Arco de Kaijou
Era el primer día de instituto, pero algo dentro de ti, te hacía sentir insegura, un mal presentimiento, no podía ser, era el nuevo comienzo aunque sabías que no estarías con Sora, ella había decidido ingresar al mismo instituto que Kuroko, te habían contado uno de los tantos días que pasaban en tu casa, lo que había sucedido con el equipo y del cambio que ellos habían tenido, diste un gran suspiro y saliste de tu casa, como era de costumbre tus padres no se encontraban. Caminaste un tanto nerviosa al instituto, te saltaste la ceremonia de entrada la verdad eso no te interesaba, solo querías llegar al salón, y es en ese preciso momento cuando tu alma abandono tu cuerpo.
Él estaba ahí rodeado de chicas, era como si Teiko se hubiese movido, como si el tiempo regresara, Kise Ryota estaba en el mismo salón que tú, tu cuerpo no respondía.
-Ryota-kun- susurraste, y como si te hubiese escuchado fuerte y claro, se giró a verte.
-(T/N)-dijo seco, con la mirada opaca, la sonrisa que tenía se perdió.
-eh? Se conocen-una de las tantas chicas que lo rodeaban le pregunto.
-no, realmente solo se su nombre, nada más de esa persona- fue su respuesta que cargaba con lo que sabías, su decepción, su tristeza y rencor.
Bajaste la mirada, y caminaste lo más alejada que podías estar de él, pero aquello no sería lo peor que ocurriría aquel día. Pasaron las primeras horas de clases y llego un receso y una nueva tormenta te arrasó.
-Ryo-kun, Ryo-kun-esa voz para tu desgracia la conocías muy bien- debemos poner un reclamo por que no nos pusieron en el mismo salón- levantaste lentamente la mirada y le viste, era ella era la tipa que había arruinado tu vida por completo, Yuna se colgaba del brazo del rubio que por desgracia no quitaba los ojos de ti-¿Qué miras R…-y no logro terminar sus ojos se agrandaron con odio hacia ti, los recuerdos de aquel día llegaron a tu mente-¿qué demonios hace esa aquí?-comenzó a bufar, no le escuchaste más, saliste corriendo del salón.
-no puede ser, no puede ser-tratabas de convencerte de que era todo una pesadilla-por qué, por qué- llegaste a un pasillo que no era transitado por nadie en ese momento, te sentaste hundiendo tu cara entre tus rodillas y lloraste, no habías vuelto a llorar desde hacía mucho tiempo, pasaste bastante tiempo ahí no asististe a las clases de la tarde, de todas formas no harían nada, no pensabas inscribirte en ningún club así que te quedaste un poco más hasta que la mayoría de los estudiantes se hubiese ido y fuiste hasta el salón a buscar tus cosas, pero al entrar…
-ve pensando a donde te iras, (T/N)-chan, si te quedas aquí sabes que hare tu vida miserable-Yuna te esperaba para claro, seguir martirizándote.
-…-tomaste tu bolso, no le contestaste nada.
-hablo enserio y lo sabes, por cierto como están tus manos, que tal las clases de piano?-pregunto burlona.
-…-simplemente caminaste a la salida, que hiciera lo que quisiera ya más daño no te podía hacer.
-ni se te ocurra acercarte a Kise, me escuchaste, mucho menos hablar de lo que paso ese día, aún puedo hacer que tu querida Sora-chan lo pase mal y si me desafías incluso mi pobre Ryo-kun puede pasarle algo-te jalo del brazo e hiso que le mirases.
-…-la miraste unos segundos, el horror de pensar que algo les fuese a pasar a ellos te paralizo por un momento, asentiste, zafaste su agarre y te fuiste.
En casa no podías decirle a tus padres que te cambiaran de instituto, no tenías excusa, además no podías abusar ya en secundaria te habían cambiado debías aguantar, de alguna forma sobrevivirías. Esa noche llamaste a Sora y se lo contaste, ella insistió en que te fueras a Seirin, que ella te ayudaría a convencer a tus padres pero sabías que era imposible, lloraste al teléfono, tenía a Kuroko que la protegería, pero nunca se sabía con la maldad de Yuna, a este también le llamaste, el simplemente te escucho, como siempre y luego intentaste dormir pero los recuerdos volvían en cada momento, Kise ni siquiera te había hablado, solo visto y cada vez que encontrabas su mirada veías el dolor en ella.
