Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer pero la historia es totalmente de mi autoría.
Gracias a Todos por sus rr y también por su apoyo, gracias a Majo de Cullen, pax399, Gattu18, danny18, SeresLinda, green day forever y a Veronica Cullen Batista 201197 por su apoyo y gracias de verdad, acá les dejo un adelanto, pues tengo unos problemas con mi PC, y pues me disculpo de antemano prometo tratar de publicar cada fin de pero si no lo hago por fis tenerme un poquito de paciencia. De todos modos los quiero y ¡gracias por su apoyo! Sin más acá el capitulo 2
La pequeña Gata no pudo más que asombrarse por la resolución del hombre de llevarla a su casa y no dejarla en ese lugar que tanto temía, pero el hombre simplemente dijo a la mujer que aun la sostenía del cuello.
-Ahora que sabes que en realidad no me importa llevármela, ¿podrías por favor hacer lo que habías dicho para así poder llevar conmigo a la pequeña Bella? – La mujer al ver que el no cedería simplemente respiro con mucha fuerza y luego de gustar un par de papeles en el escritorio se los alcanzó al hombre y el escribió algo en ellos, mientras la mujer metía a Bella nuevamente a la jaula.
Cuando el hombre le devolvió los papeles las mujer le dijo mientras cogía la jaula y salía con ella de la "consulta" – Quiero que sepas Edward que de ninguna manera pienso aprobar lo que estás haciendo, solo porque la gata esta te gusto, solo espero que en unas semanas no te arrepientas de llevarla contigo. – Y con esas palabras la mujer llevo a la gata a una habitación aun más adentro del edificio.
Como la pequeña Bella había supuesto, le había dolido la "vacunación", le chuzaron con algo, pero no fue tan horrible como los "exámenes" que le hicieron después, el dolor era diferente, porque la vacuna chuzaba, pero el otro era mucho más largo el dolor, y eso no le gusto; pero allí no acabó la tortura para la gata, cuando por fin se había calmado la mujer de la "consulta" le había tomado nuevamente del cuello y la había chuzado allí también y le había dicho con una sonrisa mala en la boca. – Así ya no te perderás mas – Claro eso no era nada bueno, pero ella espera con tranquilidad que todo hubiera acabado, ya no maullaba como antes, solo lo hacía suavemente, como suplicando compasión, pero solo la miraban fijamente y cuando por fin creyó que las torturas terminaron ¡la bañaron!, para ella fue horrible, el frio era desolador, temblaba y maullaba desesperadamente, y por una gran suerte del mundo no la dejaron en el frio por mucho tiempo y le alegraron la vida cuando la secaron con un viento tibio de uno de esos aparatos que usaban las mujeres, para su gran sorpresa no pudo evitar ronronear cuando la cepillaban, ella era hermosa, y lo sabía, muchos gatos antes se lo habían hecho saber, pero a ella nunca le intereso criar con nadie, ella no pensaba nunca en los machos, a ella eso siempre la pareció que era fuera de lugar, como si no fuera lo correcto.
Luego de la extraña sesión de mimos que lo hicieron después del baño, aun se encontraba un poco exaltada y muy preocupada por lo que le pasaría en las siguientes horas, por lo poco que pudo entender la mujer había llamado al hombre "Edward" y él la llevaría ahora mismo a su nueva casa, porque él no la pensaba dejar allí en la "consulta", y como ella sospechaba, tan pronto como la mujer la metió en la jaula de nuevo "Edward" la metió de nuevo en el auto y manejo durante lo que a ella le pareció muchísimo tiempo, luego se bajo el solo y estuvo fuera durante mucho rato, cuando el regreso al auto venia con muchas bolsas y las puso detrás de ellos donde había más espacio para más gente y después de eso empezó a manejar de nuevo, ella luego de el día tan largo y movido que había tenido, finalmente no pudo resistirlo más y se quedo dormida en la jaula.
Un movimiento de la jaula la hizo levantarse de un brinco, el hombre "Edward" la movía con mucho cuidado pero aun así, la gata se levanto alarmada, el hombre entro a un nuevo edificio, pero este era muy diferente al lugar donde la tenían hasta hace poco, acá había más colores, y esas cosas donde los humanos se sentaban, "muebles" dijo una voz en su interior, su memoria estaba volviendo, la gata inconscientemente se ovillo en una esquina y empezó a maullar alarmada, hacia demasiado tiempo que su memoria no había hecho aparición y eso le alertaba de sobre manera. Pero "Edward " estaba un poco confundido sobre el porqué de los maullidos de la pequeña Bella, él había hecho algo tan impulsivo, tan impropio de él que hasta la propia Tanya se había extrañado, toda su vida había asegurado a todos sus amigos y familiares que si algún día tuviera una mascota esa sería un perro, y con solo ver a esa pequeña gatita en el callejón no pudo evitar acercársele, ella era muy escurridiza y la única forma para atraparla fue con un pequeño trozo de carne que consiguió cerca, pero cuando por fin la tuvo en sus manos, supo que no cometía ningún error al llevarla consigo, aun no sabía el porqué pero con ella en casa sabia que entendería ese extraño sentimiento cuando vio a la gata, aun sucia sabía que era linda, y no se equivocaba, era muy linda, una gata siamés, pero sus ojos no eran azules, eran de un verde casi igual al de sus ojos y eso le fascinaba.
"Edward" dejo la jaula en un lugar de la sala donde no hubiera mucho movimiento, bueno no es que en su casa hubiera mucho movimiento, pero definitivamente ella necesitaba tranquilizarse antes de dejarla salir de la caja de viaje donde estaba en estos momentos, aprovecho ese momento para organizar las cosas que le había comprado a "Bella", como su caja para arena, su cama y muchos juguetes, entre ellos, postes para rasguñar y aquellas cañas con plumas, además de la mejor comida de gatos que había en el mercado, tenía todo listo para dejar a la pequeña gata salir a conocer su nueva casa, pero justo cuando iba dispuesto a sacarla de la jaula, recordó cerrar bien las ventanas y las puertas para que la pequeña no escapara.
"Bella" aunque ya no maullaba estaba un poco intranquila, pero había olfateado con demasiado cuidado y para su sorpresa no había ningún animal cerca, ni perro ni gato, eso la tranquilizo mucho, pero cuando se disponía a dormir así mismo como en el auto, sintió que "Edward" se acercaba a ella hablando para sí mismo a lo que no le prestó demasiada importancia, eso hasta que él se agacho junto a la jaula, "Bella" lo miraba con curiosidad mientras él le sonreía al gato, suspiro y cuando creyó que se iría, el hombre abrió la puerta de la jaula y dijo para la gatita que lo miraba asustada desde el interior de su ahora refugio. – Bienvenida a casa pequeña Bella. – Y así como llego se fue por la misma puerta.
Chicos gracias aca les dejo este nuevo capitulo, por lo demas no olviden sus RR y gracias por su apoyo!
Liho
