Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, solo a su autor: Tite Kubo.


Capítulo 2

Inquietud.

-Diez de enero ciudad de Karakura.

-Rukia se había levantado temprano, quería terminar de arreglar sus pertenencias y por qué no echar una pequeña limpieza; aquella casa no había sido comprada desde hace mucho ya que su costo era elevado, le había costado un montón reunir todo aquel dinero para comprarla. Llenó los enormes estantes con los libros que su madre le leía de niña cuando tenía miedo de dormirse, aquellos tan preciados que había atesorado desde hace un buen tiempo.

Había comprado algo de comida de regreso a casa y lo coloco en los estantes junto con los platos, vasos y otros utensilios en perfecto orden, y lavo los platos del desayuno y la cena de la noche anterior.

Pasó a su habitación y tendió la cama, y coloco las cosas de Chappy que había comprado el día anterior gracias a Ichigo, sonrió ante el recuerdo, sabia cuanto Ichigo odiaba a su conejo, pero aun así se lo compro. Coloco nuevas sabanas a su cama y limpio su habitación.

Fue a la sala y arreglo los cojines, y coloco unas cuantas fotos, de ella de niña, más grandes, y una foto suya actual, también coloco una junto a su madre de bebe, cuando la tenía en la barriga y varias en su cumpleaños y el día de la madre. Limpio las grandes ventanas de vidrio y la entrada.

Aun eran las diez de la mañana cuando termino, se dio un largo baño y se vistió con unos shorts azules, una camiseta blanca y encima otra camisa de cuadros rojos, con unos converse con el cabello suelto y fue a la cocina a preparar el almuerzo. Mientras cocinaba no pudo evitar pensar en su niñez, cuando conoció a Ichigo a Renji y a sus actuales amigos.

Había conocido a Ichigo cuando tenía cinco años más o menos, su madre era una amiga muy cercana de Masaki, la madre de Ichigo, y fue así como conoció al muchacho y más tarde a las gemelas Yuzu y Karin, al principio solo eran puras peleas y discusiones debido a que nunca estaban de acuerdo, pero con el paso del tiempo se convirtieron en mejores amigos, haciendo y saliendo todo juntos, fue casi unos dos años y medios después conocieron a Renji quien no tenía amigos y siempre era molestado por su color de cabello, el primero en acercarse fue Ichigo ya que comprendía cuando te molestaban por eso tipo de cosas, y luego ella se acercó a él.

Luego de un tiempo se volvieron una banda de tres totalmente inseparables, y poco después conoció Orihime Inoue una pequeña niña tímida pero agradable, a Uryuu Ishida un niño inteligente y serio, a Tatsuki una niña agresiva al igual que Rukia y a Chad quien era callado pero buen amigo. Se había mudado de estado en estado junto con su madre, y Karakura había sido un maravilloso lugar, pero todo cambio cuando se mudó de nuevo.

Cuando ya tenía un mes de haber cumplido los doce años su madre Hisana y ella se fueron de Karakura por asuntos que nunca pudo entender y su madre jamás le explico, al principio se había negado a dejar a sus dos mejores amigos, pero por petición de una Hisana totalmente triste Rukia acepto irse y despedirse temporalmente de ellos. Su madre empezó a trabajar y se quedaron más de un año en Estados Unidos, ahora había vuelto, siempre había querido regresar desde que madre le conto muchas historias de su adolescencia.

Interrumpió sus pensamientos ya que debía apurarse en preparar la comida.

No tenía idea de cuantas personas vendrían a su casa, así que hizo suficiente comida como para diez personas o más, teniendo que salir para comprar más ya que no tenía lo suficiente. Preparo una pizza de queso, pepperoni, hongos y esa salsa que le daba un sabor bastante delicioso. Cerca de la una de la tarde ya había terminado de hornear la pizza para que quedara crujiente, caliente y recién hecha, y en ese momento el timbre sonó se dirigió a abrir la puerta.

—¡Rukia-chan! —Gritó un hombre de cabello negro mientras saltaba y la estrechaba entre sus brazos—. ¡Mi querida y hermosa tercera hija!

— ¡Oye viejo déjala tranquila! —reclamó el peli naranja molesto. Isshin se separó de la pelinegra para verla mejor y luego la volvió a abrazar para molestia de Ichigo.

