¡Hola! Siento mucho la tardanza pero este capítulo es más largo. Muchas gracias a todos los que leeis la historia, especialmente a: Lidia, Nata W. Cullen, Miss Sixty Cullen, darky1995, conejoazul y AnaCullen13. Muchas gracias por comentar :)

Vuestro reviews se los envié a la autora pero no me ha contestado :S, supongo que estará ocupada. De todo modos, si teneis alguna pregunta sobre la historia, decidme que yo se la haré llegar.

De nuevo recuerdo que esta historia no me pertenece, yo solo la traduzco con el permiso de su autora, Jaspers Izzy.

Espero que disfrutéis de este capítulo :)

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JPOV

Estos viajes extendidos de caza eran geniales. A la caza de sangre fresca. Tiempo juntos. Un forma de romper con todas las cosas de Forks. Tal vez no tanto estéreo a todo volumen de Emmett y sus horribles gritos de lo que él llamaba canto. Lo había escuchado durante los últimos doscientos kilómetros y estaba absolutamente seguro de que si los vampiros pudieran quedarse sordos, yo ya lo estaría.

-Amigo, por favor, cierra la boca. Estoy listo para mi aventura en una astilladora de madera.

-Vamos hombre. Solo desearías que tuviera mis pipas.- protestó Emmett con una gran sonrisa tonta en la cara. Rosalie rodó los ojos y cogió de un tirón una de las 87 revistas sobre novias que Alice había escondido en su maleta.

-No, me gustaría meterte en un tubo para ahogar tu molesto culo. En serio, cierra la pu...

-El lenguaje, Jasper.- intervino Esme.

-Perdón Esme.- incluso a estas alturas Carlisle también había tenido suficiente.- Emmett, por el amor de dios. Danos un poco de paz durante el resto del camino a casa.- Emmett le fulminó con la mirada.

Emmett resopló y bajó la radio hasta un nivel mucho más tolerante. Gracias a Dios. Suspiré de alivio. Realmente deseaba estar en casa con Alice ahora mismo. Quedé atrapado en mis pensamientos cuando me di cuenta de que la había echado mucho de menos. Ella y Edward pasaban mucho tiempo juntos preparando la boda. Parecía que siempre tenía algo que hacer. Algo más que comprar. Otro accesorio. Se que Alice está entusiasmada con que nuestro hermano vaya a casarse después de tantos años de soledad, especialmente con su mejor amiga, pero me alegraría cuando todo hubiese terminado. Echaba de menos ver a mi ángel. Estaba atrapada con todas las cosas de Edward y Bella y yo apenas tenía tiempo con ella.

Bella se había convertido en una gran parte de sus vidas. Edward había encontrado al amor de su vida. Su alma gemela. Pronto amante. No se porque en ese aspecto de su relación no habían avanzado todavía. Me parece una locura que él quiera esperar para hacer el amor con ella. Sobre todo porque ella estaba muy dispuesta. Ella lo quería pero él se alejaba cada vez que ella llegaba demasiado lejos. No estoy muy seguro de como lo hacía. Podía sentir su frustración tanto como la de ella. Ella también es muy guapa. No como Rosalie. Pero guapa de la manera humana. No me parece correcto que él no quiera aventurarse a ese lado de su relación. Pero no importaba cuanto suplicara Bella, él decía que no. Dando la excusa de no querer hacerle daño. El hecho de que pudiera hacerle daño, no significaba que lo haría. Él nunca podría lastimar físicamente a Bella. Pero él podía controlarla. Si, controlarla. Ella no tenía ni idea. Y era tan sutil que nadie se daba cuenta. Excepto yo. En el momento en que él descubrió como "deslumbrarla", como ella lo llamaba, lo hacía. Siempre se salía con la suya al final. ¡SIEMPRE! Presumía de ello también. Quiero a mi hermano, pero es arrogante. Y lo pasaba mal cuando no se salía con la suya. Realmente Bella no tenía ni idea de la cantidad de control que Edward tenía sobre ella. Al parecer, ella era demasiado densa para verlo. A él le encantaba. Podía sentirlo.

