ¿Quién eres?

- pero si soy yo, Rainbow Dash, lo juro.

No abrió más la boda, solo se levantó y se fue de la habitación, parecía molesta, a decir verdad no la culpaba, yo también me molestaría si alguien llegara diciendo que eres su amiga muerta, era evidente que no me creía.

Pase mucho tiempo con Applejack, En todos estos años había ganado mucha valentía, cuando necesitaba comer salía de este escondite y buscaba alimento, no siempre encontraba manjares pero era suficiente.

Después de un día fuera del refugio siempre regresaba con sus patas salpicadas de sangre, su método de defensa era golpear directamente al enemigo con sus patas trasera, años de hacer esto le había dado una fuerza descomunal en sus pesuñas.

Día a día siempre me preguntaba cómo podía ser posible lo que estaba viviendo, si era un sueño, un producto de mi imaginación, con el paso de los días, comprendí que no era así.

¿Qué era lo que me había traído a ese mundo? Acaso, ¿había sido la fórmula de Twiligth? El viajar a una velocidad tan feroz me había transportado a otro mundo, o quizás a un mundo paralelo, si era así, la única forma de regresar, seria esa misma fórmula.

Nunca hablaba mucho con Applejack, era muy callada, pero un día finalmente decidió romper el hielo, se acercó a mí y me pregunto de donde era.

- De Cloudsdale, le respondía sin dudarlo un momento.

- ¿Eres buena con las alas verdad?

- así es, soy la más rápida y ágil de dónde vengo.

- Dime tu nombre.

- Ya te lo he dicho antes. Soy Rainbow Dash.

- sabes que es imposible, me respondía molesta.

- escúchame, te lo diré, un día mientras practicaba mis ejercicios se me ocurrió visitar a Twiligth, ella estaba preparando una extraña formula que aumentaba las habilidades físicas, lo bebí y volé a una velocidad impresionante, pero algo ocurrió, una luz blanca atravesó mi ojos, y termine aquí.

- es imposible, y lo sabes. Me respondió en un tono de burla.

- quisiera demostrártelo, si tan solo Twiligth siguiera aquí.

- No lo está, lo siento mucho por ti, pero si lo que quieres es un pony mágico puedes buscar a Trixie. Respondió soltando una ligera risa.

- ¿es en serio Applejack?

Continúo soltando una carcajada por un momento. – a decir verdad, esa ridícula pony escapo de ponyville después de propagar su fórmula, debería continuar con vida, la cobarde seguramente había regresado del agujero del cual salio.

- debe haber una forma de saber su paradero.

- es como buscar una aguja en un pajar.

Applejack tenía razón, era casi imposible encontrar a una pony que probablemente estaba muerta, o convertida en uno de esos monstruos, era evidente, estaba atrapada en ese mundo oscuro y rojizo.