—Hola Isshin-san—dijo Rukia sonriente, sabía que cuando volviera a ver a aquel hombre se colocaría de esa forma.

—Estas hermosa Rukia, idéntica a tu madre—le dijo sonriendo.

— ¡Rukia-chan!-

— ¡Yuzu, Karin! —les dijo y sonrió, ambas gemelas estaban más grandes, ambas tenían dieciséis, eran altas, delgadas y más maduras por supuesto.

— ¡Hemos traído pastel de chocolate! —dijo la peli castaña.

— Yo preparé Pizza para almorzar, más tarde probamos ese pastel—les dijo Rukia sonriente, extrañaba los deliciosos pasteles de Yuzu—. Colócalo en la nevera—le dijo y Yuzu obedeció.

—Lo siento por el viejo—se disculpó Ichigo.

—Oh vamos no te disculpes, extrañaba su personalidad tan peculiar, y a tus hermanas también—dijo la pelinegra e Ichigo sonrió—. ¿Los demás van a venir?

—Tatsuki no puede venir ya que tiene otro compromiso Inoue, Ishida, Renji y Sado deben estar en camino. Y así como dijo Ichigo, los nombrados llegaron un poco más tarde a la casa de la pelinegra, incluso Tatsuki termino rápido su compromiso para visitar a su amiga de la infancia.

—Te quedo deliciosa la pizza Kurogane-san—dijo Orihime luego de probar un bocado.

—Gracias, aunque hace tiempo no cocinaba, casi siempre salía a comer—le dijo.

—Rukia-chan ¿Cómo esta Hisana? De seguro está bastante ocupada con su trabajo—preguntó Isshin con curiosidad, Rukia se tensó.

—Sí, ella está bien—contestó rápido y todos los vieron extrañados.

— ¿Le ocurrió algo a Hisana-san? —preguntó Yuzu.

— ¡No! —Gritó—. Ella está bien, está trabajando.

— ¿Por qué no ha venido contigo? —pregunto Karin, Rukia palideció.

—Estaba ocupada y no pudo venir, talvez venga un día a visitarnos, además de que vine a terminar de estudiar universidad aquí en Karakura, y ella ha preferido no dejar su trabajo en Estados unidos así que se quedó allá—le dijo tratando de sonar tranquila. Todos quedaron extrañados de su repentina actitud, Tatsuki decidió ignorarlo al igual que Orihime, Isshin y Yuzu, mientras que Ishida, Renji, Ichigo y Karin no le creyeron una sola palabra de lo que había dicho, pero no dijeron nada más, y por otra parte Chad no movió ni un musculo ni dijo nada, como siempre.

— ¿Quieren del pastel que preparo Yuzu? —preguntó ella luego de que el momento tenso pasará y todos aceptaron, Ichigo la siguió hasta la cocina.

— ¿Qué es lo que te ocurre? —le preguntó en un susurro.

—No sé de qué hablas Ichigo.

—No me mientras, te conozco mejor que nadie, hasta Renji se ha dado cuenta de tu actitud, al igual que Ishida y Karin.

—No seas paranoico, estoy perfectamente bien—le replicó mientras cortaba el pastel en varios pedazos y los servía en los platos.

—Estas diferente desde que volviste.

—Ichigo sigo siendo la mismo—le dijo mirándolo a los ojos—. Talvez eres tú el que ha cambiado—le dijo y se marchó llevando los pedazos de pastel a los demás invitados e Ichigo pensó sus palabras. Si había cambiado un poco y debía admitirlo, pero todo había sido así desde que su madre había muerto y desde que Rukia se había marchado. Volvió a la mesa poco después que ella, y disfrutaron del pedazo del pastel de chocolate, su favorito.

— ¿Qué estas estudiando Kurogane-san? —le preguntó Orihime.

—Estoy estudiando escritura y letras, he escrito un par de historias para ayudar a mamá en su trabajo y ella cree que podría irme bastante bien si me lo propongo—le dijo. Hisana se había ido a Estados Unidos a trabajar su carrera de escritora y había tenido bastante éxito, y como a veces estaba aburrida, ayuda a su madre con un par de ideas e historias y tanto ella como su madre pensaron que tenía dotes de escritora.