Alice por otra parte había encontrado a su mejor amigo. ¿O debería decir conejillo de indias/experimento humano? Alice no recuerda nada sobre como ser humano así que cada vez que tiene una oportunidad lo hace con Bella. Ella era la muñeca Barbie a tamaño natural de Alice. Bueno, quizás no Barbie. Esa era Rosalie. Tal vez ella era la amiga, no tan guapa, de Barbie, Teresa.

Wow. Pronto me sentí algo confuso sobre como narices sabía tanto sobre Barbie y sus amigas. ¿De dónde había salido? Todo el mundo parecía mirar a su alrededor, incómodos los unos con los otros. Me di cuenta de que había disparado una ola de inquietud en el coche sin pensar.

Volver a la Barbie Bella. Alice siempre la ha vestido. Decía que no tenía sentido de la moda. Que necesitaba un poco de... dirección. Esa dirección también incluía el cabello y sesiones de maquillaje en las cuales Bella había fulminado a Alice. Esa mirada no tenía precio. Sobre todo cuando estaba acompañada de la abrumadora molestia que emitía.

Me reí ante la idea. Emmett enarcó una ceja y disparó una ola de divertida confusión. Le envié un "no preguntes" y volví a mis divertidos pensamientos.

Cada vez que Bella protestaba, Alice le sacaba en cara su falta de recuerdos humanos haciendo que Bella se sintiera culpable. Wow, incluso Alice tenía una gran cantidad de control sobre ella. ¿Porqué no lo he visto antes? Realmente, Bella no era tan tonta. ¿Podría estar siendo manipulada? En realidad pensaba que ella era más inteligente de lo que me parecía en estos momentos. Cuanto más reflexionaba sobre ella y su actitud sacrificada que mostraba todo el tiempo, me di cuenta de que tal vez no era tan estúpida. Tal vez solo quería hacer felices a Edward y a Alice. Mi Alice parecía contenta cuando tenía que vestir a Bella para un evento aunque a ella no le importara nada. Siempre y cuando Allie estuviera feliz, no me importaba.

Realmente no pasaba mucho tiempo alrededor de Bella. Parecía bastante agradable y yo me sentía feliz de estuviera en nuestra vida familiar, pero personalmente nunca me había sentido obligado a conocerla. Tal vez lo de "voy a hundir mis dientes en tu cuello y drenar toda tu sangre en tu cumpleaños" me estaba deteniendo. A pesar de que habían superado eso, yo aun no lo había hecho del todo. Alice tampoco parecía haberlo superado del todo. Ella no hablaba sobre ello pero yo sentía sus emociones sobre mi de vez en cuando. Disgusto y cansancio. Solo podía asumir que era porque yo casi mataba a su mejor amiga/cobaya/experimento humano. Ellos rápidamente lo rehuían y lo remplazaban con felicidad y amor. De los cuales yo me alimentaba. El tiempo lo cura todo, y nosotros teníamos un montón de eso.

Estábamos llegando a nuestra casa y yo estaba listo para salir de este coche y tener a Alice en mis brazos. Esperaba que ella y Edward estuvieran ya de vuelta de Alaska. No quería esperar para verla.

¡Por fin! Carlisle condujo por el largo camino familiar. Creo que todos nos sentimos aliviados de estar en casa.

Cuando nos acercamos a nuestra casa fui golpeado con algunas emociones increíblemente fuertes. Era casi paralizante. Apreté con fuerza el asiento de cuero debajo de mi. ¿Qué era eso? Devastación, horror, conmoción, disgusto, confusión. Había demasiados para seguir el ritmo. Iba a entrar en una sobrecarga sensorial. Todo el mundo comenzaba a notar mi reacción y ahora estaba preocupado. Todas esas emociones eran dejadas de lado por una en particular, que habría parado mi corazón si aun seguiría latiendo. Dolor. No cualquier tipo de dolor. Un dolor que rasga. Un dolor totalmente devastador. Un dolor que solo había sentido de uno de nosotros.

Mi familia encerrada estaba empezando a sentir pánico por mi reacciones y por mi expresión de horror. Solo pude pensar en decir una cosa.

-¡Bella!

Cuatro suspiros distintos flotaron en el coche cuando Carlisle, en estado de pánico, apretó el acelerador. Podíamos oírla ahora. Gritando.

-¡Bella!- Edward parecía horrorizado.- ¡Por favor, mi Bella, déjame explicarte!- le suplicó.