.
.
.
Al otro día los pocos compañeros de salón que te habían saludado el día antes te miraban y se volteaban a susurrar cosas que no lograbas comprender, hasta que llegaste al salón y en tu asiento había una nota, esta decía: "las personas como tu deberían morir"; nuevamente el acoso, sabías que pasaría un tiempo en que se esparciría algún rumor sobre ti, otro tiempo en que hablaran de él y otro en que lo olvidaran, tu simplemente tomaste el papel y lo guardaste. Escuchaste el alboroto del pasillo, sabías porque, era Kise estaba llegando, viste disimuladamente a la entrada y el de inmediato dirigió su mirada a ti, algunas se percataron pero lo rodearon de inmediato y comenzaron a pedirle que salga con ellas, y entre ellas estaba Yuna.
-Ryo-kun, vamos hoy al karaoke, así aprovechamos de conocer a los demás.
-lo siento Yuna, estoy en el equipo de baloncesto y debo entrenar, otro día estaría bien-no quitaba los ojos de ti, tu simplemente estabas encogida en tu asiento queriendo desaparecer, la chica miro en tu dirección y si sentiste la lava caer sobre ti.
Las clases eran eternas, pero de alguna forma era en el único momento donde dejabas de escuchar como hablaban de lo mala persona que eras, que no eras más que una arrastrada, que habían escuchado que intentaste salir con Kise solo para ser popular, entre mucho más.
A la hora del receso de almuerzo, salías y como las instalaciones eran enormes podías fácilmente esconderte en algún rincón, estabas en eso cuando tropezaste con alguien.
-lo, lo lamento venía distraída, no me di cuenta-comenzaste a disculparte.
-oh, no te preocupes yo tampoco venia atento, pe, pero que haces aquí?-levantaste la mirada y viste a un chico de cabellos negros que al notar que eras una chica se sonrojo mucho-eres de primer año verdad?-termino de preguntarte.
-sí, soy (T/A) (T/N)-hiciste una reverencia.
-mu, mucho gusto soy Kasamatsu Yukio de tercero, etto, por casualidad conoces a Kise Ryota-te pregunto lo que hiso que tu corazón doliera.
-sí, está en mi salón, permiso senpai yo me retiro-no querías para nada del mundo hablar de él con nadie.
-es…espera lo, lo que pasa es, es que también soy el capitán del club de básquet y le dije a ese idiota que quería hablar con él y no ha aparecido, será que no te llevas bien con él? Pero podrías decirme donde está, por favor- te preguntaba llevando una de sus manos a la parte trasera de su cabeza.
-algo así-murmuraste a su pregunta de si no te llevabas con él- supongo que está en el salón, senpai con su permiso, me retiro y por favor no le diga que hablo conmigo, se lo agradecería-hiciste una reverencia y te fuiste.
Todo giraba en torno a él, no podías evadirle acaso, nuevamente te encontrabas en un rincón tratando de que nadie te notase. Era tiempo de volver para las clases de la tarde, nuevamente tu lugar estaba lleno de papeles con mensajes, no te diste el tiempo de leerlos, simplemente los guardaste, con el tiempo crearías inmunidad a todo.
Terminaron las clases ahora solo seguían las actividades de los clubes pero no pertenecías a ninguno así que como de costumbre, ya llevabas bastante tiempo así pero nadie lo notaba, tu solo existías para que ellos hablaran mal de ti, así esperaste a que la mayoría se fuese para irte. Estabas sumida en los pensamientos en tu asiento que no notaste que alguien entro.
-dime (T/N), es verdad que te cansaste de mí-la voz que llego a tus oídos fue nostalgia pura, Kise te hablaba, estaba ahí hablándote.
-…-te giraste con sorpresa, sus ojos estaban apagados-Kise-kun-lo nombraste más para convencerte de que era él el que estaba ahí.
-contéstame (T/N), me usaste?-se acercó a ti, tú te pusiste en pie y tomaste tu bolso-por qué no me hablas (T/N)?
-…-si abrías la boca no controlarías todo, tomaste una bocanada de aire-yo, yo lo siento-fue lo único que dijiste y pasaste corriendo por su lado.