— Me parece excelente, recuerdo como le encantaba a Hisana escribir historias de fantasía—dijo Isshin melancólico—. Tenía talento, al parecer has heredado también parte de aquella sublime dote de escritura—agregó y todos asintieron.

Poco después se encontraban viendo una película, se trataba de un hombre científico que era el único sobreviviente de la tierra justo a una perrita que era su mascota, estaba infestado de Zombies. En particular a todos les había gustado la película, y Orihime como Yuzu e Isshin lloraron en la escena donde la mascota del protagonista es infectado y muere poco después. La película término cerca de la seis de la tarde, Chad, Ishida, Orihime y Tatsuki se habían largado a sus casas hace algunos minutos, quedando la pelinegra en compañía de la familia Kurosaki, que Vivian bastante cerca y no tenían mucha prisa de irse. Vieron otro par de películas hasta que la noche apareció y la luna ya estaba reflejada en lo más alto del cielo.

—Creo que deberíamos irnos a casa ya—dijo el Kurosaki mayor.

— ¿Te molesta si me quedo un poco más Rukia? —le preguntó el peli naranja y Isshin sonrió, conocía muy bien a su hijo.

—Si quieres puedes quedarte—le dijo, cuando era niños solían ir de vacaciones y casi siempre dormía con él, solo que ahora era diferente.

— ¡Eso es hijo! ¡No dejes sola a nuestra querida tercera hija! Nosotros si debemos irnos—le dijo el pelinegro—. Espero volverte a ver.

—Cuando quieran pueden venir de nuevo—le dijo—. Estamos cerca de la playa y también tenemos piscina.

— ¡Cuídala bien hijo estúpido! —se despidió Isshin con un golpe a Ichigo, Rukia sonrió ante la escena.

—Nos vemos, Rukia-chan—le dijo Yuzu y Karin. Luego de despedirse ambas gemelas y el padre de la familia se fueron a su hogar dejando solos a Rukia y al peli naranja que continuaron viendo películas y hablando de sus vidas.

— ¿Por qué has querido quedarte Ichigo? —le preguntó curiosa, Ichigo sonrojo un poco.

—No quería dejarte sola—le respondió, en parte era verdad, pero tampoco quería despedirse, entonces le dijo lo primero que le vino a la cabeza.

—No es malo tener compañía, esta casa es gigante.

— ¿Por qué has comprado esta?

—Era la más cerca de la universidad, aunque costo un monto pero ahora es totalmente mía—le dijo e Ichigo sonrió. Luego de es no establecieron otra conversación, Ichigo de vez en cuando la miraba de reojo mientras ella estaba sumergida viendo la película, seguía siendo una enana, pero ahora era adulta, más madura y hermosa, a medida de que seguían viendo TV, Rukia termino acostada sobre el pecho del peli naranja mientras que el acariciaba su cabeza, de vez en cuando hablaban del pasado o se preguntaban cosas entre sí, de esa posición paso a acostar su cabeza en las piernas de la pelinegra mientras elle jugaba con los mechones de cabello naranja. El timbre sonó sobresaltando a la pelinegra, luego vio a Ichigo quien estaba confundido al igual que ella ¿Quién podría ser a estas horas de la noche? Talvez se le ha quedado algo sus amigos o al padre de Ichigo había venido a buscarlo. La pelinegra se levantó bajo la mirada de Ichigo. Rukia quito el cerrojo y abrió la puerta sorprendiéndose.

—Buenas noches, lamento molestarla a esta hora pero necesito hablar con alguien—dijo un hombre de cabello blanco.

— ¿Ukitake? —preguntó el peli naranja quien se acercó a la puerta.

— ¡Oh Ichigo! ¡Cuánto tiempo! No tenía idea de que estabas aquí—le sonrió.

—Pero ¿Qué haces aquí? —pregunto confundido.

—Necesito hablar con Hisana Kurogane—le dijo.

—Ella no se encuentra aquí—le dijo Rukia algo cortante.

— ¿Quién eres tú? —preguntó viéndola detenidamente, cosa que le causo cierto escalofríos.