-¿Qué hay que explicar Edward?- wow, sonaba enojada. ¿Me pregunto porqué? Problemas domésticos en el paraíso.-Te he cogido en NUESTRA cama con ese duende que se suponía que era mi mejor amiga. No creo que necesite o desee darte ninguna explicación.

Carlisle dejó escapar un muy caballeroso "¿Qué demonios?" Todos forzamos nuestros oídos para escuchar.

Wow, un minuto. ¿Edward estaba engañando a Bella? No lo vi venir. Todo en el coche me lanzaron una mirada de pánico. Las emociones en el coche estaba más allá de lo razonable. La curiosidad era una emoción que sabía, venía de mi. ¿Con quién la ha engañado? ¿Cómo no lo sabemos? ¿Cómo no sabía Alice lo que él hacía?

Una bombilla se encendió de repente en mi cabeza. ¿Bella ha dicho... duende? ¡Su mejor amiga! La realidad de lo que estaba pasando me golpeó y dejé escapar involuntariamente un gruñido atronador. Seguramente no se refería a mi duende, ¿Alice? Tenía que haber un error. Una broma cruel.

-Bella, por favor. Te quiero. No puedo vivir sin ti. Se que metí la pata. Lo siento. Por favor, no te vayas. Podemos resolver esto.- el puro pánico en la voz de Edward dejó claro que esto no era un broma.

¡Edward y mi Allie! Una ruptura total pasó a través de mi en ese momento. Ella era mi mundo. ¿Cómo pudo? ¿Y con mi propio hermano? Me sentí abrumado y empecé a ver rojo. Un rojo asesino. Mi hermano me había traicionado. Algún tío al azar hubiera sido mejor que esto. Pero ¿Edward?

-¡Suéltame! No tengo nada de que hablar contigo. Me has roto de nuevo, Edward Cullen.- las suplicas de Bella me trajeron de vuelta. Su dolor se convirtió en una tristeza desgarradora y rápidamente al pánico y el miedo. Él la estaba lastimando. Ella estaba perdiendo la conciencia con rapidez. Teníamos que ayudarla.

A medida que derrapábamos para parar en frente de la casa, se desató el infierno. Allí estaba Edward sacudiendo a Bella, gritando para que le escuchara. Ella estaba a punto de desmayarse. Tenía una mano de hierro agarrándola y me di cuenta de que tenía dificultades para soltarse.

Esme le gritó para que dejara ir a su hija. Emmett era el último que entró y el primero que llegó a él. Se estrelló contra Edward justo cuando Bella perdió la conciencia. Él le había clavado en el suelo listo para arrancarle la cabeza. Carlisle y Esme se precipitaron en dirección a Bella para ver si se encontraba bien.

Yo estaba congelado, justo al lado del coche. No estaba seguro de lo que quería hacer. Estaba tan abrumado que veía rojo de nuevo. Pensé que podría llegar y echar la casa abajo. Estaba tan indignado y las emociones de los demás no eran de ayuda. Quería romper a Edward Cullen.

Después la vi allí tirada. En el suelo. Rota. Completamente rota. Una Bella sin vida. ¿Qué habían hecho con ella? Yo estaba muy triste. ¿Porqué? No lo sabía. Tampoco lo entendía. ¿Porqué me siento tan mal por esta chica humana? Tenía un fuerte deseo de correr hacia ella. Asegurarme de que ella estaba bien. El ritmo constante de los latidos de su corazón era lo único que me mantenía en mi sitio. Por lo menos estaba respirando. Después de un vistazo rápido, Carlisle ordenó a Esme llevar a Bella a su habitación hasta que él pudiera ir allí.

Cuando Esme salió con Bella, la rabia volvió. Yo podía oír a Edward gritar a Emmett para que le soltara. Emmett no se movió. Alice apareció con los ojos horrorizados a menos de tres metros de mi.

-Jazz, cariño. Tenemos que hablar.- ¿Ella hablaba jodidamente en serio? Es cierto que no íbamos a pasear por la casa y ser felices. ¿Un gran familia Jerry Springer? No lo creo. En realidad solo había una cosa que quería saber.

-¿Desde cuándo Alice?- necesitaba saberlo. Ella bajó la cabeza avergonzada.

-Dos meses. Poco después de Volterra.