-dime la verdad (T/N) qué paso ese día, por qué desapareciste así de mi vida-te tomo del ante brazo, tu temblabas, y se percató de algo-qué le paso a tu mano (T/N)?-las cicatrices de las cirugías eran visibles.
-Kise-kun- sollozaste-déjame ir, yo solo te pido perdón, olvida todo-hiciste que te soltara y corriste, dejaste un sendero de lágrimas, pero él estaba consternado por ver tu mano así.
.
.
.
Desde ese día no te quedaste más tiempo en el salón, huías de la mirada de Kise, los papeles con insultos ya te daban lo mismo, solo querías que todo terminase, tu amiga Sora te llamo y te conto que se había unido al equipo de básquet y sería la manager, en verdad solo lo hizo porque uno de los jugadores le gustaba bastante, y también te conto que irían a Kaijo a jugar un partido de práctica, te emociono en saber que verías a tu amiga y a tu amigo, pero no estabas segura si sería bueno el que fueras a ver el dichoso partido.
Al final te decidiste y fuiste, cuando ibas a entrar viste que algo corría hacia ti y te tacleaba, era tu amiga quien al verte lo primero que hizo fue salir corriendo hacia ti.
-(T/N)-chan, (T/N)-chan- decía mientras te abrazaba-sabía que me vendrías a ver.
-Sora-chan-la abrazaste más fuerte.
-también me alegro de verte (T/N)-san-hiso su gran aparición el peli celeste.
-kya!-te dio un pequeño susto-había olvidado eso-le sonreíste-también me da gusto verte Tetsuya-kun.
-oigan ustedes dos-viste como una castaña les daba un golpe en la cabeza a tus amigos, de cierta forma te sorprendió que alguien reprendiese a Sora, solo reíste-oh! Eres la manager del club de baloncesto?-te pregunto-soy Aida Riko entrenadora de Seirin ya estamos aquí para el partido-se presentó te sorprendió que ella fuera la entrenadora, era una estudiante como los demás.
-no, Riko-senpai, ella es (T/A) (T/N) ella es una amiga nuestra, ella no tiene nada que ver con el equipo-le contesto tu amiga sobándose el golpe.
-lo siento, bueno entonces andando deben estar esperándonos-simplemente dijo y ordeno a los demás la siguiesen, continuaste hablando con tu amiga, pero te sorprendió un chico alto peli rojo, era quizás más alto que Kise, y como si lo hubiese invocado este apareció.
-Kuroko-chii-llego gritando e intento aferrarse a tu amigo quien lo esquivo, te sentiste incomoda al estar cerca de él y con la mirada le suplicaste a tu amiga que avanzaran- oh Sora-chii también está aquí-la saludo y a ti te dio una sonrisa triste.
-es verdad olvide mencionar que Ryota fue a Seirin el otro día, y jugo contra Kagami, ese el alto con cara de querer asesinar, al que el idiota de Kise ignora, no quise ser inoportuna y no pregunte por ti, pero ya sabes que contamos con alguien que no tiene filtros-la miraste asustada, entendiste que Kuroko había abierto la boca- nos dijo que te veías bien, solo eso, dime han hablado?
-algo así, es como si fuéramos desconocidos-también sonreíste triste, tu amiga te abrazó y siguieron a Kise, quien los condujo al gimnasio.
Al entrar vieron algo que a los de Seirin no les gustó mucho, solo la mitad de la cancha estaba habilitada, al parecer los estaban menospreciando, solo veías bufar a la entrenadora de los visitantes y también viste el enojo en Kuroko. Estabas en ello cuando sentiste que alguien se acercaba.
-al parecer estas apoyando al enemigo (T/A) -san-era Kasamatsu, de alguna forma él había dejado de ser tímido contigo, cada vez que estabas en el pasillo él te hablaba y habían comenzado a conocerse-aunque creí que no te gustaba el baloncesto.
-Kasamatsu-senpai- lo saludaste- no es eso es solo que están mis mejores amigos en Seirin-no viste que más allá Kise observaba tus movimientos y sintió malestar al ver la familiaridad con la que hablabas con el capitán del equipo.
-eres Kasamatsu Yukio-san, un base que está a nivel nacional, wow Izuki –senpai lo tendrá difícil-escuchaste a tu amiga, ella estaba algo sorprendida.