—Soy su hija, Rukia Kurogane—respondió—. ¿Cómo conoce a mi madre? —pregunta desconfiada.

— ¿Hisana es su madre? —Preguntó el peli blanco sorprendido, desde donde sabia, Hisana nunca tuvo una hija—. ¿Dónde está ella?

—Ella está en Estados Unidos, trabajando—habló Rukia con voz entre cortada, lo que no pasó desapercibido por Ukitake.

—Oh Ya veo, lamento haberla molestado—le dijo y Rukia negó sonriendo.

—No se preocupe—le dijo.

—Bueno, es hora de que me vaya, hablaremos en otro momento—comentó haciendo una mueca—. Ichigo, ¿Podrías avisarle a tu padre que tengo que hablar de algo sumamente importante con él?

—Claro le diré—respondió Ichigo. ¿Qué era tan importante para hablar con el viejo?

—Nos vemos, buenas noches—se despidió, y Rukia cerró la puerta de nuevo.

— ¿Le conocías Ichigo? —preguntó.

—Claro, es un buen amigo del viejo—dijo y Rukia asintió. No tenía idea de quien era pera la idea de que se le hacía conocido no la dejaba tranquila, sabía que estaba mal haber mentido sobre su madre, pero era algo que quería ocultar hasta que descubriera la verdad de todo esto, había vuelto por más de una razón, y no era solo reencontrarse con sus amigos y estudiar la carrera que quería, era descubrir por qué su madre le había dicho tantas mentiras, tenía que hablar con aquel hombre de nuevo, se veía que la conocía bien, pero, ¿Qué tenía que ver el señor Isshin en todo esto?

—Es tarde, creo que deberíamos ir a dormir—dijo Ichigo sacándola de sus pensamientos.

—Es verdad-le dijo—. ¿Quieres dormir como los viejos tiempos? —le sonrió Rukia.

—Claro enana, vamos a dormir—dijo Ichigo sonriendo.

Muchas veces cuando ambos eran pequeños, Rukia algunas veces sentía miedo e Ichigo la acompaña a dormir, varias ocasiones se habían quedado dormidos y Rukia fue la única que pudo ayudarlo: a golpes, era una extraña forma pero eso lo hizo sentir mejor y sonreír de nuevo, ella se quedaba muchas noches con él y esperaba a que durmiera para luego hacerlo ella.

Ambos subieron a la habitación de Rukia, Ichigo solo se quitó los zapatos ya que no tenía otra ropa, quedo en blue jeans y una sudadera, en cambio Rukia entro a su baño, y se colocó una ropa abrigada ya que hacia bastante frio de noche, al terminar salió del cuarto de baño encontrándose con Ichigo. El peli naranja no lo había pensado, pero dormir con Rukia como en los viejos tiempos ahora era diferente, antes eran niños, y ahora eran físicamente adultos, la idea de dormir en la misma habitación, en la misma cama que Rukia, sería difícil, o al menos para él.

Ambos se acostaron Rukia del lado derecho e Ichigo del izquierdo, abrazo a Rukia y esta sonrió.

—Buenas noches Ichigo—le dijo.

—Buenas noches enana—le dijo y ella gruñó pero no le dijo nada.

¿Cuánto tiempo había pasado? Llevaba horas intentando dormir, y cuando se fijó en el reloj junto a la mesa de noche se dio cuenta de que solo habían pasado cuarenta minutos, la pelinegra dormida plácidamente a su lado y él ni podía conciliar el sueño, lo peor de todo era que hace unos minutos se revolvió quedando del lado de Ichigo, y no pudo evitar ver su rostro sereno y dormido, era tan hermosa dormida. Lanzó la décima maldición en solo cuarenta y cinco minutos; lo volvería loco, pero ella no había hecho más nada que ser ella misma.

Recordó cuando descubrió que estaba enamorada de ella, al principio lo negó tanto que un día concluyo de que era verdad, pero ¿En ese entonces que podía pensar? Apenas tenían diez años, pensó que era algo que pasaría con el tiempo, pero fue un error, cuando ella tenía doce años y él ya estaba por cumplir los trece, la madre de Rukia se la llevo lejos, tan lejos que no podría verla; se sintió tan mal de no haber dicho nada, que guardo aquel sentimiento hasta que encontrara a alguien más. Pero cuando cumplió los quince ya era todo un casanova, salían con miles de chicas, pero ninguno era igual a ella, poco tiempo después se acostó con muchas otras pero nada la hacía olvidarla, y ahora, ella había regresado, revolcando de nuevo su corazón.