La cabeza me daba vueltas. ¿Volterra? Ella había arrastrado a Bella al otro lado del mundo para que pudiera salvarlo. ¿Fue porque Alice estaba enamorada de Edward y no podía perderlo? Siempre me he preguntado porque puso a Bella en ese peligro. Fue un puro milagro que lograran salir con vida. Más aún con un ser humano como Bella. Todo tenía sentido ahora. Ella no me amaba. Ella estaba enamorada de Edward. No le importaba si Bella salía con vida. Probablemente esperaba que ella no lo haría. Increíble. Cogí una gran piedra que estaba a mi lado y la lancé por el patio en dirección a los árboles. Yo estaba tan... devastado.

Edward había conseguido ponerse de pie, pero aun así Emmett lo sujetaba bien.

-La necesito. Déjame verla ahora. Tengo que saber que está bien.- ¿Qué? ¿Porqué se preocupa por ella? Tenía a mi Allie ahora. Seguramente él no creería que sería capaz de estar con Bella también.

Dejé escapar un feroz gruñido y lancé otra piedra a través del patio cuando Alice suplicó.

-Cálmate Jazz. Solo tenemos que hablar de esto durante un minuto.- Yo no tenía nada de que hablar.

-No tengo nada que decirte Alice. Confiaba en ti. Fuiste mi compañera. Mi esposa. Te amé y tu nos has destruido. Con mi propio hermano. ¿Has perdido la cabeza? ¿Cómo has podido hacerlo?- Yo estaba más que furioso.- Y Edward. Tu eres mi hermano. ¿No significa nada para ti? ¿Qué hay de Bella? La has destruido. No estaba totalmente recuperada de cuando la dejaste antes. Esto, literalmente, la destruirá. Eso si no la has matado ya.- No estaba seguro de si Bella estaba viva en este momento.

-¡Déjame ir, Emmett! Solo tengo que ver a Bella. Por favor. La necesito. Solo déjame ir.- El idiota ni siquiera me estaba escuchando. Emmett estaba enojado.

-No Edward. No estarás en ningún lugar cerca de Bella. No vas a hacer daño a mi hermana pequeña de nuevo.- Y lo decía en serio. A sus ojos, Bella era su hermana pequeña. Así de simple. La quería y podía sentir las olas protectoras saliendo de él. Se trataba de un instinto innegable de protegerla.

-¡Déjame ir, Emmett! Necesito ver a mi Bella.- ¿Su Bella? Incluso ahora tenía problemas de control. Entonces me di cuenta de que no era amor. Se preocupaba por ella, si. Pero ¿amor? No. Se trataba de su control. Lo había perdido sobre ella y se había puesto lívido. Se dio cuenta de que ninguna cantidad de suplicas, mendicidad o sonrisas torcidas iban a funcionar. Había perdido el control de su Bella. Y lo odiaba.

En ese momento, me di cuenta de su naturaleza. Lo que él había hecho a esa pobre chica que lo amaba profundamente. Me rompió. Me lancé contra Edward, obligado a llevarle el dolor que nos había traído. A ella.

De pronto choqué contra dos pares de brazos. Me di cuenta de que Rose y Carlisle me habían detenido.

-¡Déjame ir, Carlisle! Voy a rasgarle en pedazos.- Y esparcirle por ahí, si podía decirlo.

-No hijo. Necesitas tiempo para calmarte.- ¡Calmarme! Yo no quería calmarme. Yo esperaba que él no pensara que yo iba a quedarme alrededor de ellos mirándoles. Eso no iba a calmarme.

-No voy a quedarme aquí y simplemente mirarlos.- él necesitaba saberlo.

-No tendrás que hacerlo. ¿Edward? ¿Alice? Tenéis que iros ahora. Simplemente entrar en el coche, iros y no volváis hasta que yo os lo diga.

El horror cruzó por la cara de Edward cuando Carlisle pidió que se fuera. Carlisle nunca había exigido nada a Edward, pero estaba claro que ahora lo estaba haciendo.

-¡No! Quiero a mi Bella. Déjame verla ahora.

Una vez más con los problemas de control. Estaba perdiendo el control sobre todo el mundo. No se lo tomaba bien.