-o senpai, ella es mi amiga Nyanmoru Sora…
-solo Sora está bien- y ahí estaba la sonrisa macabra de tu amiga.
-un gusto Sora-san, veo que me conoces- le sonrió a tu amiga, la viste enrojecer, y por alguna razón tu senpai no estaba tartamudeando, quizás Sora lograba eso.
-he leído cada una de las revistas deportivas, por supuesto que le conozco Kasamatusu-san.
Ya era hora de que comenzara el encuentro te quedaste junto a tu amiga y se sentaron en la banca de los de Seirin, no apoyarías a nadie no lo creías correcto, sentías la mirada dorada de Kise, sobre ti en algunos minutos, pero al comenzar el encuentro sonreíste cuando no notaron a Kuroko, también te sorprendió cuando rompieron el aro.
-vaya, que fuerza-dijiste viendo a Kagami.
-sorprendente verdad-te hablaba tu amiga.
-entonces Sora-chan, es él el chico por el que eres manager-la miraste de reojo.
-claro, que no Kagami, Tetsuya y yo estamos en el mismo salón, a quien me refería es al que está marcando a Kasamatsu-san.
-oh, ya veo- era un chico peli negro que usaba el número cinco, era atractivo, al pensar en atractivo tus ojos instantáneamente se giraron hacia Kise, quien ya estaba en la cancha.
El partido era intenso, no se daban tregua, tu corazón se acongojo al recordar la época en que ibas a apoyar al equipo de Teiko, pensabas en eso cuando viste a Kuroko caer, tenía un pequeño corte, en la frente Sora y tú se quedaron cuidándolo, seguías el partido, bueno especialmente a Kise, había algo diferente en él, más arrogancia.
-si (T/N)-chan a eso nos referíamos cuando te contábamos que habían cambiado, ellos casi no saben jugar en equipo, pero Tetsuya-kun tiene la esperanza de que recapacitaran-tu amiga te había leído la mirada.
Tetsuya terco como siempre volvió a salir a la cancha y ocurrió lo que nunca había pasado antes, lo conocías desde que estuvo en otros clubes el nunca perdió, pero ahora lo había hecho, escuchabas a las chicas que habían llegado a apoyarle decir que era tierno verle así, pero tú le conocías estaba frustrado, en un segundo sus miradas se conectaron, pero Kasamatsu le estaba pateando, una sonrisa surco tu rostro, no sabías porque pero te alivio que de alguna forma el senpai le apoyara.
Saliste primero que los equipos estabas un poco colapsada, al salir viste una cabellera verde conocida.
-ha pasado tiempo Midorima-kun cómo estás?-le saludaste el de lentes se sorprendió un poco.
-(T/A)-san, si ha sido un largo tiempo, no sabía que estabas en Kaijo, supe por la sensei de tus manos que ocurrió?- tan recto y franco como siempre.
-si bueno un accidente desafortunado-no querías más preguntas-bueno un gusto verte Midorima-kun, espero estés bien- no alcanzaste a escuchar su respuesta.
-(T/N)-chan por qué te pierdes, logre persuadir a la entrenadora de que me deje ir a casa contigo así que, después de que llevemos a Tetsuya a ver un doctor, qué te parece si vamos por un helado.
-está bien vamos-la seguiste y viste a Kise hablando con Midorima, el vio hacia donde ustedes caminaban con Kuroko, tu solo bajaste la mirada y seguiste.
El doctor les dijo que no era nada grave lo de Kuroko así que podían estar tranquilos, ellos se fueron con la entrenadora como equipo y tú saliste con Sora, llegaron a una heladería y comenzaron a platicar.
.
.
Luego del incidente donde Kuroko casi se mete en una pelea en al que no saldría bien librado, se quedaron unos minutos hablando.
-Kuroko-chii, sabes que Sora-chii te daría una golpiza si es que te metes en estos problemas.
-Kise, tiene razón, la enana te mataría si haces imprudencias-le regañaban.
-pido disculpas-dijo el peli celeste luego dio un suspiro y prosiguió-Kise-kun sé que (T/N)-san se molestara que diga esto, pero tú realmente no le has hecho las preguntas correctas, además no sabes nada, para que la trates tan fríamente-tan directo como siempre tu amigo.