-El teléfono sonó un par de veces, y soltó un bufido, abrió los ojos y observo a su alrededor, estaba en su oficina. Era algo común que se quedara dormido en su escritorio trabajando a altas horas de la noche, el reloj marcaba las doce de la noche y el teléfono no paraba de sonar. Aparto los cabellos negros de su cara, y cogió el teléfono.

— ¡Byakuya! ¡Al fin contestas! Llevaba un par de minutos llamándote y nada que atendías—habló una voz reconocida para él.

— ¿Qué ocurre Ukitake? —preguntó un poco adormilado.

—He descubierto algo—le dijo.

— ¿De qué hablas?

—No es Hisana—le dijo—. Es su hija.

— ¿Hija? —preguntó Byakuya sin poder creerlo, con los ojos abiertos como platos.

—Ya entiendo su gran parecido—comentó más para sí mismo—. He hablado con ella hace un rato.

— ¿Qué te ha dicho? —preguntó un poco desconcertado.

— He preguntado su nombre es: Rukia Kurogane—le dijo—. Pregunté por Hisana y me ha dicho que se encuentra en Estados Unidos, Trabajando.

—Tiene el apellido de Sayuki—dijo al notarlo rápidamente—. Al parecer se encuentra bien, ¿No te ha dicho nada más?

—No he querido preguntarle, se veía algo confundida y no creo que confié en mí para contarme todo aquello, además de que el hijo de Isshin estaba con ella.

— ¿Kurosaki? —repitió molesto.

—Vamos no te molestes, no creo que él le haga daño—se burló de él—. Creo que deberías conocerla, es idéntica a Hisana, incluso su sonrisa es igual a ella.

—No creo que tenga tiempo, ¿Ya hablaste con Isshin? —preguntó con un punzada de dolor.

—No, pero le he dicho a su hijo que le avisara—dijo.

—Me iré a descansar, Buenas noches Ukitake—le dijo.

—Buenas noches Byakuya, no te sobre esfuerce—le dijo y Byakuya trancó sin decirle nada más, recogió sus cosas y se fue.

Mientras conducía a casa, Byakuya pensaba en las palabras de Ukitake. ¿Hija? ¿Desde cuándo Hisana tuvo una hija? Debía hablar inmediatamente con su abuelo, aclarar todo este enrollo, y encontrar a Hisana, debía hablar con ella, y que le diera una buena explicación. La idea de que tuviera una hija era sorprendente, según los médicos de Tokio, Hisana no podía quedar embarazada. Lo importante no era eso, la pregunta que se formuló en su mente era: ¿Quién es el padre?


-Rukia abrió los ojos perezosamente y bostezo, observo que un brazo grande y musculoso la abrazaba delicadamente, en las caderas; se volteó con cuidado encontrándose con el rostro sereno de Ichigo era difícil de creer, pero era él, estaba casi acostumbrada a ver siempre el ceño fruncido en su rostro, pero esta vez se veía tranquilo e incluso atractivo, y con cuidado la quito lentamente para quitar las sabanas que cubrían su cuerpo e irse al baño. Una vez allí, pensó ¿Atractivo? Bueno claro, ella debía admitirlo, desde pequeño siempre lo había sido, aunque tuviera ese extraño color naranja, y ahora que era mayor lo era aún más, delgado, fornido y alto, lo que toda chica sueña. Ichigo se despertó al sentir el frio de las sabanas y la almohada, cuando abrió los ojos se encontró con una cama vacía, en una habitación que no era suya. Escucho la puerta del baño abrirse y a una pelinegra recién levantada.

—Buenos días dormilón—le dijo e Ichigo sonrió.

—Buenos días enana—le dijo.

— ¡No me digas así Fresa! —le reprochó.