-Ella no es tu Bella nunca más, Edward. La perdiste cuando te acostaste con Alice.- Impresión es lo que salió de todos nosotros cuando Rose habló mientras apretaba su agarre sobre mi hombro y mi brazo. Yo podía sentir la misma sensación de protección salir de ella, igual que con Emmett.- No voy a dejarte cerca de mi hermana pequeña.- ¿Hermana? ¿De dónde había salido eso? Todo el mundo parecía tan sorprendido como yo.

-Tampoco yo. No vas a hacerle daño de nuevo Edward. Voy a patearte el trasero.- Emmett respaldó a su mujer.

Carlisle habló de nuevo.

-Tengo que examinar a Bella y asegurarme de que está bien. No voy a ser capaz de hacerlo hasta que ambos os hayáis ido. Meteos en el coche e ir a Alaska. Comunicaremos con vosotros más tarde y os diremos que hacer.

Edward se dio cuenta de que no se lo estaba pidiendo. Se lo estaba ordenando. Él tenía un alto nivel de respeto por Carlisle y no iba a negarse.

Solo para asegurarse de que la advertencia fue escuchada, Emmett cogió a Edward dirigiéndose al Volvo plateado con Edward gritando a Emmett que sacara sus manos fuera de él.

-Puedo entrar en el coche por mi mismo Emmett.- abrió la puerta y lo metió dentro.

-Solo me aseguraba de que lo hacías sin ningún problema.- Emmett parecía satisfecho con el lanzamiento de Edward. Alice nunca me miró. Fue hasta el Volvo y se metió dentro. Ellos se fueron por el camino de la entrada.

Yo estaba temblando. Abrumado por lo que había sucedido. Carlisle y Rose aflojaron su agarre sobre mi una vez que el ruidoso motor del coche ya no se escuchaba. Rose y Emmett despegaron hacia la casa. Sin duda, para comprobar a Bella. También quería saber como estaba. De repente estaba enojado conmigo mismo por preocuparme tanto. ¿Porqué debía importarme? Acabo de perder a mi esposa por mi hermano. No debería importarme. Realmente necesitaba salir de allí.

-¿Estás bien hijo?- Carlisle parecía cansado. Realmente no estaba seguro de como me sentía. ¿Estaba bien? Necesitaba escapar de todas estas locas emociones y pensar. Necesitaba saber como me sentía.- Tengo que ir a ver a Bella. ¿Vas a estar bien?- parecía un poco reticente a dejarme hasta que me hubiese preguntado por mi bienestar por segunda vez.

-Solo voy a salir al jardín y pensar. Voy a estar bien. Gracias Carlisle.- Traté de asegurarle.

Entró en la casa para ver a Bella. Fui directamente al jardín de la casa a pensar. Sabía que no debería sentir ninguna emoción aquí excepto las mías. No sabía si estaba preparado para lo que pudiera sentir. Había estado tan herido y enojado. Incluso confundido. ¿Cómo pudieron hacernos esto? Era totalmente increíble. Mis pensamientos anteriores sobre nuestra familia Jerry Springer llegaron de golpe. ¿Cómo iban a llamar a este show? "Mi prometido vampiro fue atrapado en la cama con su hermana vampiro que de paso era mi mejor amiga" Si, suena bastante bien.

No podía creer que esto había sucedido. Obviamente el como no era un problema. Ellos tenían una necesidad y la solucionaron. Simple. ¿Un lector de mentes y un duende que ve el futuro? Si, ese era el como. Aunque yo estaba un poco curioso sobre como Bella les había atrapado al final. El porque era la pregunta más importante. ¿Porqué en realidad? Pensé que Alice y yo eramos felices. Entró en mi vida años atrás, me sacó de la oscura desesperación y me mostró una nueva vida. Era mi mundo. Mi salvador. Una línea de vida. No se quien sería yo sino fuera por ella. Me enseñó a amar y que era digno de ser amado. Obviamente teníamos nuestras diferencias y dificultades. Solo porque éramos vampiros no significaba que no tuviéramos problemas. Odiaba no tener secretos por sus visiones. Siempre tomaba las decisiones por mi y yo siempre creía que las decisiones que ella tomaba por mi eran las que yo habría hecho por mi cuenta. En realidad no siempre estaba convencido. Esas decisiones parecían adaptarse a Alice más que a mi. Pero ella era la única con visiones. Yo simplemente lo aceptaba. Wow, cuanto más pensaba en ello, más me daba cuenta. Ella tenía el total y completo control sobre mi. Nunca hice mis propias decisiones. Ni una sola vez. Ella realmente me manipulaba. ¿Cómo podía no haberlo visto nunca antes? ¿Estaba tan ciego? De repente me di cuenta de que me había hecho a mi, lo mismo que Edward hizo a Bella. Ella me controlaba. No quiero ser controlado. No quería que me dijeran que hacer. Quería tomar mis propias decisiones, solo yo. No podía hacer eso con Alice. Así que tal vez... yo no necesitaba a Alice. Querer a Alice. Puede que este sea el modo en que las cosas sean como son. Me sentí más ligero. Más a gusto con todo. Esto podría ser un nuevo comienzo. Una manera de vivir mucho mejor. Edward puede tenerla y controlarla en todas las formas. Al igual que él podría ser controlado por ella, lo que les hacía parecer de repente perfectos el uno con el otro.