-Kuroko-chii ella es quien me evade-se excusó-además por qué hablas de ella, acaso tu si sabes lo que paso hace un año, dime tú lo sabes?
-yo hice una promesa Kise-kun, no la romperé además, no crees que creíste muy fácil todo lo que se ha dicho de ella, creí que no te dejabas influenciar-fue lo último que dijo, Kagami había recibido una llamada de Sora, porque la entrenadora le había dicho que Kuroko se había perdido, y el peli celeste vio como ustedes se acercaban hacia donde ellos-solo una cosa más si ella vuelve a llorar Sora-san te matara.
-oe, Tetsuya, por qué es que te pierdes?- llego tu amiga regañando al peli celeste, tu sonreías tímida, no te habías percatado de Kise.
-enana no lo golpes la entrenadora ya lo hará-te giraste a ver a Kagami.
-Sora-chan deja que la llamen enana?-te preguntaste.
-es algo que no se creer, verdad?-Kise respondió a tu pregunta y quedaste congelada, era la primera vez desde que se vieron que no había tensión en las palabras, Kuroko y Sora se miraron y sonrieron. Pero eso acabo cuando se percataron de lo sucedido.
-bueno yo me voy, Kuroko-chii, Kagami-chii espero nuestra revancha, Sora-chii no mates a nadie, ok?, nos vemos (T/N)-fue su silenciosa despedida para ti.
Lo viste alejarse y una lágrima cayó por tu mejilla.
-por lo menos me hablo, con un poco más de normalidad-Kagami se sentía perdido, pero tú le miraste- es verdad, que vergüenza no nos conocemos y te muestro esta parte de mí, soy (T/A) (T/N), mucho gusto.
-Kagami Taiga, un gusto, no hay problema, pues bien nosotros nos vamos la entrenadora debe estar que sobre pasa los niveles de histeria.
Tanto Tetsuya como Kagami, se despidieron de ustedes, tú y Sora fueron a sus casas estabas cansada había sido un día raro, pero de alguna forma provechoso.
.
.
-vaya, vaya (T/N)-chan, ahora que no puedes tener a Kise-kun te le arrastras al capitán del equipo, que bajo, que bajo- Yuna nuevamente te rondaba, cada oportunidad que tenía para humillarte, la aprovechaba.
-Yuna-san, ya me aleje de Kise-kun, tu estas con él por lo que he visto, por qué ya no me dejas tranquila, no crees, qué ya arruinaste lo suficiente mi vida?- trataste de razonar con ella.
-(T/N) hasta que no te largues completamente de donde yo este no me cansare, además es divertido, ¿no lo crees?
Te hartaste de escucharla saliste de donde te tenía arrinconada, y caminaste por los pasillos, dabas vueltas y vueltas, hasta que paraste frente a una sala, nadie circulaba por ahí te adentraste y frente a ti un gran piano de cola se alzaba altivo y majestuoso, una sensación de añoranza te recorrió por la espalda, fuiste hasta él subiste la cubierta de las teclas y las palpaste, sabías que no podías pero lo necesitabas.
Diste un suspiro y lentamente tocaste las teclas una por una, escalofríos te recorrieron por todo el cuerpo, te animaste con un par de acordes, tus dedos estaban respondiendo, fuiste subiendo la velocidad, lentamente. El sonido comenzó a escapar por el aula, dos personas pasaban por ahí alguien que reconoció la melodía, la reconocería en cualquier lugar, abrió la puerta de un golpe, no te diste cuenta de inmediato, seguías tocando, comenzabas a proyectarte como en antaño pero tus dedos se atrofiaron, era doloroso como ajugas de las más gruesas atravesando tus manos, diste un grito estridente y caíste de rodillas, y viste la cabellera rubia acercarse a ti.
-(T/N), qué sucede, te lastimaste-te preguntaba preocupado, los recuerdos de ese día llegaron a tu mente.
-¡NOOOO!-fue lo único que pudiste decir, el chico rubio te miro asustado, tu solo llorabas.
-Kise, hazte a un lado creo que sus manos, le duelen- Kasamatsu que iba con el trataba de ayudarte también. No sentiste nada más, el dolor fue demasiado y te desmayaste, despertaste en la enfermería, y como si la vida de verdad te odiase Yuna te vigilaba.