—Te lo dejare de decir cuando crezcas—le dijo y se dirigió al baño no sin antes revolver sus cabellos y desordenarlos más de lo que estaba. Rukia fue a preparar un delicioso chocolate caliente con malva discos, la bebida favorita de ambos, mientras Ichigo se lavaba la cara con agua fría, luego bajo para encontrarse con una aza humeante para él, ambos se sentaron en una hamaca cerca de la piscina.

— ¿Cuándo regresaras a casa?

—En la tarde, supongo, mañana debo ir a la universidad.

—Igual yo, comenzare mi tercer año de letras.

—Y yo comienzo mi tercer año de medicina—le dijo y Rukia sonrió.

— ¡No habías dicho eso idiota! —rio ella sorprendida—. Siempre me burlaba de ti diciendo que no lo conseguirías y ¡Mírate ahora! Estoy orgullosa de ti—dijo e Ichigo sonrió. Luego ambos pasaron el resto de la mañana hablando, comiendo y riéndose como en los viejos tiempos.

— ¿Quieres pasar el día en la playa? —le pregunto el peli naranja.

—Me gustaría, pero tengo que terminar de arreglar las cosas en la casa, ¿Me ayudas? —le pregunto ofreciendo su mano, sonrió y la acepto.


-Un hombre de cabello marrón pensaba tranquilamente en la silla de su escritorio, tenía una sonrisa dibujada en su rostro, la causa de su felicidad se debía a que sus planes estaban saliendo como esperaba, la fortuna seria suya, Byakuya Kuchiki quedaría en la ruina, y eso era lo que realmente deseaba. Escuchó el ruido de la puerta y dejo de lado su sonrisa satisfactoria para ver a su asistente entrar a su despacho.

—Aizen-sama Tengo noticias—le dijo el hombre.

—Hemos encontrado a la hija de Hisana Kurogane, se ha mudado recientemente a Karakura.

— ¿Byakuya ya lo sabe? —preguntó.

—No lo sabemos, pero es de suponer que ya se ha enterado—respondió totalmente serio.

—Llama a Ginrei, dile que debemos hablar—dijo y el hombre se retiró. Cambio su cara a una molesta, esa mocosa podría poner


¡Gracias a todos los comentarios y alientos para seguir con la historia! Prometo que cada vez sera más interesante, en el último minuto agregue un par de cosas, me siento satisfecha de los capítulos hasta ahora, creo que esta yendo bien.

-Review:

-nessie black 10 Frany H.Q: Siempre quize imaginarme a Rukia con estilo de chica mala, no se le da tan mal xD más bien creo que es su estilo, no es tan tranquila y eso todos lo sabemos. A medida de que pasan los capítulos te darán pistas para descubrir los secretos, ¿Tienes alguna idea hasta ahora? Creo que al terminar este capitulo ya te estarás dando una idea, lo de Kurogane lo vas a descubrir pronto, lo coloque por que quedaba bien con el nombre de Rukia, y así a quedado Y si, la frase del tatuaje de Rukia es basado en el de Demi lovato, también tiene que ver con algo relacionado con su madre, pero más a adelante te lo explico, ya que entonces no sera un sorpresa. Llevo dos años en esto xD pero bueno siento que he mejorado desde mi primer Fic, antes escribía horrible y debo admitirlo, poco a poco le voy agarrando el ritmo. No entiendo que pasa con los documentos en Fanfiction, no es la primera vez que me ocurre aquello, no entiendo por que se me quedan pegadas las palabras, no es la primera vez, pero te agradezco que me lo hayas dicho, leí el documento varias veces para asegurarme, avísame si ocurre de nuevo. Gracias por tu comentario, espero que te guste este capitulo y ver más comentarios tuyos, nos vemos en el otro capítulo :D

-laodv: Gracias por tu comentario y espero que te guste este capitulo xD espero ver más comentarios tuyos a ver si te gustas. nos vemos.

-lolipox: Al principio no planeaba poner a Ichigo en la faceta de mujeriego, pero si quiero que su relación tenga algunas complicaciones, debería empezar por allí, y esa no es la única que habrá, te lo aseguro. Me encanto escribir la parte de renji xD y al parecer a todos les ha gustado esa parte, fue divertido escribirla, creo que haré otra escena así, aunque bueno son algo adultos pero no dejare de lado eso.


ACTUALIZADO EL 07 DE JUNIO DE 2017.