Y no quiero comenzar con Edward. Mi hermano. Mi amigo. Nunca lo hubiera creído posible. ¿Cómo pudo hacerme esto a mi? Esto es el último acto de traición. Imperdonable. Mi vínculo con él no era tan fuerte como el hierro pero definitivamente era más fuerte de lo que esta traición permitía. Él rompió nuestro vínculo y no podría volver a sustituirlo. Yo no tendría lugar en mi corazón para perdonarle. Estaba muerto para mi. Él y su actitud me ponían enfermo. Siempre fue tan arrogante, tan seguro de su mismo. Lo que Bella vio en él, está más allá de mi.

¿Bella? Sentí un dolor puro otra vez. Esto iba a destruirla. Mi corazón dolía por ella con cada segundo que pasaba. Nunca me sentí cerca de ella como el resto de la familia pero ahora estaba siendo superado con la necesidad de protegerla. Ella tendría que superarlo. Edward y Alice no valían la pena. No iba a dejar que esto la destruyese. Si esto era la última cosa que yo hacía me aseguraría de que ella lo superara y fuese una persona más fuerte. Recordé después de estar sentando aquí durante tanto tiempo con mis pensamientos que no sabía si estaba bien o no después de que Edward casi la matara con todas las sacudidas y retorcimientos. Si le ha hecho daño...

Yo estaba de pie y de camino hacia la casa. Necesitaba saber que estaba bien. Mientras caminaba hacia la parte trasera de la casa, la escuché. Destrucción total. Fui golpeado con las sensaciones más fuertes de rabia y desesperación. Vi el altavoz de Edward volar a través de la ventana del dormitorio. Se rajó y un pedazo grande cayó. Bella estaba furiosa.

Yo no estaba preparado para lo que vino después. En un momento la vi correr hacia la ventana, arrojándose a través de ella.

-¡NO!

Tenía que actuar rápido. Ella estaba cayendo hacia su muerte. Utilicé mi velocidad de vampiro para llegar hasta ella cuanto antes. Yo estaba en modo pánico total. Tenía que salvarla. Salté y la cogí a diez pies del suelo. Tirando de su cuerpo hacia mi y envolviéndola con protección en mis brazos. Nos golpeamos contra el suelo y rodamos una y otra vez hasta que nos detuvimos a unos cuarenta y cinco metro de la casa. Yo estaba tan asustado como para fijarme si estaba herida o no, ni siquiera me di cuenta de la sangre.

-¡Carlisle! La sangre. Él la va a matar.- Esme estaba horrorizada. Miré hacia abajo y me di cuenta de que Bella estaba cubierta de sangre, al igual que yo. Su sangre. De inmediato dejé de respirar. El animal dentro de mi quería tomar el relevo. Tomó cada fibra de mi ser retroceder para ver si ella estaba bien. ¿Estaba respirando? ¿Estaba consciente? ¿La lastimé cuando me estrellé contra ella? ¿Se rompió algo con la caída? Lo único que parecía importarme es si ella estaba bien. Ella me estaba mirando ahora. Ojos bien abiertos y... esperanzada. ¿Qué narices? Ella acaba de intentar suicidarse, ¿cómo podría estar esperanzada? Entonces es cuando me di cuenta de que tenía la esperanza de que si la caída no la mataba, yo lo haría.

-¡NO!- le grité. No le quitaría la vida. No iba a dejar a este monstruo ganar. No la mataría.

-¡Jasper, por favor!- estaba tan desesperada.- No quiero vivir. Mátame por favor.- se había vuelto completamente loca.

-Bella, no voy a matarte. Vas a superar esto. Lo juro.- me miró a los ojos y le hice creerlo. Me miró... derrotada.

Fui alejado de allí a la vez que Bella era arrancada de mis brazos. Emmett, gruñendo, me estrelló contra un árbol cercano y me sujetó allí por mis hombros. Yo estaba demasiado aturdido como para moverme.

Carlisle fue a examinar a Bella con una expresión de puro pánico en su rostro.

-Bella, estás perdiendo mucha sangre. No estoy seguro de si es superficial gracias al cristal o hay una hemorragia interna. Necesito llevarte al hospital lo más pronto posible.- Él la tenía en sus brazos y luego en el Mercedes antes de que terminara de hablar.- Esme, ¿has llamado a Charlie ya?

-Lo he intentado pero no ha regresado de su viaje de pesca. Voy a intentarlo de nuevo.

Esme estaba marcando el número de Charlie. Antes de que pudiera enviar la llamada, su teléfono sonó. Enfadada ella abrió el teléfono.

-Ahora no, Alice.

Ella debe haber visto lo que iba a suceder. Yo podía escucharla gritar a Esme.

-Lo siento mucho. Fue tan rápido. Tomó la decisión en una fracción de segundo y ya era demasiado tarde. Va a estar bien si llega ahora al hospital. Y dile a Emmett que deje a Jasper. No va a hacerla daño. Estaba tratando de salvarla.- El teléfono se cortó y Esme cerró el teléfono completamente aturdida.

-Emmett, déjale ir.- Él me soltó. No estoy seguro de si él quería o no. Esme se quedó mirándome.- ¿Es eso cierto? ¿Estabas tratando de salvarla?

-Si.- dije vacilante.- La vi saltar y traté de agarrarla pero yo iba demasiado rápido y nos desplomamos. Cuando vi la sangre, contuve la respiración.

Todo el mundo me miraba como si tuviera una segunda cabeza.

-Vamos Esme.- Carlisle estaba gritando desde el coche. Ella se dio la vuelta y salió corriendo.

-Hablaremos cuando vuelva.- Ella y Rosalie saltaron en el coche y tomaron el camino hacia el hospital.

Emmett sacudió al cabeza asombrado.

-Tu la has salvado, hombre. No la mataste con toda esa sangre en ti. ¿Cómo lo hiciste?

-No se Em.- Realmente no lo sabía. ¿Cómo no la había matado? La idea me aterrorizó. Estaba tan cerca de quitarle la vida. Tenía toda esa preciosa sangre en mis brazos, pero hice retroceder al monstruo. Me sorprendí por completo. Podría haberla matado. Fui golpeado por una cantidad alarmante de furia. ¿Cómo pudo ella haber hecho eso? ¿Acaso no pensó en lo que eso haría a todos los demás? ¿Y cómo se atreve a pedirme que la matara? Ella sabía mi decisión. Siempre he sido la mecha corta, el eslabón débil. Ella solo sabía que podía matarla. Me lo suplicó. Estaba tan disgustado con ella. Conmigo mismo. ¿Soy tan débil?

Obviamente no. Resistí la sangre. No la maté. Bella Swan iba a sobrevivir. En este momento, ella era una superviviente. Me aseguraría de ello. Edward siempre decía que era un trabajo a tiempo completo mantenerla a salvo. Le creí. Si se encontraba bien tal y como Alice decía que iba a ser, me aseguraría de que estuviera a salvo. Me recordé esa promesa en el jardín, la cual tenía toda la intención de mantener.

Cuando me dirigía a la casa para limpiarme, pensé en todos los eventos del día. Si tan horribles habían sido para mi, ¿cómo habrían sido para Bella? Había encontrado al amor de su vida en la cama con su mejor amiga justo un mes antes de su boda. También se había lanzado a través de una ventana intentando suicidarse, solo para ser salvada por un vampiro que se negó a a matarla sin importar lo mucho que ella le rogara. ¡Qué día!

Otro pensamiento alarmante me golpeó. ¿Qué vamos a decirle a Charlie?